Diversidad y carga para una ganadería más sustentable: Lecciones del pasado

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El ganado de las dehesas incluido este bloguero. Fotos: Juan José Ibáñez

La presente entradilla debe ser considerada como una continuación del post previamente publicado y que llevaba por título: “Paisajes agrarios y biodiversidad: Retornando al pasado para alcanzar la sostenibilidad perdida”. En este último encontraréis información complementaria. Sin embargo, en ambos casos nos topamos con el mismo problema. Si la prensa da por extraordinariamente novedosas, conclusiones archiconocidas desde hace más de medio siglo: ¿Qué puede uno pensar? Pues vamos allá, aunque dando un pequeño rodeo.

José Luís Gonzales Rebollar, experto en ecología pastoral y estimación de carga ganadera, fue merecedor del Premio de Andalucía de Medio Ambiente a su trayectoria profesional. Al margen de este hecho, es un más que entrañable amigo personal. Sus investigaciones sobre carga ganadera en España han sido un hito, por los caminos que ha abierto, como lo es el caso de demostrar que una de las mejores estrategias con vistas a limpiar el monte y los cortafuegos de maleza estribaría en desbrozarlas con ganado, previa siembra con especies pratenses del lugar. Tales estudios y algunos más, le aportaron galardones como el que podréis leer abajo. Por su parte a Teodoro Lasanta, otro excelente científico, le conocí hace varias décadas  y mantuvimos colaboraciones conjuntas en la de los 90 del siglo pasado. Luego, como consecuencia de caminar por diferentes “vías pecuarias” de investigación, con el tiempo y la distancia perdimos el contacto. ¿Y a qué viene toda esta desiderata ahora? Simplemente me basaré primordialmente en algunos de sus estudios con vistas a replicar el contenido de la nota de prensa, que parece novedosa aunque no lo es, en absoluto, al menos en sus conclusiones: “Más diversidad de ganado para mantener la biodiversidad y el funcionamiento de nuestros ecosistemas”: En principio, la única novedad estribaría en que se abordan de suelos, empero tampoco resulta ser el caso. Como veréis más abajo, también yo personalmente he publicado a cerca de la repercusión sobre el medio edáfico de la ganadería múltiple en sistemas agrosilvopastorales. Sin embargo, no soy el único ni mucho menos. Quizás la indignación que en estos momentos padezco, proceda de la siguiente frase de los autores entrevistados en la aludida nota de prensa: “Nuestros resultados son de vital importancia para mejorarla gestión de zonas de pastoreo en un mundo sobrepoblado”. Pues miren ustedes ¡No, No, y No!, ya que hace ya sesenta años que el pastoralismo, al menos el mediterráneo, dio buena cuenta de ello. Otra cuestión bien distinta estriba en que muchos jóvenes hispanoparlantes tengan alergia a leer estudios publicados en su propia lengua. Llegado a este punto, mejor me callo.

Estoy seguro, y sé que otros muchos colegas también, de que la nota de prensa da cuenta de una investigación en la que se han obtenido conclusiones semejantes en China. ¡Bien venido!  Tampoco me enoja que se publiquen estos resultados en una revista tan prestigiosa como el PNAS, como si se tratara de conclusiones sorprendentemente novedosas. Empero la modestia, como también conocer adecuadamente los antecedentes bibliográficos, son siempre preferibles a la arrogancia y posverdades. Siento una enorme tristeza de que ya los edafólogos en sentido estricto, y la mayoría de los pastoralistas que antaño abundaron, hayan sido erradicados de mi Institución, para que a la postre otros repiquen campanas ajenas. 

Durante la década de 70 y 80 del Siglo XXI, sistemas, como a los que se refiere la noticia que ha dado lugar a este post, despertaron el interés del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MaB) patrocinado por la UNESCO. Como os comenté en ese post anterior al que previamente he aludido, el pastoralismo ibérico se encontraba preparado para afrontar el reto gracias principalmente a una Escuela Española de Ecología de los Paisajes Culturales y Agroecología, en la cual destacaron  el IPE del CSIC con Pedro Montserrat Recoder, a la cabeza. “La cultura hace el paisaje”. Empero parece que sus trabajos y muchos más,resultan invisibles para las nuevas generaciones de científicos.  

