‘Los Suelos y la Salud’

Contaminación ambiental = contaminación de suelos: Contaminación de suelos = contaminación ambiental

suelos-toxicos-y-salud-publica 

Fuente = Google Imágenes

Vivimos en una sociedad que tiene como bandera la búsqueda de la sostenibilidad, mientras que realmente constatamos día a día que la insustentabilidad es el resultado de nuestras acciones.  Y la transición de la ciencia a la tecnociencia, no ha hecho más que empeorar la situación de ciudadanos, medioambiente, economía e incluso la propia gobernanza mundial. No reincidiré sobre este tema, aunque si os aconsejo que leáis este post: “Cambio Climático, Degradación Ambiental, Demografía y Envejecimiento” por cuanto explica gran parte de la confusión mental en la que nos vemos inmersos. En cualquier caso, entre los cerca de 3.000 post que hemos escrito, varios cientos relacionados conciernen con el  tema sobre el que versa la entrada de hoy, siendo almacenados en las categorías: ‘Degradación de Suelos: Contaminación’ y ‘Los Suelos y la Salud’.

Pues bien, había leído una noticia relativamente reciente sobre la gravedad de la contaminación de suelos en china y sus devastadores efectos en la salud humana, por lo que consideraba pertinente abundar en el tema, cuando me di cuenta que su contenido era demasiado parco, no mostrando novedad alguna respecto a un post nuestro más antiguo: Contaminación de Suelos en China: Sobre los Sistemas no Sostenibles y el Magnicidio. Continúe buceando en búsqueda de información novedosa, cuando topé con una página Web de la Universidad de Arizona, en la cual se exponía didácticamente las repercusiones de sobre la salud de la contaminación edáfica, bajo la denominación de suelos tóxicos. Seguidamente busque entré los post editados en nuestro blog algunos relacionados con el tema y me perdí… eran cientos y cientos. Sin embargo llegue a la siguiente conclusión……

Si bien la mentada Página Web de la Universidad de Arizona, que abajo os traduzco al español castellano, trataba bien el tema, faltaban una plétora de contaminantes y procesos contaminantes (valga la “rebuznancia”) que no eran mentados. En nuestra andadura hemos abordado la cuestión con mucha mayor profundidad. No se trata de ningún mérito, ya que hablamos de una página Web divulgativa y/o para estudiantes y de una bitácora en la que se han redactado más de ¡17.000 páginas de texto! hasta el momento. Mis cavilaciones no caminaban por ese sendero, precisamente. Lo que yo me preguntaba  era algo así como ¿sería capaz de enumerar en menos de 15-20 páginas todos los elementos y procesos contaminantes que acechan la salud humana  a causa del descontrolado desarrollo que viene sufriendo la sociedad y el medio ambiente durante los últimos 50 años?. Y he llegado a una respuesta?: ¡No!, Abajo os dejo una relación de post que podéis comparar con los contenidos de la susodicha página Web. Pronto os daréis cuenta que en la primera faltan muchos elementos y tipos de contaminación del suelo. Más aún, muchos problemas de contaminación ambiental se entrelazan, o de diversas maneras  se expanden por el globo o desencadenando otros numerosos  procesos degradativos. ¡Es una locura!.

En su evolución, la biosfera ha ido alcanzando niveles de mayor diversidad o complejidad.  Empero con la desastrosa intromisión de los humanos se ha producido una radiación de nuevas “especies” contaminantes, de forma bastante brusca. Ya sabéis que las edades de las Tierra se miden mediante cambios bruscos en el registro fósil que nos ofrecen las rocas a lo largo de su historia. Tras una catástrofe global, de cualquier índole, muchas especies se extinguen, siendo repuestas por otras nuevas en ese fenómeno que los expertos denominan “radiación”. Y esto es precisamente lo que parece ocurrir con los contaminantes. Empero en nuestro caso apenas hay extinciones y sí una explosión de especies (moléculas, compuestos etc.) contaminantes. No solo ha aumentado la cantidad y superficie cubierta por  nuestras tóxicas prácticas, sino que con paciencia e ingenio hemos ido introduciendo otros nuevos elementos que contaminan la antaño hermosa y limpia Gaia. Personalmente considero detestable la idea y propuestas sobre el Antropoceno, por otros motivos epistémicos de los que ya os hablé. Ahora bien, tal radicación existe, y no estaría mal que estimáramos impacto de nuestras acciones, no solo cuantificando la extinción de especies biológicas, sino también la radiación de nuevos procesos y elementos contaminantes

Abajo os dejo abundante material didáctico y otros que dan lugar a la reflexión

Juan José Ibáñez

 Continua……. (más…)

Etiquetas: , , , ,

Salud del Suelo y su Relación con Salud Humana (Médicos y Edafólogos debaten una Agenda Conjunta de Investigación)

edafomedicina-institucional

¿Una Edafomedicina Institucionalizada? Fuente: Colaje Google imágenes

¿Una Edafomedicina Institucionalizada?. Pues pudiera ser el caso. Realmente se trata de una excelente noticia, si bien temo que la presencia de muchas multinacionales agroalimentarias y farmacéuticas terminen pasando una factura no deseable, pero sobre la que no voy a “rebuznar” en la presente “entradilla”.    Pero a lo que vamos. En octubre de 2018 se celebró una conferencia sobre las conexiones entre la salud del suelo y la salud humana (…). El evento fue diseñado con el propósito de reunir a las comunidades de profesionales implicados en la salud del suelo y la salud humana y así establecer el estado actual del conocimiento colectivo, identificando tanto las lagunas existentes como las prioridades necesarias  a la hora de rellenarlas. De este modo, se pretende esbozar una agenda de colaboración futura entre médicos y expertos en las ciencias del suelo. El evento se celebró en Silver Spring, MD y al cual asistieron más de 180 expertos pertenecientes a más de 120 organizaciones.

