La edad de la sospecha
Párrafo inquietante de la gran novela de Vasili Grossman <<Vida y destino>>: (Galaxia Gutenberg): <<Muchos ciudadanos iban a parar al campo [de concentración] por haber contado un chiste de contenido político o por haber expresado una observación crítica al régimen hitleriano en una conversación entre amigos. No habían hecho circular octavillas, no habían participado en reuniones clandestinas. Se les acusaba de ser sospechosos de <<poder hacerlo>>. El totalitarismo llevado hasta las últimas consecuencias. Fascismo en estado puro. Prohibición del pensamiento, reclusión de la libertad, Edad de la sospecha, el recelo, la desconfianza. Hubiera sido un horrible milagro de los dioses que régimen así hubiera podido sobrevivir. No sobrevivió, pero en su caída .–nada de crepúsculo de los dioses, como diría algún gacetillero– arrastró a millones de criaturas que no merecían tan desastrada muerte: ¿quién la merece?
Miguel García-Posada
Darío, Mas
<<Español soy por mi sentir entrante>>, clamaba el nicaragüense Darío>>; <<Si una vez la justicia estuvo sola, lo sentirá la humanidad entera>>, dijo en otra ocasión aludiendo a la incomprensión de la empresa americana de España>>. El dirigente catalán Artur Mas se ha convertido en nuestro antii-Darío particular, salvadas todas lasa distancias y con mil excusas al anti-Darío. Él no se siente español, ni el himno español es el suyo, ni la bandera español es la suya. A él la que le gusta, para empezar, es la de Andorra. He aquí la desembocadura del flamante estado de las Autonomías. O se le pone coto o la disgregación de España, cuya mención hace tanta gracia a los socialistas, que llama catastrofistas a quienes pensamos de este modo. Será un hecho. El Barça jugará la <<Champions League >porque siempre será campeón en la liga que dispute con el Lleida, Hospitalet, Girona y Europa, sin olvidar al Nástic ni al Espanyol (con y griega) y todo irá así, en los diferentes dominios de la vida social, y aquí paz y después gloria.
Miguel García-Posada
Más sobre Darío
En la reciente edición de la poesía de Rubén Darío (Galaxia Gutenberg) cuenta, en sus palabras preliminares, el escritor José Emilio Pacheco que, muerto el gran poeta, descuartizaron su cuerpo para examinar su cerebro y aprehender la clave última del genio. El resultado fue un fiasco, como lo fue también muchos atrás cuando se hizo operación semejante con el cuerpo de lord Byron; solo encontraron entonces un cerebro algo más envejecido de lo que por edad le correspondía. La medicina mecanicista y seudo materialista ha dado muchos palos de ciego en este y otros sentidos similares. Buscar el alma era, además de una provocación, una estrategia dilecta de aquellos médicos a los que los dioses seguramente habrán perdonado en razón de su misma ingenuidad.
MIGUEL GARCÍA-POSADA
“Umbralandia”
Fuentes de toda solvencia atribuyen toda la responsabilidad del miserable ataque contra Francisco Umbral a las insidiosas maneras de un periodista colombiano y no mexicano, como decíamos en nuestro comentario de hace unos días. A los efectos da lo mismo porque los difamadores de esta especie no tienen nación; pertenecen a esa oscura patria de la <<mala gente que camina y va apestando la tierra>>, como dijo Antonio Machado. Ni los colombianos, ni los mexicanos, ni nadie, tienen la culpa de tener paisanos así. Gracias de todos modos a esas fuentes por su precisión. Eso sí, no queremos acordarnos del nombre del difamador.
MIGUEL GARCÍA-POSADA
Rubén Darío
<<Mágico padre, argonauta del ritmo y el sueño y los pulsos febriles con que insomnes respiran los astros, los cielos de fuegos ardientes, mágico, hímnico, lírico, épico, sátiro, atlante, creyente en el Cristo, en Apolo y su corte y los pechos de Venus, surcaste caminos que nadie pisaba, mares que nadie rozó,
burlaste a gramáticas, a fieros guardianes del verbo sagrado, tú solo el idioma creaste de nuevo, hiciste otra vez para ir destilando la pasión de la muerte y los cuerpos en flor, los terrores del hombre y también sus caricias, la sombra siniestra y el cálido sol de la inmensa lujuria, del vino en la sangre, oh padre y maestro, oh hermano el mayor, el que vino de América, de las Indias de oro, del sueño imperial, de los dioses de cobre, a cantar la alegría, el espanto, la gloria, el infierno, el camino del hombre en la tierra, su angustia, su gozo, sus ansias sin fin>>.
Insidias
Derecho a discrepar
La crítica es el derecho a discrepar, no el derecho a insultar. Este bloguero se ve obligado a recordárselo a quienes aún no lo han entendido y aprovecha cualquier oportunidad para la descalificación. Así uno publicó hace meses un libro y un señor de Albacete arremetió contra el libro y su autor en
MIGUEL GARCÍA-POSADA
Un lorquista mexicano
Le contesto por este medio, pero su dirección se me ha desvanecido. Usted pregunta por el texto correcto de <<Media luna>>, verso 2. Algunas ediciones traen: <<¡Cómo está el cielo tranquilo!>> Es una construcción galicada. Ante la salida de la media luna, siempre inquietante el astro en Lorca, el poeta se pergunta:¿ <<¿Cómo está el cielo tranquilo?> Esta es sin duda la lección correcta , afanado amigo y lorquista mexicano. Espero que la respuesta llegue a tiempo y usted pueda entregar su trabajo, pero no se me ponga airado por un signo interrogativo de más o una admiración de menos. O al revés. En todo caso me conmueve su rigor (y su fervor).
Miguel García-Posada
El premio Cervantes
Un año más se cumplieron los pronósticos que desde el verano circulaban por los mentideros madrileños. Mientras que el Ministerio nombre directamente al menos a cuatro miembros del jurado, el premio Cervantes será de quien quiera el Gobierno respetando, eso sí, esa absurda norma de que los premiados son españoles o latinoamericanos en sucesión alternativa. Los premios son todos arbitrarios, pero el Cervantes alcanza el límite de la arbitrariedad. El año pasado recayó en un amigo y paisano del presidente del gobierno; este año ha premiado no sabemos si a un poeta, que lo es Gelman, o al hombre con la cruz al hombro de su leyenda de perseguido por los milicos argentinos, condenado a muerte por lo montoneros, con un hijo asesinado pro los militares, su mujer también asesinada y la hija de ambos en manos de<<tutores>> militares, de las que les sustrajo felizmente el presidente del Uruguay.
Miguel García-Posada
Antifascistas
La muchachada sedicentemente antifascista que turba nuestras calles los fines de semana destrozando el mobiliario urbano y acometiendo feroz contra la policía dista de ser antifascista, como ellos se proclaman: son una flor purulenta de los turbios jardines del fascismo, que pretende oler a democracia pero no es sino un esqueje desgajado de los rosales sangrientos de las escuadras fascistas. Porque en la violencia alienta el corazón mismo del fascismo, como presagiaba ya el superhombre nietzscheano. En realidad, integran esta muchachada jóvenes marginales, sin horizontes gratos a la vista, excrecencias residuales de un sistema que los repele. El antifascismo es una metáfora; el plano real es la marginalidad, la reprimida inhibición de los instintos, la sublimación de las fuerzas oscuras que anidan en sus almas náufragas y a la deriva. Pero no las desatendamos, porque su expansión puede ser peligrosa, sobre insidiosa.
MIGUEL GARCÍA-POSADA
