El Suelo y la zona crítica terrestre son parte del ecosistema

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Richter & Billings publish on Tansley’s ecosystem as Earth’s critical zone. Fuente Euroclay2015 Edinburg,

Como suelo terminar finalizando demasiados post, existen razones científicas que la razón no entiende. Y en esta dialéctica no intento defender la racionalidad de la primera frente a la segunda, sino todo lo contrario. Los suelos son parte del ecosistema como cualquier otro de sus componentes actualmente reconocidos. Sin embargo, en  la práctica, demasiados ecólogos, por no decir su inmensa mayoría, pretender ignorar tal hecho, perjudicando la comprensión de los ecosistemas y el progreso de su disciplina,  a la par que marginan y subvaloran las aportaciones procedentes del ámbito de la ciencia del suelo.  No son los edafólogos los que deberían demostrarlo, sino los ecólogos aclarar las razones que esgrimen para soslayar este recurso natural de sus estudios. Existen tantas evidencias como para que muchos de los practicantes de la ecología puedan ser calificados de cegatos, con todos mis respetos.

No se trata de un caso único, ni mucho menos, ya que en otros dominios del quehacer científico se dan incongruencias teóricas de tal calibre, por desgracia. Pero como dicen en España “mal de muchos  consuelo de tontos”. Y como no hay más sordo que el que no quiere escuchar, da igual lo que se les diga, poniendo en entre dicho la objetividad de la racionalidad científica.

Hoy presentamos un nuevo intento de los expertos de la denominada zona crítica terrestre, con vistas a defender lo obvio.  Se trata del trabajo titulado: ““One physical system”: Tansley’s ecosystem as Earth’s critical zone

El artículo se encuentra en acceso abierto y cuya dirección para bajarlo de Internet os la proporcionamos más abajo. También hemos traducido libremente el resumen. Para quien aún no lo sepa, en su día se produjo un debate en el ámbito de la ecología entre los defensores del concepto de ecosistema propuesto por Tansley frente a los rivales que respaldaban el de Clements.  Y es que el concepto de ecosistema ha sido tan debatido y criticado como el de suelo. Falta en el resumen y título del “paper” que bordamos hoy la figura y aproximación de Gleason, que como mínimo debería considerarse una hipótesis nula frente a la idea de ecosistema como superorganismo. El sesgo biológico de la ecología sigue impregnando la disciplina relegando las estructuras abióticas a un plano casi irrelevante. Y justamente fue Tansley el que atacó esta posición, más metafísica que científica. De aquí que los autores del artículo de marras eleven a Tansley hasta el título. Más recientemente, debido a los estudios de cambio climático, la inclusión del componente atmosférico, pero también el de la hidrosfera, como parte del ecosistema va ganando adeptos, casi a hurtadillas.  Sin embargo los suelos siguen analizándose muy colateralmente, tras décadas de ir mostrando, una y otra vez, que debe tratarse con el mismo peso y rigor que cualquier otro componente ecosistémico. Sin embargo algo comienza a cambiar, ya que algunos expertos en ecología comienzan a integrar los suelos en sus estudios, si bien creen haber descubierto la dinamita cuando muchos de sus novedosos descubrimientos   eran parte del corpus doctrinal de los manuales más básicos de edafología desde hace muchas décadas. Ya halaremos en otro post sobre tal asunto.

El artículo que podéis bajaros y leer hoy, lo he seleccionado justamente por su novedad cronológica, que no por sus contenidos, si bien debemos destacar que la zona crítica terrestre, como ya os mostré hace más de 10 años, abarca unas dimensiones espaciales, en la dirección vertical, que superan con creces el concepto tradicional de suelo que comienza a devenir en obsoleto.   Sin embargo, por mucho que persistan en anatemizar los ecólogos a los suelos, y los edafólogos a la zona crítica terrestre, llegará un momento en que toda su obcecación por permanecer en  el status quo actual se venga abajo. Pues bien, el análisis que podréis leer de Richter & Billings no aporta novedad alguna en este sentido, pero si presenta una crítica moderna de la trasnochada perspectiva de ecosistema, a la luz de nuevas evidencias y referencias que parten de la edafología y la mentada zona crítica.

Estas controversias y debates constatan la humanidad de la ciencia que no su objetividad.  La ciencia es un constructo social,   por los que sus hallazgos distan de ser realidades objetivas. Empero cuando sus practicantes se enfrascan en agrias discusiones escudándose en concepciones metafísicas, no hacen ningún favor a nadie, sino todo lo contrario. Os dejo pues el mentado resumen traducido y el artículo original, aparecido en 2015, para aquellos que aun deseen demostrar que en la práctica, los ecólogos distan mucho de haber llevado a cabo análisis global/integral alguno deeso a lo que llamamos ecosistema”, por lo que el estudio de la naturaleza de estas entidades conceptuales sigue castrado, vía ”prescripción metodológica” de sus practicantes. Y finalicemos como comenzamos:   existen razones científicas que la razón no entiende”. Os dejo pues con el material prometido, no sin antes recordar que

La ciencia no es lo que decimos que hacemos sino lo que llevamos a cabo en la práctica.