Sobre ambos temas y sus relaciones mutuas hemos abundado durante 15 años en los numerosos post incluidos en nuestras categorías: “Los Suelos y la salud humana” y “La calidad y las funciones del suelo”. Ahora bien, una cuestión es que algunos guerrilleros disparemos esporádicamente y otra bien distinta que se institucionalicen  los estudios pertinentes. No sería la primera vez en ciencia que tales eventos terminan con el tiempo dando sus frutos y entre ellos el nacimiento de una nueva disciplina y/o subdisciplina científica. Crucemos los dedos y esperemos que sea el caso, ya que existen sobradas evidencias de tales interconexiones. Por ejemplo, “somos lo que comemos” y actualmente, tanto la contaminación como la mala calidad nutritiva de los alimentos que ingerimos son noticia todos los días y en cualquier lugar del mundo.

Abajo os traducimos del al suajili al español castellano la noticia. Como podréis observar, todo el material, escrito y visual, se encuentra en Internet, siendo de libre acceso para todos aquellos interesados. ¡Antonio y Concha!… va por vosotros.

Juan José Ibáñez

Continua……

(más…)

Etiquetas: , , , , , , , ,

Las Plantas de tratamiento de aguas residuales alimentan la pandemia de la resistencia a los antibióticos (¡Alerta Mundial!)

aguas-rsiduales-plasmidos-superbacterias

Fuente: Colaje imágenes Google

¡Esos malditos plásmidos! ¡Esas portentosamente falsas soluciones que nos vende la tecnociencia actual!. ¿Podemos ya fiarnos de alguien?. La noticia que os ofrezco hoy me dejó aterrado cuando la leí. Ahora resulta que la tecnología que usamos con vistas a depurar las aguas residuales pudiera ser un arma de destrucción masiva. Confiados en nuestro portentoso talento e imaginación a la hora de construir instrumentos  que nos hagan más felices y saludables, hemos ido regando campos de cultivos (nuestros alimentos), recargando acuíferos, etc., con uno de los contaminantes más peligrosos para la salud humana (también engendrado por nosotros), es decir las bacterias multirresistentes a los antibióticos que, de este modo, se dispersan por los suelos y aguas de todo el mundo, a pesar de esas depuradoras. La noticia que abordamos hoy es clara y concisa, no precisando de más consideraciones, con independencia de explicar algo más detalladamente que son los plásmidos (pero ver Wikipedia). Pues si, día a día se constata que los plásmidos son un serio problema para la salud humana, y se trata de un hallazgo conocido desde hace unos años. Empero por lo diminuto de su tamaño, los birreactores de membrana no sirven actualmente para nada. ¿Cómo nadie se había percatado hasta ahora?. No logro entenderlo.

Nos dijeron, que con ellos la calidad de las aguas mejoraría ostensiblemente. ¿Falso?. Pues parece ser que casi ¡sí!. No podemos ingerir agua alguna sin riesgo para la salud humana y de otras muchas especies. Desde que en la década de los 80, cuando la ciencia tradicional comenzó a ser desplazada por la tecnociencia imperante, todo ha empeorado, que no mejorado. El cambio global nos amenaza a todos, pero también la calidad del aire que respiramos y ahora resulta que  lo mismo ocurre con el agua que bebemos y como corolario los alimentos que ingerimos cosechados bajo riego. Los defensores de la  tecnociencia alegaban que el nuevo estilo de indagación científica sería mucho más eficiente a la hora de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y el progreso de la humanidad.  ¡Ya lo estamos viendo!. Si a la verdad, actualmente se impone la posverdad, haciendo un paralelismo, deberíamos entender que a la ciencia la sustituye la posciencia, con las mismas connotaciones que aquella.  Vivimos en un mundo en el que ya no podemos confiar en nadie, como tampoco diferenciar la verdad de la mentira. Reflexionemos seriamente. FakeScience ¿?. Pues va a ser que sí.

O dejo ya con la noticia que no tiene desperdicio. La he traducido sin supervisión (vía Google). Perdonar por la redacción, pero no tengo ganas de redactar lo más bellamente que pueda, tanta inmundicia, fea y enfermiza. La Pandemia tecnocientífica deviene en peligro por doquier. Retornemos a la ciencia por el bien de todos. Progresaremos menos ¿? Pero más saludables ¡!.

Juan José Ibáñez

Continúa……..

(más…)

Etiquetas: , , , ,

Los minerales de arilla contra bacterias multiresistentes o superbacterias (Geomedicina)

arcilla-contra-superbacterias

Fuente: Colaje Googloe imágenes

Veamos. El artículo que deseo mostraros hoy dice haber demostrado que ciertos tipos de arcilla erradican, al menos muchas de esas denominadas bacterias multirresistentes o superbacterias. De ser corroborada tal conclusión, se trataría de un notición ante esa epidemia de microbios que resisten a los antibióticos conocidos, siendo un grave problema para la salud pública mundial. La autora dice haber tenido inspiración en prácticas folk y/o etnomédicas que aun no han sido corroboradas.   Se trata de una publicación de 2019 que ha vió la luz en la revista EOS Earth & Space Science News, y que lleva por título: “Healing Power of Clay? Not as Off-the-Wall as You Might Think”. Yo la he leído en acceso abierto y espero que vosotros podáis hacerlo también. El documento tiene derechos de autor, por lo que no  puedo reproducirlo aquí. ¡Lástima que un blog que tan solo intenta publicitar el estudio publicado, despertando interés por el mismo, se vea obligado a cumplir con  este tipo de limitaciones. Por lo tanto utilizaremos otra estrategia, ya que acudiré a fuentes alternativas y tan solo traduzco aquí, vía google (sin revisión), algunos de los párrafos más interesantes y de carácter general, que no técnico.

