Nunca se envejece en solitario: las bacterias del intestino nos acompañan

autor: Miguel Vicente

Comparadas con las que habitan el intestino de los jóvenes, entre las bacterias del intestino de las personas de mas edad hay menos frecuencia de las que mejor reaccionan frente al estrés. Este es uno de los datos obtenidos al identificar el microbioma de 22 personas de cuatro países europeos. Los investigadores proponen que esto se corresponde con el deterioro de nuestras defensas que acompaña a la edad, así nos convertimos en un lugar menos hostil para las bacterias intestinales que se especializan además en utilizar algunos carbohidratos que con el paso del tiempo nosotros vamos asimilando peor.

Imagen de una batalla: Salmonella contra el resto de las bacterias. En los dos tercios a la derecha de la imagen las Salmonella, coloreadas en rojo intentan proliferar en el interior del intestino compitiendo con el resto de bacterias intestinales, que aparecen como puntos verdes de menor tamaño. Si lo consiguen les será más fácil infectar la pared intestinal, en azul. Las que lo logren  pueden morir, pero provocan una inflamación que facilita el desarrollo de las demás, que al hacerlo provocan una diarrea. Fuente: Wolf-Dietrich Hardt.

Los resultados del estudio indican que la mayoría de los microorganismos del intestino son bacterias, acompañadas por un pequeño número de microbios eucarióticos, arqueas y algunos virus. Lo que más sorprende es que agrupando los datos que ahora se han obtenido con los que ya existían, de otros 39 individuos, y clasificándolos por grupos, resulta que en el conjunto hay tres grupos predominantes que los investigadores denominan enterotipos, y cada uno tiene una composición relativa diferente de géneros de bacterias. En cada enterotipo predomina además un grupo de bacterias: Bacteroides, Prevotella o Ruminococcus. En distintas personas se alberga un diferente enterotipo, sin que la presencia de uno u otro de ellos tenga relación alguna con el país donde la persona reside. Si se llegase a comprobar que el enterotipo se adapta a lo largo del tiempo a cada persona y que sufre pocas variaciones, podría ser considerado en el futuro como una de las características del individuo, una huella identificativa, aunque no con la precisión que se encuentra por ejemplo en los grupos sanguíneos, sino más bien como definición de un estado de equilibrio entre la población de las bacterias del intestino con el cuerpo.

Los enterotipos definen una población bacteriana cuya composición relativa parece estar bien equilibrada, pero que no está absolutamente definida y puede además cambiar según las circunstancias por las que pasa el individuo en donde  se encuentra. Por eso a la hora de las comparaciones, el estudio no ha considerado los datos pertenecientes a bebés, en los que la composición de las bacterias intestinales aún está adaptándose y sufre muchas fluctuaciones. Otro de los casos ha sido el de una persona en la que en su enterotipo había quedado registrado un episodio de crecimiento de bacteriófagos que atacó a su población bacteriana, con toda probabilidad un suceso transitorio y reciente.

Analizando, no la abundancia de especies bacterianas, sino la presencia de genes relacionados con determinadas funciones se han deducido conclusiones como que comparando dos de los enterotipos la eficacia en la producción de algunas vitaminas es diferente en cada uno de ellos. También se observa una relación entre la abundancia en el enterotipo de bacterias dotadas de genes que controlan cómo obtienen la energía de los alimentos y la propensión a la obesidad de la persona que lo alberga.

Por ahora estos estudios se han limitado a recopilar datos obtenidos de la información genética, el ADN, del contenido intestinal e identificar a continuación en el ordenador la posible función de los genes de los que procede y el tipo de bacterias en cuyos genomas posiblemente se alberga. Pero todo esto no es más que el principio de investigaciones que en el futuro nos van a desvelar cómo se establece el equilibrio entre todas las bacterias que viven en nuestro intestino y cómo a su vez se mantienen en buena armonía con el cuerpo. Ya nos están indicando datos como el que las bacterias que funcionalmente pueden reportarnos más beneficios no tienen por qué ser las más abundantes. Tampoco predominan numéricamente las que, adheridas a la mucosa, tardan más tiempo en eliminarse con el tránsito intestinal, y que sin embargo parecen las protagonistas de la propagación de la resistencia a los antibióticos. El detalle de todo ello, y su aplicación práctica, nos sorprenderá cuando en el futuro la potencia de los modernos métodos de secuenciación del ADN, aún no utilizados por estos investigadores, se generalice.

REFERENCE:

Arumugam, M. et al. Nature Advance online publication doi:10.1038/nature09944 (2011)

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Parte de este artículo se ha publicado en el diario EL PAÍS, sección “Futuro” el 27 de abril de 2011.

Miguel Vicente: Edad y flora intestinal

Acompañando a:

Alicia Rivera: Las bacterias del sistema digestivo, nueva huella biológica humana

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Comentarios

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Muy interesante articulo, seria importante saber si los TRL tuvieran algo que ver en el desarrolo de la obesidad, debido a la respuesta inmune del individuo, esto por aquello que la obesidad presenta una inflamacion de bajo grado, que opina usted.

Muy buen Blog saludos

Perdon era TLR saludos

Hola Pablo,

pues no lo sé. Se trata de sistemas muy complejos en los que posiblemente actúen varios factores. Como no es mi especialidad tan solo puedo remitirte a publicaciones que puedes encontrar haciendo una búsqueda en un buscador de páginas web. A mí colocando como términos de búsqueda “TLR obesity” me indica un artículo que puede interesarte:

Jeremy E. Davis, Nicholas K. Gabler, Jennifer Walker-Daniels and Michael E. Spurlock. 2008. Tlr-4 Deficiency Selectively Protects Against Obesity Induced by Diets High in Saturated Fat. Obesity (2008) 16 6, 1248–1255. doi:10.1038/oby.2008.210

Gracias por tu interés. Un saludo

Miguel Vicente

Muchas gracias, es bueno tener esta clase de foros y con gente tan capacitada como ustedes gracias en verdad.

Saludos

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