Juan José Ibáñez

Artículo: Richter & Billings publish on Tansley’s ecosystem as Earth’s critical zone. Fuente Euroclay2015 Edinburg,

“One physical system”: Tansley’s ecosystem as Earth’s critical zone

Article first published online: 2 MAR 2015; DOI: 10.1111/nph.13338

Daniel deB. Richter, and Sharon A. Billings

Abstract

Average concentrations of CO2 in soil atmospheres of the Calhoun Experimental Forest under an approximately 40-yr-old loblolly pine forest. Periodically measured CO2 data plotted with Matlab.

Integrative concepts of the biosphere, ecosystem, biogeocenosis and, recently, Earth’s critical zone embrace scientific disciplines that link matter, energy and organisms in a systems-level understanding of our remarkable planet. Here, we assert the congruence of Tansley’s (1935) venerable ecosystem concept of ‘one physical system’ with Earth science’s critical zone.

Conceptos integradores de biosfera, ecosistema, biogeocenosis y, recientemente, zona crítica de la Tierra abarcan disciplinas científicas que vinculan la materia, la energía y los organismos con vistas a una mejor comprensión de los sistemas que conforman nuestro. Aquí, afirmamos la congruencia de concepto de ecosistema venerable Tansley de ‘un sistema físico’ (1935) con zona crítica de Ciencias de la Tierra

Ecosystems and critical zones are congruent across spatial–temporal scales from vegetation-clad weathering profiles and hillslopes, small catchments, landscapes, river basins, continents, to Earth’s whole terrestrial surface. What may be less obvious is congruence in the vertical dimension.

Los ecosistemas y las zonas críticas terrestres son congruentes a través de escalas espacio-temporales desde la cobertura vegetal, perfiles de meteorización y laderas, cuencas pequeñas, paisajes, cuencas hidrográficas, continentes, y el conjunto de la superficie emergida de la Tierra. Lo que resulta menos obvio es la congruencia en la dimensión vertical.

We use ecosystem metabolism to argue that full accounting of photosynthetically fixed carbon includes respiratory CO2 and carbonic acid that propagate to the base of the critical zone itself. Although a small fraction of respiration, the downward diffusion of CO2 helps determine rates of soil formation and, ultimately, ecosystem evolution and resilience.

Nosotros utilizamos el metabolismo del ecosistema para sostener que una plena valoración del carbono fijado fotosintéticamente incluye el CO2 respiratorio y el ácido carbónico que se propagan hasta la base de la propia zona crítica terrestre. No obstante una pequeña fracción de la respiración propaga el CO2 en profundidad, condicionando  las tasas de formación del suelo y, en última instancia, la evolución de los ecosistemas y su propia resiliencia.

Because life in the upper portions of terrestrial ecosystems significantly affects biogeochemistry throughout weathering profiles, the lower boundaries of most terrestrial ecosystems have been demarcated at depths too shallow to permit a complete understanding of ecosystem structure and function.

Dado que la vida en las partes superiores de los ecosistemas terrestres afecta significativamente la biogeoquímica de todo el perfil de alteración hasta la roca inalterada, los límites inferiores de la mayoría de los ecosistemas terrestres se han demarcado a profundidades muy someras o poco profundas, de modo que impiden comprender la estructura y funcionamiento de los ecosistemas.

Opportunities abound to explore connections between upper and lower components of critical-zone ecosystems, between soils and streams in watersheds, and between plant-derived CO2 and deep microbial communities and mineral weathering.

Abundan las oportunidades con vistas a explorar las conexiones entre los componentes superiores e inferiores de los ecosistemas, incluyendo la zona crítica terrestre, pudiendo llegar a mejorar nuestra comprensión de las interrelaciones entre los suelos y cursos de agua en las cuencas hidrográficas, y entre el CO2 desprendido de las plantas y comunidades microbianas profundas y meteorización de minerales litosféricos.

Citation

Richter, D. deB., and S.A. Billings (2015): ‘One Physical System’: Tansley’s ecosystem as Earth’s critical zone. New Phytologist, in press. DOI: 10.1111/nph.13338

Para bajarlo:

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/nph.13338/epdf

This Paper/Book acknowledges NSF CZO grant support

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