Sin embargo, ciertos comentarios se me antojan un tanto absurdos. Alegar que a penas la ciencia ha mostrado interés por los remedios populares, tan solo constata la estupidez dimanante de la arrogancia científica. Muchos remedios folk han salvado y siguen salvando millones de vidas. Y de este tema hemos hablado varias veces, incluida de la propia geomedicina, en algunos post que están almacenados en nuestra categoría “Etnoedafología y Conocimiento Campesino”. Así, por ejemplo, en las siguientes entregas: “Nanomundos, Nanominerales, Ciencias de la Tierra, Biosfera, Suelos y Nanoedafología”  y “Arcillas, Suelo y Salud”, hablamos de la susodicha geomedicina, el poder curativo de las arcillas y el carácter “nano” de muchas las mismas”. Empero la autora parece olvidar de que ya existe una industria cosmética y de herbolarios que vende tales remedios naturales, así como que muchos dermatólogos recomiendan su uso. Personalmente, gracias a mi hermana, que era médico, he utilizado esas arcillas verdes para sanar varias veces granos en la cara y eccemas, con gran éxito. Lamentablemente, la tecnociencia médica que padecemos se encuentra más interesada en vender, y si el producto es caro aunque asequible por los consumidores tanto mejor.

Menos problemas tendría la humanidad si la ciencia se hubiese interesado por estudiar los poderes de la etnomedicina, incluso en la alimentación (Geofagia: Ingestión de los Elementos Minerales del Suelo en la Alimentación y Salud Humana a Través de la Historia).

Si utilizáis vuestro buscador y añadís vocablos como arcillas curación, poder antibacteriano, etc. encontrareis miles de páginas de todo tipo (de excelentes a paupérrimas), sobre el tema.

Me preocupa de este artículo una frase de la autora: “Quiero entender el mecanismo para que podamos fabricar arcilla sintética”. Seamos claros, hay ingentes cantidades de arcilla sobre la superficie terrestre y que se usan con fines terapeúticos, industriales, etc. ¿Por qué pues obtener una arcilla sintética? ¿No se buscará pues una patente ante todo? Me huele a Tecnociencia.

Por tanto, abajo os muestro cierto material, sobre las propiedades de cada tipo de arcilla en función de su color, para a renglón seguido dejaros los párrafos que he traducido de ese “importante artículo publicado” que, de ser cierto, sería más que bien venido. Habrá que esperar a ver si es corroborado por otros laboratorios, o si como muchas publicaciones no resulta ser más que otro de la plétora de que podrían calificarse como “fake science”. Por nuestro bien, ojalá no sea así. Un año despues (Febrero de 2020), de momento ninguna reacción en la rensa científica.

¿Qué?.

¿Nos damos una sesión de Fangoterapia?

¡Vale!.

Juan José Ibáñez

Continúa……

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

La Fotosíntesis del Suelo (y sus valiosas propiedades descontaminantes y fertilizantes)

fotosintesis-del-suelo-univ-cordoba

Fotos cedidas por los autores

No puedo evitarlo, pero siento debilidad por el equipo de edafólogos de la Universidad de Córdoba, en España. Pepe y Vidal fueron los primeros que conocí aunque con el tiempo también a otros(as) colegas de su departamento. Les respeto a todos ellos y mucho, tanto por la calidad de sus publicaciones, honestidad, así como en sus esfuerzos en materia de divulgación o cultura científica. Se trata de uno de los mejores, o quizás el mejor Departamento de nuestra disciplina en España. Vidal Barón, el primer autor del trabajo y nota de prensa me ha enviado por correo electrónico el texto que os muestro abajo, el cual os reproduzco sin más comentarios. Fantástico estudio, no hay duda. Leerlo y disfrutarlo porque puede llegar a alcanzar mucho calado desde diversos puntos de vista.

Juan José Ibáñez

Continúa…….

(más…)

Etiquetas: , , , , , , ,

Agricultura Urbana y Periurbana: El Riego con Aguas Residuales son un Gravísimo Riesgo para la salud Pública y Animal

agricultura-urbana-agua-residual-enfermedades

Fuente: Imágenes Google

 Hace unos días, un visitante de nuestro blog, espetó un durísimo  comentario contra mi persona, justamente por advertir lo que hoy corrobora una nueva noticia, y que ya da cuenta el título de la entradilla que os ofrezco hoy. Más concretamente comentaba: “la nota es absolutamente tendenciosa y banal, carga en la práctica de la agricultura periurbana, las responsabilidades que notoriamente pertenecen a otros actores, si el suelo, el agua, el aire y todo se encuentra contaminado, el problema no es la agricultura periurbana sino las degradadas condiciones en las que viven millones de personas en el planeta y no por culpa de la agricultura periurbana sino de otros actores que la nota pretende encubrir y salvar. Obviamente, no debe ser un lector asiduo, ya que la mayoría me puede acusar de lo contrario. Empero de “encubrir y salvar” a los que nos empobrecen y enferman, desde luego que no. Cabría recordar que en el siguiente post: “Hallado el Mayor Punto Caliente de biodiversidad Vírica del Planeta: Las Aguas Residuales” comentaba: “En un análisis de aguas residuales de Norteamérica, Europa y África (…). Y ha encontrado, de un solo golpe, miles, puede que millones, de virus totalmente desconocidos para la ciencia. Muchos de ellos podrían tener algún papel en la salud de los seres humanos”. Aunque la noticia que os ofrecemos hoy se centra en las infecciones bacterianas, y en especial en las bacterias resistentes a los antibióticos, no nos olvidemos pues, tampoco de la virosfera. Pues bien, algunos expertos de la FAO, entre otros sabelotodo,  animan a regar con aguas residuales las denominadas agriculturas urbanas y periurbanas. En los países más desarrollados, tales “perfumes”, ya han sido rastreados a través de las cuencas fluviales, pero también en la propia contaminación de los suelos por ellas “bendecidas”, generando una seria preocupación, tanto a las autoridades sanitarias, como a los consumidores. Sin embargo, tales riegos son mucho más preocupantes en loa países eufemísticamente denominados en “vías de desarrollo.

