Actualidad agropecuaria. Fermín Herrero.


Enlace a Actualidad agropecuaria de Fermín Herrero en poesía y ciencia

Fermín Herrero

Sucede, en ocasiones, en esta tarea de búsqueda de poemas para la sección de poesía y ciencia, que, como si fuera un milagro, uno se encuentra con una poesía y un poeta para siempre. Esto es: descubre y traba conocimiento con una poesía que parece estar escrita personalmente para el lector que uno es.

Es el caso de la obra poética de Fermín Herrero, que tiene, en grado sumo, un carácter de epifanía; es decir: de manifestación ó revelación y de comprensión de la esencia de las cosas. De forma que parece que se llega a un entendimiento profundo y completo de lo que se está leyendo. Se hace legible lo que el autor entiende, y quiere que todos lo vean de la misma manera.

 

Fermín Herrero (en www.reinodecordelia.es)

No en vano, Fermín Herrero indica como uno de sus poemas favoritos – que le gustaría haber escrito – el canto primero de Don de la ebriedad de Claudio Rodríguez.

Después; está una visión del campo, con sus paisajes y tareas, que se nota que sale muy de dentro: tan profunda y  vívida como alejada de estereotipos  impostados y lugares comunes fabricados desde la cultura.

Si se añaden a lo anterior: realismo, ironía y ausencia de énfasis; completaríamos estas pinceladas en las que he tratado de describir mi entusiasmo por el poeta Fermín Herrero y su obra. (Ver Notas).

Fermín Herrero nació en 1963 en Ausejo de la Sierra, (Soria). Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza y profesor de lengua castellana y literatura en el Instituto Juan de Juni de Valladolid.

Hasta ahora ha publicado los libros Anagnórisis (1994), Echarse al monte (1997) -Premio Hiperión-, Un lugar habitable (1999), Paralaje (2000), El tiempo de los usureros (2003), Endechas del consuelo (2006), Tierras altas (2006), La lengua de las campanas (2006), De la letra menuda (2010), Tempero (2011), De atardecida, cielos (2012); La gratitud (2014) – Premio de la Crítica de castilla y León -y Sin ir más lejos (2016) – Premio Nacional de la Crítica-; Fuera de encuadre (2017).

Destacar de la anterior lista que prácticamente todos sus poemarios han obtenido prestigiosos premios y que su obra figura, entre otras, en las antologías Cambio de siglo, Animales distintos y Fuera de campo.

La mayor parte de su obra poética se circunscribe a los paisajes, el lenguaje y el vocabulario de las Tierras Altas de Soria batidas por la soledad de la despoblación y las temperaturas extremas. La presencia de la naturaleza y sus ciclos unidos a la existencia, la belleza de lo humilde, la recuperación del tiempo pobre y agrícola de los padres, el recordatorio del horror de las ideologías que calcinaron el siglo XX, la lentitud y la espera…; son temas de su original y muy propia y personal voz poética.

En la presentación de sus versos en Cambio de siglo. Antología de la poesía española (1990-2007), indica, respecto de la trayectoria de su trabajo como escritor, que esta se produce:

“(Sic)… siempre en torno al campo, a la naturaleza, que tiene para mi una sabiduría antigua, la que me interesa, que el poema intenta desvelar; revelar”.

También en ese mismo texto opina

“(Sic) un poema decente es el que une inteligencia, percepción y emoción; pero saberlo sirve de poco”

Actualidad agropecuaria

En su libro El tiempo de los usureros, (Madrid, Hiperión 2003), incluye este Actualidad agropecuaria en  el que presenta la vida en el campo y las condiciones de los trabajadores que en el trabajan. Nuevas tecnologías de cada momento; junto con duros trabajos manuales y peonadas en un entorno planetario y global, (signo definitivo de todo nuestro mundo actual), y ahí aparece la economía aplicada: la Europa de las dos velocidades.

 

Dos velocidades que vienen del norte. La primera velocidad está representada por la tecnología punta – de la maquinaria agrícola noruega – y, la segunda, viene de la mano de esos emigrantes eslovacos, los esquiladores, que  “están hechos a todo” y que se “atiborran de torreznos y güeñas”.

Sorprenden en el poema la ironía y el ingenio; y sorprende a los urbanitas, también, el lenguaje  en el que aparecen palabras y expresiones de carácter local y de origen agrario. Aparecen localismos como ese embutido denominado güeña en tierras sorianas y aragonesas que no deja de ser el chorizo de bofes de las tierras de León o la butagueña de Segovia.

Me parece que el poema es redondo, (lo que se sabe porque notas que no le falta ni le sobra ninguna palabra o bien, porque con las palabras del poeta que hemos mencionado anteriormente, “une inteligencia, percepción y emoción” ).

Comienza con dos primeros versos sorprendentes, en que se nos plantean las tareas anuales del campo como si fuera moda o publicidad.

“Las sensaciones de esta temporada son las abonadoras
pendulares Kverneland, los chissel con rodillo…”

Sigue, a continuación, con la descripción de los emigrantes que vienen a trabajar a España; esos esquiladores eslovacos (que, fijo, los explotan), en los que pone su mirada con cariño y ternura; y describe sus complicadas condiciones de trabajo, integrándolos a través del lenguaje, en expresiones de castellano antiguo que casi ya sólo se oyen en el campo profundo, como : “pelan si trabar un hatajo”, “dan buena cuenta del almuerzo” o “ … ya no levantan cabeza hasta que dan de mano”.

Y se cierra con esa sorpresa final, en que el poema, (que, a estas alturas, se había convertido en social y político), acaba con esa ironía y perfección de los dos últimos versos,

             “… Del norte llegan
al mismo tiempo la necesidad
y la tecnología punta. Europa:
las dos velocidades”.

Notas y enlaces

Para adentrarse en la poética y biografía de Fermín Herrero se enlaza a las entrevistas siguientes:

“La poesía debe dar respuestas, aunque sean erróneas, porque la poesía es la conciencia”, en temblopoesia.com de 30 de octubre de 2017.
“La mía es una poesía a contracorriente”, en ABC Castilla y León de 5 de junio de 2017.
“Me hice poeta por amor”; en El País de 26 de abril de 2017.

Muestras de la poesía de Fermín Herrero, se pueden obtener, entre otros lugares de internet, en los enlaces siguientes:

Cinco poemas de tierras altas
Tres poemas de Fermín Herrero, más un inédito
Primeras páginas de Fuera de encuadre (Ed Reino de Cordelia)

Ver, también, el artículo sobre poética y definiciones de poesía escrito por Fermín Herrero : Poesía , ¿eres tú?. En la revista Siglo XXI. Literatura y cultura españolas, nº 12  dediciembre de 2014); pgs.: 15-30 

 

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Escritura. A. R. Ammons.


Enlace a Escritura de A. R. Ammons en poesía y ciencia

Escritura (de la naturaleza)

El número monográfico Poesía y ciencia.Vasos comunicantes de la revista Litoral,  editado en 2012, constituye una de las mejores antologías de poesía científica; tanto por la magnífica selección de los poemas como por su inmaculada edición, acompañada de excelentes ilustraciones.

Tiene esta antología una clasificación o división un tanto sui generis de los poemas que incluye. Así, por ejemplo, junto con epígrafes convencionales por áreas científicas como: geología, física o matemáticas, (esta última, por ejemplo, al mismo nivel que aritmética y geometría), presenta otros epígrafes, (o subepígrafes), que están dedicadas a grandes figuras de la ciencia como: Sigmund Freud, Charles Darwin o Isaac Newton.

Escritura del poeta norteamericano A. R. Ammons aparece,  en la antología,  tras los poemas dedicados a Isaac Newton, dentro de la física y es un poema aparentemente sencillo; pero que gana en sucesivas lecturas.

Es, en esencia, una sencilla escena de la naturaleza en toda su extraordinaria complejidad. Es la escena de un modesto mirlo viviendo y -va de suyo – volando en su habitat. Sale del matorral y, en un momento, asciende por la colina y despues

… se lanza
a través de un hueco
en el olmo y
se precipita sobre la casa…

Red-winged Blackbird (Agelaius phoeniceus)

Describir la realidad con mirada clara y palabras exactas es, en este caso, la pura poesía que ofrece la escritura de la naturaleza. Todo ha durado un suspiro y el poeta se pregunta que ha quedado de esa maravilla. Nada ha quedado; salvo elucubrar como en el registro de la pequeña y gran historia del mundo ha debido quedar – en cierta forma y modo de la agitación de las hojas – ese momento concreto de la historia de ese mirlo concreto: su “tamaño, dirección y velocidad”.

Ese pajarillo que en Europa sería el Mirlo común (Turdus merula).

Mirlo común (Turdus merula)

Y en Estados Unidos, podría ser el Mirlo americano (Turdus migratorius) o el Red-winged Blackbird (Agelaius phoeniceus). (Nota 1).

 

A. R. Ammons

Debo reconocer que no conocía a A. R. (Archie Randolph) Adams hasta la lectura de el poema Escritura. Me han quedado algunas notas biográficas y la intuición de un estilo. Que es poco, por el momento.

 

 A. R. Ammons en la revista The Paris Review

Así que creo preferible transcribir el primer párrafo de la entrada correspondiente a la reseña que realiza Carlos Alcorta al poemario Basura y otros poemas, (Lumen 2012), en su blog htpps://carlosalcorta.wordpress.com, al que les enlazo.