Por mi parte, ya os comenté, en otra ocasión, que mi primera publicación científica, a finales de los años 70 del siglo pasado, fue acerca de las dehesas: “Propuesta de ordenamiento de los agrosistemas de dehesa en la Península Ibérica”, en la que ya se hablaba, por ejemplo, del uso de estos sistemas agrosilvopastorales para la obtención de “biofuel”, en un periodo en el que los precios de los combustibles fósiles generaron serios problemas económicos. Otras publicaciones posteriores, versaban sobre profundizar en el consabido efecto benéfico del pastoreo, con diversas especies ganaderas, sobre las propiedades del suelo, sus comunidades de invertebrados, etc., así en el propio pasto. Abajo os dejo las referencias y los enlaces para que podáis también analizar aquellos resultados. Pero a lo que vamos…. 

Teodoro Lasanta, del Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC, dice mucho en poco espacio, acerca del papel que debe desempeñar del pastoralismo con múltiples especies ganaderas en el siguiente artículo:Pastoreo en áreas de montaña: Estrategias e impactos en el territorio”. Abajo os dejo, una pequeña porción del texto. Os ruego que la comparéis con el contenido de la nota de prensa y valoréis la novedad de la publicación de marras. Como comprobareis de lo que los autores nos hablan es de la Facilitación, proceso descrito por Lasanta y que hace referencia a otros previos, algunos de la década de ¡1960!. Nadie dudábamos de ello.

En fin…. Os dejo ya con estas noticias y material adicional sobre el tema. Si  bien, con mi secuestro de un fragmento de la publicación de Lasanta bastaría.  

Juan José Ibáñez

Continúa………

Pastoreo en áreas de montaña: Estrategias e impactos en el territorio” T. Lasanta.

Vemos lo que nos dice: La ganadería extensiva se apoya en la utilización directa de la diversidad productiva del territorio, lo que exige la presencia de varias especies de ganado y contar con ejemplares rústicos, capaces de transformar pastos abundantes pero de baja calidad (Celada et al., 1989). Son ya muy conocidas las ventajas que presenta el manejo de diferentes tipos de ganado en la estabilidad y productividad del pasto, al ser complementarios en el aprovechamiento de los recursos pascícolas (Montserrat, 1964 y 1976; McNaughton, 1985). A modo de ejemplo, se menciona la complementariedad entre vacunos, ovinos, caprinos y equinos. El tipo de dentición y la potencia bucal de los équidos facilita el consumo de las partes más fibrosas de las plantas; además su comportamiento en pastoreo le confiere virtudes limpiadoras al aprovechar precozmente las hierbas más bastas y menos apetecibles para el resto de las especies ganaderas. El cabrío tiene la facultad de desbrozar el matorral y consumir rebrotes altos, controlando el crecimiento arbustivo y contribuyendo a la apertura de itinerarios de pastoreo dentro de áreas de matorral cerrado; caballos y cabras componen, pues, un frente de protección y expansión del pastizal (Morley, 1981). La acción de vacas y ovejas sobre el pasto es complementaria por sus distintas apetencias pastorales; el vacuno selecciona poco, participando en el control de las herbáceas menos nutritivas. El ovino, por el contrario, busca las plantas más ricas intensificando su renuevo (Milne, 1987; Ibáñez Talegón, 2008; Espejo Díaz et al., 2008). En un pastizal pueden distinguirse varios estratos; en el superior dominan tallos de gramíneas y hojas viejas, un pasto con alto contenido en fibra, que es consumido por herbívoros grandes. En el estrato inferior, por el contrario, son frecuentes las hojas tiernasdel renuevo y dicotiledóneas herbáceas, ricas en proteínas, que son utilizadas por los herbívoros más pequeños, habitualmente más selectivos (Grobler, 1983; Aldezábal, 2001).

Cada especie muestra, además, preferencia por una topografía determinada, discriminando el uso del territorio. El vacuno busca pastos de talla alta, lo que unido a su fuerte dependencia de los puntos de abrevada, le lleva a pastar, sobre todo, áreas de suelo profundo y cierta fertilidad (fondos de valle, pies de vertiente, laderas cóncavas, rellanos, artesas glaciares, ibones colmatados,…).

