Atacama-bacterias-de-arriba-a-bajo

Fuente Colaje imágenes Google

La actividad biológica de las zonas más áridas del planeta comenzó a ser motivo de atención y gran cobertura mediática hace ya décadas. Hablamos de los Aridisoles en el sentido más amplio del término. La razón (o sin razón) no se debió a su interés intrínseco, sino con vistas a conocer la posibilidad de detectar vida en el regolito marciano. Lo mismo ocurrió con los suelos helados (Criosuelos, Gelisuelos) dado su importancia relacionada con un gran potencial a la hora de emitir y secuestrar  gases de invernaderos a la atmósfera. Sin embargo, a los que nos interesan los suelos, tal obcecación, limita a que, en la prensa y más aún en los noticieros científicos, peristan en la importancia de estos estudios machaconamente, en detrimento de la de otros tipos de suelos terrenales, igual de importantes, y que sustentan gran parte de los ecosistemas, y más aún realmente esenciales, si se desea alcanzar la soberanía alimentaria global, ya que en ambientes extremos la población es muy exigua. Y así el estudio de las biocostras de la superficie de los desiertos atesora una tradición y rebuznancia.

Las dos noticias que os ofrecemos hoy, como no, nos vuelvena incidir hoy en desierto de Atacama, por ser el más árido de nuestro planeta, sobre cuyos suelos y biota se han escrito probablemente centenares de artículos. En lo concerniente al estudio, que os mostramos hoy a cerca de la microflora más superficial, podría decirse tan solo que es uno más que no aporta prácticamente novedad alguna, excepto el uso de nuevo instrumental.  Por ejemplo, los autores señalan que “La investigación revela que las bacterias del suelo del desierto permanecen latentes durante las sequías, pero se activan rápidamente durante las lluvias escasas”. Obviedad absoluta, ya que de no ser así no se detectaría vida de ningún tipo, y se ha demostrado sobradamente que no es asi. Al margen tal estrategia de rápida respuesta a las lluvias no deja de ser más que una estrategia vital, muy bien conocida por los microbiólogos del suelo en este y otros ambientes extremófilos.  El resto del texto no deja de ser es un documento repleto de obviedades, que pueden confundir al lector, como lo hacen al introducir en la ecuación las zonas áridas y semiáridas, que no viene a cuento.

El otro estudio atesora algo más de interés, si bien sus conclusiones no son en absoluto sorprendentes. Ya hemos comentado repetidamente que los microorganismos del suelo y regolito prosperan hasta más de mil metros de profundidad en la corteza terrestre. También insistimos en que, si bien su biomasa disminuye según nos alejamos de la superficie, atesoran ensamblajes idiosincrásicos y a veces muy diferentes en su composición de especies. El resto, de la desiderata de los autores, carece de valor por ser archiconocido por los biólogos y ecólogos del suelo (la citada hasta la saciedad, ropulsadas por los macroproyectos de investigación y político-científica  ¿?): de insistir en la falsedad, de que  inventariar la biodiversidad de los 10-40 cm superficiales es suficiente. ¡Bueno, bonito y barato: falacia total y global!. Pero de todo ello os hemos habado muchas veces, demasiadas, empero es lo que actualmente reporta la prensa: “más de lo mismo”. Por lo tanto, os remito a nuestra categoría ecología y biología del suelo, y así podréis comprobarlo, si tenéis un poco de paciencia. Cum grano salis.

Os dejo pues con ambas noticias en orden inverso.

Juan José Ibáñez

Continúa…….

Biosfera oculta descubierta debajo del desierto más seco del mundo 

Descubren una biosfera oculta bajo el desierto. más seco y cálido del mundo por Robert Schreiber; Berlín, Alemania (SPX) 24 de abril de 2024

Los investigadores que exploran el desierto cálido más seco de la Tierra, el desierto de Atacama en el norte de Chile, han descubierto un mundo microbiano oculto a 13 pies bajo la superficie, arrojando luz sobre posibles hábitats de vida extraterrestre.

A pesar de las duras condiciones, con escasas formas de vida superiores, el suelo hiperárido rico en sales y sulfatos nutre a las bacterias. Mientras que los 80 centímetros superiores del suelo ofrecen cierta protección contra la luz ultravioleta y una pequeña cantidad de agua, las capas más profundas revelan más.