Archie Randolp Ammons nació en Whiteville (Carolina del Norte), en 1926 y falleció en Ithaca (Nueva York) en 2001. Entre otras muchas actividades — sirvió en la marina durante la segunda Guerra Mundial (en ese periodo escribió sus primeros poemas), ejerció como vendedor, como editor y como ejecutivo—   fue profesor de literatura en la Cornell University desde 1964 hasta 1998, año de su jubilación. Es autor de más de una treintena de libros, entre los que podemos destacar  Poems de Northfield (1966), Collected Poems 1951-1971 (1973), Sphere (1974), A Coast of Trees (1981), Garbage (1993) —con el cual obtuvo por segunda vez el Premio Nacional— Glare (1997); se le concedió también el Premio de la Crítica, así como la medalla Robert Frost de la Sociedad de Poesía de Estados Unidos y los premios Ruth Lilly, Bollingen y el Wallace Stevens de la Academia de poetas estadounidenses. Su poesía delata las influencias de autores como Ralph Waldo Emerson, Walt Whitman, Robert Frost, Stevens o Williams. El hombre moderno  y las relaciones que mantiene con la naturaleza y las leyes que la gobiernan, así como la ciencia y las consecuencias de los avances tecnológicos sobre la conciencia humana son sus temas predilectos. Fue  incluido por Harold Bloom en El canon occidental: la escuela y los libros de todas las épocas y en su más reciente La escuela de Wallance de Stevens…

Tres detalles más. Parece que su nacimiento e infancia en Carolina del Norte, durante la Gran Depresión, en una granja de tabaco y algodón ha inspirado buena parte de su obra y se graduó en Química.

Por último, esta considerado uno de los grandes poetas norteamericanos de la segunda mitad del siglo XX,  “a major American poet”. La crítica especializada incluye a Archie R. Ammons en la gran poesía norteamericana del siglo XX, junto con Dickinson, Eliot, William Carlos Williams, Wallace Stevens o Robert Frost.

Su último gran poemario es Basura, (Editado en España: Basura y otros poemas. Editorial Lumen, 2013), es un gran poema épico de 2717 versos que, como se dice en su inicio: “Basura tiene que ser el poema de nuestra época porque / la basura es lo bastante espiritual y creíble como para / embargarnos la atención…” 

Sin duda que volveremos a R. A. Ammons. (Ver Nota 2).

 

Notas y enlaces

1. Estamos hablando de la familia de aves denominada túrdidos (Turdidae); de la orden paseriformes que comprende 300 especies distribuidas casi por todo el mundo. Sus miembros, denominados comúnmente zorzalesmirlos o tordos, son pájaros de tamaño medio, en su mayoría forestales, y principalmente insectívoros. La mayoría son aves sedentarias, aunque algunos son migratorias.

2. Algunos, de entre los muchos enlaces disponibles para conocer más de A. R. Ammons, se encuentran:
- La entrada dedicada al poeta en la  Poetry Foundation;
- Sección El autor de la semana: A. R Ammons de la Universidad de Chile, en la que además de una nota biográfica se pueden encontrar varios poemas.
- The Great American Poet of Daily Chores en The New York Worker, por Dan Chiesson en diciembre de 2017.

- Entrevista A. R. Ammons, The Art of Poetry No. 73, por David Lehman, en The Paris Review, Issue 139, Summer 1996.

 

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Visitas de obra. Joan Margarit.


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En 2006, tras haber llevado a cabo una formidable tarea de estudio e investigación, para la puesta en marcha en la Fundación para el conocimiento madri+d de la sección poesía y ciencia, el llorado, poeta, profesor y servidor público Miguel García Posada, (de que el pasado 18 de enero se han cumplido 7 años de su fallecimiento), realizó una antología de poesía de la ciencia, con el sugestivo título Explorando el mundo, editado por la editorial Gadir.

En el prólogo de dicha antología, se indicaba que una de las formas de poesía de la ciencia era la utilización de metáforas basadas en la ciencia: “Igual que la ciencia se ha basado en metáforas poéticas, la poesía ha explorado con prodigalidad el universo metafórico de la ciencia”, incluyendo, a continuación, varios ejemplos.

Yo me atrevería a añadir que, además de la ciencia,  esa exploración se ha extendido por terrenos aledaños como la investigación, la innovación y la técnología.

 

Joan Margarit en 2009. (Wikipedia)

En este sentido, es modélico el gran poeta catalán Joan Margarit, que, al hilo de su formación, profesión y experiencia, ha compuesto un buen número de poemas en que diferentes aspectos de la arquitectura le sirven para levantar metáforas que sustentan sus pensamientos y sentimientos y que le ayudan a sustentar las características soñadas para su producción poética: concisión, exactitud e inteligibilidad.

Joan Margarit y arquitectura

Varios poemas podríamos escoger de Joan Margarit en el sentido que hemos mencionado anteriormente; pero nos vamos a centrar en dos de ellos. El primero es radical y conciso: en una sola palabra relacionada con la arquitectura se basa el poema. Es la estructura: armazón y esqueleto que sostiene los edificios y sin la cual no hay arquitectura posible.

Una estructura

Cuando era un hombre joven
levanté la estructura de hierro de una cúpula.
Hace unos meses que la derribaron.
Vista desde el lugar en que va acabándose,

la vida se ve absurda.
Pero el sentido se lo da el perdón.

Cada vez pienso más en el perdón.
Vivo bajo su sombra.
Perdón por una cúpula de hierro.
Perdón para aquellos que ahora la han demolido.

El poeta, que es catedrático de Estructuras en la Universidad Politécnica de Cataluña, ante la demolición de una de sus obras, una estructura diseñada y construida por él en el pasado, levanta un poema breve y excelso en el que encuentra, en el perdón, sentido a la contrariedad y el absurdo de la destrucción permanente, inherente al transcurrir de la vida y del tiempo. Lo que da lugar a un poema memorable que gira absolutamente en torno a la estructura de hierro de una cúpula.

Visitas de obra

En este poema, Margarit plantea un doble ámbito temporal. Un pasado que se recuerda; posiblemente el pasado del poeta. Unas visitas de obra a primera hora del día.

 

En el Epílogo del libro Se pierde la señal, (del que Visitas de obra es el último poema), se indica:

“Un día el pasado pide un orden y, por tanto, una atención del misterioso hecho de recordar …  el pasado y el mañana se borran a la vez y aumenta en mi la sensación de que lo que la mente guarda no son fragmentos aleatorios, sino la esencia del pasado. Lo que se recuerda, aunque no sea cierto, es en cambio, la verdad.”

Margarit comienza el poema recordando un pasado. Posiblemente, el suyo: visitas de obra a primera hora del día:

Durante tantos años he comenzado el día
dentro del ordenado desorden de las obras.

Después, vuelve al presente con la contemplación de una obra cercana. Y de nuevo, recuerdos en que sentimos el ruido y el estrépito. Para ello, ayudan términos técnicos y maquinas de obra: la radial que corta planchas de acero y el martillo neumático de fragor ultrajante. Y la primera estrofa finaliza con una conclusión referida de la arquitectura:

Perforar y romper para construir:
es esta música contemporánea
de una justificada destrucción

En el inicio de la segunda estrofa se vuelve al recuerdo y nos lleva, después de las visitas de obra a un refugio, “… un bar donde estar solo – a salvo / del ruido y a la vez dentro del ruido -”; con la bella imagen de la estructura entrevista en los cristales que es, en el poema, “un ángel gris”. Más términos técnicos: hormigón húmedo y hierro laboral en los suburbios.

Con la vuelta al presente, el poema da un giro radical; y deja de ser un poema sobre obras y arquitectura para pasar a ser un poema sobre la vida. El recuerdo se transforma, en el presente, en una cierta ternura y con dos versos de gran potencia

cuando graniza el tiempo
en los cristales de mi intimidad.

concluye el poema equiparando la vejez, el fin de la vida con los trabajos de las obras; con versos finales casi idénticos a los de las primera estrofa

La vida se termina como empiezan las obras:
perforar y romper para construir.
Una justificada destrucción.

En el Epílogo que hemos mencionado se dice:

“Mientras los escribía (los poemas), los recuerdos pugnaban con fuerza para apoderarse del poema. Entonces había que devoloverlos con dureza al papel que debían tener, porque el recuerdo cuando aparece todavía está muy lejos de la verdad.”

Porque para Joan Margarit “la poesía es una herramienta para gestionar el dolor  y la felicidad, …, una gestión de la que depende lo que se guarda en la vida pasada.”

Leo en la prensa que Margarit acaba de publicar un libro de memorias de infancia y primera juventud de título Para tener casa hay que ganar la guerra. Estoy deseando leerla.

Notas y enlaces

1. Con referencia a la obra poética de Joan Margarit, se puede leer una muestra bastante amplia de su poesía en la colección  Poética y Poesía de la Fundación Juan March, editada en 2010; así como, junto con más contenidos, en su página web oficial www.joanmargarit.com . En castellano, su obra poética completa se encuentra editada en Austral con el título Todos los poemas (1975-2012).

2. Los dos poemas comentados pertenecen al libro Es perd el senyal de 2013, en castellano Se pierde la señal, (Ed. Visor), pueden escucharse recitados por Joan Margarit en su página web oficial www.joanmargarit.com.  Ambos poemas se incluyen en la entrevista realizada por Cecilia Obiol, de título Contra la intemperie moral , con un texto en castellano ligeramente distinto a su versión final. 

3. En poesía y ciencia se encuentran ya recogidos cuatro poemas de Joan Margarit: Últimas noches del cosmólogo Edward MilneElegía para el arquitecto Coderch de Sentmenat, Cálculo de estructuras y Viejos Telediarios. Enlazo al post que sobre el último de los poemas indicados se realizó, en mayo de 2017, en  La alegría de las musas 2.