 Las mentadas prácticas se extienden día a día por todo el mundo, conforme la población tiende a concentrarse en las grandes urbes. La nota de prensa que os muestro abajo nos informa de un análisis realizado en un lugar de África, empero también acaece en Latinoamérica. De hecho, un amigo y colega me informo que, en un país que habla nuestra lengua, ante la presión de sus autoridades contra el uso que hacía el campesinado de esta sabrosa sopa, “rica en nutrientes, toxicos y patógenos”, que por lo tanto, evita el encarecimiento de la producción agraria al ahorrarse los fertilizantes químicos, los granjeros se amotinaron, debiendo los defensores de la salud pública dar marcha atrás en sus pretensiones. Puedo entenderlo, empero tal práctica puede significar “comida para hoy a costa de muerte para mañana”.

 El problema resulta ser muy grave, ya que como señala la nota de prensa: “Se reporta que unos 200 millones de habitantes urbanos se dedican a la agricultura urbana en todo el mundo y, en algunos casos, producen hasta el 90 por ciento de la demanda de hortalizas perecederas de las ciudades (….) eran ricas en patógenos humanos virulentos que causan gastroenteritis y diarrea, una de las principales causas de muerte en los países de ingresos bajos y medios (….) el uso de aguas residuales para la agricultura urbana en la ciudad planteaba un alto riesgo de propagación de bacterias y resistencia a los antimicrobianos entre humanos y animales” (…) según estimaciones de la ONU, la agricultura en pueblos y ciudades es reconocida como una forma vital de contribuir a la seguridad alimentaria y aliviar la pobreza. ¿¿??

 Francamente yo no sé qué piensan en la FAO y la ONU, aun reconociendo sus buenas intenciones. Ahora bien, comienzan a asemejarse a esos políticos nacionales que mienten y se aprovechas impunemente de los ciudadanos, es decir sus propios electores. Como expertos, debieran salvaguardar la salud de los habitantes del planeta, empero a veces da la impresión de que sus proclamas son bastante siniestras. ¿De quién podemos fiarnos?. ¡Que atrevida es la ignorancia, y más aún la de aquellos que dicen combatirla. ¿De sabios es rectificar!.

 He traducido la noticia del suajili al castellano. El estudio habla por sí solo.  Sin más comentarios Jorge (que tiene su propio blog), te guste o no te guste, aquí tienes tú también la respuesta en forma de bofetada dialéctica.

 Juan José Ibáñez

Continua……. (más…)

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Los Microrganismos del Suelo y Su arsenal en la Ayuda de la Salud Humana (La Metagonémica)

antibioticos-suelos-metagenomica 

Fuente: Universidad de Berkeley: Berkeley News

Los lectores más asiduos a esta bitácora ya sabéis sobradamente que no considero acertado confundir lo que se denominan especies biológicas, con aquellas que se determinan y cuantifican actualmente mediante técnicas genómicas. Este post versará sobre un importante estudio realizado con estas últimas, aunque debo reconocer que para ciertos fines resultarán sumamente útiles, en su momento. Los autores de la publicación de Nature a la que me refiero, dicen que es la primera vez que se hace uso de la metagenómica a la hora de analizar comunidades microbianas del suelo. El objetivo perseguido estribaba en buscar nuevos compuestos sintetizados por esos microrganismos, como antibióticos, inmunodepresores, pero también también de otros con aplicaciones aplicaciones industriales. En realidad, se trata de un test, ya que no muestran aún ningún resultado concreto. Sin embargo, sus indagaciones ya muestran conclusiones que se me antojan sumamente interesantes.

 Las metagenómica atesora ventajas que no pueden soslayarse, con independencia de lo que entendamos como especies. Es bien sabido que aislar e identificar los organismos del suelo mediante las técnicas tradicionales en placas Petri, tan solo nos ofrecen una idea somera de la enorme diversidad de organismos y sustancias que componen y producen las comunidades que albergan el medio edáfico. La razón estriba en que un escaso número de bacterias, arqueas, hongos, etc., crecen en estos medios de cultivo en laboratorio, mientras que la mayoría no pueden prosperar. Pues bien, las técnicas metagenómicas pueden evadirse de tales limitaciones al secuenciar masivamente los genes de las muestras edáficas. Y al hacerlo, teniendo en cuenta sus severos constreñimientos de cómo identificar especies cuyas formas de vida se caracterizan por el flujo horizontal de genes,  nos impiden exactamente abarcar un universo mucho más rico y complejo.

 Una de las conclusiones del estudio es que existen muchas más especies de las que han sido detectadas, y como corolario, también de productos potencialmente interesantes para la salud pública, como por ejemplo, nuevos fármacos contra esas sus malditas bacterias multirresistentes a los antibióticos conocidos, que ponen en riesgo la salud de millones de personas. También los autores mentan inmunodepresores y compuestos en la lucha contra el cáncer.