El ovino prefiere pastos cortos y finos, que obtiene en laderas de pendiente más o menos pronunciada. El cabrío es capaz de ascender a lo más alto de las cumbres y aprovechar las matas aisladas que en ellas sobreviven. El caballar, por su parte, necesita relieves suaves, no excesivamente accidentados, debido a la fragilidad de las patas, más de potros y yeguas que de mulas (Balcells, 1985). El equino prefiere los bordes de los pastizales, pastando si es posible en el límite con el matorral. Tiene una boca de gran potencia; los arbustos forman parte de su ración, si bien prefiere especies herbáceas. También tiende a situarse cerca de las superficies nevadas y asciende o desciende a medida que retrocede o avanza la nieve (Celada et al., 1989). García-González et al. (1990) estudiaron el movimiento del ganado en un puerto del Valle de Aísa (Pirineo Aragonés), con altitudes entre 1600 y 2600 m s.n.m. El ganado vacuno pastó generalmente en la parte baja, por debajo de los 1800 m. Las ovejas pastaron entre 1800 y 2000 m en julio, primera quincena de agosto y septiembre, mientras que durante la segunda quincena de agosto ascendieron a la franja localizada entre 2200 y 2400 m de altitud. Los sarrios (Rupricapra p. pyrenaica) se mantuvieron a mayor altitud que los animales domésticos, si bien visitaban frecuentemente los lugares dispuestos para dar sal al ganado.

Se ha señalado también que el pastoreo combinado de varias especies produce el fenómeno conocido como facilitación(Montserrat, 1964; Gordon, 1988). La facilitación implica que la acción de unos herbívoros mejora las condiciones del pasto para que lo utilicen otras especies. El pastoreo de vacunos y équidos, eliminando las partes altas y fibrosas del pasto, permite a las ovejas aprovechar las partes más bajas; además, favorece la entrada de la luz, estimulando la generación y crecimiento de renuevos más ricos en proteínas (García-González, 2008 a) etc. etc. 

Más diversidad de ganado para mantener la biodiversidad y el funcionamiento de nuestros ecosistemas

Un equipo internacional identifica el papel de la biodiversidad del ganado como regulador de la biodiversidad y del funcionamiento ecosistémico

La población mundial superará los 11.000 millones de habitantes en 2100. Este incremento de la población irá ligado a un aumento de la demanda de productos cárnicos y lácteos per cápita, y conllevará un incremento en la cantidad de ganado pastoreando nuestros ecosistemas. El pastoreo es unos de los métodos más extendidos de producción de ganado, afectando a más del 25% de todas las tierras emergidas, y juega un papel fundamental en la producción de alimentos, con especial importancia en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, el sobrepastoreo también puede tener consecuencias negativas sobre los ecosistemas terrestres disminuyendo su biodiversidad y funcionamiento ecosistémico, y fomentando la desertificación de nuestros ecosistemas.  En este sentido, “uno de los mayores desafíos de la humanidad es mantener una producción sostenible de alimentos a nivel global, que nos permita alimentar a los millones de nuevos habitantes de la tierra, mientras que fomentamos la salud de nuestros ecosistemas” apunta el doctor de la URJC, Manuel Delgado Baquerizo, coautor de este trabajo.

El estudio, que ha sido publicado hoy en la prestigiosa revista PNAS, sugiere que aumentando la diversidad de herbívoros en el campo –manteniendo niveles similares de carga ganadera–, podemos fomentar la biodiversidad y funcionalidad de ecosistemas de pastoreo.  En particular, este estudio indica que incrementando la diversidad de tipos de ganado (“e.g” ¿?., vacas, ovejas…) podemos fomentar la biodiversidad de plantas e insectos, bajo condiciones de pastoreo, y así, promover de manera indirecta los multiple servicios ecosistémicos, que regulados por esta biodiversidad, y que incluyen una mayor productividad vegetal, ciclado de nutrientes y almacenamiento de carbono en nuestros suelos, que de otra forma estaría presente en la atmosfera, entre otros servicios. La relación positiva entre la biodiversidad de herbívoros y biodiversidad de plantas e insectos también favorece de forma indirecta las asociaciones entre la biodiversidad de organismos del suelo y sus funciones ecosistémicas. “Aprender a gestionar nuestros recursos en el campo es fundamental para maximizar la producción de alimentos, al mismo tiempo que protegemos nuestros ecosistemas” indica la doctora Ling Wang de la Universidad del Noreste de China.

