La Magnitud Actual del Fraude y la Mala Praxis Científica

Las vacaciones estivales me han permitido leer un libro que adquirí hace un par de meses y cuya lectura os recomiendo a todos aquellos quien se vanaglorian de la objetividad científica. Se trata de de “Anatomía del Fraude Científico”, escrito por un incuestionable experto en la materia, como lo es Horace Freeland Judson. Personalmente no albergaba dudas de que, en la investigación científica actual, diversos tipos de fraude, así como de otros hábitos reprochables, estaban adquiriendo una dimensión alarmante. Empero mis peores augurios se han quedado cortos. Empecé a leerlo con cierto regocijo, seguí con preocupación y terminé apesadumbrado. No cabe duda de que no se trata de casos aislados, sino de una verdadera plaga. Sirva esta nota como introducción a un tema que contradice las imprudentes e injustificadas proclamas de nuestros santones que no se cansan de mentir sobre las bondades de la prensa científica.

¡No! No, no son casos aislados. ¡No! No afectan a un pequeño número de investigadores frustrados ¡No! No se trata de personajes que incumplen aisladamente las denominadas sacrosantas reglas de la práctica científica. Afecta a todos los estamentos implicados en el desarrollo de la ciencia: autores, referees, editores, instituciones, etc. Implica desde becarios hasta Premios Nobeles. ¿Por qué no empezamos a reconocerlo en este país de una vez?  ¿Qué razones inducen a nuestros hipócritas “popes” a seguir mintiendo al ciudadano español? ¿Por qué no nos hablan de las decenas de artículos que aparecen en las páginas de revistas del calibre de Science y Nature, que muestran la gravedad del tema?

 

Mientras, como se ha apuntado en otra weblog de la CAM recientemente, la evaluación entre iguales genera más fraudes que los que soluciona, por lo que incluso Nature comienza a ensayar revisiones de manuscritos abiertas, aquí seguimos a por uvas. No se trata de un mero experimento. Comienzan a probarse otras formulas que reemplacen a las actuales, con vistas a evitar los fraudes y la mala praxis científica. Todo apunta a una revolución que ya se está fraguando y en la que el “open accesses”, incluidos los depositorios institucionales tendrán un papel relevante.  Mientras otros países están comenzando a empujar en esta última dirección, los españolitos científicos volvemos a ser comparsas de tercera fila. Quien lea las más afamadas revistas “open accesses”, tanto por la procedencia de los firmantes, como del número de instituciones que se adhieren a este movimiento diariamente, comprobará que seguimos siendo unos timoratos que nos conformamos con acatar los que otros con valentía han empezado a atajar. Pero no, nuestros santones y responsables de las políticas científicas siguen comportándose como los avestruces.  Por mucho que se tapen los ojos, la cruda realidad les obligará a tener que justificarse públicamente. Cuando se denuncie el primer caso grave que afecte a uno de ellos, estallará la bomba. Veremos que el mal denominado Sistema Español de I + D + i (no hay tal) no está preparado para afrontar la situación. A los avestruces parece ser que el refrán “cuando las barbas de tu vecino veas mojar …..” no les vale ¿Qué hace falta pues?

 

Horace Freeland Judson es uno de los mayores expertos en la materia, y en especial en todo lo concerniente a la biología molecular, biotecnología y las ciencias biomédicas. Se trata del Director del Centro de Historia de la Ciencia de la Universidad George Washington. Horacio es un historiador y sociólogo que por sus trabajos sobre el fraude científico fue merecedor de una Guggenheim Fellowship, habiendo colaborado sobre el tema en revistas como Nature, Cell, Lancet, Gene, etc, así como en la prensa genreral del tipo Time, New Yorker, etc. Ha sido testigo de excepción de juicios, mantenido entrevistas con acusadores y acusados de los mayores escándalos de la ciencia contemporánea.

 

Y yo os pregunto, a los profesionales: ¿es que no habéis sido testigos de practicas fraudulentas? ¿No tenéis noticia por alguna persona de confianza de estas? Pues yo sí, las he visto, las he sufrido y me han alertado numerosas veces de ellas, así de algunos colegas implicados. También las he denunciado, sin tener respuesta (en el mejor de los casos) por las autoridades a las que informé (UE, CICyT, CSIC, etc.). Como me dijo un director de un centro, cuando intenté ponerle al corriente de una que me nos afectaba a algunos becarios: “la cadena se rompe por el escalón más débil; y eso son los becarios”. ¡Amen!.