 Gran parte de las de familias de bacterias  conocidas por su síntesis de antibióticos se limitan a un par de ellas, muy abundantes en el suelo. Sin embargo, el estudio detecta muchas más, la mayor parte de las cuales son muy escasas en número, siguiendo la aludida curva de Willis descrita en este post. Como corolario, estas bacterias que aparecen en escaso número son difíciles de detectar, como también las sustancias potencialmente interesantes, dadas las bajísimas concentraciones que se desprenden al medio edáfico. Y aquí la metagenómica tiene mucho que ofrecer. Abajo os dejo dos notas breves de prensa que dan cuenta del mismo trabajo, siendo una más escueta y la otra más extensa y rica en detalles.  La última explica los pasos que pretenden seguir estos investigadores para indagar esos compuestos bioquímicos que nos ayuden a mitigar parte las enfermedades infecciosas que diezman a los seres humanos. He traducido con la ayuda de Google ambas noticias, por lo que abajo podréis leer mucha más información. Eso sí, en un mundo en el que la auto- propaganda deviene en pandemia, hay que advertir que suele publicarse lo que interesa. Personalmente supongo que aún queda por recorrer un largo y tortuoso camino, aunque vayan detectándose en un futuro no muy lejano, algunos productos de gran interés. Ojalá sea así.

 Finalmente, dejar constancia que ese enorme potencial aún desconocido es generado por la enorme diversidad de esas especies en apariencia poco importantes, debido a su escaso número de individuos. La biodiversidad siempre ofrece unas ventajas inimaginables para muchos.

 Juan José Ibáñez

Continua……..

(más…)

Etiquetas: , , , ,

La guerra de las agriculturas: ¿Industrial o Ecológica?

agriculturas-industrial-ecologica

Fuente: Google imágenes

Ya os hemos comentado en mil y un post precedentes que, cuando los lobbies de presión industriales ven amenazados sus escandalosamente suculentos negocios, reaccionan con virulencia publicando artículos como los tres que vamos a mostrar hoy. En el momento de redactar esta nueva entrega (ha ya un año), las instituciones internacionales y algunos gobiernos luchas por erradicar, en la medida de lo posible, los pesticidas que matan a los insectos polinizadores del mundo (sobre los que se basa gran parte de la producción alimentaria mundial) y en especial los que han demostrado ser cancerígenos. Pues bien, aún siguen saliendo artículos y notas de prensa que cuestionan tal “hecho”, y los juicios contra las industrias que los comercializan, en los tribunales de justicia, se eternizan durante años e incluso décadas. Ahora pagamos la devastación, contaminación y muerte por el incremento de la producción del aceite de palma en las turberas de Indonesia destinados en buena parte a la elaboración de biocombustibles. ¿Biocombustibles?: ¿No es eso una actividad ecológica?.  Pues va a ser que… ni sí, ni no, sino que depende de cómo se lleve a cabo. Y en aquellos territorios entraron multinacionales a saco drenando turberas para poner la puesta en cultivo de la palma, palmita, palmera, generando lo que era previsible, al drenar los Histosoles: hambre, degradación ambiental, pérdida de biodiversidad, y un gravísimo impacto en la salud pública de la población.  Y podríamos seguir ad nauseam, mostrando mil y un ejemplo de sus triquiñuelas/corruptelas, científicas, tecnológicas, políticas, mediáticas y las que sean necesarias.

Pero vayamos directamente contra la argumentación tan retórica como nauseabunda de esta tanda de noticias antiecológicas, ya que los entrevistados que se oponen a tales conclusiones, entran al saco, soslayando lo más evidente: la estupidez lógica de su concatenación ¿ilógica? de razones, como para defender que la agricultura industrial es superior a la ecológica con vistas a hacer frente al abastecimiento de alimentos de la población, que evite hambrunas y garantice la soberanía alimentaria de todos los países y sus moradores.

Pues bien todo su entramado deductivo es fácilmente desmontable. Nadie cuestiona ya que la degradación ambiental de la agricultura industrial ha sido globalmente devastadora. Y no se trata de estudios concretos, o de ecologistas histéricos, sino de aseveraciones de la propia FAO, la UE, y otra plétora de Organismos Internacionales. Más aun la FAO y la UNEP han reconocido públicamente el fracaso de la agronomía intensiva a la hora de resolver los graves problemas alimentarios del planeta, induciendo de paso un aumento de la degradación ambiental, jamás visto hasta la fecha. Y por esta razón, que no por mero capricho, el mundo vuelve la vista a la agricultura ecológica.  Pues bien, ¿Cómo se puede defender ahora aserciones como la que da lugar al titular de la siguiente noticia?:  La agricultura intensiva es tan sostenible como la ecológica ¿¿??.

La conclusión razonada  a su desiderata sería palmaria: ¡No hay solución para nuestros males!. Por mucho que se ha intentado, seguiremos irremisiblemente caminando hacia la destrucción de nuestras civilizaciones y el deterioro irreversible de la biosfera. La respuesta no estribaría pues en esperar sentados a que una debacle tras otra vayan desmoronando unas y otra, ¿o sí?. De la lógica de las argumentaciones de estos tendenciosos o timoratos “expertos” debiera desprenderse que debemos poner freno al crecimiento demográfico y cambiar drásticamente nuestros sistemas socioeconómicos y políticos. Debemos esforzarnos en conseguir una estructura demográfica sostenible (pirámide por edades), entendiendo como tal “estable”, sin aumentos. Si la agricultura intensiva fuera tan sostenible como la ecológica, se desprendería que ninguna lo son en realidad, por lo que debemos seguir contaminando, degradando, matando de hambre, etc…… ¿Lo ven ustedes?. Sus conclusiones son simplemente maquiavélicamente tendenciosas.

Cierto es que se puede contraargumentar cada uno de sus asertos, empero haciéndolo así, los árboles no nos dejarían ver el bosque, ante tal plétora de su cadena de despropósitos lógicos.

