Directiva-Suelos-UE

Fuente: Colaje imágenes Google

Decimos, al menos en España, que las “cosas de palacio van despacio”. ¿Un cuarto de siglo? ¡demasiado! Yo personalmente tuve que hablar tanto en el Parlamento Europeo como en otra presentación ante la Comunidad Europea (EC). En una de ellas fue como miembro del European Soil Buró ESB (Actualmente European Soil Data Centre-ESDAC) y de La Agencia Ambiental Europea (EEA). Comenzamos a elaborar una propuesta en el ESB, si no recuerdo mal, en los dos últimos años del siglo XX. Tras duros esfuerzos fue remitida al Parlamento Europeo y si no recuerso mal aceptada. Sin embargo, la EC la rechazó, por cuanto el esfuerzo económico sugerido les pareció inasumible.”.Cuando por fin la “Sociedad Española de la Ciencia del suelo SECS” nos ha enviado una alerta con el contenido finalmente aprobado. Y he sentido felicidad, rabia y tristeza.

Felicidad porque ¡por fin esta panda de Koalas” aprueba una directiva. Rabia debido a la tardanza y tristeza porque para aquellos fueron tiempos muy duros, y me descolgué al detestar la política científica, que como cualquier otra, está repleta de fraudes, puñaladas por la espalda, desengaños, etc. Poco después me retiré de todo aquello a pesar de la, decepción de Luca Montanarella”, que vino a verme para hacerme desistir. Tristeza por todos quellos recuerdos que ofortundamnte nunca me volverán a suceder. 

Y os pongo dos ejemplos de aquellas reuniones parlamentarias que he citado de Bruselas y Londres. En la última ya perdí los papeles, o mejor dicho cambié el texto que tenía preparado con vistas a dar nuestra opinión, rompiendo los papeles y levantándome del asiento, dejé la sala. eso si antes de ello acusé a algunos de los conferenciantes para dar mi opinión (dos o tres minutos para cada uno de nosotros, no se crean que…). Y os expongo en muy pocas palabras algo de lo que ocurrió. Creo que fue en Londres, pero bien pudo ser en Bruselas. La expectación y número  de asistentes era increíble, por lo que tuvieron que habilitar otra sala con una enorme pantalla dado que aquella marabunta no cabían en la central destinada al evento. Cuando se produce la aprobación de una directiva todos los lobbies del mundo implicado quieren meter las narices con vistas a ver la posibilidad de extraer algún beneficio. Una lobista del sector del aluminio se encontraba indignada, casi histérica, porque hablábamos mal de un producto esencial para la economía. Algún conferenciante anterior se había lamentado de que la lluvia acida se encontraba fomentando el grave incremento del aluminio de cambio en los suelos y, como corolario su toxicidad para el desarrollo vegetal.  La reproché que, si desconocía absolutamente de que estábamos abordndo en la sala, era mejor que se callara y no protestara. Empero se dio otra situación que me dejo totalmente turulato. Un edafólogo ingles, en su intervención, alegó que bastaría partir de una clasificación de suelos con tansolo tres categorías.  En mi intervención le critiqué  e interplé si esas eran productivas, urbanizables y…. Terminé reprochándole tal ramplona bajada de pantalones. En resumidas cuentas, no podía escuchar tanta soberana estupidez. Tras romper los papeles (porque en tres minutos no te puedes salir de un guion enormemente conciso), abandoné airadamente la sala. Y así son estos foros, que yo calificaría simplemente como demenciales.

El cambio climático y la importancia que, por fin se les da ahora a los suelos (..) perdón a la ¿salud del suelo?, en materia de secuestro de carbono, además de la grave contaminación por pesticidas, etc., debe haber calado en la mente de los políticos, más que hace un cuarto de siglo. En cualquier clase de política temática es simplemente política, y como se dice en estos casos en el amor y la guerra (léase política) todo vale. Obviamente se trata de una mera anécdota, ya que personalmente sufrí algunos ataques a mi persona que, aunque le salieron mal al enemigo,  resultaron muy dolosos y me dije ¡basta ya!.  He echado un vistazo a la nueva “Ley de la Unión Europea Sobre Vigilancia de la Salud del Sueloy parece muy completa e interesante, a falta de un escrutinio profundo, que lo haré detenidamente, con tiempo y calma. Y no diré más. Los lectores no europeos, siempre tendrán un punto de partida si pretenden realizar esfuerzos similares e incluso mejorar sus legislaciones o elaborar otras mejores. Se trata de un texto muy extenso y rico en detalles y lo podéis encontrar en español-castellano. Resulta interesante que obligue a que cada país de la Unión Europea a crear una futura Ley Nacional del Suelo acorde a la Directiva. ¡Cruzar los dedos!

Eso sí, una cosa es legislar y otra bien distinta cumplir las leyes, y aquí aún tengo más dudas.

Después de esta breve entradilla, fruto de una historia frustrada, os dejo con lo que importa, la Directiva, el mansaje de Daniel Arenas por la SECS y una breve nota de prensa de David Badia. Gracias Daniel y David.

Juan José Ibáñez

Continúa…….

