Un honesto botánico que abandonó su carrera científica para no someterse al Imperio del Publica o Perece: En Memoria de Juan Pedro Zaballos, unos de los fundadores de un Universo Invisible bajo Nuestros Pies

Investigar en ciencia es una profesión apasionante. Sin embargo, tiene dolosas obligaciones como la del “publica o perece”. Para todos los que se reniegan a estar sometidos a esta tortura. Este post, se lo dedico a todos ellos y y en especial para ti, ¡amigo del alma!

Juan Pedro Zaballos era un botánico que entró un día como becario al instituto en donde trabajábamos otros fundadores de esta bitácora o blog. Avelino García Álvarez y yo, nos habíamos incorporado años antes, por lo que éramos algo más viejos que él. Un día, en uno de los pasillos del Instituto, le preguntamos las típicas cosas que se suelen comentar con un recién llegado. Pronto nos hicimos muy amigos y algunas tardes nos íbamos a tomar unas copas a Malasaña, en la ya legendaria Movida Madrileña. Él ya tenía una novia (María José) con la que se casó y tuvieron dos hijos, Juan Manuel y María. Y allí mostró su gran destreza también a la hora de entender y poner a punto varias técnicas relacionadas con la física y química del suelo. Era un gran indagador en todos los sentidos. Años más tarde, su idiosincrasica jefa le comentó que podía sacarle una plaza de científico. Para nuestra sorpresa, él se negó. La razón nos sorprendió. No deseaba estar bajo la tortura del imperio del pública o perece. Con el tiempo y sin entrar en detalles, buscó otro lugar en donde continuar su carrera como naturalista (flora) y finalmente se asentó en el Real Jardín Botánico de Alcalá Juan Carlos I. Allí realizó una inmensa labor, ya que era uno de los responsables de buscar las plantas representativas de la Comunidad de Autónoma Castilla la Mancha, llevarlas a su jardín, sembrarlas y ver como prosperaban. Su formación en ciencias del suelo le fue de gran ayuda. Disfrutó, enseñó y nos hizo disfrutar a muchos ciudadanos.   Otros si aceptamos tales imposiciones, aunque nos lamentáramos de vez en cuando: ¿Hacer Buena Ciencia o Publicar?: Entre la Espada y la Pared. Juan Pedro publicó bastantes post en nuestro blog y podréis encontrarlos tecleando su nombre en el buscador de esta bitácora (arriba a la derecha)

Y desde entonces fuimos grandes amigos, nos llamábamos por teléfono con mucha frecuencia, me asesoró en varias excursiones de campo, cómo la que hicimos en Almería, que fue la última. Publicó varios artículos, (algunos conmigo). Él se fue a vivir desde el castizo barrio de Lavapiés a la periferia, empero visitaba con mucha frecuencia la capital, ya que era un gran enamorado de la misma. Allí a menudo venía a vernos a mi hermana Consuelo Ibáñez y a mí. Charlábamos mucho y especialmente con ella por una literatura que les apasionaba a ambos “la Novela Negra”. Como yo adoraba a Consuelo, vino a su casa, tras su trágico fallecimiento, y le regalé todos aquellos libros que deseara acerca de tal literatura, ya que ella tenía muchos.

Tras decidirme a vivir a Onil (Alicante), después de mi jubilación, mantuvimos el contacto telefónico. Y un buen día me soltó la mala, muy mala, nueva. ¡Juanjo iba a darte una sorpresa, ya que mi Jardín Botánico, tenía acordado visitar al que tiene la Comunidad Valenciana en esa localidad. Pero los médicos me han visto una mancha en el pulmón y no puedo asistir. Mantuvimos el contacto y yo me informaba sobre su estado de salud. Juan Pedro falleció unos dos años después, por un cáncer de pulmón (hace menos de un mes). No era fumador. Avisé a otros fundadores de este blog y ahora me encuentro, con un nudo en la garganta, escribiendo esta entradilla-necrológica y rendirle el más sincero homenaje. Me ha costado encontrar fotografías, ya que, en su modestia, rehuía de todo tipo de imágenes, noticias sobre él, etc. ¡No he encontrado ninguna en Internet!  Tan solo deseaba ser feliz con su profesión e instruyendo a los ciudadanos, siendo una pieza indispensable de lo que actualmente se visiona en “Su Jardín Botánico”. Cuando me teléfoneó su mujer rompí a llorar tras colgar.

Nuestras condolencias más sinceras a María José, María y Juan Manuel. La muestra de tanta humildad puede leerse en Internet al teclear su nombre en Google.

Hoy te lloraremos todos los que iniciamos la aventura en esta bitácora y especialmente yo, que era el que sostuve mi amistad a lo largo de muchas décadas. Allí, a donde quiera que estés, espero que puedas seguir manteniendo las tertulias acerca de literatura negra con Consuelo. De aquellos encuentros tan solo quedo yo en esta vida, y la parca vendrá por mí pronto, aunque no sé cuándo.  Espero que podamos vernos en el otro mundo.

Juan Pedro Zaballos: Coordinador Departamento del Formación; Calle 36, s/n. Real Jardín Botánico Juan Carlos I. Universidad de Alcalá; 28805 Alcalá de Henares. Madrid ESPAÑA. Si se busca en Internet se os mostrará su formación edafológica.

Juan José Ibáñez

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