VUELVE PRONTO, HIJO

La nueva normalidad, esa forma de existir contaminada por el virus de la Covid-19, supone cambios más o menos relevantes en nuestras vidas. Para muchos de manera radical en algunos o muchos aspectos, para otros la afectación es menor o fluctuará con el devenir de la situación epidemiológica en los próximos meses. Nos preocupamos de manera alternante o continuada por la emergencia sanitaria, social y económica. Dudamos, a veces es un zigzagueante y veleidoso actuar y opinar. Lo cierto es…

EL PACIENTE DE PLANTA

Uno de los lugares de trabajo del profesional sanitario es el hospital. Es el paradigma de la llamada Atención Especializada, frente a otros tipos de atención como la primaria o la sociosanitaria. Los fisioterapeutas son un pequeño grupo, en comparación con otras profesiones, en la gran mayoría de centros hospitalarios. Además, la mayoría del colectivo trabaja en otros sectores. Sin embargo, es el lugar donde pasamos la mayor parte de nuestra formación práctica de pregrado.

AL OTRO LADO

Los profesionales sanitarios participamos en la atención de todos aquellos que acuden a nosotros. Para eso nos formamos. También somos pacientes potenciales y reales, acudiendo a colegas, compañeros o simplemente al profesional que nos corresponde cuando toca. Vemos esa atención que se nos dispensa, inevitablemente, desde una perspectiva distinta del no sanitario. Lo mismo ocurre cuando es un familiar el que necesita cuidados.