Remodelación y ampliación de la ETAP de Valmayor: Más agua y de mayor calidad para los madrileños

En 1976 entraba en funcionamiento la ETAP de Valmayor con una capacidad de 6 metros cúbicos por segundo. En ella se trataba el agua procedente de la cuenca del río Aulencia, así como las aportaciones que llegan desde el azud de las nieves del río Guadarrama y desde el embalse de San Juan, en la cuenca del río Alberche. Como consecuencia del progresivo incremento de la población de la comunidad de Madrid y, por ende, el consumo de agua, y el periodo de sequía severa declarado por el Canal de Isabel II en 2005 se declararon urgentes y de interés general una serie de obras entre las que figuraba la ampliación de la ETAP de Valmayor.

[Grupo Ingeniería Química UAM]

La ampliación de la ETAP de Valmayor duplica la capacidad de agua tratada al pasar de los 6 metros cúbicos por segundo actuales a los 12, es decir, se tratarán unos 330 hectómetros cúbicos de agua al año, volumen suficiente para abastecer a más de tres millones de madrileños.  En el objetivo del proyecto se incluía tanto la construcción de una nueva línea de tratamiento que inicial duplicara la capacidad de la ETAP como la remodelación de la planta antigua para incrementar al máximo la eficiencia de la misma.

La ETAP de Valmayor cuenta ahora con el tratamiento de decantación lamelar lastrada –con microarena– de mayor capacidad existente en España. Asimismo, en la nueva línea, entre el proceso de filtración y desinfección, se ha añadido un tratamiento de afino que consiste en una ozonización intermedia del agua y unos filtros de carbón activo en grano. De la antigua ETAP, tan solo se ha mantenido la decantación. El resto se ha remodelado por completo.

El primer paso para conseguir duplicar la capacidad de tratamiento de la planta antigua ha sido la construcción de un segundo canal de agua bruta desde el pie de la presa de Valmayor. El nuevo canal discurre paralelo al existente durante casi 2 km hasta la nueva obra de llegada. Dicha obra recoge separadamente ambos canales, permitiendo la llegada de caudal de forma separada o a la vez a cada una de las líneas de tratamiento.

Una vez que llega el agua a la plata, la primera etapa de tratamiento es la preozonización, en la que se emplean 2 ppm de ozono. Para la generación de dicha concentración de ozono se han instalado 3 generadores de ozono a partir de oxígeno líquido. El sistema cuenta con cuatro cámaras de preozonización por línea de tratamiento  y un destructor catalítico del ozono residual.

A continuación, en la nueva línea, tiene lugar la etapa de decantación basada en cuatro decantadores lastrados. Sin embargo, cada uno de los decantadores cuenta con un sistema de tres cámaras para el tratamiento físico-químico previo a la decantación y que consiste en coagulación, inyección y maduración. En la cámara de coagulación se añade como coagulante sulfato de alúmina, con lo que se consigue que parte de la materia disuelta se convierta en una sustancia no soluble en forma de coloide. En la cámara de inyección se produce la adición de microarena al proceso de forma que se ayuda a lastrar el fango en el decantador lamelar. Finalmente, en el tanque de maduración mediante agitación lenta se produce la formación de grandes flóculos que sedimentan fácilmente. El agua tratada pasa a través de las lamelas y abandona el proceso de decantación mediante los canales de salida. Los fangos decantados junto con la microarena se extraen del fondo del separador lamelar mediante un sistema de rasquetas y se conducen hacia los hidrociclones donde se separan el fango y la arena. Una vez separada y concentrada, la microarena se descarga en la parte inferior del hidrocilón y se reinyecta en el proceso.

Los canales que recogen el agua del proceso de decantación vierten al canal que alimenta los filtros de arena. La planta dispone en total de 24 filtros abiertos de arena con falso fondo en cada una de las líneas de tratamiento.

Tras la filtración y una vez realizada la desinfección, el agua puede llevarse directamente al depósito de agua tratada, sin embargo en el caso de la línea nueva se realiza un tratamiento de afino previo a la desinfección final. Dicho tratamiento consiste en una ozonización intermedia, en la que se emplean 1,5 ppm de ozono,  y una etapa filtración mediante el empleo de una batería de 12 filtros abiertos de carbón activo en grano. El agua procedente de la cámara de ozonización intermedia llega al canal de reparto de los filtros de carbón y, tras su paso por el lecho de carbón, es conducida al canal de salida. La última etapa de tratamiento es la desinfección mediante los equipos de dosificación de cloro y amoniaco.

Finalmente, y posteriormente a la desinfección, el agua se conduce a cualquiera de los dos depósitos de agua tratada, el nuevo o el existente. En cada una de las tuberías de entrada de agua a los depósitos se han instalado cuatro medidores de caudal así como paneles de análisis para garantizar la calidad de agua de salida.

 

Fuente: Canal de Isabel II Gestión, www.infoenviro.com

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