PRUEBAS DIAGNÓSTICAS (I): SENSIBILIDAD Y ESPECIFICIDAD

Oímos mucho esas palabras cuando se habla de la validez de una prueba diagnóstica. Son términos cuya significación se puede intuir por su acepción corriente en el habla cotidiana. Sin embargo, si se nos pide una explicitación de su significado concreto en el ámbito sanitario tal vez muchos tengamos problemas para interpretar y desarrollar el mismo.

Vamos a intentar aclarar(nos) con estos términos. En las profesiones sanitarias se llevan a cabo constantemente pruebas que nos ayudan a tomar decisiones en base a una supuesta validez. No es, por tanto, un asunto menor. Empezaremos por precisar algunos términos en el contexto de las actuaciones de los profesionales de la salud.

Prueba. Método que permite obtener información sobre el nivel de salud o enfermedad, o condición, del paciente o usuario. Así, una prueba de embarazo pretende saber si la usuaria tiene la condición de encinta; una prueba de Jobe pretende reconocer una lesión del músculo supraespinoso. Queremos manifestar, aunque no nos haga caso casi nadie, que la sustitución de la palabra “prueba” por test nos parece una necedad. También conviene recordar que la palabra prueba, con otra acepción, es la mejor traducción para evidence, cuando hablamos de “evidence-based practice”.

Validez. Una prueba es válida si cumple con unos criterios de calidad, en definitiva, si es capaz de detectar la condición o enfermedad o ausencia de la misma. Una de las maneras de conocer la validez de una prueba es el binomio sensibilidad-especificidad.

Patrón de oro o estándar de referencia. Es el mejor método conocido para ratificar la presencia o ausencia de la condición a estudio. Puede ser una prueba o una combinación de ellas, o incluso el seguimiento de los sujetos sometidos a evaluación. Este patrón de referencia debe ser independiente de la prueba evaluada y la precisión de la misma se define por la concordancia con aquel. Así, idealmente, una  combinación de dolor al estiramiento de un tendón, dolor a la palpación, y dolor a la contracción resistida podría ser indicador de una tendinitis, confirmada en su momento por un hipotético patrón de oro como una ecografía o una artroscopia, por ejemplo.

Teniendo estos conceptos claros podemos entender lo que es la SENSIBILIDAD (S). Un prueba es sensible cuando se provoca u obtiene (valor positivo) en presencia de lo que pretende verificar. Dicho de otro modo, es sensible a lo que la provoca, obtiene, suscita o detecta. Así, si tengo un prueba de flexión, aducción y rotación externa (FADERE) de cadera positiva en un 30% de los casos en los que luego o antes se ha demostrado tendinopatía glútea de manera independiente, la sensibilidad es de 30%. Un 70% de los casos confirmados por un estándar de referencia no serían detectados.

Vamos a darle otra vuelta. Si la sensibilidad es del 100% es porque ningún sujeto con la condición o enfermedad va a dar un resultado negativo. De otra manera, se puede decir que no hay falsos negativos. Rizando el rizo, si el resultado es negativo es porque es sano o no posee la condición que se pretende detectar. Por lo tanto, la alta sensibilidad descarta la enfermedad en caso de negatividad de la prueba.

La ESPECIFICIDAD (E) informa de la capacidad para detectar los sujetos que no poseen la condición o no padecen la enfermedad. O lo que es lo mismo, detecta que un sujeto es sano porque efectivamente lo es. Es decir, se obtiene un valor negativo en una prueba en los sanos. Si la prueba de Phalen tiene una especificidad del 90% indica que de cada 100 sujetos a los que les hagamos la prueba que no padezcan de compresión del nervio mediano en el túnel del carpo en 90 será negativa y en 10 será positiva (aún SIN padecer de síndrome de túnel del carpo demostrado por una prueba patrón de oro).

Miremos desde otro lado. Si una prueba tiene el 100% de especificidad es porque todos los sanos son detectados con la prueba. De otra manera, se puede decir que no hay falsos positivos. Entonces, si el resultado es positivo es porque el sujeto está enfermo. Por lo tanto, la alta especificidad confirma la enfermedad o condición en caso de positividad de la prueba.

Desde un punto más intuitivo especificidad indica que la prueba es positiva específicamente con una condición, es específica de ella, la confirma.

¿Alta especificidad significa alta sensibilidad? No necesariamente. La prueba que aúne ambas características es la fetén. Pero una prueba que detecte a los enfermos bien puede también incluir en sus resultados positivos muchos sanos (falsos positivos), es decir, puede ser poco específica. Y una prueba que dé negativa en los sanos puede dar también negativa en los enfermos (falsos negativos), es decir, puede ser poco sensible.

Ahora, ¿qué pasa cuando quiero aplicar una prueba a un paciente? ¿Es suficiente con conocer su validez? ¿Si el resultado es positivo en ella está enfermo?  ¿Si es negativo está realmente sano? Veremos.

Siguiente entrada de la serie.

Para saber más:

  • Vídeo con explicación y ejemplo de sensibilidad y especificidad

  • Vídeo con explicación de sensibilidad y especificidad (en inglés)

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