Posts etiquetados con ‘profundidades de la tierra’

La Vida Profunda de la Litosfera

vida-profundidas-de-la-tierra-fuente-earthtimes-org

Vida fertilizando las Profundidades de la Tierra. Fuente: Earth Times

 La denominación de nuestra bitácora ya indica que existe un universo tan desconocido como invisible bajo nuestros pies. Lamentablemente, por mucho que hablemos de la Tierra, como nuestro hogar, los caprichos, modas y veleidades de la indagación científica, han tenido como resultado que invirtamos más en investigar si existe o existió vida en otros cuerpos planetarios, que dedicar “parte” de tales esfuerzos, a entender mejor cómo funciona el Sistema Tierra. Personalmente no le encuentro lógica alguna, pero como ya os he explicado en otras ocasiones, la indagación investigadora tiene razones que el razonamiento científico no entiende. Y así van apareciendo noticias de prensa, que a primera vista resultan sugerentemente enigmáticas, aunque que no debieran serlo tanto. Por mucho que compartimentamos las ciencias de la Tierra y de la Vida  en disciplinas estanco, sin apenas relaciones entre sí, disponemos de sobradas evidencias como para constatar que el Planeta Tierra es un sistema único, y como tal debemos entender que el todo es más que la suma de sus partes. En consecuencia deberíamos sentirnos obligados a dedicar más atención a comprender todas sus interconexiones y ensamblar equipos multidisciplinares que ataquen el tema de la manera y con los recursos adecuados.

Difícilmente entenderemos la vida de otros cuerpos planetarios si  somos incapaces de comprender que ocurre en el nuestro. Parte de los contenidos de la noticia de hoy no dejan de ser más que una patochada cuando las revisamos críticamente a la luz de otros anteriores relacionadas con el tema. Abajo os dejo algunos post previos en los que ya abordamos estas materias. Sabemos, por ejemplo, que la vida cambió la composición de la atmósfera y esta la del manto terrestre. Del mismo modo os informamos algunos años atrás, como las perforaciones de los pisos oceánicos constataban que aquella litosfera profunda que hasta hace poco consideramos yerma, en realidad rebosaba de vida. ¿Hasta qué profundidad?. Sencillamente se detectaba en todas las muestras. Por tanto la nota de prensa de la que nos hacemos eco en este post, tan solo nos señala que se ha profundizado más encontrando “más de lo mismo”. Eso sí, lo que resulta sorprendente a los investigadores deriva de la alta homogeneidad genética de esas promiscuas arqueas y bacterias, para las cuales, los conceptos de especie que la ciencia ha propuesto no son válidos, ya que su trasiego horizontal de genes resulta ser sencillamente impresionante, al compararla con los organismos sexuales. Y de todo ello, estos sabios proponen una nueva posibilidad para el origen de la vida en la Tierra. Ya os comentamos en nuestro post Sobre los Posibles Orígenes de la Vida (Entre Jaimito y Mafalda), de que existen conjeturas no corroboradas que proponen todo tipo de lugares, como enclaves potencialmente para el surgimiento de la vida. Y, mustis mudandis, tal hecho implica que no sabemos nada, nada de nada. Los organismos que llamamos extremófilos, a los que consideramos singulares, y que tanto nos asombran, en su inmensa mayoría no son más que ancestros de los actuales, nuestros parientes lejanos. Y así en nuestro post “La Vida en las Profundidades de la Tierra: Organismos llovidos del Suelo” conjeturamos, tras leer otras notas de prensa, que bien pudiera ocurrir que desde los suelos y sedimentos oceánicos, la biosfera emergida fertilizara la biosfera profunda y no al revés, como postulan los colegas en la noticia que analizamos hoy.