Nadie puede negar que aún haga falta tiempo y financiación en materia de investigación y desarrollo, a la hora de lograr los frutos apetecidos de una nueva agricultura y ganadería ecológicas y rentables. La mayor parte de la financiación, hasta el momento, ha ido a parar a los investigadores que trabajan mano a mano del lado de la agricultura industrial. Ahora, reconocido por todos su fracaso, menos por supuesto el de estos cárteles del agronegocio, nos vemos obligados a retroceder sobre nuestros pasos y buscar otros caminos, con vistas a alcanzar una agricultura amigable con el medio ambiente y la salud humana. Defender que agricultura intensiva es tan sostenible como la ecológica, equivale a decirnos que estamos sentenciados, y como corolario: ¡para que nos vamos a molestar en invertir en temas tan exóticos e “intrascendentes” como la agricultura ecológica!.

Tan solo, como comentario adicional, señalar que la agricultura industrial y los hábitos despilfarradores de las sociedades del bienestar, a pesar de sus potentes agroindustrias, se han visto obligados a comprar y arrendar la tierra de los países pobres (el denominado acaparamiento de tierras), con vistas a producir los alimentos que demandan, hundiendo las seguridades alimentarias de los espacios geográficos en donde más la necesitan.  Todo ello ha ocurrido bajo el imperio de la agricultura industrial y sus benefactores lobbies empresariales. ¿Y ahora nos dicen que sin sus modos de proceder empeoraremos la situación?. Jajajajaja. Sobre los cometarios de la primera noticia acerca de los métodos de producción de arroz más de lo mismo, como detallaremos en otro post, o podéis sondear en Internet. Y así se pueden desmontar así todas sus divagaciones. Y me callo ante tanta estupidez, so pena que tuviera que redactar un libro. Os dejo pues con las noticias.

Juan José Ibáñez

Continua…….

(más…)

Etiquetas: , , ,

El avance imparable de la agricultura ecológica en detrimento de la Industrial: ¿Intensificación sustentable?.

intensificacion-agricola-sustentable

Fuente: Colaje Google imágenes

¿“Intensificación Sustentable”?. En los últimos cuatro años ha comenzado a renacer el interés por todo aquello que hemos divulgado en este blog desde 2005, con cientos de post dedicados al tema. La FAO, la Unión Europea y otros organismos internacionales, finalmente “parece que han entrado en razón. “La agricultura industrial es, a todas luces insustentable”.  Esta última daña la salud humana, la soberanía alimentaria y, por supuesto, se encuentra devastando la biosfera.  Empero albergo dudas de si se trate de una moda, o que en realidad ¿por fin? se han abierto los ojos contra los devastadores estragos de la agricultura industrial y la tiranía de los gigantescos lobbies de la agroindustria. A veces pienso que el ser humano es tonto por naturaleza, mientras que también abundan los científicos oportunistas, con una cara más dura que el cemento. Ya he comentado que, en este mundo dominado por el márquetin  e Internet, los palabros atesoran un poder irreprimible.  En aras de retornar a la racionalidad perdida, ahora se habla  de ¿“Intensificación Sustentable”?, que no deja de ser lo que muchos ciudadanos concienciados por su salud, la soberanía alimentaria y el medio ambiente vienen defendiendo desde hace varias décadas.  Al parecer fue Jules Pretty (como veréis en la primera nota de prensa), la primera investigadora que utilizó  el ambiguo y confundente palabro desustainable intensification“. Ahora se vanaglorian de su gran sabiduría. Comienzo a pensar que, con vistas a labrarse una afamada trayectoria investigadora, resulta más útil ser ocurrente que talentoso. Y por ello, retornamos al tema de las modas y la fuerza de ciertos vocablos. Tanto nuestras autoridades, como la comunidad científica, deben dirigirse hacia la concienciación de lo que es bueno para todos, en lugar de dar renda suelta a las jocosas, y a veces perversas  palabras, que no dejan de ser vino rancio en nuevas botellas.

Hoy ofreceremos dos noticias, la primera  que versa sobre la   ¿“Intensificación Sustentable”? (traducida al castellano) y otra más insustancial aparecida en español-castellano que, en el fondo, vienen a decir lo mismo: seguir el camino de la agricultura ecológica y un genuino desarrollo sostenible sobre los pilares del sentido común. Me vuelve a llamar la atención, de que ahora, como en la primera nota de prensa se nos informe de que “Casi un tercio de las granjas del mundo han adoptado prácticas más respetuosas con el medio ambiente sin dejar de ser productivas (…). Los investigadores analizaron granjas que usan alguna forma de “intensificación sostenible”, un término que da cuenta de diversas prácticas, incluida la agricultura orgánica, que usan tierra, agua, biodiversidad, trabajo, conocimiento y emisión de gases de Invernadero” (….) casi una décima parte de las tierras agrícolas del mundo se encuentra bajo alguna forma de intensificación sostenible, a menudo con resultados espectaculares. Han visto que las nuevas prácticas pueden mejorar la productividad, la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas al tiempo que reducen los costos de los agricultores. Por ejemplo, documentan cómo los agricultores de África occidental han aumentado los rendimientos de maíz y yuca; unos 100.000 agricultores en Cuba aumentaron su productividad en un 150 por ciento y redujeron el uso de pesticidas en un 85 por ciento

De lo que se habla en la primera nota de prensa, en gran parte, es que deben haberse contabilizado o añadido las actividades de aquellos pueblos que nunca abandonaron sus tradicionales y sustentables sistemas productivos. Tan solo comenzamos en las sociedades modernas a sumar hectáreas, perdidas por el camino de lo que denominaron progreso, en detrimento de la devoradora agricultura y ganadería industriales.  Comer ecológico era la norma hace unos 50 años.

