CONSEJOS PARA NUEVOS FISIOTERAPEUTAS

En una época en que la prodigalidad de consejos, recomendaciones, advertencias es la norma en los distintos canales de información de los nuevos colegas vamos a tratar de ser influyentes, con humildad y sin mucha convicción en el calado de lo que digamos.

No vamos a caer en la memez de llamar a nuestras sugerencias tips, remedando a esos fisioinfluencers. Lo dejaremos en recomendaciones modestas, sin más. Empezamos por algo que nos traía de cabeza hasta hace unos años. Dudábamos cada vez que un estudiante nos preguntaba sobre qué hacer al acabar la carrera. Maestría, Experto, curso grande o chiquito,…Trabajar. Si puedes, trabaja. Sin grandes aspiraciones de horarios y sueldos. La juventud, los inicios, los primeros meses y algún que otro año han de dejar cabida a los trabajos imperfectos. Con el tiempo habrás de ser más exigente, hay que labrarse el camino y eso requiere un salario «no indigno».

Aprende de cada paciente y de tus errores. La fisioterapia, a diferencia de otras profesiones como la enfermería o la medicina, no suele ser letal por acción u omisión. Eso es una ventaja, nos permite margen de error y puede que el paciente ni se entere.

Aprende de los que te rodean. Puede ser tu jefe, ese que te malpaga (o bienpaga), tu compañera, tu pupilo; el auxiliar, la médica, cualquiera que comparta tu paciente, incluso aunque tenga menor experiencia que tú. Ábrete en canal para recibir enseñanzas, grandes o pequeñas, sutiles o manifiestas.

Integra la ética y la deontología en tus decisiones. Las estudiaste en la carrera, aunque no te acuerdes. Además de ser preceptivo te protegerá frente a malas decisiones, como prolongar un tratamieto o recomendar más sesiones innecesarias, utilizar procedimientos de dudosa eficacia o generar desconfianza en el paciente sobre otros profesionales.

Lee en libros y revistas, ve vídeos, escucha esos podcasts. Vista y oído para troquelar los circuitos de tu memoria, te servirán ante este o aquel caso complicado. Exige esfuerzo, atención, ya lo sabemos. Pero son muy accesibles y algunos también son muy buenos.

Formación continuada. Se llama así por algo. Debe ser duradera, prolongada, inacabada. No la eludas. Haz cursos según tu disponibilidad y capacidad. Hasta los hay gratuitos. Pueden ser de unas horas o de 120 créditos ETCS. Algunos no servirán, otros sólo para hacer puntos en la bolsa de empleo. Con los años su utilitarismo disminuirá y los harás porque realmente te interesen. Como los libros, de todos los cursos se saca algún aprendizaje.

Terminados, que van cinco consejos. Participa en tu profesión. En el colegio o asociación profesional, en  cualquier otro colectivo. No seas un mero espectador. Te hará sentirte fisioterapeuta, no sólo serlo.

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