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Cambio Climático ¿“Soluciones Milagrosas o “Pensamiento Inverso”?

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Fuente: Google imágenes

 Ya os hemos comentado que, en nuestra opinión, la mayor parte de los políticos, gestores y científicos se equivocan de plano al interpretar un síntoma (cambio climático), como si se tratase de la enfermedad (un modelo de sociedad insustentable), para a la postre intentar remediarlo, proponiendo parches, pero siempre eludiendo enfrentarse al corazón/origen del problema.  Y hoy os ofrecemos otra vuelta de tuerca más, en las que se nos proponen una batería de soluciones ¡hasta el año 2050! ¿Y después qué? Sin embargo, al analizar las estrategias que nos salvarían de la catástrofe mil veces anunciada y otras tantas ignoradas, se puede llegar fácilmente a la conclusión de que no pueden ser implementadas mientras el paciente siga enfermo y el origen de su problema de salud en el limbo de la mente de los que gobiernan nuestros destinos. Y todos ellos tienen la solución delante de sus narices. Intentando ser más claro y preciso, al pretender implementar sus recetas mágicas contra el cambio climático, los autores topan con el genuino problema y exigen sin pensarlo detenidamente,  medidas que, hoy por hoy, devienen en imposibilidades metafísicas, imposibles de ser adoptadas, dado el modelo socioeconómico que sufrimos, y una gobernanza mundial, egoista, incompetente, caótica, y sobre todo opuesta a la toma de las decisiones de los propios proponentes. “O cambiamos de modelo socioeconómico, o cualquier paquetes de medidas adoptar estará encaminada al fracaso. Permitirme que os exponga tan solo un mero ejemplo, tan trivial como ilustrativo.

 Los médicos salubristas y lo nutricionistas, se lamentan de que los hábitos alimentarios de la población infantil son totalmente insalubres. Sin embargo, en los  medios de comunicación, se publicitan todo tipo de mensajes que impelen a que nuestros pequeños consuman venenos, sí, esos que hacen enfermar, como lo es el consumo de golosinas a las que en España llamamos chuches, ricas en todo tipo de sustancias que no les conviene ingerir. Dado que son venenos: ¿Cómo se admite la publicidad que estimula su consumo? Nuestras criaturas se encuentran muy expuestas, por su tierna edad, a este tipo de marketing, entre otras muchos que tampoco les conviene visionar. ¿No sería más lógico prohibir tal propaganda mórbida e incluso adoptar medidas de disuasión para padres e hijos?. Antaño, esas golosinas, solían estribar en pipas, almendras, avellanas y otros frutos que no dañaban la salud, sino que incluso la beneficiaban. Las soluciones son fáciles de pensar, pero difíciles de adoptar en una economía de libre mercado en la que todo vale.  Y si nos referimos a los adultos, se intentan lógicamente adoptar decisiones con vistas a que esa señora o señor mayor abandone el consumo de tabaco y otros hábitos que atentan contra su salud. Empero si se compara el esfuerzo realizado ante el tabaquismo y las drogas con el llevado a cabo frente al consumo de alcohol, uno obtiene una visión más clara y precisa del paisaje que tenemos ante nosotros. El alcoholismo, y en general el consumo de alcohol, genera tantos problemas o más que el de tabaco, ya que el hábito de ingerirlo se encuentra muy expandido. Empero muchos países poderosos somos productores de esos caldos, por lo que a diversas “industrias nacionales” no le interesa, como a la española, francesa, chilena, italiana, etc.

 Los autores del estudio que os mostramos hoy, en dos notas de prensa distintas, defienden una “pócima mágica” contra el cambio climático y “el desastre que parece avecinarse”. Adelantémoslas de forma concisa, siguiendo su orden e intentando ser siendo fieles a su contenido, aunque no literalmente:

 + El cambio climático no podrá ser mitigado en su totalidad sin drásticos cambios en la dieta, hacia otras basadas en el consumo prioritario de vegetales, aunque ello no signifique excluir totalmente las proteínas animales. Es decir debemos adoptar dietas más “flexitarias” que reducirían la emisión de gases de invernadero en un 50%, mitigando de paso otros impactos ambientales, como la aplicación de fertilizantes y el uso de tierras de cultivo.