 

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La encorvada y la altiva. Ramón de Basterra.


Enlace a La encorvada y la altiva de Ramón de Basterra en poesía y ciencia

Continuamos, en esta nueva entrega de poesía científica, con una vena temática que descubrimos con la fábula El aeronauta de Felipe Jacinto Salas incluida, en poesía y ciencia, el pasado 12 de diciembre.

Esta vena la componen algunas fábulas evolucionadas aparecidas, ya en el siglo XX, en las que artefactos científicos y tecnológicos ocupan el lugar que, en las fábulas más clásicas y reconocibles, vemos normalmente protagonizadas por animales o plantas.

Mª Rosa Ozaeta Gálvez, (en su artículo “Los fabulistas españoles. (Con especial referencia a los siglos XVIII y XIX)” publicado en 1998 en Epos: Revista de filología, Nº 14, págs. 169-205), constata, por una parte, la clara decadencia del género fabulístico en el siglo XX, “… en el siglo XX se aprecia un descenso en su actualidad, desapareciendo prácticamente la fábula y los fabulistas, aunque no sus cultivadores ocasionales, y manteniéndose el género residualmente en publicaciones infantiles, siempre bien aceptadas por sus receptores.” 

 

Ramón de Basterra

Sin embargo, también en el citado artículo, señala a algunos autores del siglo XX que, en el campo de la fábula, intentan su continuidad y evolución; mencionando, en concreto a Ramón de Basterra y a Juan José Velo Nieto. Así, indica:

“Ramón de Basterra es un autor digno de mención en cuanto a su intento de modernizar la fábula mediante la transformación de los personajes tradicionales en máquinas que aleccionan al hombre, procedimiento también seguido por Juan José Nieto en su Fabulario Boreal.

Basterra, en su composición poética “épicoalegórica” — como la califica Díez-CanedoVírulo Mediodía, que dedica a sus “tres amados maestros” : Ramiro de Maeztu, José Ortega y Gasset y Eugenio d’Ors, incluye su poema Nuevo fabulario (XII), en que expone, programáticamente, su novedoso punto de vista:

… Se cerraron las fábulas a base
del material del día quinto.

Quedan abiertas otras. Escuchad a las máquinas.
Escuchad su lección de ritmo.

Calla doña raposa, don león, don caballo.
Avanza doña grúa, don cilindro, don émbolo.”

A este poema, le sigue, en primer lugar, con el número XIII, el titulado Introducción a las fábulas y después, con el número XIV, el bloque Nuevas fábulas, compuesto por cuatro poemas: La encorvada y la altiva, El buen camión, El avión y el molino y El motor obscuro que transparentan en sus títulos quienes son los principales actores de las nuevas fábulas.

De Juan José Vela Nieto sólo se menciona, en el artículo, el título de su poemario, Aurora Boreal. Es prácticamente inexistente la información encontrada en internet de este autor. Si hemos hallado un par de poemas. (Ver Nota). Del primero, que tiene por título Filosofía del “Boreal” y que, al igual que sucedía con el Nuevo fabulario de Basterra, es programático, se incluye seguidamente, un fragmento.

“… Más yo, que soy moderno fabulista,
abandoné la selva animalista,
y, abrazado a turbinas y motores,
inhalé el arcaduz de sus vapores
extrayendo la etérea consecuencia
de su mucho poder y mucha ciencia,
e hice hablar al tornillo, al cojinete,
al motor de explosión y al torniquete,
pensando que, al hablar un topolino,
en vez de hacerlo un ganso o un pollino,
mis fábulas dirán “topolinadas”,
pero no pollinadas ni gansadas.
Brindo pues al lector las moralejas
de mis motorizadas fabulejas”…

El segundo poema, que tiene bastante gracia, y se titula La Cafetera Express y el Infiernillo Eléctrico, se muestra a continuación.

La cafetera Express vaporizaba
y al infiernillo eléctrico exhalaba
sus planes venideros
de cambiarse en veloz locomotora
y pilotar los trenes de viajeros
a noventa kilómetros por hora,
para así convertir su inercia estática
en máquina energética y dinámica.

-¡Modérate el frenillo!,
respiró incandescente el infiernillo;
pues juzgó con franqueza
que el café se te ha subido a la cabeza.

¿Es que el llamarte “Express” te da derecho
a desdeñar las portas de tu pecho?…
¿Qué te parecería que yo,
por ser eléctrico artilugio,
quisiera transformarme en un tranvía
para buscar a mi tensión refugio?…

El buen nombre se hereda,
pero no las virtudes que amoneda;
por eso yerra el hombre
te imagina triunfar con sólo un nombre”

 

La encorvada y la altiva. Ramón de Basterra.

Ramón de Basterra y Zabala, nacido en Bilbao en 1888, fue un escritor, poeta y diplomático español del Novecentismo. Cursó sus primeros estudios en Bilbao y el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Orduña. Realizó estudios de Derecho en las universidades de Valladolid y Salamanca, licenciándose en este último centro en 1909.

En 1915 ingresa en la carrera diplomática desempeñando cargos en Roma (entre 1915 y 1917), Bucarest (desde junio de 1918) y, finalmente, Caracas (1924). Allí padece una grave crisis de una enfermedad mental que sufre desde hace años, a consecuencia de la cual es repatriado y más tarde reanuda sus trabajos diplomáticos en Madrid. Sin embargo recae pronto y el agravamiento de su enfermedad mental le condujo a un último ingreso en el sanatorio madrileño de Santa Águeda, atendido por el doctor Lafora. Allí murió por una complicación cardíaca en un ataque de locura apenas cumplidos los cuarenta años.

 

 

En su obra en prosa, como ensayista, destacan sus libros La obra de Trajano, de 1921 (reeditada en 2012), y Los navíos de la Ilustración. Una empresa del siglo XVIII, publicado en Caracas en 1925, (con 3 reediciones en 1954, 1970 y 1984).  Asimismo escribió diversos textos – muchos de ellos dedicados a la villa de Bilbao y sus gentes – en la prensa local vasca (Euzkadi, El Nervión, El Pueblo Vasco y El Liberal), además de algunos artículos y poemas en la afamada revista Hermes.

En cuanto a su obra poética, (sic en Wikipedia); “…su primer poemario, Las ubres luminosas (1923), se caracteriza por el mito civilizador de Roma y las ideas humanísticas. En el poemario Los labios del monte, paisaje y tradiciones vascas se funden en una amplia síntesis histórica. Es el creador de un mito: Vírulo, cuyos cantos corresponden a dos momentos del estilo del autor: En Vírulo. Poema. Mocedades (1924), se muestra barroco, gongorino y virtuoso de la poesía pura. En Vírulo, mediodía (1927), el poeta supera la etapa anterior y se anticipa a su época; de un salto se sitúa en las avanzadas de la vanguardia. Con técnica del futurismo canta la máquina y el destino fecundo de los pueblos hispánicos: la ‘Sobrespaña’. Con esta obra se convierte en uno de los artífices del cambio ideológico de la España contemporánea y en precursor del concepto de Hispanidad.”

Muy influido por Unamuno, Ortega y Gasset, Eugenio D’Ors y Ramiro de Maeztu, formó parte de la llamada Escuela Romana del Pirineo, grupo informal, surgido en las tertulias del bilbaíno café Lyon D’Or, en el que se pueden incluir, entre otros, a los escritores Jacinto Miquelarena, Pedro Mourlane Michelena, Fernando de la Quadra Salcedo, José Félix de Lequerica, Rafael Sánchez Mazas y Joaquín Zuazagoitia, escritores, algunos de ellos, que gozaron de una gran influencia literaria y política en los años de posguerra en España.

Su obra poética fue recopilada en el volumen Obra Poética de Ramón de Basterra, con prólogo de Joaquín Zuazagoitia, publicado en 1958 y en  2 volúmenes en Poesía, con prólogo de José-Carlos Mainer y edición preparada por  éste y por Manuel Asín para la Fundación BSCH en 2001.

La encorvada y la altiva es, junto con  El buen camiónEl avión y el molino y El motor obscurouna de las Nuevas fábulas, incluidas en Virulo. Mediodía. Con el predominio de versos heptasílabos y alejandrinos, en ella se describen los movimientos y continua actividad de la grúa

Girando con el día.
desde el levante al ocaso,
alargaba la grúa su trompa de cadenas.

Al topar con el alto talle de la grúa le afea su ocio

“Qué bien se ve de lejos al ocioso que fuma
mientras yo peno encorvada.”

La grúa a la que, inmóvil, corona el halo de los santos, le contesta:

- “Mis entrañas son brasas”- dijo,
y sembró en surcos de humo
un trigo de centellas.

A lo que sigue la moraleja de la fábula en los cuatro versos finales.

No se engañen los ojos
por la ajena apostura.
Bajo el vertical ocio
hay congojas de fuego .

 

Cien poemas en cinco años

El 21 de enero de 2014, con la publicación en poesía y ciencia del poema El cerebro de Emily Dickinson, comenzó una nueva etapa de La alegría de las musas, marcada con un 2, como continuación de la primera etapa del blog realizada por Miguel García Posada. En estos cinco años; si no he llevado mal la cuenta, he realizado 100 entradas correspondientes a otros tantos poemas  nuevos incorporados a poesía y ciencia.

