Los sistemas peer to peer, más que una forma de descargar música

Los sistemas de intercambio de archivos peer to peer (P2P) han sido perseguidos por las Industrias Culturales debido a que posibilitaban la libre circulación de productos culturales, muchos de ellos aún bajo copyuright. Desde el surgimiento de Napster en 1.999 y la denuncia de la RIAA[1] en Estados Unidos, las campañas en contra de estos sistemas no cesaron. Al contrario, la lucha se extedió por más países, como España o Francia, y a la industria discográfica se sumó la del cine, esta vez contra eMule o BitTorrent entre otros muchos. Los resultados de esta persecución legal variaron de un país a otro, ya que la legislación es diferente en cada territorio.

Más allá de los usos legítimos o no de estos sistemas, su desarrollo supuso una alternativa a un modelo de información vertical que estaba imponiéndose con la Web 1.0, en la que el papel de los usuarios se reducía a meros receptores de información. Los sucesivos sistemas P2P que aparecieron después de Napster, a la vez que buscaban la forma de eludir las persecuciones legales, también se encaminaban a la optimización de recursos, y para ello recurrieron a arquitecturas técnicas diferentes a las de la World Wide Web.

Definir lo que es un sistema peer to peer no es tan simple como parece. En principio, un sistema P2P es el que permite la conexión directa entre los nodos de una red (en este caso, los usuarios) para que compartan todo tipo de recursos informáticos como archivos o tiempo de computación. Si bien esta definición descarta la presencia de servidores centrales, la realidad es que los sitemas peer to peer se sustentan sobre arquitecturas muy diversas.

Fuente: Imagen elaborada a partir de los grafos de Paul Baran de 1962. Dominio público.

Los sistemas como Napster (el primer sistema de intercambio de archivos de este tipo, surgido en 1999) tenían una estructura centralizada, en la que un servidor central gestionaba las conexiones entre usuarios para que éstos intercambiasen archivos. A raíz de los problemas legales de Napster surgió una segunda generación de sistemas P2P sustentada en arquitecturas distribuidas en las que no hay servidores. Este tipo de sistemas adolece de problemas técnicos dada la dificultad de gestionar la red sin nodos jerárquicamente superiores. Una tercera generación recurrió a una estructura descentralizada, en la que los servidores gestionan la conexión de usuarios a la red y entre ellos. Sin embargo, estos servidores están repartidos por varios países y la caída o cierre de alguno de ellos no supone el colapso de la red. En todos los casos mencionados, los servidores únicamente se utilizan para funciones de gestión de red, y nunca para almacenar contenido como ocurre en las páginas de descarga directa.

Pero los sistemas peer to peer no sirven sólo para el intercambio de archivos. Aplicaciones como Messenger/Windows Live de Microsoft (mensajería instantánea) o Skype (telefonía sobre IP) pueden considerarse sistemas peer to peer. También se utilizan para distribuir tiempo de computación, como en el caso del SETI@home[2], desarrollado por la Universidad de Berkeley (California). Con esta aplicación, los usuarios dedican una parte de los recursos de sus ordenadores a colaborar con el proyecto SETI, repartiendo así la carga de trabajo.

En resumen, más allá de la polémica relacionada con la propiedad intelectual, los sistemas peer to peer fueron modelos eficaces para optimizar el ancho de banda existente en el momento de su aparición. Además, al recurrir a arquitecturas descentralizadas y distribuidas, rompieron la tendencia de la Web 1.0, que iba camino de convertirse en una “segunda televisión”, en la que el usuario apenas podía interactuar. A día de hoy, plataformas como Spotify realizan el streaming de música a través de la transmisión peer to peer en lugar de recurrir a servidores centrales.


[1] RIAA: Recording Industry Association of America. Organización que representa a los principales compañías discográficas de Estados Unidos.

[2] SETI@home (SETI at home) es una aplicación del proyecto SETI (Search of Extraterrestrial Intelligence).

 

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