 

No engañemos más a nuestros lectores. En un mundo en donde los valores éticos tienen cada vez menos importancia, los científicos somos meros ciudadanos cada vez más tentados por alcanzar nuestros propósitos por los medios que sean. Numerosos investigadores (¿Cuántos?; no lo sé, pero sí que cuando más se hurga más se encuentran) no pueden resistirse. Somos parte (y reflejo) de una sociedad en que la corrupción cada vez se encuentra más extendida.

 

Esto es el principio de un tema que ya os anuncié que pensaba abordar extensamente en otra nota anterior. Seguidamente os puse un ejemplo que afectaba a una revista de suelos, así de cómo de alguna práctica, más o menos generalizada, que afecta a la ciencia española. Y quien no me crea que se lea el libro de Horacio antes de abrir la boca. Rico en información, enlaces y foros de discusión sobre la materia, etc., sus conclusiones son incontestables.

 

¡NO PONEWMOS SEGUIR ASÍ!

 

Juan José Ibáñez  

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Comentarios

Buenos días.

En realidad, quiero creer que las prácticas deshonestas no están tan generalizadas como dices. Al menos en mi campo, y por lo que yo sé, los casos son muy limitados, aún cuando sería muy fácil "crear" resultados.

En cuanto a las revistas con sistema de árbitro, estoy de acuerdo contigo que el sistema no es perfecto. Un "referee" que no se tome en serio su papel deja un hueco en el sistema que es difícil de controlar. Pero para eso está el editor, y el propio lector (en particular otros especialistas en ese campo). Tu mismo le das crédito al sistema cuando afirmas: "Horace Freeland Judson es uno de los mayores expertos en la materia, ……… habiendo colaborado sobre el tema en revistas como Nature, Cell, Lancet, Gene, etc".

Hola David,

No se trata de creer o no. Los hechos están ahí. Te recomiendo que leas el libro y luego tendrás tu valoración personal. Curioisamente, son los científicos los únicos que creen en las revistas (el sistema actual) y la valoración entre iguales. Posiblemente el fraude varie entre ciencia y ciencia pero sinceramente no creo que mucho. Yo si conozco casos de fraude y malas prácticas y muchos. Ya iremos exponiendo ejemplos. Como verás en otra nota las ravistas suelen actuar muy irresponsablemente.

Un abrazo y espero que te fuera bien por las montañas.

Juanjo

Hola:

El fraude en la ciencia es una práctica delictiva que se ha producido siempre. Como cualquier otra actividad humana, la actividad científica está sujeta a manipulaciones, engaños, estafas y otros delitos. No reconocerlo es temerario. Hay un libro muy interesante, escrito por Federico di Trocchio, con anterioridad al mencionado en el primer post, titulado "Las mentiras de la ciencia" (Alianza Editorial), que es de lectura muy recomendable.

Saludos.

"escrito por un incuestionable experto en la materia, como lo es Horace Freeland Judson"… ¿Experto en que materia? e ¿incuestionable? Como científico profesional, mi experiencia me dice que nada es ni debe ser incuestionable, particularmente las opiniones de críticos. Creo que no voy a leer el libro y seguiré pensando que, como yo, la mayoría de los investigadores son tan objetivos y honrados como pueden. Que las prácticas deshonestas están poco generalizadas y que los casos son muy limitados, aún cuando es fácil "crear" resultados.

En cuanto a las revistas con sistema de referee, el sistema no es perfecto, pero es el mejor que hemos sido capaces de diseñar. El cuestionamiento de Juanjo tiene un tufillo reminiscente de los cuestionadores del sistema democrático. El sistema de voto no es perfecto, pero es el mejor que hemos inventado hasta ahora.