Dirk Wagner y su equipo excavaron más de cuatro metros en una playa en el Valle de Yungay para recolectar muestras de suelo utilizando un método de extracción innovador que aísla el ADN de organismos vivos. Este proceso implicó lavar el ADN suelto y extraer el ADN dentro de las células intactas para su secuenciación.

El análisis mostró que, si bien las comunidades microbianas en los 80 cm superiores de los sedimentos de la playa eran principalmente Firmicutes, existía una comunidad distinta dominada por Actinobacteria por debajo de los 200 cm.

El análisis genético vinculó algunas bacterias con especies como Geodermatophilus pulveris y Modestobacter caceresii. El estudio sugiere que estos microbios podrían haber colonizado el suelo hace 19.000 años, antes de ser cubiertos por depósitos de playa, posiblemente extendiéndose más hacia el subsuelo, lo que indica una biosfera profunda previamente no reconocida bajo suelos desérticos hiperáridos.

La comunidad bacteriana profunda puede utilizar el yeso como fuente de agua, reflejando las condiciones que podrían sustentar la vida microbiana en Marte, dados sus depósitos de yeso similares.

Comunidades microbianas persistentes en hábitats subsuperficiales hiperáridos del desierto de Atacama: 

Informe de investigación: Perspectivas del análisis de ADN

Los microbios del suelo desértico se adaptan para prosperar en condiciones secas extremas

Los microbios del suelo del desierto se adaptan para prosperar en condiciones secas extremas; por Robert Schreiber; Berlín, Alemania (SPX) 19 de abril de 2024


Científicos de la Universidad de Viena han arrojado luz sobre cómo las bacterias del suelo del desierto sobreviven y prosperan en las condiciones extremas de sequías prolongadas y fuertes lluvias intermitentes. Sus hallazgos, dirigidos por la microbióloga Dagmar Woebken del Centro de Microbiología y Ciencias de Sistemas Ambientales (CeMESS), se detallaron recientemente en Nature Communications.

Cubriendo más del 46% de la superficie terrestre de la Tierra, las tierras secas son ecosistemas críticos que se están expandiendo debido al cambio climático y la gestión insostenible de la tierra. Debajo de la escasa vegetación, una red oculta de microorganismos en la biocorteza del desierto contribuye a la salud del suelo enriqueciéndolo con nutrientes esenciales como carbono y nitrógeno, lo que ayuda a prevenir la erosión y retener el agua. Las estrategias de supervivencia de estos microbios, en particular la forma en que hacen frente a las duras condiciones secas intercaladas con lluvias escasas, no han estado claras hasta ahora.

La investigación revela que las bacterias del suelo del desierto permanecen latentes durante las sequías, pero se activan rápidamente durante las lluvias escasas, experimentando una rápida reactivación «total». A los pocos minutos de la exposición a la humedad, una parte significativa de la diversidad microbiana pasa de la latencia a la actividad. «Cuando simulamos un evento de lluvia en el laboratorio, vemos que dentro de los primeros 15 a 30 minutos, casi todos los grupos taxonómicos se activan«, señaló Dimitri Meier, coautor del estudio. Este cambio rápido es fundamental para la producción de energía y la reparación del genoma.

El estudio también empleó métodos innovadores como NanoSIMS, que utiliza agua marcada con isótopos estables para rastrear qué bacterias asimilan átomos de hidrógeno pesados durante eventos de lluvia simulados. Stefanie Imminger, candidata a doctorado y coautora del estudio, explicó que, si bien la mayoría de las células de la biocorteza se reactivan con la lluvia, solo unas pocas pueden crecer, ya que los episodios de lluvia en los desiertos suelen ser muy breves.

Estos conocimientos ponen de relieve la resiliencia de las bacterias del suelo del desierto, equipadas para manejar cambios rápidos en el contenido de agua del suelo. Esta capacidad es fundamental no solo para la supervivencia en los desiertos, sino que también podría ofrecer lecciones para la adaptación microbiana en otros climas cada vez más afectados por la sequía debido al cambio climático.

Informe de investigación: La supervivencia y la reanimación rápida permiten una productividad limitada en las comunidades

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