Cuando uno lee estas noticias, tiene la impresión de que ha surgido un vertiginoso movimiento que se propaga a la velocidad de la luz, cuando en realidad  la FAO, y otras instituciones rogaban por retornar al sentido común, en contra de la propaganda maliciosa de los lobbies de la agroindustria y de unos dirigentes que basaban su sentido de la prosperidad en el dicho de “mala comida para hoy en base al hambre y pobreza del mañana”. Se trata de una percepción completamente falsa. “Roma no se construyó en un día”. Hacen falta decenios, comenzando con ímpetu desde hoy mismo, con vistas a que tal retorno a la racionalidad ecológica y la sensatez se propaguen por todo el planeta.   Defender lo contrario es e necios.

Por lo tanto la buena noticia (la gran buena nueva) sería que retrocediéramos en el camino andado, mejorando su piso con las nuevas tecnologías y conocimientos, ante tanta insensatez humana; si esa que nos lleva al precipicio social y al gran desastre ecológico.

Permítanme que les narre algún episodio de lo que recuerdo de mi España allá por la década de 1960, en un país de economía modesta y doblegada por un dictador fascista. “Hijo(a) retorna las botellas de leche, vino y cerveza a las tiendas y compra (….)”. Casi todo era reciclable, mientras que el plástico un capricho de los ricos. Se compraba en tiendas de los barrios, llevando nuestras bolsas propias de tela. Los comerciantes nos ofrecían sus productos en papel de estraza o de periódico leídos, y así un largo etc.   

En las décadas de 1960/70 arribaron como la quinta esencia de la posmodernidad, los envases no retornables, es decir los que contaminan y apilamos a la postre en ingentes cantidades, que dañan el medio ambiente y afectan a la salud. Poco a poco, aquellos comercios de barrio desaparecieron y fueron reemplazados por las denominadas “grandes superficies”, es decir supermercados, hipermercados,  etc., que por “jugar con ventaja” (se adquiría a precios más baratos a los fabricantes, haciendo uso de varias artimañas, algunas legales y otras no tanto –puedo dar fe de ello-) terminaron por arrasar aquellos comercios y mercados, y como corolario también las comunidades de consumidores de barrio fueron perdiendo sus relaciones vecinales y cohesión social. 

Seguidamente, en la década de 1980, al incorporarse ambos cabezas de familia al mercado laboral, se ganó en bienestar, a cosa de hacer muchas de las compras, semanalmente, en esas grandes superficies, para lo cual hacía falta cargar todo en los automóviles personales, consumir enormes volúmenes de gasolina, contaminar, envolver todo en plásticos y más plásticos, etc. Finalmente, a partir de la década de los 2000, aquella ventaja de dos cabezas por familia, dos trabajos, dos sueldos, terminó por diluirse hasta el punto en que el uno más uno ya no era igual a dos, sino a uno. Es decir, que deben trabajar los dos para alcanzar las mismas ganancias que antes lo hacía uno, con un móvil, una TV y algunos DVD de regalo. Y por favor que no se me malinterprete. Defiendo a ultranza la incorporación al mercado laboral de la mujer.  Sin embargo no se puede digerir, que ahora trabajemos más horas dispongamos de menos tiempo para estar con nuestros hijos, que no podamos, a menudo, ni tomar una cerveza con los amigos en el bar de abajo y que para más inri, los empresarios nos califiquen de vagos a todos aquellos que no estén pensando en el trabajo las 24 horas del día.

La tecnología debe ayudarnos a vivir mejor, a hacernos más libres, empero,  ha ocurrido todo lo contrario. Tecnología para el bienestar, no tecnología para soportar el malestar.  Cambiar los modos de vida de los ciudadanos cuesta mucho, nos engañaron, y ahora retroceder será una tarea de titanes. Empero conseguir los propósitos del desarrollo sostenible exige retroceder, mejorar el piso de la carretera con lo mejor de la tecnología actual y andar por un nuevo camino.

El caso de Cuba, política aparte, fue imperativo, se hizo de la necesidad virtud y por ello su huella ecológica es “0” o insignificante. Todo debe cambiar, pero no para que todo siga igual. Lo mismo ocurrió con la agricultura a partir de la denominada revolución verde de los años 1960

Uno de los padres: Hijo(a) retorna las botellas de leche, vino y cerveza a las tiendas y compra (….).

Hijo(a): Solo si me prometes un Smartphone “Gold”, y me compras el último videojuego. ¡¡¡UFFFF!!!,

Uno de los padres: No te preocupes hijo bajo yo, para que no termines lastrado por la esclavitud infantil.  ¿¿??

Os dejo, no sin antes recomendar vívidamente que leais las buenas noticias, pero no olvidemos el pasado, si deseamos un futuro mejor para nuestros hijos y una naturaleza más sana. 

Juan José Ibáñez

Continua…..

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

¿Porque Decir Cambio Climático y no Degradación Ambiental?

degradacion-ambiental-pocilga-global 

Fuente: Colaje Google imágenes

¿Sabríais vosotros responder a esta pregunta? ¿No es el cambio climático uno de los problemas derivados de la degradación ambiental que sufre el planeta por la alteración antrópica de la biosfera, hidrosfera, atmósfera, edafosfera, geosfera, criosfera, edafosfera, etc., a causa de la ineptitud de la especie humana?.  Además, diversos tipos de impactos humanos afectan a varios de tales compartimentos del planeta Tierra, que a su vez se encuentran conectados entre sí.

Y otra pregunta que me no deja de marear mis neuronas: ¿Se podría solucionar el calentamiento de la atmósfera resolviendo los restantes principales problemas que inducen esta degradación generalizada? Las aguas dulces y saladas de La Tierra se encuentran contaminadas, afectando a la salud y vidas humanas, pero también a toda la biosfera. De hecho se han encontrado contaminantes hasta en los fondos avisales más profundos de los océanos. Lo mismo ocurre de en la criosfera, tanto en el ártico, como en el antártico, que de paso modifican sus repercusiones sobre el balance radiativo del denominado sistema climático.  Buena parte de los alimentos que consumimos se encuentran, más o menos contaminados, por estarlo actualmente los suelos (fertilizantes, plaguicidas, etc.). Por lo tanto ingerimos, a menudo alimentos que tarde o temprano terminan enfermándonos.