La guía fundamental en la selección de los poemas ha sido siempre la novedad, el descubrimiento de nuevos poetas y sus poemas. Lo que ha resultado, a veces complicado; porque tras unos setecientos poemas en total, no resulta ya sencillo encontrar poemas nuevos. En todo caso, ha sido un placer y ha valido la pena: he aprendido y disfrutado mucho. En primer lugar,  conociendo nuevos poetas y poemas y, en segundo lugar, dándolos a conocer e intentando  presentarlos de forma adecuada, entretenida y sugerente a fin de provocar una mayor curiosidad del lector por los poetas y poemas seleccionados.

En esta intención vamos a seguir en el futuro mientras encontremos nuevos poetas y poemas y hasta que el cuerpo aguante. Un abrazo.

Nota

En el artículo Poesía y fábula en la Vía de la Plata de Juan Pedro Vera Camacho, se encuentran, junto con un breve texto biográfico, los dos poemas mencionados de Juan José Vela Nieto.

 

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Las bodas de las plantas. José de Viera y Clavijo.


Enlace a Las bodas de las plantas de José de Viera y Clavijo en poesía y ciencia

Del 25 de enero hasta el 5 de mayo se celebra en la sede de la Biblioteca Nacional de España una exposición sobre la figura de José de Viera y Clavijo que fue uno de los representantes más significativos del movimiento ilustrado del siglo XVIII en España. (Nota 1).

 


Nacido en el pueblo de Realejos de Tenerife en 1731, después de trasladarse a Madrid para perfeccionar su formación en el ámbito de su carrera eclesiástica, tuvo la oportunidad de viajar, como ayo del hijo del Marqués de Santa Cruz, por numerosos países europeos tomando contacto con algunos de los más destacados miembros de la ciencia e ilustración francesa.

A partir de todo ello, desarrolló a lo largo de su vida una ingente labor científica, social y cultural con una extensa producción en historia, poesía y ciencia que compaginó con su carrera eclesiástica en la que – dentro de unos parámetros muy liberales para la época – alcanzó un destacado renombre como orador religioso.

Como muestra de sus más destacadas obras, se pueden mencionar su Historia general de las Islas Canarias en cuatro tomos publicados entre 1.778 y 1.783; los Elementos de Física y Química en 1.784 y el Diccionario de Historia Natural de Canarias que alcanzó su edición, por la Sociedad económica de amigos del país de Las Palmas de Gran Canaria, en 1.866. (Ver Nota 2).

Siguiendo la práctica de ilustrados científicos europeos, en concreto franceses, José de Viera tuvo también una dedicación muy destacable a escribir la ciencia en verso. Práctica que hoy vemos, más bien como divulgación científica, pero que en el siglo XVIII seguía siendo una forma didáctica canónica de expresar la ciencia. (Nota 2).

En este sentido, escribió el poema de cuatro cantos Los aires fijos, publicado en Madrid en 1.779, que introdujo en España el conocimiento que de los aires, (que era como en ese tiempo se denominaban los gases), fijos, inflamados y desflogisticados habían hecho, en el extranjero, eminentes científicos como Priestley y Sigaud. En 1.781 añadió un quinto canto, que hablaba de varias especies de gases vegetales descubiertos por Injenhousz; y en 1.783 compuso un canto sexto sobre la máquina o globo aerostático. En este último punto, cabe destacar que en 1.783 participó en la elevación, desde el Jardín del palacio del Marqués de Santa Cruz en Madrid, de uno de los primeros de globos aerostáticos que se elevaron en España. (Nota 3).

Las bodas de las plantas

En 1.806 compuso el poema original titulado Las bodas de las plantas que permaneció inédito hasta 60 años después de su fallecimiento, en que se realizó su edición por Juan Teixidor y Cos, catedrático de Farmacia de la Universidad de Barcelona en 1.873.

José de Viera. Grabado de José J. Fabregat
(Wikipedia)

 El poema revela los vastos conocimientos botánicos de Viera que con oportunas comparaciones e imágenes de las especies vegetales, relatadas en octavas reales, hace comprender el fenómeno de la fecundación de las plantas que fue estudiado e investigado a lo largo del siglo XVII y principio del XVIII, consolidándose con Linneo en 1.735.

En el prólogo de la edición de Las bodas de las plantas citada se expresa lo siguiente:

“El sistema sexual, dice Viera en la introducción al poema Las bodas de las plantas, está fundado en la diferencia de sexos, que hay en el centro de las flores, y en su varia estructura: los estambres pertenecen al sexo masculino, y los pistilos al femenino. Llámase Estambre la hebra ó filamento que lleva en la parte superior una Antera ó borlilla amarillenta con Polen, ó polvillo seminal fecundante, y llámase Pistilo aquel órgano que se ve ordinariamente en medio de los estambres, compuesto de un botoncito, gérmen ú ovario (el cual contiene el rudimento de la planta, ó semilla) y de Estilo ó puntero, que termina en un Estigma ó clavillo, bañado de un humor, capaz de hacer estallar sobre él la antera.”

En la falta ó presencia y disposición de órganos sexuales, fundó Linneo la clasificación, de la cual Viera cita los nombres de cada clase con un ejemplo, y para que sean mas útiles tales citas, copiaremos el cuadro sinóptico de los caracteres de las clases, … , y á continuación de sus nombres añadimos los de las plantas citadas por Viera.

El poema de un solo Canto, compuesto por 47 octavas reales, está escrito con solvencia, soltura y en bastantes de sus versos y estrofas con agradable vena poética. En él, como en gran parte de la poesía neoclásica, hay frecuentes referencias mitológicas, (estrofas 1, 32, 42 y 45), y, también, podemos encontrar referencias panegíricas a otros científicos; en concreto, a Linneo y Jussieu, (estrofas 1 y 37).

No es cosa de incluir en poesía y ciencia el poema en su totalidad, por lo que hemos seleccionado, como muestra del mismo para poesía y ciencia,  las seis octavas iniciales del poema. En la primera estrofa, se expresa el objetivo general del poema: Los desposorios de la amable Flora / Cantar en un vergel es mi deseo…”, mencionando a Linneo: “… al primero que vio en las plantas / Los sexos, los amores y las bodas.” En la segunda, se expresa el alcance a toda la flora: “El Reyno vegetal será su imperio…” , y se muestra la nomenclatura científica de la plantas: “… con Especies, con Géneros y Enlaces / Forman Familias, Órdenes y Clases”.

La octava 3ª es una bella y conseguida reivindicación del carácter de seres vivos plenos de las plantas con sus funciones vitales y comportamientos, y sus señales de sentimiento; finalizando con la mención al objetivo central del poema: su reproducción, “… Que envejece, que muere, que reposa, / Y que deja una prole numerosa.”. (Ver Nota 4).

 

 

Las tres siguientes octavas están dedicadas van mostrando ejemplos de las señales de vida y comportamiento de las plantas relatadas en la estrofa 3ª. Y así, van desfilando diferentes plantas: Mimosa, Opuncia, Caléndula y el D. Diego de noche, que abre sus flores a las cinco de la tarde. También, la Flor del sol, el Árbol triste, la Musicapa que “… si se le posa una mosca te responde a /con pronta diligencia se la atrapa” o la Buenos días – planta osca – que si se osa tocarla responde golpeando con una de sus ramas.

El texto completo de Las bodas de las plantas está disponible en internet en dos versiones. En primer lugar, la edición original de 1873, (que hemos mencionado), en la web Memoria Digital de Canarias, con la introducción del editor Juan Teixidor y Clos en la que se da noticia de la biografía de Viera e incluye un cuadro sinóptico  general con los caracteres de las clases de flores según su forma de reproducción en el que, a continuación de sus nombres, añade los de las plantas citadas por Viera en el poema.

En segundo lugar está la edición en 2017 por el Ilmo. Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria, y por el Cabildo y el Centro Unesco de Gran Canaria , con introducciones a cargo de la Dra. Dña. Yolanda Arencibia Santana, catedrática emérita de la ULPGC y del Dr. D. David Branwell, Exdirector del  Jardín Botánico Canario “Viera y Clavijo” del Cabildo de Gran Canaria. Es completa, reproduciendo fielmente la edición de 1873 de la que reproduce el cuadro sinóptico que antes hemos mencionado y que añade bellas ilustraciones de todas las flores de las plantas citadas en el poema.

Notas y enlaces 

1. Se trata de la exposición “Viera y Clavijo. De isla en continente” en la Biblioteca Nacional de España, abierta al público del 25 de enero y 5 de mayo de 2019, que presenta una muestra significativa de los manuscritos del polígrafo canario, así como de sus ediciones príncipes, retratos, grabados de la época y materiales científicos, al objeto de dar difusión de la representatividad de su figura en el contexto de la cultura nacional del Setecientos.

2. En el número 14 de febrero de 2013 del boletín Los Realejos a través del tiempo, Joaquín  Blanco  Montesdeoca realiza una interesante y notable semblanza biográfica y de la obra de José de Viera y Clavijo.

3. En los artículos Viera y Clavijo, poeta ilustrado, de Sebastián de la Nuez de la Universidad de La Laguna y El héroe en la poesía didáctica de Viera y Clavijo de José Cebrián de la Universidad de Harvard, se analiza en profundidad la obra poética de Viera y Clavijo.

4.  El poema debía incluir, en el manuscrito original, notas explicativas de José de Viera que se conservaron en la edición realizada en 1.873. Así, por ejemplo, en el verso que se refiere a la numerosa prole de las plantas, la nota indicativa decía así: “(1) Una sola planta de Maiz ha llegado a dar doscientas semillas: otra de Girasol, quatro mil: una Adormidera, treinta y dos mil: un pié de tabaco, trescientas y sesenta mil.” También el editor añadió notas, como por ejemplo la incluida en el inicio de la 4ª octava: “(*) Se llama ordinariamente Sensitiva una leguminosa Mimosa sensitiva porque al tocar sus hojas estendidas. como avergonzada dobla sus hojuelas aplicándolas al peciolo, y éste al tallo. (N. de edit,)” . Por último añadir,  que la ortografía puesta por el Autor en el original se ha conservado.