Para realizar este estudio, los investigadores llevaron a cabo un experimento de campo de cinco años en uno de los pastizales más pastoreados y de mayor tamaño de la tierra, en el noreste de China. En este experimento, los autores del artículo, usaron técnicas de  secuenciación de ADN y evaluaron los efectos del pastoreo proveniente de especies únicas (vacas o ovejas) y mezcladas (vacas y ovejas) de ganado sobre la biodiversidad de plantas, insectos, microbios del suelo y multiple funciones ecosistémicas. “Nuestros resultados son de vital importancia para mejorar la gestión de zonas de pastoreo en un mundo sobreproblado” sugiere el Dr. Delgado Baquerizo.


Referencia bibliográfica:

Ling Wang, Manuel Delgado-Baquerizo, Deli Wang, Forest Isbell, Jun Liu, Chao Feng, Jushan Liu, Zhiwei Zhong, Hui Zhu, Xia Yuan, Qing Chang, Chen Liu. Diversifying livestock promotes multidiversity and multifunctionality in managed grasslands. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (en prensa).

Sobre José Luis González Rebollar En la página Web de la Junta de Andalucía se expone: GANADORES MODALIDAD A TODA UNA CARRERA PROFESIONAL

2. A toda una Carrera Profesional (Premio Especial Cinta Castillo) JOSE LUIS GONZÁLEZ REBOLLAR (Granada) José Luis González Rebollar (69 años) es Doctor Ingeniero en Montes y ha trabajado en distintos campos de la investigación forestal desde hace 45 años. Es científico titular del CSIC y acredita una extensa carrera de investigación, principalmente desarrollada en Andalucía, y divulgación sobre la flora y la vegetación, los sistemas silvopastorales mediterráneos y el pastoralismo, la silvicultura preventiva, la planificación de usos ganaderos en espacios protegidos y el papel ecológico de la ganadería. Ha sido presentado por la Asociación de Pastores por el Monte Mediterráneo, que nos informa de que este año este año 2017, la dilatada carrera de González Rebollar ha tocado a su fin de manera oficial. Sus 45 años de carrera profesional, a lo largo de los cuales ha aprendido a “leer la naturaleza” y comprender el papel de los herbívoros, especialmente el ganado, en nuestra vegetación y en nuestros paisajes han permitido que gracias a él se produzca un maridaje difícil de imaginar en los comienzos de su carrera: pastores colaborando con forestales en la protección frente a incendios. Esta propuesta comenzó como un proyecto de investigación, cuya transferencia ha permitido que en la actualidad más de 200 pastores estén protegiendo nuestros espacios naturales (RAPCA, Red de Áreas Pasto Cortafuegos de Andalucía). Y junto con su esposa Ana Belen Robles ofrece maravillosas contribuciones como esta, fruto de decenios de trabajo en el campo. “Ganadería extensiva y silvicultura preventiva: algo más que una mirada al pasado”. Etc. etc.

Al Algunos trabajos, la mayoría de los cuales se encuentran en acceso abierto de José Luís González rebollar.

Nuevos retos de la ganadería extensiva: un agente … – Researchgate

Gestión de los sistemas ganaderos de montaña: pastos y ganado en 

capítulo iii importancia de los pastos naturales en España

Otras publicaciones sobre dehesas de este miserable bloguero:

Blanco,A., Ibáñez,J.J. & Bello,A. 1989. Estructura y variabilidad de las nematocenosis en relación con diversos factores bióticos y abióticos en una vaguada adehesada del oeste español. (Francés y Castellano). Sem. sobre Dehesas y Sistemas Agrosilvopastorales  Similares. (p. 113-114), MaB-UNESCO, Marzo 1987.

Ibáñez,J.J., García,A. y Monturiol,F. 1989. Heterogeneidad edáfica inducida por adehesamiento del bosque mediterráneo. (Francés y castellano). Sem. sobre Dehesas y Sistemas Agrosilvopastorales Similares. (p. 115), MaB-UNESCO, Marzo 1987.

Ibáñez Martí, J. J.; Blanco de Pablos, A.; Bello Pérez, Antonio ; Revuelta Doval, José Luis. 1988. Estructura y variabilidad de las nematocenosis en relación con diversos factores biótico y abióticos del medio en una vaguada adehesada del oeste español.

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