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Antropoceno y Analfabetismo (Época geológica afortunadamente cuestionada)

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Antropoceno Holoceno Fuente: Colaje Imágenes Google

Antropoceno = Paleolítico + Neolítico = Holoceno = Antropoceno.. ¿?

El tránsito de la ciencia a la tecnociencia ha dado lugar a un gran número de dislates científicos, muchos de los cuales han ido en detrimento del bienestar de los ciudadanos. Hoy hablaremos de uno que, aunque  no ha causado estragos, si da mucho que pensar de la praxis científica actual. Hablamos del Antropoceno. La noticia que os vamos a mostrar hoy, como veréis, ha desmontado el dislate que ha ocupado a una parte considerable de la comunidad científica. Entre la vanidad  e ignorancia del  premio Nobel de química, Paul Crutzen, quien popularizó un término que de hecho ya fue propuesto un poco antes en “términos geológicos, es decir, “1867” y quizás con más tino, se sumó rápidamente el arribismo de abundantes científicos, que, con razón o sin ella, defienden que a partir de la revolución industrial deberíamos hablar de una nueva época geología, es decir del Antropoceno. ¿Razón?: la devastación del Planeta Tierra por las actividades humanas desde el Siglo XIX.  Rápidamente el tema permeó hasta las más altas instancias de la Geología y se debate sobre ello. Al mismo tiempo, y dada la naturaleza del vocablo y su irresistible poder mediático, los medios de comunicación de masas se ocuparon de hacer saber al mundo, esta iniciativa, tan inútil, como intelectualmente ridícula.  Inútil, porque acuñar vocablos no conlleva solución alguna. Ridícula al poner de manifiesto el analfabetismo de los que se arrogan falazmente el derecho de hablar en nombre de la comunidad científica. Pues bien, la nota de prensa que os mostramos hoy pone los puntos sobre las íes. Antes de terminar la entradilla, os dejo mis puntos de vista plasmados en post escritos desde hace ya casi 13 años. Se corrobora todo lo que he ido afirmando e incluso pueden llegar a quedarse cortos. Lo que los autores constatan es que desde hace 10.000 años, como mínimo, el ser humano ha ido cambiando rápidamente la faz del planeta, y más aun considerando que hablamos de épocas geológicas. Si este fuera el caso, el Antropoceno incluiría todo el neolítico, posiblemente el paleolítico y quizás habría que retroceder bastante más en el tiempo, como comprobareis en parte de los post que os muestro.  Mal asunto cuando los ecólogos presionan a los geólogos desde la más absoluta ignorancia de nuestro pasado y que todo el mundo de palmas con las orejas. Cuando un científico se introduce en otros ámbitos ajenos, sin ni tan siquiera informarse de que el pasado condiciona y conduce al presente, habría mucho que reprochar. Hablamos de ciencia que no de ocurrencias. Como veréis, el Antropoceno resulta ser un vocablo sobrelapante al de neolítico y posiblemente al paleolítico, aunque posiblemente hubiera que retroceder hasta el Pleistoceno. Y a las pruebas me remito (ver post de lo ocurriendo en el continente austral y la polinesia).

Del mismo modo, considero incómodo y hasta estúpido discurir y clasificar im periodo geológico cuando estamos en su eno y no sabemos como terminará. La geología histórica se hace desde una profunda observación retrospectiva. ¿Somos vanidosos hasta en nuestros actos más indignos?. Incluso la editorial Elsevier acaba de editar una nueva revista denominada, ¡cómo no!, “Anthropocene”. Pues ya tienen tema para discutir, pero no del vocablo y sus repercusiones ecológicas, sino de arqueología, antropología, etc. ¿Y qué decir ahora de todos los arribistas que se encuentran luchando por proponer esa nueva época?: “zapatero a tus zapatos”.   He buscado en Wikipedia y me he quedado atónito. La versión del Antropoceno que yo leía no tiene nada que ver con la actual, ya que este última comienza a recoger lo que llevo defendiendo desde hace años, no porque sea muy listo, sino porque leía sobre los paisajes del pasado y la acción humana, noble actividad que parece entrar en desuso entre muchos colegas ¡Lamentable!.

Seguidamente termino la entradilla colocando los post que he escrito sobre el tema cronológicamente, para reproducir a continuación lo que expone a dia de hoy Wikipedia (octubre de 2019) y luego os reproduzco el trabajo realizado por multitud de colegas que desmonta las argumentaciones “antropocentricas al uso” por aquellos que más que ciencia solo pretenden ser famosos y alcanzar la gloria, incluso con argumentos peregrinos.