La verdad es que lo que más me sorprende es la misma sorpresa que causa un libro como el que inicia este blog. Las actividades humanas, todas, estan sujetas a las actitudes humanas, como no podía ser de otra manera, y la ciencia es una más. En la ciencia actual, además de las propias motivaciones puramente humanas: ego, brillo social, narcisismo… , está sujeta a la competencia por la financiación y entonces entran las relacionadas con la aplicación y justificación de los recursos… casi nada !!!. Pero nunca está mal que se escriba sobre ello y si se escribe bien, mejor, porque el hecho de que humanamente se de no debe impedir la denuncia ni el deseo de que se corrija…

Por cierto Juanjo, Nobel, referido al señor sueco de premio, se escribe con b. Novel es otra cosa. Espero que tus opiniones tengan una base un poco mejor que tu ortografía.

Parece mentira que sigamos dando vueltas a lo mismo. Si el sistema tiene que sobrevivir,ypor lo tanto la gente que vive de el,harán todo lo humanamente posible para poder seguir haciendolo.Mentir para sobrevivir,tal vez no sea tan malo, si se justifica, para lo mismo, el poder matar.El problema viene de los que proporcionan los medios, o los dineros para la investigación.

Cuando los políticos no mientan, no utilicen los caudales públicos única y exclusivamente con criteros partidistas, y esperemos que se desplome el cielo sobre nuestras cabezas si esto ocurre,entonces y solo entonces podremos poner el punto de mira sobre uno de los colectivos más menospreciados de nuestro Pais.Si los planes los hicieran los científicos y tecnólogos, y no politicastros del tres al cuarto, que en el mejor de los casos no saben hacer la O co un canuto,tendríamos muchas más posibilidades de hacer algo decente, mientras tanto, al menos que sobrevivan de mejor manera que puedan, a ver si vienen tiempos mejores,porque desde el famoso

"QUE INVENTEN ELLOS",no nos luce el pelo.

Que conste :no me dedico a la investigación oficial. Como muestra un último dato:

MINISTRA DE SANIDAD:INGENIERO INDUST.

MINISTRO DE INDUSTRIA: MEDICO.

!!!!MANDA HUEVOS!!!!

Te agredazco tu comentario Manuel y corrijo el texto-.A veces escribir rápido y con un corrector que hace de las suyas,inadvertidamente, me lleva a este tipo de problemas ortográficos con excesiva frecuencia (más que la que desearía). Pido perdón a los lectores. Ahora bien te "pasas" un poco al dudar de las opiniones por la ortografía de alguien que hace lo que puede y no tiene el tiempo que le gustaría para revisar todo el texto con la precisión deseable. Me recuerdas al editor de una de las revistas médicas más importante del mundo que comentó algo así como que “dudaba de la calidad científica de cualquier trabajo escrito por personas que no redactaban correctamente en inglés”.

Acepto y agradezco tu anotación y yo espero también que tus contribuciones científicas sean algo más que escribir con una ortografía inapelable, del mismo modo que tus apreciaciones profesionales mezclen curras con merinas como haces aquí

Cordiales Saludos

Juanjo Ibáñez

Estimado Manuel, quizás neurobiólogo de la plantilla del CIS ¿No?

Nos ¿dices que las opiniones de críticos son menos valiosas que la de los científicos que defendéis las bondades del sistema científico y os creéis los sacerdotes de la ciencia? Discrepo abiertamente, por cuanto tu respuesta implica que la ciencia solo debe ser criticada por aquellos a los que os halaga que os llamen sacerdotes de la ciencia. Es decir los que defendéis asertos del tipo “el dogmas central de la biología”. Mal asunto. No leas el libro ya que con toda seguridad no te gustará lo allí escrito. Ahora bien como científico deberías saber, a estas alturas, y como profesional que tu opinión es bastante acientífica, por cuanto no se puede desechar, ni despreciar un material por el simple hecho que no esté de acuerdo con tus “opiniones preconcebidas”. Mal asunto. Sigue pensando lo que quieras, pero aquí no apelas a los criterios que debería usar un científico. De este modo seguirás, como otros muchos, defendiendo lo indefendible: ¡que buenos somos los científicos ¿Verdad? La falta de crítica de un colectivo resulta ser más dañina que limpiar la casa como es debido. Los sistemas de referees, tal como se conciben actualmente caerán. Si no al tiempo.

No voy a perder más tiempo con tus argumentaciones ya que intento hablar con profesionales que leen y analizan las opiniones de los “críticos”, no los que se encuentran a gusto en su pedestal y se creen que la práctica social de la ciencia está exenta de gravas problemas. ¿Una nueva religión?