Realmente intentamos entender la biodiversidad de nuestro planeta teniendo como libro de cabecera los patrones detectados en seres relativamente complejos, cuando las arqueas y bacterias son otros mundos sobre los que aun debemos profundizar, y mucho.  Existen numerosos estudios en los cuales ha sido constatado que la biodiversidad de estos ancestros dista mucho de seguir los patrones que han sido demostrados en los eucariotas y más aún los complejos y pluricelulares. Y tras cada publicación que da cuenta de esta “regularidad”, nos volvemos a sorprender, tropezando incesantemente en la misma piedra. Desde luego a miles de metros de profundidad dudo que se topemos con dinosaurios. ¿Comprendemos bien que resultados atesora la variación genética en seres tan simples como las mentadas bacterias o arqueas?.

¿Sabemos con certidumbre si son más homogéneos o heterogéneos los hábitats superficiales que los profundos?.

¿Entendemos como la diversidad de hábitats en la las profundidades inducen “algo así” como una especiación (que no lo es ya, que no existe un concepto tal que sea válido para da cuenta de la variabilidad/variedad/diversidad) de estos pequeños bichitos?.

¿Podemos refutar que la vida surgida en la superficie, a lo largo de miles de millones de años, haya ido fertilizando las profundidades de le tierra, como la lluvia que cae del cielo lo hace en nuestros campos?.

¿Entendemos las conexiones entre todos los subsistemas del Planeta Tierra?.

¿No? ¡No!.

Cuando una plétora de conjeturas disparatadas tienen cabida en un momento dado de la indagación científica, violando los postulados de Popper que clarifica como tales conjeturas deben ser tan restrictivas como sea posible (reduciendo el espacio de posibilidades”) y también sus refutaciones, si podemos defender que nos encontramos en un estado de precientífico, que no científico. Y como corolario, ¡casi todo vale!. Los investigadores implicados en la noticia que abordamos hoy han aportado un dato interesante. ¡Punto y final!., Por el contrario, sus elucubraciones no dejan de ser más que basura, como todas las demás. ¡Este tipo de especulaciones distan años luz de poder considerarse ciencia, se mire por donde se mire.  Todo vale menos aceptar nuestra ignorancia y hacer propósito de enmienda.    

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , ,

La Vida en las Profundidades de la Tierra: Organismos llovidos del Suelo

Al amparo de la moda que ha dado lugar a un inusitado interés por todo lo relacionado con la vida extraterrestre, estamos perdiendo de vista la importancia “real y terrenal” de ciertas investigaciones científicas. Hoy mostraremos un caso palmario. Raramente un nematodo del suelo se alza a los titulares de las noticias científicas más importantes del mundo. Se trata de un  Rabdítido (H. mephisto), que se alimenta de microorganismos del suelo. Ahora bien, en este caso (y posiblemente se trata de una primicia que de lugar a otras muchas de la misma güisa en el futuro) vive entre los 1.000-3000 mil metros de profundidad. Al parecer fue arrastrado por el agua un agua pluvial que penetró por las fracturas de las rocas tras cruzar el medio edáfico. No obstante, también se detectaron otros nematodos diferentes junto Mefistófeles. Si los titulares dan todo el protagonismo al denominado H. mephisto se debe a la simple razón de que se trata de una especie nueva, aunque perteneciente a un género que habita en el suelo. Sus compañeros en cambio, “parecen” haber sido detectados en los suelos actuales. En este sentido, cabe señalar que se descubren especies nuevas de nematodos en el medio edáfico con harta frecuencia. Tres aspectos se me antojan de importancia en este hallazgo, soslayando las cacareadas repercusiones sobre la posibilidad de encontrar vida extraterrestre (la pesadilla de la prensa que lo reduce a fantasear todo, relegando a un segundo plano cualquier relevancia terrenal). Veamos cuales son:

halicephalobus-mephisto-descrubrimiento-washington-post

Explorando la vida profunda en donde habita eses nematodo llamado Mefistófeles  Fuente: (Washington Post)

(más…)

Etiquetas: , , ,