“Plastic is fantastic”

Los productos químicos sintéticos para la producción de plásticos (como por ejemplo el bisfenol A), de gran consumo actualmente, se asemejan a los disruptores endocrinos (ED) y producen efectos en distintas variedades de organismos. Además,tras su uso pueden acabar liberados en las aguas superficiales y subterráneas, lo que puede suponer un riesgo para los ecosistemas de agua dulce. El empleo de ostrácodos de agua dulce (Ostracoda) para evaluar los efectos fisiológicos que tienen EDs es preferible, ya que estos microcrustáceos bentónicos han demostrado ser sensibles a estos productos químicos tóxicos; y en comparación con las especies planctónicas permiten una mejor comprensión de la relación que existe entre la biodisponibilidad de sustancias potencialmente peligrosas y sus efectos ecotoxicológicos.

Tadeus Namiotko, University of Gdansk, Poland (Research stage, Groundwater Ecology Group, IMDEA Water)

Los ostrácodos son crustáceos de pequeño tamaño que viven en la mayoría de los hábitats acuáticos de todas las eco-regiones marinas y de agua dulce del mundo. Su cuerpo está protegido y completamente encerrado en una cáscara formada por dos valvas (a menudo fuertemente calcificadas). Es por eso que a veces se les conoce como gambas o langostinos. Las especies no marinas, generalmente de menos de 2mm de diámetro, son esencialmente bentónicas o nektobentónicas (Fig. 1). Pueden encontrarse en una variedad de hábitats que van desde abrevaderos para ganado doméstico a cubos y otras estructuras artificiales; en todo tipo de aguas superficiales naturales, permanentes o temporales; así como en las aguas subterráneas, manantiales termales con temperaturas de hasta 50°C, musgo húmedo y en los restos de hojas de la selva tropical. Se alimentan principalmente de desechos orgánicos, pero existe una amplia gama de pautas de alimentación que incluyen a especies carroñeras, carnívoras o herbívoras (alguna de las cuales en cultivos de laboratorio se alimentan de espinacas, por ejemplo).

 Los ostrácodos son conocidos principalmente por ser uno de los mejores indicadores paleo-ambientales. Sin embargo, en los últimos años se ha reconocido su valor como centinelas del deterioro antropogénico de las masas de agua dulce inducido por diferentes tipos de sustancias contaminantes. Diversos experimentos de laboratorio han demostrado que algunas especies de ostrácodos no marinos presentan una alta sensibilidad a metales pesados, pesticidas o herbicidas; incluso la Organización Internacional de Normalización ha desarrollado y aceptado una prueba de toxicidad de 6 días de duración por contacto directo con sedimentos de agua dulce (Ostracodtoxkit F fabricado por MicroBioTests Inc.). Sin embargo, se necesitan nuevos bioensayos de laboratorio para determinar qué efectos a largo plazo generan los diversos contaminantes emergentes sobre la fauna acuática.

Figura 1. Imagen de ostracoda tomada con microscopía electrónica de barrido. (Foto: Tadeusz Namiotko)

 Un ejemplo de contaminantes emergentes que están generando una gran preocupación por su presencia en las aguas dulces de toda Europa son los disruptores endocrinos (EDC, por sus siglas en inglés “endocrine disrupting compounds”). Los EDC son sustancias que pueden interferir con el sistema endocrino y que aparecen en una amplia gama de productos de uso cotidiano. Recientemente el interés entre la comunidad científica por estos compuestos se ha hecho creciente y cada vez son más los ensayos sobre el riesgo potencial que los ECD pueden suponer para los ecosistemas de agua dulce. De entre todos los productos químicos sintéticos con efecto disruptor sobre el sistema endocrino, los más producidos son el bisfenol A (BPA) y el benzotriazol (BTA); utilizados en la producción de plásticos de policarbonato o resinas epoxi y como inhibidor de la corrosión, respectivamente. El riesgo de estas sustancias radica en que aunque se ha publicado un número considerable de estudios sobre sus efectos en animales y humanos los datos sobre toxicidad a largo plazo para los invertebrados acuáticos son escasos.

 El uso de ostrácodos bentónicos en ensayos de laboratorio, dado que pueden estar expuestos a mayores concentraciones de BPA y BTA en comparación con especies pelágicas, permite una mejor comprensión de la relación entre la biodisponibilidad de estas sustancias potencialmente peligrosas y sus efectos eco-toxicológicos. Puesto que los mecanismos y los efectos del estrés inducido por los contaminantes (incluida la disminución del buen estado físico) siguen siendo poco conocidos en los invertebrados, las pruebas de ciclo de vida completo son de extrema importancia. Abarcan todas las etapas sensibles del desarrollo de los individuos y aumentan la diversidad de estudio de los potenciales efectos tóxicos. Estas pruebas son actualmente una de las principales y más urgentes recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

 El objetivo del proyecto “Monitorización de los disruptores endocrinos en las aguas superficiales del centro de España mediante el uso de test de toxicidad y de ciclo de vida en ostrácodos” en el marco del Grupo de Ecología de Aguas Subterráneas de Imdea Agua es evaluar los efectos ecológicos y aplicarlo a ensayos de toxicidad con BPA y BTA sobre ostrácodos de agua dulce, mediante la realización de experimentos de laboratorio a corto y largo plazo. En las pruebas agudas (a corto plazo) se evaluarán qué valores estándar pueden utilizarse como referencia para determinar la calidad del agua. En los ensayos de ciclo parcial y de ciclo de vida entero se analizarán varios rasgos del ciclo de vida (éxito de incubación, tiempo de desarrollo, supervivencia, fecundidad) mediante la exposición a agua que contenga BPA y BTA a concentraciones ambientalmente relevantes. Los resultados finales de este estudio están destinados a ser utilizados para el desarrollo de pautas estandarizadas que prueben la toxicidad de los EDC seleccionados en el desarrollo y la reproducción de los ostrácodos de agua dulce; y que, eventualmente, podrían ser utilizados como un método adicional de supervisión y evaluación del riesgo ambiental.

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