Lo que no puedo consentirte son comentarios que no vienen al caso y que intentar descalificar gratuitamente las opiniones de otros, con argucias tan pobres como el presunto tufillo antidemocrático que me achacas.

Para tu conocimiento, tengo un tímpano roto (medio sordo) y una vértebra muy dañada por golpes de la policía en las reyertas estudiantiles por introducir la democracia en este país. ¿Qué hacías tú mientras tanto? Te has colado querido Manuel. Y de hecho tu argumentación está repleta de falta de respeto a los que no opinan como tu, lo cual es genuinamente antidemocrático. Cuando la empresa científica está atestada de dogmas y sacerdotes, que no digieren y descalifican sin base alguna ( sin atender las argumentaciones de los que no pinan como ellos) a los críticos “críticos” mal asunto. Probablemente te encontraras reflejado en el libro que no vas a leer. Mejor que no lo hagas.

Sois vosotros los que hacéis más mal que mal a la ciencia. Si no me equivoco, eres el neurobiólogo que he detectado en Internet. ¿Verdad? En mi opinión un flaco favor al CSIC hacéis profesionales como tu, si es que esta es tu manera de intervenir habitualmente en los foros (aunque una weblog no es un foro). Pero claro, es la opinión de un miserable edafólogo, y en el CSIC ya os habéis encargado la gente de las ciencias biológicas de cercenarnos hasta estar a punto de la extinción.

Pues lamento anunciarte que voy a seguir con el tema. Estaría bien que enviaras algo más sólido defendiendo las posiciones del “establishment”. Te lo publicaría en primera plana con mucho gusto y, por supuesto te rebatiría también con un poco más de humildad profesional que la que demuestras aquí.

Juanjo Ibáñez

Don Juanjo Ibañez:

Hemos leído en nuestro centro docente,su opinión acerca de La actual Magnitud del Fraude y la Mala Praxis Científica " y no se imagina, cuánto afecta esto, al Sistema Educativo.A pesar de qué, contínuamente estamos tratando de advertir sobre el tema, hay enormes errores que conllevan a disminuir, la construcción de los aprendizajes de los docentes y de los alumnos.No he leído el Libro citado pero ya me ha Ud. motivado a buscarlo y leerlo.

Desde una Escuela Rural de Canelones_Pando de la R.O.U.humildemente estamos ,receptivos,nos enriquece la diversidad de criterios sobre el tema,y las bibliografías que cada opinión aporta.

Saludos cordiales a Ud.Don Juanjo Ibañez -disparador del tema- y a los demás que envían sus comentarios y nos permiten avistar, diferentes perspectivas.

Prof.y Maestra Rural.María del Carmen Machado.

Solo un apunte… y de casa. Las únicas convocatorias en la que se muestra de manera abierta el CV del aspirante y la memoria que presenta para conseguir un contrato es en las Ramon y Cajal y Juan de la Cierva. Aunque a pesar de quejas por CV nada satisfactorios no ha ocurrido nada de nada. Si esto se hiciese en las del CSIC conozco unos cuantos (muchos) que habrían pasado vergüenza, aunque no dudo que habrían conseguido la plaza igualmente.

Y si con las convocatorias de proyectos hiciesen lo mismo…

La transparencia se lleva evitando en nuestro sistema desde que existe. Y esto no es una buena noticia. En ningún sistema.

Con respecto al contenido del libro anatomia del fraude cientifico, me gustaria plantear una cuestion: cual es la diferencia estadistica entre cientificos con plaza de trabajo como titular y formados dentro de las universidades o institutos del csic y de aquellos formados en el extranjero que aunque han concursado, no han podido obtener plaza de titular o al menos para continuar su labor investigadora? o dicho de otra forma, el titulo de doctor y el numero de publicaciones de un investigador (principal o co-autor del articulo) influye en el sentido de igualdad de oportunidades para el concurso publico de una plaza o es mejor estar dentro de la universidad o del csic y entonces optar a la plaza con criterios de endogamia?.

Creo que la investigacion del fraude cientifico (no solo con criterios de contratacion de investigadores) en España es una asignatura algo mas que pendiente si queremos hacer una sociedad mas igualitaria y competitiva de la que actualmente tenemos.

