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Errores sociales – 3 (respecto a la ciencia, educación, economía y otras diversas materias)
El gobierno de España no pregunta a sus ciudadanos. Sin realizar esta pregunta, vamos a desembolsar de nuestro dinero, de mi dinero, 31 millones de euros en el Líbano.
Errores sociales – 2 (respecto a la ciencia, educación, economía y otras diversas materias)
Un error tremendo, que en España deriva de las ideas de Monseñor Alvareda Herrera, creador del CSIC en los primeros tiempos de Franco (ideas publicadas y que se pueden encontrar aun en algunas bibliotecas) , pero que es un error común de la cultura actual occidental, es que la investigación científica, el motor casi único del desarrollo humano, se debe ejercitar de manera casi gratuita.
Errores sociales – 1 (respecto a la ciencia, educación, economía y otras diversas materias)
Acabo de recibir un comentario a uno de estos blogs en los que se me recomienda que no me meta en asuntos ajenos, por ejemplo, en economía. La sociedad ateniense, de donde deriva el dicho de “¡zapatero, a tus zapatos!” condenaba a los proletarios a una única actividad de por vida. Si eras zapatero, no podías soñar nuca en ser alguien de la oligarquía que disfrutaba de las riquezas atenienses (obtenidas del botín de sus guerras, donde los que morían…
Los peajes de entrada a las ciudades
Los atascos de entrada a Madrid son kilométricos y de al menos una o varias horas. Ante este problema, los gestores sociales proponen diversas medidas. Entre ellas, la de cobrar por entrar en la ciudad.
La Ciencia – 2.14
Una de las preguntas que se ha hecho el ser humano desde que tenemos noticia de su pensamiento es ¿Qué es la vida? y otra ¿Somos distintos del resto de los seres vivos?
La ciencia – 2.12
La distinción entre las ciencias positivas y la teología, entre las ciencias positivas y las matemáticas, entre las ciencias positivas y la filosofía, el derecho, etc., es pequeña, pero significativa. Es lo que permitió a Galileo superar un impasse de 2000 años y abrir la puerta a un avance gigantesco. Es el pequeño detalle de la comprobación de las hipótesis mediante el experimento.
La ciencia – 2.11
En los textos de mecánica clásica, y en muchísimos libros de divulgación se insiste en que los movimientos, al menos a nivel clásico, son reversibles. Se suele poner el ejemplo de dos bolas de billar que chocan y acaban, cada una, en dos posiciones distintas en la mesa. Si pudiesemos invertir las velocidades de ambas bolas volverían éstas al lugar inicial.