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Ley de la Unión Europea Sobre Vigilancia de la Salud del Suelo

Estimados/as socios/as de la SECS,

Os informamos de que la Directiva de Vigilancia del Suelo de la Unión Europea, también conocida como Ley de Monitoreo del Sueloentró en vigor el pasado 16 de diciembre de 2025.

A partir de esta fecha, los Estados miembros —entre ellos España— disponen de un plazo de tres años para transponer esta directiva a sus respectivos marcos normativos, lo que supondrá un paso clave hacia la futura Ley Nacional del Suelo.

En este contexto, David Badía, catedrático de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, presenta un análisis divulgativo sobre el alcance y las implicaciones de esta nueva normativa europea, que puede resultar de interés para la comunidad científica y técnica vinculada a la ciencia del suelo.

Os compartimos la directiva (adjunto) y siguiente información donde nuestro socio David Badía aborda esta temática:
https://diariodelcampo.com/europa-aprueba-la-directiva-de-vigilancia-del-suelo-que-debera-convertirse-en-ley-nacional-del-suelo-en-el-plazo-de-tres-anos/

Esperamos que esta información sea de vuestro interés.

Un saludo. Dr. Daniel Arenas Lago; Secretario General de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo

Europa aprueba la Directiva de Vigilancia del Suelo, que deberá convertirse en Ley Nacional del Suelo en el plazo de tres años

La Directiva de Vigilancia del Suelo o Ley de Monitoreo del Suelo de la Unión Europea entró en vigor el pasado 16 de diciembre de 2025. Los Estados miembros, como es el caso de España, tienen ahora un plazo de tres años para convertir esa normativa en Ley Nacional del Suelo. David Badía, catedrático de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, presenta al respecto el informe siguiente:

La Directiva de Vigilancia del Suelo es el primer marco jurídico común en la Unión Europea destinado específicamente a evaluar, vigilar y mejorar la salud y resiliencia del suelo. Se pretende que sea reconocido como un recurso natural con una legislación que hace ya muchos años existe para la calidad del aire, el agua y el medio marino.

Los suelos sanos son suelos que se encuentran en buen estado químico, biológico y físico, y que pueden proporcionar, por tanto, servicios ecosistémicos vitales para los seres humanos y el medio ambiente, tales como alimentos seguros, nutritivos y suficientes, biomasa, agua limpia, ciclo de los nutrientes, almacenamiento de carbono y un hábitat favorable a la biodiversidad.

La Directiva busca revertir la degradación del suelo, garantizar su resiliencia y asegurar su capacidad para prestar servicios ecosistémicos (incluida la producción de alimentos), para lograr en el horizonte del año 2050 suelos sanos en toda la Unión Europea —se estima que, actualmente, entre el sesenta y el setenta por ciento de los suelos de este territorio están degradados—.

Se deberá establecer un muestreo por unidades de suelo, con métodos estandarizados; generar archivos de suelo (edafotecas) donde queden almacenadas (al menos temporalmente) un subconjunto representativo de las muestras; establecer un portal digital de datos (georreferenciados y de acceso público) sobre la salud del suelo, con base en una caracterización y evaluación periódica de descriptores o propiedades (físicas, químicas y biológicas) de los suelos.

El proceso de elaboración de esta Directiva de Vigilancia del Suelo ha tenido un recorrido largo, ya que su idea surge en el año 2002. Ahora los Estados miembros disponen de tres años para transponer la Directiva a su legislación nacional y de seis años para presentar el primer informe”.

 Desde la adopción hasta la acción – Cómo tres proyectos de la UE Mission Soil ayudarán a implementar la Ley de Seguimiento de Suelos

En octubre de 2025, el Parlamento Europeo adoptó formalmente la Ley Europea de Supervisión del Suelo, estableciendo el primer marco a nivel de la UE para evaluar y mejorar la salud del suelo. La ley establece obligaciones claras para los Estados miembros: supervisar la salud del suelo utilizando descriptores armonizados, definir prácticas de gestión sostenible del suelo y abordar la degradación y contaminación del suelo. Su objetivo es garantizar que todos los suelos de la UE estén sanos para 2050, en línea con la ambición de la UE de cero contaminación.

A medida que los Estados miembros comienzan el proceso de transponer la directiva a la legislación nacional, tres proyectos de Horizon Europe —TRAILS4SOIL, EUROSION y TERRASAFE— han comenzado a generar las herramientas, datos y modelos de gobernanza que pueden apoyar su implementación.

Lo que exige la ley de Monitoreo de Suelos

La Ley de Supervisión de Suelos obliga a los Estados Miembros a:

  • Establecer sistemas armonizados de monitoreo de suelos utilizando descriptores comunes de la UE.
  • Define prácticas de gestión sostenible del suelo e identifica las que son perjudiciales.
  • Crear inventarios públicos de sitios potencialmente contaminados.
  • Apoyar a los gestores de tierras con formación, asesoramiento y desarrollo de capacidades.

Es importante destacar que la ley no impone nuevas obligaciones a los agricultores ni a los forestales. En cambio, exige que los Estados miembros les apoyen para mejorar la salud y la resiliencia del suelo.

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