Obviamente Luis no hay datos. No los ofrecen. Ahora bien no sería difícil saberlo cuando se consultan los resultados de las oposiciones (que son públicas). La procedencia de los candidatos no es difícil de conocer debido a que al poner sus nombres en un motor de búsqueda salen la mayoría.

Obviamente, mi experiencia me dicta que entran más personas que ya están "en" o relacionados "con" los institutos del CSIC en mi caso. En la Universidad no hay duda que el tema es aun peor.

Ten en cuenta que cuando se deciden las plazas a ofertar se hace en función de los doctores contratados, generalmente se exige que tengan una "Cajal" desde hace años.

Pero lo mismo ocurre para acceder a las plazas de Investigador Científico y Profesores de Investigación. Ten en cuenta que los tribunales los elige un Coordinador de Área o una Comisión de Área cuyos miembros elige él.

En cualquier caso, los integrantes que no son del CSIC entran al juego sin problemas. Eso sí se tienen en cuenta y mucho el número de publicaciones en el CSIC. Ahora bien hay maneras de sortear, a veces el asunto, poniendo un perfil de plaza muy concreto que soslaya la mayoría de los candidatos. Hay muchos trucos y no se puede entrar en todos. No es necesario muchas veces que se hagan “trampas” en la oposición. El perfil de la plaza y la composición del tribunal es un buen garante para que se saque un candidato predeterminado. Empero esto también lo he vivido en instituciones extranjeras. Claro que allí, por lo general no eran oposiciones para entrar en plantilla. También es cierto que en la concesión de los “Cajales” habría mucho que hablar.

En cualquier caso debe tenerse en cuenta que la opinión del grupo receptor al que va destinada la plaza cuenta y no debería ser una cuestión a cuestionar, por cuanto se trata de reforzar un equipo. Si viene alguien de fuera que no coincide con la línea del equipo receptor y quiere hacer otro grupo nuevo, no es inusual que no guste y en “parte” con razón, por cuanto tal equipo finalmente no es reforzado. Habría mucho que decir sobre el tema.

Juanjo Ibáñez.

Sí, he visto fraudes y mis compañeros y amigos me han contado algunos en la universidad. Pero no entre los becarios sino entre los tutores de tesis.

Directores de tesis que en vista de que los controles también dan positivos recomiendan repetir los controles utilizando un método distinto y menos sensible que para las muestras.
Directores de tesis que recomiendan redondear datos o multiplicar por 10 el número de casos y controles para que la muestra de 10 sea de 100 y “tenga mayor validez estadística”. Así como diseños chapuceros de estudios en donde está claro que se puede meter mano a los resultados como se quiera. Y en estudios con pacientes citar trabajos que no se han leído…

Hace poco también me pidieron colaboración para un artículo de revisión de un tema que me apasiona. Tenía que hacerlo en una tarde, porque el autor no iba a tener tiempo para más. Lo había escrito en dos días y no había leído los artículos que supuestamente revisaba, pero no se cortaba a la hora de sacar conclusiones, que además eran ambiguas o mostraban la opinión del autor, y no la verdad.

Además de muchos profesores universitarios que supuestamente tienen cargos donde deben investigar y que “por falta de medios” no hacen más que repetir publicaciones o sacar varios artículos de los mismos datos experimentales vistos desde otro punto de vista. Todo muy sesgado, valorando los resultados antes de hacer la hipótesis y no de alreves. Más que un fraude, una chapuza por falta de rigor metodológico e idea de lo que es ciencia y lo que no.

Y desde luego egos y vanidad: artículos rechazados por revisores que ven dañado su ego, invadido su campo, o quieren vengarse de alguien que previamente fué revisor de la misma u otra revista y les rechazó algún artículo.

De lo contario no tengo pruebas, pero estoy seguro de que pasa: artículos de pacotilla aceptados solo porque el firmante es amiguete o alguien importante.

Lo que más me duele es el uso que hacen del fraude científico en medicina (fraudes de las farmaceúticas y médicos que reciben $$$$ pasta). Muchos terapeutas alternativos aprovechan esta fisura para vender la idea de que TODOS los médicos estamos vendidos a las farmaceúticas y que TODOS los fármacos hacen daño y buscan mantener a la gente enferma para ganar más dinero. Las farmaceúticas son empresas y están regidas por las leyes del mercado. Y muchos terapeutas alternativos utilizan esta publicidad negativa para vender sus remedios “inócuos” y “milagrosos”.