 + Además, resulta inexcusable mejorar las prácticas y tecnologías del manejo de las tierras agrícolas, explotación de agua dulce y el uso de fertilizantes.

 + Finalmente, es necesario reducir a la mitad la pérdida y el desperdicio de comida,con vistas mantener el sistema alimentario dentro de unos límites ambientales sostenibles.

 Y así usando un modelito numérico (mal asunto) alegan que sería posible mantener el crecimiento previsto de la población, que en 2050, alcanzaría los 10.000 millones de habitantes.  Sin embargo a lo largo del texto, como podéis observar se espetan frases, más o menos, como las que expongo a continuación.

 Sin una acción concertada, y una rápida coordinación global, en contra de una alimentación como la actual basada en el aumento de dietas ricas en grasas, azúcares y carne.

 “Hacer frente a la pérdida y el desperdicio de alimentos requerirá medidas en toda la cadena alimentaria, desde el almacenamiento y el transporte, el envasado y el etiquetado de los alimentos hasta los cambios en la legislación y el comportamiento empresarial que fomenten la el reciclado de residuos (“cero residuos” (…)) la reforma de la industria y una mayor eficiencia como formas de abordar el problema.

 “Cuando se trata de dietas, las políticas y los enfoques comerciales integrales son esenciales para hacer que nos encaminemos hacia dietas saludables por parte de toda la población. Los aspectos importantes incluyen programas escolares y laborales, incentivos económicos y etiquetado, etc.

 Y es aquí, en donde nos topamos con el meollo del problema. Las medidas que proponen los autores son correctas aunque cabría que matizar acerca d varias de ellas. Por ejemplo, en muchos espacios geográficos con recursos hídricos limitados la ganadería resulta ser más rentable y posiblemente eficiente que la producción agraria requerida, según la propia FAO.  Como veréis abajo, existe otro tipo de ganado a los rumiantes, como las gallinas, que no generan tal cantidad de gases de invernadero. Pero no desviamos del tema del post. Una agricultura no contaminante, como alternativa a los efectos devastadores de la agricultura industrial, requerirá efectivamente gastar ingentes sumas en investigación, etc., etc., y tiempo…..

 No obstante que todos los países del mundo actúen coordinada y raídamente en la adopción de tales medidas significa de facto, un organismo de coordinación global efectivo y sin fisuras que obligue a muchos tipos de industria de lo más dispar a que abandonen sus modelos de negocios. En un mundo bajo el imperio del sistema financiero ultra-neoliberal, basado en una competitividad enfermiza, tal posibilidad se me antoja más remota, al menos hoy por hoy. Sería de obligada implementación legislaciones que fomenten otro tipo de valores, así como una estricta gobernanza que subyugue a los poderes de los Estados,industriales, y económicos, entre otros. Y ese es el punto central de la discusión. Ya habeís visto el resultado del COP25 Chile-Madrid. ¿Necesitáis más pruebas?.

 Ninguna de las medidas que proponen estos autores resulta ser nueva. Se ha escrito mucho sobre cada una de ellas, empero implementarlas a la vez y rápidamente significa enfrentarse a los poderes que actualmente gobiernan el mundo. Este es justamente el problema. Si desde el principio se hubiera utilizado  un encadenamiento  o pensamiento inverso al actualmente imperante, otro gallo nos cantaría, al atajar el problema desde su raíz. Y por cierto, después de 2050 y cuando se superen los 10.000 millones de habitantes… ¿No nos toparíamos con el mismo problema y una menor capacidad de maniobra?.  Nuestros sesudos expertos y sus “modelitos y algoritmos” han logrado alcanzar similares conclusiones que otros muchos antes que ellos, tropezando en la misma piedra.

 Juan José Ibáñez

Continúa…….. (más…)

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