Una ocasión perdida (comentario sobre la Mesa Redonda “Desertificación y Cambio Climático: El papel de los Medios de Comunicación) (Salvador González Carcedo).

Tras un largo silencio, obligado por circunstancias ajenas a esta bitácora, retomo mis tareas ahora que el jefe anda un poco “atacado”.  Que mis primeras palabras sean para agradecer mi presencia, y felicitar públicamente a los organizadores del Congreso de Fuerteventura, D. Antonio Rodríguez y Dña. Carmen Arbelo, por la exquisita fluidez organizativa de la Reunión.

 

Sin embargo, los organizadores no lograron alcanzar el objetivo deseado de la Mesa Redonda en la que se habían molestado en invitar a una periodista: Montserrat Domínguez. El objetivo de la misma (que me corrijan Antonio y Caloche si no me equivoco) era adquirir aliados en el mundo de la comunicación audiovisual. Nuestra querida Ciencia del Suelo y los conocimientos que conlleva no están presentes en la Sociedad Civil, y menos en un tema genérico de tanta trascendencia como es el “Cambio Climático”. Baste con leer las estrategias que se desarrollan en Castilla y León en la lucha contra el pequeño topillo. Y tengo que reconocer que si yo fuera Montserrat Domínguez (partícipe invitada y periodista inquieta) diría que el esfuerzo fue fallido.  Por ello la invito a exponer en esta Bitácora sus sentimientos y criticar este post (para bien o para mal) si es inapropiado.

La Periodista Montserrat Domínguez:

Fuente “El Pais”

La sesión comenzó por mostrar su intento de sensibilizar a la Sociedad Civil de lo que es el “Cambio Climático” mediante un documental propio, desarrollado con gran esfuerzo y compromiso por su parte y emitido en horas de máxima audiencia en la cadena televisiva a la que pertenecía. Con una honradez impropia de los tiempos que corren Montserrat Domínguez sometía a nuestro criterio de expertos, y dando un valiente paso, pedía se le informara, de lo que debiera de haber incluido en ese documental, para mostrar la importancia y participación del Suelo, ante este problema de extrema actualidad, convirtiéndose de esta forma, en una defensora nuestra Edafología además de adquirir conocimientos complementarios sobre la Ciencia del Suelo.

 

La respuesta de la sala, incluida de Mesa, fue caótica. La impresión que fue calando en mi, era la de escuchar (salvo honrosas excepciones) a un conjunto de agraviados que, sin aceptar la complejidad de su profesión de periodista, no comprendían que en otras profesiones, se emplean otros métodos.

 

Así, tras la primera manifestación, en vez de intentar comprender y justificar las dificultades que entraña el “rodaje y ensamblaje” de un reportaje y el tiempo necesario para realizarlo, quedó de manifiesto, por nuestra parte, que el único tiempo importante es el nuestro, por lo que los periodistas debían de someterse a nuestras exigencias y respetar todo lo grabado. No se entendían como después de horas de grabación, de todo lo grabado, no se usaban mas que algunos minutos… en los que cada entrevistado “chupaba cámara”… y gloria.

 

Claro, todo el mundo sabe que su tiempo es importante, pero debiéramos de preguntarnos porqué la difusión de la Ciencia del Suelo no alcanza mas que a nuestras mentes y a un reducido número de lectores de nuestras publicaciones especializadas. Y es que “como se lee tanto”, esto de la Edafología no se sabe socialmente “ni lo que es, ni para que sirve” y como consecuencia, nuestras revistas apenas tienen difusión, lo que genera un bajo “índice de impacto”. Lógicamente, en la Reunión lo que se mostraba era un sentimiento de frustración, que se plasmaba en esa famosa agresividad “que mata al mensajero”.

 

Para comprobar nuestra situación real, podría la SECS encargarse un sondeo para saber cual es el significado de la palabra Edafología entre los medios periodísticos, o entre los técnicos de los Ayuntamiento, o entre los políticos que debieran de defender nuestro intereses o el conocimiento de los agricultores o de los técnicos que “usan nuestros suelos”. Y una vez conocido, tomar contramedidas para resolver la situación de una Ciencia que al menos se emplea en el Catastro de la Hacienda Pública desde hace muchos años (en China se emplea desde 3000 años antes de Cristo).