Entre el estamento médico la comprensión de lo que es ciencia y lo que no deja bastante que desear. La ciencia es la publicidad de los laboratorios farmaceúticos, pero también una terapia alternativa bien contada puede sonar a ciencia, incluso las conclusiones de un comité de expertos de un congreso financiado por un laboratorio o simplemente, la inercia de “siempre se ha hecho así”. Tanto unos como otros nos cuelan sus mentiras. Los médicos seguimos haciendo tratamientos empíricos basados en niveles de evidencia V y VI (siempre lo hemos hecho así, es lo que dice el jefe)

Como en la carrera nos enseñan las cosas pero no nos cuentan de donde viene ese conocimiento, es fácil ser engañado. ¿Cómo detectar un error en un supuesto trabajo científico? ¿la revista es buena? ¿está avalada por la sociedad “científica” de tal o cual cosa? ¿el firmante es ese señor bien trajeado que habla en los congresos? ¿Lo trae un visitador médico majete que regala bolis y pendrives? ¿Lo anuncian en una web chula de un centro holístico superchulo?

Tanto las farmaceúticas, como los paradigmas establecidos como las pseudociencias y terapias alternativas engañan a los médicos para hacer las cosas mal. Por ese orden. Si no te engañan las farmaceúticas, te autoengañas haciendo solo lo mismo de siempre porque sí o sino, te pasas al lado oscuro y te haces alternativo y holítico. Obedecer los criterios de una sociedad científica o un protocolo oficial no da la seguridad de hacer lo mejor. El supuesto comité de expertos no ha cobrado un duro por hacer el protocolo, así no ha dedicado tiempo a revisar bien la literatura, tal vez ha traducido un protocolo extranjero encontrado en internet o tal vez han puesto por escrito la forma de trabajar de un sitio que “funciona muy bien”.

¿Como confiar en la ciencia si la tesis es para tener puntos para una oposición, el director de tesis te enseña a mentir¿ ¿Cómo, si el resto de los “trabajos científicos”, (posters, revisiones de casos, un estudio financiado por laboratorios X donde cobras por unos datos), resulta que está inventados en un 50% y hechos a las 5 de la mañana el día antes de terminada la fecha para envío del congreso. ¿Cómo creerte algo si resulta que el orden de los nombres de los autores son impuestos por el jefe o el amiguismo y no por el criterio de trabajo experimental y bibliográfico realizado, fuente de la idea y otros. Los autores pueden no haber leído siquiera el trabajo ni participado en él.

La objetividad y la ciencia son para los caballeros ingleses que beben té y se baten a duelo por su honor (y no para todos). Los españoles bebemos sangría y nos damos navajazos por la espalda (no todos, los que no lo hacemos sufrimos los navajazos, vemos a los enchufados y trepas y acabamos deseando tener padrino como ellos, ya que tallando pilas bautismales uno mismo y acarreando agua no se gana ningún derecho ni respeto) Y eso en el caso de que puedas conseguir, peleando, una beca de investigador que te convierte en un licenciado universitario que cobra menos que el recogevasos de una discoteca.

Hagasé la luz, la tierra es plana y doctorarse no sirve para nada. La investigación es una tontería, es mejor tirarse a una famosa o pasar un casting de un reality. El conocimiento y la ciencia son para freakies que no mojan y están amargados. Lo útil es pelotear al jefe, jugar al golf con el director, tener un papá catedrático y llevar un traje muy caro en los congresos. Da más prestigio y mejora tu carrera profesinal más que publicar en Science, Nature o el British Medical Journal.

El fraude es una forma de reemplazar la verdad por una que no es, apariencia. La gravedad está en la conciencia libre y voluntaria de engañar, sabiendo que no es, sustituye la verdad real por aquello que no es.
Completar con algunos ejemplos concretos de fraude científico, así su persona nos ayudará.
Saludos.

Lo felicito por su gran punto de vista. Todo lo que dice se aplica en la actualidad y desde antes, lamentablemente la corrupcion y el ansias de querrer figurar y lucrar ocasiona que se pierdan los valores, la moral y la fe en nosotros mismos.

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