 

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¿Por qué no hay más viajes a la luna? Mario Benedetti.


Enlace a ¿Por qué no hay más viajes a la luna? de Mario Benedetti en poesía y ciencia

Pocas cosas ejercen tan irresistible fascinación en el género humano como la exploración espacial. Todo comenzó, como sabemos, cuando el 4 de octubre de 1957 la URSS lanzó al espacio el satélite no tripulado Sputnik 1 que dio 1440 órbitas a la tierra antes de caer, incinerándose, el 4 de enero de 1958.

 

 La nave Sputnik 1 . (Wikipedia)

Este primer vuelo espacial soviético, al que siguió, casi inmediatamente, el Sputnik 2, lanzado con la perrita Laika dentro el 3 de noviembre de 1957, aceleró el programa espacial americano que pusieron en el espacio su primer satélite, el Explorer 1, el 31 de enero de 1958. El 12 de abril de 1961, a bordo de la nave Vostok 1, fue lanzado al espacio exterior el piloto militar soviético Yuri Gagarin, el primer ser humano que subió al espacio.  En los años que siguieron, el mundo asistió, en plena guerra fría, a lo que se llamó la “carrera espacial”, con una sucesión de hitos y avances en el espacio.

Si bien los primeros eventos espaciales costituyeron señalados triunfos de la Unión Soviética, con la perrita Laika y Yuri Gagarin, en Estados Unidos se aceleraron las actividades de la NASA y, con la luna como fundamental objetivo, fueron situándose, con el desarrollo del programa Apolo, a la cabeza de la carrera espacial, hasta llegar a la luna con el Apolo XI en que el astronáuta Amstrong, al dar los primeros pasos en la luna, dijo eso de “un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad”.

 

Era el verano de 1969, el 20 de julio. Yo tenía 13 años y lo viví en Barcelona donde, con mis padres – maestros nacionales – pasábamos las vacaciones en una colonia de verano – organizada por el Ministerio de Educación – alojados en un gran colegio público (grupos escolares, sellamaban entonces), cercano a la Plaza de Cataluña. Fue “lo más”. En una de las salas del colegio, visto en una de aquellas – muy voluminosas pero de pequeñas pantallas – televisiones en blanco y negro de la época, todos fuimos testigos conscientes de algo grande que inauguraba el futuro: la nueva frontera de la humanidad.

Los viajes a la Luna, por parte de naves y tripulaciones americanas, se fueron sucediendo en aquellos años. Desde el Apolo XII, en noviembre del mismo año y, después, el inolvidable Apolo XIII el año siguiente, en el que la explosión de uno de los tanques de oxígeno del Módulo de Servicio, provocó que no se pudiera realizar el que habría sido el tercer alunizaje; y hubo de utilizarse el Módulo Lunar como cápsula de salvamento, en la que los 3 astronautas regresaron a la Tierra. Lo que dio lugar - “Houston tenemos un problema” - a la famosísima película de 1995, dirigida por Ron Howard  protagonizada por Tom Hanks.

 

Después cuatro viajes más hasta el último Apolo XVII, lanzado en diciembre de 1972 que tuvo varios records: de estancia en la Luna, de mayor tiempo en órbita lunar, de tiempo en salidas extravehiculares, del uso del «rover», y de mayor distancia recorrida y mayor recogida de muestras lunares de todas las misiones Apolo.

 

¿Por qué no hay más viajes a la luna? 

La exploraciones espaciales siguieron pero ahí se acabaron los viajes a la luna. Hace ya 36 años. Un poeta, Mario Benedetti, se preguntó – como muchos de nosotros-, “¿por qué?” y escribió un poema sobre ello que tiene dentro toda su personalidad y estilo. (Ver Nota 1).

Siempre con una vocación comunicante y logrando un clima de confianza y complicidad entre autor y lector. La cercanía, con un lenguaje accesible, sencillez sintáctica y expresiones cercanas al registro conversacional. Todo ello da lugar a una poesía humana, de compromiso en el sentido amplio de la palabra, consiguiendo la seducción del lector. Poesía de un gran poder de comunicación, enormemente popular con un público masivo y fiel en el que se incluyen sectores habitualmente ajenos a la literatura.

Son 32 versos repartidos de diferentes metros sin rima. El estilo es muy coloquial y directo y trata de indagar en el pensamiento del comandante de la misión, Neil Amstrong, después de sus primeros pasos la luna.

…la escafandra o como se llamase
impedía que viéramos sus ojos
pero juraría que su mirada era de pereza o abulía.

Y de lo que contestó, de forma inesperada a sus jefes, más allá del consabido discurso de gloria “entre medallas flores vitores y guirnaldas”.

Y ahí Benedetti abre, en el poema, 3 conjeturas sobre la posible contestación, iniciadas, cada una de ellas, con su verbigracia. Si siguen el juego pueden elegir entre la primera verbigracia: “…matarlos con urgencia / uno a uno / dos a dos / etcétera”. Ó la segunda; comunicarles que vio en la luna el rostro de la muerte. Ó la tercera, que sintió “… el asco infinito por la ausencia del hombre”.

Con lo que, fuera cual fuera la contestación de Amstrong, en el poema se concluye con la afirmación de que “… los dueños del poder / postergaron sine die los viajes a la Luna.” 

Mario Benedetti

Podemos añadir, a las anteriores, alguna conjetura más. Primera: USA había ganado la batalla espacial a la URSS y, segunda, el presupuesto se encontraba exhausto y no se podía seguir gastando el 6% del PIB americano a la exploración espacial.

 

El futuro en la luna

La postergación sine die parece haber acabado. Algo ha debido cambiar ya que, en los últimos tiempos, asistimos a una eclosión de nuevos proyectos de viajes espaciales, como la exploración de la sonda “New Horizons” y, también, a nuevas aventuras en la luna gracias a China, ya que, el pasado 3 de enero, su sonda exploradora Chang’e 4 aterrizó en la cara oculta de la luna de donde siguen llegando noticias. La última es que se han conseguido que una semilla germine en la Luna.

 

Fotografía tomada por la sonda ‘Chang’e 4′ después de su alunizaje
en la cara oculta de la luna (CNSA)

La Luna es hoy el objetivo de China. Según sus planes, en la década de 2030 enviarán sus primeras misiones tripuladas a nuestro satélite.

¡Ojalá que así sea!

Notas y enlaces

1. En poesía y ciencia están ya incluidos 3 poemas de Mario Benedetti: Windows 98, Universo y Medios de comunicación, a los que pueden acceder en este enlace 
En cervantesvirtual. com, hay una página dedicada a Mario Benedetti en la que se puede encontrar excelente información sobre su biografía y obra.

 

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El aeronauta. Felipe Jacinto Sala.


Enlace a El aeronauta de Felipe Jacinto Salas en poesía y ciencia

Podemos enmarcar esta entrada en la séptima década del siglo XIX. En concreto en 1863 en que Julio Verne publicó Cinco semanas en globo; las formidables aventuras del sabio Dr. Fergusson y sus acompañantes a bordo del globo Victoria, cruzando el continente africano.

 

 

Fue la década inicial y prodigiosa de Julio Verne en la que la ciencia y la técnica se incorporan a la literatura popular a través de la novela citada y de las que le siguieron: Viaje al centro de la tierra, (1864), De la tierra a la luna, (1865), Veinte mil leguas de viajes submarino, (1869), La vuelta al mundo en 80 días, (1873), y La isla misteriosa, (1875).

A través de todas ellas, se introducen en la novela de aventuras descripciones profundas de la naturaleza, (botánica, fauna, geografía, clima,,,) y de inventos o descubrimientos nuevos como globos aerostáticos, cohetes tripulados, submarinos, etc. Asimismo, los protagonistas muestran una predilección y una alta valoración por la ciencia y la técnica; frente a la riqueza, poder u otros aspectos.

Por otra parte y en esa misma década, en España el género fabulístico, seguía siendo muy practicado en la poesía y, probablemente, el más popular. Esta situación venía de lejos; ya que, en el siglo XVIII con el clasicismo, la escritura de fábulas – generalmente escritas en verso – llegó a ocupar un lugar central en la literatura española, con grandes autores entre los que destacaron, de forma notoria por su gran renombre y éxito, Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego. Y a lo largo de todo el siglo XIX las fábulas continuaron siendo enormememente populares, a través de autores como Ramón de Campoamor, Concepción Arenal, Manuel Ossorio y Bernard o Juan Eugenio Hartzenbusch que son los más famosos de una lista de notables cultivadores del género que sería interminable.

Uno de los fabulistas del siglo XIX de esa lista que hemos comentado, sería Felipe Jacinto Sala, del que conocemos más de su obra que de su vida; de la que sólo sabemos las fechas de su nacimiento (1819) y muerte (1895) en Barcelona. Recopiló sus fábulas en dos libros. En 1865 publicó, bajo los auspicios de la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País, el volumen titulado Fábulas religiosas y morales en verso castellano y variedad de metros. El segundo, con el título Nuevas fabulas – que incluía 140 ilustraciones de Julián, Flinzer y otros artistas – fue publicado en Barcelona en 1886 en edición de la Librería Juan y Antonio Bastinos. (Ver Nota 1).