No solo los gases con efecto de invernadero generan el calentamiento de la atmósfera. Desde que el hombre es hombre, su impacto sobre la biosfera también ha afectado el mentado balance, al albedo, y como corolario al clima. Por ejemplo, la erosión y puesta en suspensión de las partículas finas del medio edáfico alteran los fenómenos atmosféricos, incluso a largas distancias. Y de este modo condicionan la magnitud y frecuencia de los huracanes, por citar tan solo uno entre otros muchos ejemplos. ¿Y qué decir de las partículas en suspensión generadas por nuestros sistemas de transporte, industrias y ciudades?. Estas ponen también en riesgo la salud de sus habitantes y la vida que aun crece en las regiones más industrializadas?. Más aún se esparcen hasta los polos, modificando una vez más el balance radiativo.    

Cabría aclarar que los fluidos (atmósfera e hidrosfera) difunden y mezclan sus contenidos con mayor celeridad que los sólidos.  Es decir, en primera instancia, la contaminación y degradación de los primeros globalizarían sus efectos rápidamente, mientas que los terceros lo harían con menor celeridad y generalmente más bien a escalas locales o regionales. Tal razonamiento no deja de encajar en el  dilema de que “Los árboles no nos dejan ver el bosque” Cuando contaminamos, por ejemplo, los suelos, gran parte de las sustancias terminan en las aguas superficiales, subterráneas y finalmente en los océanos (hidrosfera) si bien parte son alterados biogeoquímicamente y producen gases de invernadero que son emitidos a la atmósfera. Compartimentamos gran parte de los elementos que conforman el sistema terrestre, empero lo que afecta a uno termina afectando a los restantes. ¿No padecemos actualmente de un ciclo hidrológico completamente perturbado?  Los humanos apenas conocemos los fondos marinos, empero estimaciones recientes nos informan de que tan solo el 15% de nuestros mares se encuentran vírgenes, mientras que el resto sufre “de diversos modos” nuestras tropelías, en forma de contaminación. Pongamos un ejemplo, de algo considerado casi como anecdótico hará unos 15 años y hoy valorado como una amenaza global.   

Hace ya entre 10-15 años, los expertos comenzaron a alertarnos sobre la presencia y crecimiento de gigantescas acumulaciones de plástico que flotaban en ciertos lugres de los océanos y que podían alcanzar algunas decenas de metros de profundidad.  En principio, fueron muchos científicos los que defendieron que no contaminarían las cadenas tróficas, por cuanto tales materiales no eran “biodegradables”. La realidad fue desmintiendo tales doctas aseveraciones. Hoy los diminutos trozos de microplásticos contaminan los mares y sus pesquerías, pero aparecen además en la sal de mesas que consuminos, aguas embotelladas, tapizan parte de los casquetes polares, son depositadas por la lluvia desde la “atmósfera”, etc. etc.  En Junio de 2019 se nos informaba que de que cada ciudadano ingería (de un modo y otro) una catidad de plastico equivalente al de una terjeta de crédito, eso sí ¡¡gratis!!. Es decir, hasta hace muy pocos años desconocíamos en gran medida el poder digestivo de la biosfera y hoy aparecen nuestros residuos plásticos en casi todo lo que ingerimos.  Recientemente algunos países intentan llevar a cabo políticas timoratas, como prohibir o desincentivar las bolsas de plástico que “regalan” los establecimientos a los consumidores a la hora de llevarse los productos”. ¿Qué porcentaje de la “Plasticosfera real significan?. Me temo que finalmente quien saldrá ganando serán las empresas que los regalaban y poco más. ¡Propaganda!. Empero “parece” que la concienciación en este tema en concreto aumenta a nivel mundial. 

Del mismo modo, focalizar nuestra atención sobre el cambio climático y convertir el tema en un nuevo modelo de negocio ha conducido a generar y/o agravar numerosos nuevos problemas de degradación ambiental y salud pública.  Este es el caso, por citar uno, de la expansión del aceite de palma, en parte, para la producción de biocombustibles.

Debemos compartimentar para ordenar nuestros conocimientos, no lo dudo. Ahora bien, “creernos” que tales compartimentos son absolutamente “reales” ha terminado por ser un error fatal. Todo está interconectado. Anteponer las alarmas sobre el cambio climático a otros problemas de degradación ambiental no deja de ser una solemne estupidez. Si deseamos frenar el primero, necesitamos hacerlo también con todos los demás.

Intriga pues que hasta los propios científicos caigan en tal trampa. Y todo para nada ya que, como podemos constatar, desde el protocolo de Kioto, las emisiones de gases de invernadero han seguido aumentando y estamos batiendo todos los récords. Los políticos dicen estar preocupados en paliar el creciente efecto de invernadero global, empero a la postre siguen fomentando políticas que demuestran todo lo contrario. Sufrimos una gravísima enfermedad, pero tan solo nos fijamos en algunos síntomas y recetamos fármacos de dudosa eficacia cuando no contraproducentes. Raramente así podrá curarse el enfermo.

El cambio climático no deja de ser más que un producto de una degradación global. ¿Por qué insistimos  en negarlo? La razón estriba en que necesitaríamos cambiar radicalmente el modelo socioeconómico que sufrimos para alcanzar un genuino desarrollo sostenible.  Tal iniciativa, ineludiblemente sería traumática para muchos, pero en especial para todos aquellos que nos gobiernan o engordan (ellos y/o sus bolsillos) a costa de la población mundial y este Planeta azul convertido en basuraleza.

Juan José Ibáñez Martí

Etiquetas: , , , ,