Antropoceno = Paleolítico + Neolítico = Holoceno  

Post Previos sobre el Antropoceno y los suelos

El Antropoceno: ¿Una Nueva época Geológica? (15 de agosto de 2007)

El Antropoceno y la Sexta Extinción (6 de mayo de 2010) …

Neocatastrofismo Ecológico y Evidencias Científicas (Las Grandes Extinciones de la Megafauna Durante el Paleolítico) (2 de septiembre de 2015)

El Hombre Paleolítico y la Transformación de la Biosfera y Edafosfera (24 de febrero de 2016)

Mamuts, Cultura Clovis, Estepas y su Impacto sobre los Suelos (4 de noviembre de 2015)

La Gran Extinción de la Megafauna Terrestre: Australia (8 de Octubre de 2015)

Extinción de la Megafauna de Australia y sus Repercusiones Clima, Suelos y Ecosistemas (2 de octubre de 2015)

Mamuts, Cultura Clovis, Estepas y su Impacto sobre los Suelos (4 de noviembre de 2015).

Juan José Ibáñez

Continúa………

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La cuestionable estabilidad de los ecosistemas y de los suelos

 yelowstone-history

Imagen colaje Google imágenes (Yelowstone History)

Los edafólogos sabemos bien, y actualmente más que en el pasado,  que la edafogénesis no se detiene, ya que en la Tierra todo evoluciona y se transforma,  nada es estático, y como corolario cambian sus factores formadores. ¿No ocurre lo mismo en los ecosistemas?. ¡Por supuesto que sí?! Pero ¿y si el ambiente fuera realmente estable?. ¡Tal vez, quizás!. Sin embargo, todo apunta  a que tal estabilidad resulta ser una quimera. Como ya os comenté en este post: “Sociología de la Ciencia: Verdades y Falsas Verdades en Ciencia: Los Tópicos Impregnantes”, por desgracia, no es inusual que ciertas aserciones erróneas, permanezcan incrustadas en la bibliografía científica”, sin que nadie las refute hasta que alguien en un momento dado súbitamente alguien demuestra su  falsedad, con acierto o usando un oportunismo y /o ejemplo desafortunado.  Este es el caso de la primera noticia que os mostramos hoy: “Adaptation never stops as study challenges long established theory, en la cual los autores del estudio, se ufanan de haber descubierto que todo cambia y cambia sin cesar, por mucha estabilidad que nos esforcemos generar “contra-natura”. Y para recordárnoslo está el segundo principio de la termodinámica, ¿o no?. Con tal motivo estos audaces científicos hacen uso de una bacteria archiconocida, monitorizándola a lo largo de 37.000 generaciones en condiciones ambientales muy estables. Supongo que será en el laboratorio. ¡Mamma mia!.  Como acertadamente comentan, tales bacterias se adaptan y cambian, y al hacerlo, alteran las propiedades del medioambiente lo impele a nuevas adaptaciones y así…… Pues bien en la naturaleza, por definición, ni eso. El único estado estable resulta ser el del equilibrio termodinámico, es decir “la muerte”. En el universo conocido no existe nada así, ya hablemos del mundo orgánico o inorgánico, por lo que no merece la pena seguir discutiendo tal gloriosa genialidad.  ¡Mamma mia!.  El estado de equilibrio sería algo como un paisaje de foto fija, mientras que lo que defienden estos señores, se antoja por sus palabras, un atractor de ciclo límite. Pero ni por esas, ya que con el tiempo envejecería hasta la placa Petri, el foco de luz sería distinto, la mesa se pudriría, el edificio terminaría desmoronándose por su alteración natural (biogeoquímica) entre otro billón de posibilidades.

Y para constatar el asunto y zarandear un poco a todos los colegas que creen (puro acto de fe injustificado por los hechos científicos) que se puede reconstruir exactamente un ecosistema., después de una perturbación, os muestro, ahora sí, un maravilloso ejemplo que lleva por título: “La cara más amable de los lobos: así cambiaron el curso de los ríos”. Os recomiendo que la leáis, ya que  el estudio es precioso y desmonta cualquier falacia que sostenga que el tiempo y el ambiente son reversibles. No se trata exactamente del efecto mariposa (no tiene que ser tan caótico), como señalan los autores, pero como metáfora es permisible. Todo cambia sin remisión. Aquellos que tengan fe siempre pueden consolarse/consolarnos (soy agnóstico, que no ateo), con lo del “descanso eterno” (¡Amén!). De la primera y bobalicona noticia, tan solo os he traducido el párrafo esencial. La segunda se encuentra redactada en castellano-español y podéis disfrutarla, ya que es una gozada. Lo dicho, la literatura científica se encuentra repleta de tópicos Impregnantes.

¿Y los lobos?, ¿también cambiaron los suelos? pues va a ser que sí, por sorprendente que parezca: seguro que afectaron sus propiedades, pero (…) o probablemente también su adscripción taxonomía en algunos lugares, por cuanto lo que los autores nos dicen a este respecto es lo siguiente: 

Hubo menos erosión porque la vegetación aumentó y las orillas de los ríos se estabilizaron, los canales de estrecharon, se formaron más pozos y los ríos se mantuvieron más fijos en su curso. Los lobos no solo cambiaron el ecosistema del parque, también su geografía física”.

 Juan José Ibáñez

Continúa……

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