Por otra parte, Rosario Ozaeta, en su artículo Los fabulistas españoles, (ver Nota 2), escribe: “Felipe Jacinto Sala es un autor destacable. En sus ciento trece Fábulas religiosas y morales… , se percibe, si acaso, la filiación de Samaniego o de Triarte («La hormiga y la cucaracha»). Autor muy prolífico, escribió fábulas durante toda su vida.”. También indica:

“A causa de su carácter marcadamente moral, las fábulas de Sala aparecerían a menudo en textos escolares. Como ésta:

«La Malva» (Fábula LXIX)

Un pié atrevido
Pisa una Malva;
Y ella que ignora
Lo que es venganza
Le aromatiza
Con su fragancia.

Las verdaderas
Almas cristianas
Son generosas
Como esta planta.

El aeronauta

De entre la estimable obra de Felipe Jacinto Sala, es obligado elegir para poesía y ciencia, el poema El aeronauta, incluido posiblemente en su primer libro Fábulas religiosas y morales publicado en 1865, que lleva al mundo de la fábula, (que en su formas más clasicas y reconocibles, vemos normalmente protagonizadas por animales),  un artefacto tecnológico: el globo aerostático inventado por los hermanos Montgolfier en 1783 y que llegó a España unos diez años más tarde. (Ver Nota 3).

El argumento es claro; es una trasposición del mito de Ícaro en el que las alas de cera se ven sustituidas por “… el ímpetu furioso / del Montgolfier…”. Están todas las imágenes míticas de los globos aerostáticos antiguos: las fuertes ligaduras que lo atan a la tierra y el fuerte ímpetu incial cuando se sueltan; la acción de soltar lastre (“y arroja temerario todo el lastre / y hasta los cielos escalar pretende.”) para poder ascender y el inevitable enfriamiento del gas y el descenso y una nueva forma de presentido Ícaro que cae castigado por su soberbia.

… el leve gas que daba vida al globo,
fugaz se desvanece,
y con frecuencia el hombre en su caída
halla segura muerte.

Es decir, nos encontramos en estos versos ante la incorporación de elementos novedosos de la ciencia y la tecnología a la poesía en España, a un género tan tradicional como la fábula; en las mismas fechas que Julio Verne iniciaba la publicación de sus Viajes extraordinarios con Cinco semanas en globo.

Notas

1. Se puede acceder, en www.cervantesvirtual.com, a la portada, prólogo y a un buen numero de poemas de Nuevas fábulas. Es autor del prólogo en la página web El prólogo de este último, fue escrito por el periodista, escritor, editor y político Carlos Frontaura, que presenta el nuevo libro, alabando sus anteriores Fábulas religiosas y morales. También se pone en valor el género fabulístico que considera de gran dificultad, tal y como reproducimos a continuación.

“Escribir buenas fábulas es de lo más difícil que conozco en literatura, y lo prueba que son contados los autores que, en lo antiguo y en lo moderno han sobresalido en este género. El Sr. Sala ha adquirido, con sus dos libros de fábulas, indisputable derecho a figurar como uno de los mejores entre esos pocos.

El Sr. Sala es profundo pensador, filósofo, poeta, y perspicaz observador. Conoce perfectamente el corazón humano, observa atentamente los vicios sociales, y aplica el correctivo con singular acierto. No hay en los catorce pliegos que acabo de leer una sola fábula trivial; nada huelga en estas páginas que rebosan en felicísimos pensamientos, gallardamente expresados con valentía y con sobriedad, condición propia de los buenos escritores.”

2. Ozaeta Gálvez, M.ª R. (1998): “Los fabulistas españoles. (Con especial referencia a los siglos XVIII y XIX)”. Epos: Revista de filología, Nº 14, págs. 169-205. Según se indica en su resumen, el artículo pretende (sic): “… ofrecer una panorámica de los cultivadores de la fábula en España, que parte de una sucinta trayectoria desde los orígenes hasta el siglo XVIII, para atender fundamentalmente al periodo comprendido entre este último siglo y el actual. Es patente el brillo alcanzado por el género durante la segunda mitad del siglo XVIII, debido a las circunstancias socioculturales e históricas que concurrieron en la centuria ilustrada, que lo favorecieron. De hecho, este florecimiento de la fábula hizo que se multiplicasen sus cultivadores en el siguiente siglo, en el que se mantiene la intención didáctica y moralizadora. Sólo en el siglo XX se aprecia un descenso en su actualidad, desapareciendo prácticamente la fábula y los fabulistas, aunque no sus cultivadores ocasionales, y manteniéndose el género residualmente en publicaciones infantiles, siempre bien aceptadas por sus receptores.”

3. Creo que es observable en la evolución de la escritura de fábulas en verso a lo largo del siglo XIX el hecho de que, junto con poemas en que aparecen animales u hombres como principales protagonistas de los mismo, se va produciendo la incorporación de otros elementos como protagonistas: herramientas, instrumentos, fenómenos de la naturaleza, etc.; lo que posiblemente debió ir acomodando los gustos para que se hicieran posibles estas primeras apariciones de la ciencia y la técnica en la poesía. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en bastantes poemas de Felipe Jacinto Sala como: El dique y el torrente, El redoblante y el parche, La lámpara y el tizón o El clavo y el martillo, (herramientas a base de aceros industriales), que reproducimos a continuación.

El clavo y el martillo

-«Mal hayan amén tus golpes;
decía el clavo al martillo-
»¿qué daño pude yo hacerte
»que me aniquilas impío?»-
Y el martillo contestaba:
-«No te destruyo; te afirmo.
»Quien mayor virtud pretende,
»necesita ser sufrido.»-

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Expreso. José María Morón.


Enlace a Expreso de José María Morón

A la vista del número y del renombre de los premiados, el Concurso Nacional de Literatura de 1933, cuyo Jurado estaba compuesto por Manuel Machado, Gerardo Diego y Dámaso Alonso, debió ser especialmente competido.

El primer premio, dotado con 6.000 pta., recayó en Vicente Aleixandre  con su obra La destrucción o el amor. El segundo premio, con 3.000 pta de dotación, lo obtuvo José María Morón por su poemario Minero de estrellas. En el resultado del concurso, se incluyeron 6 accesit entre los que se encontraban: Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre y José Antonio Muñoz Rojas. El segundo premiado, José María Morón, obtuvo por la misma obra el año siguiente el Premio Fastenrath de la Real Academia Española.

 

José María Morón Gómez
(En poetasandaluces.com)

Y uno se pregunta cómo sobre un poeta valioso, doblemente laureado, puede haber caído semejante capa de olvido; de forma que hoy es, salvo en el círculo geográfico cercano a su lugar de nacimiento, un desconocido. En la página web poetasandaluces.com, se indica de su figura.

JOSÉ MARÍA MORÓN GÓMEZ nació en Puebla de Guzmán, Huelva, el 9 de febrero de 1897. Poeta vanguardista que forma parte de la tan amplia (y tan desconocida) nómina de los “poetas menores” de la Generación del 27. Su discreta biografía, su carácter retraído y su desinterés por dar a conocer su obra, ha contribuido a que permanezca ignorado, pese a que en 1933 obtuviera el Premio Nacional de Literatura, por su libro “Marinero de estrellas”, una de las primeras y más destacadas muestras de la poesía social en los años treinta.

Tras obtener este premio, pasó al más completo olvido, tanto que al principio de la Guerra Civil fue detenido en Nerva y se le dio por fusilado en el bando republicano. Se llegó a publicar una necrológica en “El Mono Azul” y autores como Antonio Machado lamentaron su muerte.

Pero, al parece, se salvó en el último momento y logró vivir largos años durante el franquismo, camuflado de funcionario y ocupado de experimentos poéticos de muy escaso interés, como lograr que todos los versos de un soneto tuvieran, además del mismo número de sílabas, la misma extensión, cuarenta y siete espacios.

José Luis García Martín, en Poetas del novecientos. Entre el modernismo y la vanguardia, lo incluye en la frontera entre el modernismo y las poéticas de la Generación del 27.

La antología anterior, que comienza con una introducción con el expresivo título de “Incluir y excluir. La revisión del canon”, en la que reflexiona acerca del hecho de que: “De los casi trescientos poetas españoles nacidos entre 1890 y 1910 que llegaron a obtener algún renombre -publicaron en editoriales reconocidas y en revistas de amplia difusión o prestigio-, apenas suman una docena los que han conseguido ocupar un sitio e, n las páginas de la historia literaria.”, sitúa a José María Morón junto otros poetas en su mayoría de carácter modernista como: Fernando Fortún, Rafael Lasso de la Vega, Francisco Vighi, Rogelio Buendía, Rafael Sánchez Mazas o Mauricio Bacarisse; pero también con otros más ligados habitualmente a la generación canónica del 27 como Rosa Chacel, Concha MéndezLucía Sánchez Saornil y José Bergamín.

En el breve texto sobre José María Morón, que precede a una selección de sus poemas entre los que se encuentra Expreso, se resalta que Minero de estrellas es una de las primeras y más destacadas muestras de la poesía social en los años treinta. Se incluye también la calificación del catedrático Jorge Urrutia, para el que la poesía de José María Morón “significó la conciliación de las estéticas neogongorinas y paraproletarias”, considerando que “… lo original de Morón era la belleza formal de unos poemas que se referían al mundo obrero de las minas onubenses”. 

 

Minero de estrellas. 1936.
(Imprenta Chapado Hermanos. Nerva, Huelva)

Hay que destacar en la recuperación de la vida y la obra de José María Morón la labor de J. A. Pérez Bowie, catedrático de la Universidad de Salamanca, que comenzó su investigación en 1977 y  culminó en 1993 con la edición, por la Diputación Provincial de Huelva, de Minero de estrellas y otros poemas, que incluye un estudio estudio preliminar y biográfico de José María Morón.