 

La agresividad de la sala, ahondando en el mismo problema, llegaron a tal punto, que la paciente Montserrat Domínguez tuvo que defender a su profesión.  De esta forma, el propósito de la Organización del Congreso se fué frustrando a lo largo de casi dos horas, y lo que hubiera sido sencillo (pues muchos de los presentes eramos profesores) de intentar explicarla, como podría incorporar de forma directa, nuestros lenguaje y nuestras aportaciones al cambio climático, llegó a degenerar en una polémica, respecto de otros apartados de la Ciencia. Así se llegó a afirmar, que otros científicos incluidos en el reportaje, que vertían opiniones distintas, bajo ópticas y formación diferentes, no tenían razón.

 

Y la verdad, esto me transportó a otros escenarios, desgraciadamente bastante habituales en los tiempos que corren, donde el que habla, es el único que expresa la única verdad aceptable. Ciertamente cada uno puede creer lo que quiera, pero intentar decir que otras opiniones no son válidas, es algo que hay que ganárselo razonadamente, y no imponiendo.

 

Y era curioso ver como se frustraba el esfuerzo de Montserrat, por intentar recoger opiniones positivas, que la ayudaran a completar su trabajo, mientras que las personas a las que se les concedía la palabra sacaban una y otra vez “sus agravios” que habían recibido de periodistas, en distintas ocasiones y escenarios, además de indicar lo valioso que era su tiempo y la certeza de su conocimiento.

 

Una de las intervenciones me impresionó mas que el resto. En ella, un respetado profesor, pretendía atribuir a los periodistas obligaciones de “denuncia” que corresponden a otros estamentos sociales, sustituyendo a los responsables jurídicos encargados de llevarlas a cabo dentro de una Sociedad estructurada. Y la parte científica (él) conocedora del problema lavaba sus manos, eximiéndose de toda responsabilidad o capacidad de denuncia.  Vamos, puestos a jugársela, que lo haga el periodista (aunque no sepa de suelos).

 

Si la propia periodista y los organizadores de la Reunión, (que no la presidencia de la Mesa) estaban buscando como aunar esfuerzos, su intervención ponía en el olvido de que los periodistas carecen de esa formación y quizás también, de que profesores de Edafología debiéramos salir de las aulas para ampliar la difusión del conocimiento en otros ámbitos de formación, como el Derecho y el Periodismo… en vez de lamentarnos amargamente de lo pobres somos, que no nos quieren en los nuevos planes de estudio.

 

Recuerdo, que en la jornada inaugural del Congreso “El Hombre y el Suelo en el Tercer Milenio” (realizado en Valencia en el año 2002) se indicaba de la importancia y necesidad de transmitir a la sociedad y sobre todo a la comunidad de políticos que nos representan en toda la Unión Europea, la importancia y el interés sobre el suelo. Debíamos de generar cauces para llegar hasta ellos.  Desde entonces ha llovido mucho, se ha desarrolla una auténtica estrategia europea para la defensa y protección del suelo, Montserrat García se sentía tentada en participar… Otra ocasión habrá, pero ciertamente, esta oportunidad la hemos perdido.

 

Curiosamente, y salvo honrosas excepciones, los que demostraron mayor hostilidad hacia la profesión periodística, eran coincidentes con los que difundían ataques de pasillo durante toda la Reunión contra los autores de la bitácora “Un universo invisible bajo nuestros pies”. Posiblemente su incapacidad para aceptar la singularidad y éxito de audiencia de esta forma de difusión, que engloba la necesidad que tenemos muchos edafólogos de que se emplee adecuadamente la palabra “suelo”, para que los conocimientos se difundan socialmente, es de idénticas características a la de reconocer la dificultad del esfuerzo periodístico de Dña. Montserrat Domínguez.  Lo dicho, una ocasión perdida por la soberbia.

 

Por cierto, en la reunión presidida por el Director de la EPS de la UCM celebrada en Madrid el pasado día 22,  JJ Ibáñez se enteró de que el número de entradas en nuestra Bitácora alcanzaba los 350.000 pinchazos (ladran, luego cabalgamos).  Animo, Juan José.

 

 

Saludos cordiales,

 

Salvador González Carcedo

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Comentarios

Carlos Menéndez de "segurosmagazine" ha escito un post que ha sido borrado. En esta bitácora no se defienden ideológicamente los intereses nucleares. Pero menos aún preopagánda política, ni determinadas políticas de seguros. Por lo que consideremos que no proceden este tipo de comentarios.

Lo lamentamos

Un Cordial saludo

Juanjo Ibáñez

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