Pérez Bowie divide la producción de José María Morón en dos etapas, la primera, previa  a la Guerra Civil y la segunda, posterior a ella. El  tema de la mina marca ambos periodos, pero en la primera etapa observa una poesía próxima al vanguardismo de los años veinte, y en ella se da una combinación de elementos tradicionales con la nueva imaginería de las estéticas antisentimentales de la época, a la par que un compromiso que va siempre más allá de la militancia puntual o de las consignas de partidos políticos. La segunda etapa en la posguerra se caracteriza por un mayor hermetismo, tiende al hipercultismo y a una preocupación formalista que, a veces, alcanza niveles exacerbados.

Destaca Pérez Bowie la calidad formal de la poesía de Morón, que se mantiene alta, exigente y moderna cuando da el paso a la poesía social y política; frente a otros autores que al iniciar las temáticas sociales y políticas, retroceden al siglo XIX en cuanto a estilo y formas.

Resulta muy interesante, como reseña del libro anterior,  el artículo del poeta José Lupiañez publicado en el Suplemento Cuadernos del Sur del Diario Córdoba en 1995, (recuperado en el blog radiaciontransparente.blogspot.com).  Asimismo, con motivo de la última reedición de Minero de estrellas y otros poemas, realizada en 2016, también por la Diputación Provincial de Huelva, hubo una presentación publica en la que participaron descendientes de José María Morón y el profesor Pérez Bowie y que pueden ver en Youtube pulsando aquí.

Expreso

Expreso muestra un conjunto de brillantes imágenes y metáforas de gran riqueza expresiva, aplicadas al ferrocarril que, en ese momento, se encontraba en plena expansión en España.

Nos encontramos ante un soneto de una gran perfección formal, que es clasico, en cuanto a su la utilización de versos endecasílabos, pero que muestra la influencia del parnasianismo francés; cambiando la rima en los cuartetos: del habitual ABBA – ABBA, a ABAB – ABAB. Asimismo los dos tercetos están escritos al estilo del soneto “francoiseses” con las rimas CDC – EDE.

En el primer cuarteto se presenta el ferrocarril, el expreso con la primera metáfora de largo acordeón; ardiendo pues es el carbón humeante el que lo mueve. Hay una serie de imágenes cinemáticas; relacionadas con el movimiento con las ventanas como escaparates  seguidores; con la velocidad.

… a cien rayos por hora persiguiendo
fugas de pueblos, árboles y alcores.

En el segundo cuarteto es metáfora del tren el toro que muge y al que lidia el viento.

corneando el confín y en dos partiendo
la burla de los vientos lidiadores.

En el primer terceto vuelven las imágenes de movimiento en que el expreso deja atras “… las estaciones / telegráficamente transplantadas.” 

El primer verso del terceto final es memorable con esa “expectación de lejanías” que nos sumerge en el poema para ofrecernos la vision de la desviación  (o detención), por cambio de vía,  del tren por el guardavías, (o guardagujas), comparando su accionamiento del cambio de vías con el pase de la muerte que daría un torero.

En una expectación de lejanías…,
cuando pulsa, entre raudas ovaciones,
su pase de la muerte el guardavías.

Un glorioso final.

 

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Improvisaciones. Joaquín Bartrina.


Enlace a Improvisaciones de Joaquín María Bartrina en poesía y ciencia

Conocemos la velada literaria que el dramaturgo Leopoldo Bremon y su esposa, la actriz Fernanda Llanos, dieron a la escritora Pilar Sinués  porque entre la concurrencia se encontraba el poeta Joaquín Bartrina (ver Nota 1), que leyó en la velada las Improvisaciones que hoy incluimos en poesía y ciencia. (Ver Nota 2). El poema, delicioso y sumamente decimonónico, nos sumerge en la atmósfera de esas veladas y tiene como hilo conductor a la electricidad que era en ese momento, algo nuevo e interesante; a medio camino entre pasatiempo y física recreativa. Sin embargo poco después, a partir de 1885 – Bartrina falleció en 1880 – se produciría el acelerado desarrollo y la implantación de la electricidad en España.

 Mª del Pilar Sinués de Marco
(Litografía de José Vallejo y Galeazo. Wikipedia)

En Improvisaciones nos encontramos con el siglo XIX en plena esencia. En primer lugar, un tema novedoso relacionado con la ciencia, en este caso, la electricidad; en un siglo pleno de descubrimientos científicos y técnicos y de sus iniciales aplicaciones. En segundo término, una forma de relación social común en los hogares de la alta burguesía de la época: las veladas en que se producía la reunión de amigos, familiares y conocidos, alrededor de algún tema concreto: literario, musical, político… Por último, la poesía de la época como forma bastante habitual de describir situaciones, de honrar a alguien, de divertirse.

Improvisaciones tiene como hilo conductor la electricidad que, en el momento de la composición – que estimamos que debió producirse hacia 1875 – era, a nivel social masivo, aún poco conocida. Un fenómeno curioso e interesante; eran experimentos de física recreativa lo que llegaba a los salones aunque en el aire estaba la pregunta de lo que llegaría a ser en el futuro y cual sería se desarrollo e implantación.

De momento a la anfitriona, la actriz Fernanda Llanos, condesa Valentini – que, así aparece en varias de la referencias encontradas que aluden – le habían realizado unos tratamientos contra el dolor a base de electricidad, (que supongo que consistirían en arrearle pequeñas descargas eléctricas en los lugares afectados con las rudimentarias pilas de la época), que por lo que se ve, aventurados doctores de la época comenzaban a usar. Y, por lo que se vé en el poema le hicieron bien.

Al ver que es una verdad
que, gracias a un buen doctor,
mitiga ya tu dolor
la activa electricidad,
reconozco la excelencia
del doctor y aquí le alabo.
Libre era el rayo: hoy esclavo
es tan sólo de la ciencia.

En todo caso, la electricidad pasará pronto en España de ser ciencia y/o entretenimiento a ser innovación en el mercado. Un breve resumen de ese tránsito, (que tomamos de la páginaweb energía y sociedad: http://www.energiaysociedad.es), es el siguiente.

La primera referencia de la aplicación práctica de la electricidad en España data del año 1852, en el que el farmacéutico Domenech fue capaz de iluminar su botica en Barcelona. En Madrid, ese mismo año, se hicieron pruebas de iluminación en la plaza de la Armería y en el Congreso de los Diputados. En 1875 se instala una dinamo en Barcelona que logró iluminar las Ramblas, la Boquería, el Castillo de Montjuic y parte de los altos de Gracia. A partir del año siguiente, se puede decir que comienza la electrificación industrial en España (…). 

En 1885 se publicó un primer decreto que ordenaba las instalaciones eléctricas y, tres años más tarde, una Real Orden regula el alumbrado eléctrico de los teatros, prohibiendo expresamente el alumbrado con gas y autorizando las lámparas de aceite sólo como sistema de emergencia. Este acelerado desarrollo de la industria eléctrica dio pie a la creación de numerosas empresas en las últimas dos décadas del siglo XIX. (…) No obstante, en esos momentos, la electricidad era generada en forma de corriente continua y no era posible su transporte a largas distancias, por lo que su desarrollo se veía limitado a emplazamientos de las centrales próximas a los centros de consumo, normalmente a industrias o municipios.

El desarrollo e implantación de la electricidad fue luego muy rápido ya que, siguiendo la misma página:

… con la aparición de la corriente eléctrica alterna, a principios del siglo XX, se abrió la posibilidad de transportar electricidad a gran distancia y, por tanto, de llevar a cabo un desarrollo a gran escala de las centrales hidroeléctricas. (…)

La velada

Improvisaciones consta de cuatro partes dedicadas de forma ordenada a los diversos asistentes. En la lógica de la cortesía y urbanidad del siglo XIX, el comienzo está reservado a la anfitriona, Fernanda Llanos de Bremon; después sigue el correspondiente a la homenajeada, Pilar Sinués. En tercer lugar se apela a las damas de la reunión para finalizar con versos para todos los concurrentes.

 

En el verso dedicado a la anfitriona, Bartrina nombra al rayo como antecedente natural de la electricidad y adjudica a la ciencia la misión de domesticar y encerrar la electricidad.

La ciencia siempre intranquila
en su busca al cielo sube;
coge el rayo en una nube
y lo encierra en una pila.

Pocas pistas encontramos en internet de la anfitriona, Fernanda Llanos de Bremon.  Fue actriz aunque por las fechas del poema debía estar retirada. Nos queda ese papel principal de anfitriona de la velada, su mote o apodo como condesa Valentini y la dedicatoria de la habanera ¡Mi sueño! con música de V.R. Sunyer y letra de su marido. También, su presencia, (pg. 7), en el  Calendario español de las letras, las ciencias y las artes en el siglo XIX, lista de “relevantes” de la época, junto con Becquer, Zorrilla, etc. publicado en el Almanaque de la Ilustración, en que se nos recuerda la fecha de su cumpleaños y, finalmente, la noticia de su entierro en el diario La correspondencia de España de 26 de noviembre de 1890.

Al anfitrión, Leopoldo Bremon, lo encontramos más. Aparecen algunas de sus obras dramáticas como Una emoción, o las zarzuelas Las mujeres del siglo o Angélica y Medoro. También su papel como director de la revista El viagero ilustrado hispano americano, y por último hallamos su presencia en el número 2 de la revista Gente Vieja, en que autores de sesentaytantos en adelante, hacen resumen de lo que había traido el siglo XIX y de lo que pensaban para el próximo siglo XX; en el que Leopoldo Bremon contribuye, (pg. 6), con la composición Mis sesenta. El siglo que se va.

La homenajeada es María del Pilar Sinues,  curioso personaje del siglo XIX pues fue una de las primeras escritoras profesionales, con una anécdota sentimental que le dio mucho renombre; pues se casó con el, también escritor, José Marco y Sanchís, sin haberse conocido en persona previamente. Fue muy prolífica, con una muy abundante obra escrita, (que casi siempre autoeditaba), entre la que destacó su obra El ángel del hogar publicada en 1857 con un enorme éxito qu estuvo reeditándose al menos treinta años, siendo su última edición en 1881.

Son los polos positivos y negativos de las pilas con los que comienzan los versos a Pilar Sinués

La señora de Sinués
sabe ya mejor que yo
qué es la pila, y hasta lo
que la electricidad es.
Hay dos polos: negativo
el uno, da una corriente
en un todo diferente
de la que da el positivo.

A las damas de la reunión, galantería y buena disposición para lograr, ya que teme que sean negativos, la positividad de sus polos hacia él.

Al ver en este salón
las eléctricas miradas
de las bellas invitadas,
un polo es mi corazón;
pero decírselo esquivo,
pues temo, porque lo arguyo,
que el polo corazón suyo
sea un polo negativo.

Improvisaciones termina con las estrofas dirigidas al resto de concurrencia, en las que retoma el tratamiento médico realizado con electricidad a la anfitriona de las primeras estrofas

Si al rayo debo el placer
de ver a Fernanda buena
y al rayo la dicha plena
de la amistad por doquier…

se entrega a la electridad de lleno; y remata:

… cuando el cielo, oscuro y fiero,
lance un rayo entre las aguas,
en vez de abrir el paraguas
me le quitaré el sombrero.

En estas Improvisaciones tenemos al un Bartrina amable, mundano e integrado. Pero no olvidemos al Bartrina ateo, escéptico, pesimista; el poeta satírico implacable. (Ver Nota 3). Ciudadano y poeta en la encrucijada del siglo XIX; romántico tardío, al que el propio romanticismo conduce al positivismo y a la ciencia; siendo uno de primeros traductores de Charles Darwin al español. (Pero esa es otra historia que dejamos para el futuro).

Notas

1. En la antología de la poesía científica española del siglo XIX, La ciencia en la poesía, su autor, José María Nuñez Espallargas, escribe sobre la poesía de Joaquín Bartrina lo siguiente:

“En poesía fue un discípulo aventajado de la escuela positivista que reacciono contra los ideales poéticos del romanticismo. Destaca su afán por cantar y poetizar los adelantos científicos. Bartrina quiere con sus poemas escenificar una lucha entre razón y sentimiento, según dice el propio poeta, entre el positivismo y la fe.”

2. En poesía y ciencia están incluidos hasta la fecha cuatro poemas: Ciencia imposible, Madrigal futuro, De omni re scibili y Fabulita; a los que pueden acceder en el siguiente enlace.

3. En www.cervantesvirtual.com, pueden encontrarse diversas obras de Joaquín Bartrina., que se cataloga en el portal Raros y olvidados. Entre otras la recopilación de su poesía en Algo y otras poesías, en la edición de la Editorial Bosch lde 1946. El prólogo es de 1939 y tiene un doble interés. Por una parte, reune comentarios críticos de la obra del poeta de Reus de diversos autores como Menéndez y Pelayo, Blanco García, agustino escurialense, y J. Sardá, entre otros. Por otra, el autor del prólogo se las ve y se las desea para rebajar la “ateidad” de Bartrina, teniendo en cuenta que se editaba el libro en el “tercer año triunfal”.

 

 

 

 

 

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Cetonia aurata. Gertrud Kolmar.


Enlace a Cetonia aurata de Gertrud Kolmar en poesía y ciencia

Cetonia aurata

El animalito – coleóptero – de nombre científico Cetonia aurata es un escarabajo especial que, en vez de ser negro y feo, presenta una bella coloración metálica por que resulta agradable y atractivo a la vista. Además se alimenta de rosas – es un plaga para ellas – por lo que se le conoce como “escarabajo de las rosas” o “rose chafer” en el ámbito anglosajón.

En Wikipedia podemos ver la filiación exacta e imágenes de Cetonia aurata, así como párrafos sobre su identificación , ciclo de vida y comportamiento.

 

En cuanto a su identificación, se indica:

Los adultos de C. aurata miden aproximadamente 20 mm de longitud (3⁄4 de pulgada), y poseen una coloración verde metálica que a veces puede tornarse de color bronce, cobre, violeta, azul-negruzco o gris. Tienen un escutelo distintivo en forma de V y poseen varias manchas y líneas blancas en el dorso. La parte ventral del cuerpo es de color cobrizo.

Y en lo relativo a su ciclo de vida se indica que los adultos

… principalmente emergen en primavera y se aparean, después de lo cual la hembra pone los huevos en materia orgánica en descomposición y muere. Las larvas hibernan en el mismo lugar donde se alimentaron, el cual puede ser compost, estiércol y madera en descomposición, para luego convertirse en una pupa en junio o julio. (…) El ciclo de vida dura dos años.

Finalmente, en cuanto a su comportamiento:

… es capaz de volar muy rápidamente, con sus élitros en posición de descanso, como en todos los miembros de la subfamilia Cetoniinae. Los adultos están activos entre abril y septiembre; vuelan muy torpemente y son usualmente vistos en días soleados. Se alimentan de néctar, polen, flores, brotes, hojas y frutos de diferentes plantas, en especial de rosas, compuestas y umbelíferas.

El poema

Nos parece muy singular el poema por cuanto es absolutamente inusual que el nombre científico de un ser vivo sea título de un poema.

Por lo demás, Cetonia aurata es una hermosa parábola o gran imagen de que el delicado y elegante aspecto del escarabajo le es transmitido por la belleza de las rosas entre las que vive y de las que se alimenta.

Los primeros dos versos recalcan la escasa relevancia y el papel secundario  de animales como estos insectos que generalmente, además, suelen producir aversión u asco.

Es un mísero ser, es una cosa de las cosas,
la esquirla, del anillo de sello de Dios, quitada por la broza.

En los siguientes versos se expresa la magia de su ser y el fulgor de su aspecto; debido todo ello a “un espíritu de flor”. También se señala que esa magia no es impostada ni artificial… “que no nos vende curandero ni herborista”. Es una magia que procede de la magnífica mecánica del mundo y de su engranado funcionamento interrelacionado entre los diferentes reinos – floras y faunas – de la naturaleza.

pues esto de lo que se nutre, luz y sangre de la rosa,
es, lo que para él en oro verde y pardo se transforma.

Formalmente, el poema consta de cuatro pareados. En el idioma alemán original, los versos son todos de 13 sílabas. En la traducción al español de Héctor A. Piccoli, se mantienen  los pareados con rima asonante pero los versos tienen medidas diversas: entre 13 y 20 sílabas.

Gertrud Kolmar

Debo confesar mi desconocimiento absoluto, hasta el descubrimiento de Cetonia aurata, de la poeta y novelista alemana Gertrud Kolmar. Alemana y judía, su biografía nos muestra una de esas vidas atravesadas por el dolor y el espanto de la segunda guerra mundial. La barbarie nazi le hizo padecer lo peor del siglo XX, muriendo en el campo de concentración de Auschwitz en 1943.

 

Gertrud Kolmar, cuyo verdadero apellido era Chodziesner, nació en Berlín en 1894, en el seno de una familia judía asimilada de origen polaco. Prima de Walter Benjamin, a diferencia de la mayoría de sus familiares y conocidos, no huyó de la Alemania nazi, sino que permaneció en su ciudad natal junto a su padre. En 1943 fue deportada a Auschwitz, donde murió. No se sabe la fecha exacta ni bajo qué circunstancias, si a causa del frío en el transporte al Este o gaseada en el campo de concentración. Sólo obtuvo el reconocimiento de su obra, en Alemania, a título póstumo.

Además de información sobre su biografía y varios poemas que circulan por internet, (entre los que se encuentra L’etoile d’Hollande, dedicado a la variedad de rosa de ese nombre), gracias a los que podemos acercarnos a su obra, Gertrud Kolmar está siendo ya editada en España. En la editorial Acantilado se publicó su poemario Mundos en 2005. Asimismo, su última novela escrita en 1939, Susannase editó en 2010 en la editorial errata naturae.

En 2015, Mar García Lozano ha publicado Campos de la despedida. Una imagen de Gertrud Kolmar; que es, en palabras del sello editorial Torremozas,  ”una recreación literaria de algunos de los aspectos más relevantes de su vida. (…) un acercamiento a la figura de una poeta mayor, una de las más importantes en lengua alemana…”

Por último, me parece muy valiosa la aproximación de Mercedes Monmany a las figuras de escritoras en Auschwitz, que ha sido galardonado recientemente, (septiembre de 2018), con el Premio Internacional de Ensayo Caballero Bonald por su libro Ya sabes que volveré. Tres grandes escritoras en Auschwitz: Irène Némirovsky, Gertrud Kolmar y Etty Hillesum; temática en la que Mercedes Monmany  lleva largo tiempo trabajando. (Ver, por ejemplo, el artículo dedicado, fundamentalmente a Gertrud Kolmar, Los poetas de Auschwitz en ABC Cultural del 9 de junio de 2001, pgs. 22 y 23).

 

 

 

 

 

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