Funciones del Suelo, Calidad del Suelo y Representaciones del Sistema Edáfico: Las Funciones del Suelo

Las funciones del suelo

Resulta difícil encontrar textos actuales de edafología en donde no se pueda leer y releer sobre las denominadas funciones del suelo. Se trata de un término, al parecer introducido por Blum en 1988 (Blum y Santelises 1994). Primero expondremos su perspectiva para ofrecer después nuestro particular punto de vista. De acuerdo a este autor, el suelo tiene seis funciones principales, tres de naturaleza ecológica y otras tres ligadas a las actividades humanas. De acuerdo a Blum, estas actividades no son necesariamente “complementarias”

Funciones ecológicas

       Producción de biomasa (alimento, fibra y energía)

       Reactor que filtra, regula y transforma la materia para proteger  de  la contaminación el ambiente, las aguas subterráneas y la cadena alimentaria

       Hábitat biológico y reserva genética de muchas plantas, animales y organismos, que estarían protegidos de la extinción

 

Funciones ligadas a las actividades humanas

       Medio físico que sirve de soporte para estructuras industriales y técnicas, así como actividades socioeconómicas  tales como vivienda, desarrollo industrial, sistemas de transporte, recreo o ubicación de residuos, etc.

       Fuente de materias primas que proporciona agua, arcilla, arena grava, minerales, etc.

       Elemento de nuestra herencia cultural, que contiene restos paleontológicos y arqueológicos importantes para conservar la historia de la tierra y de la humanidad

 

En primer lugar, cabría preguntarse por qué se utiliza el vocablo funciones o función. En los diccionarios de la lengua castellana, función viene a definirse como la actividad propia de un órgano o máquina, o de una misión o finalidad. Los suelos no desempeñan ninguna función en la naturaleza, como tampoco los otros recursos biológicos o geológicos. Simplemente son el resultado de las fuerzas naturales en este planeta concreto. El suelo tampoco, a diferencia de los organismos, posee rasgos teleológicos (su existencia no tiene ningún propósito). No posee ningún objetivo, ninguna función. En consecuencia, como mínimo, el vocablo es desafortunado desde un punto de vista científico. Se trata de un concepto antropomórfico que consolida una visión estrictamente utilitarista de los suelos. Los suelos son parte de nuestro patrimonio geológico y biológico, y como los ecosistemas, o como integrantes de los mismos (según se prefiera), merecen la misma consideración con vistas a su conservación. Sobre este tema ya abundamos principalmente en las siguientes contribuciones.

 

1. ¿Que es la Calidad del Suelo?

2. Caminando sobre el Concepto de Calidad del Suelo

3. Ciencia o Teleología: El concepto de calidad del suelo

 

 

En cualquier caso, debemos reconocer que, por desgracia, las susodichas funciones de los suelos han calado hondo, tanto en la bibliografía, como entre los gestores de la política ambiental. Es posible que la ciencia deba hacer, de cara a la “galería”, este tipo de concesiones. Nosotros no lo creemos así, especialmente cuando existen razones de fuerza mayor para que nuestros políticos y ciudadanos se preocupen, y mucho, de este recurso natural. ¿Cuál será el resultado final de esta moda postmoderna? Pudiera ser que, por ser el mismo perro pero con distintos collares, la edafología no progrese, mientras que se despilfarran pingues beneficios por los “vendemotos” que defienden esta perspectiva. Ahora bien, también pudiera darse el caso de que los políticos, cansados de financiar líneas de trabajo que se les venden como novedosas, pero que no terminan por dar ningún fruto, castiguen a la larga a todos los edafólogos con el ostracismo. Defensores y detractores de esta perspectiva se han enfrascado en un intenso debate en USA. Empero los europeos lo hemos aceptado acríticamente.     

 

Reiteramos por enésima vez, al margen del  desafortunado uso y abuso  del vocablo función, ¿que ofrece de nuevo a la ciencia la aproximación de Blum? Nada en absoluto. Si prestan atención a los modelos o “concepciones” más clásicos de suelos (soslayando, curiosamente el que ha generado el corpus doctrinal de la edafología como ciencia: El suelo como cuerpo natural”) que mencionados en la contribución anterior, es decir:

 

1. El suelo como substrato del desarrollo vegetal y la edafometría

2. El suelo Como Entidad Geológica

3. El Suelo Como Manto Estructural

4. El Suelo Como Manto Transmisor de Agua

5. El Suelo como Componente del Ecosistema

 

que el suelo como substrato del desarrollo vegetal, da cuenta de la “función ecológica para la producción de biomasa”. El suelo como entidad geológica y manto transmisor de agua, da cuenta de la “función ecológica de filtro”, así como de las humanas de “soporte de estructuras y fuente de materias primas”. Finalmente, el suelo como manto estructural y componente del ecosistema lo hace con la función ecológica de hábitat biológico-reserva genética, así como con la humana de herencia cultural.

 

Es decir las representaciones del sistema edáfico propuestas, contienen todas y cada una de las reiteradas “funciones del suelo”. Dicho de otro modo, se trata de las distintas maneras en que los seres humanos han ido percibiendo, apreciado y usado los suelos, nada más. En consecuencia, aunque menos comercial la aproximación de Dumanski nos parece más científica, rigurosa y rica en contenido. Volvamos a repetirlo “ad nauseam”, Se trata de vino viejo en nuevas botellas. Eso si, con un aroma aparentemente más ambientalista.

 

Muchos investigadores que posen y acumulan cargos ejecutivos, tanto a nivel nacional como internacional, intentan realizar propuestas teóricas, tanto con vistas a aparentar que son capaces de tales hazañas, como para atribuirse concepciones previamente propuestas por otros en nuevas suyas. Tal actividad es lo que en castellano denominamos “marear la perdiz”. Fíjense sino en el siguiente caso:

 

El edafólogo húngaro Szabolcs, en 1994, presentó a la comunidad internacional su propuesta de funciones de la edafosfera (si no quieres caldo toma dos tazas) con el mismo “tufillo” que las funciones del suelo de Blum. De acuerdo a este autor, las principales funciones de la edafosfera serían:

 

Ø       La edafosfera regula muchos procesos bióticos incluyendo la nutrición de las plantas y su productividad en términos de biomasa. También alberga una biodiversidad considerable.

Ø       La edafosfera constituye la interfase entre biosfera y geosfera.

Ø       En suelo es un medio poroso heterogéneo y contribuye a regular la química de las aguas, así como el intercambio de gases, agua y el balance de calor con la atmósfera.

Ø       La edafosfera redistribuye el agua que llega a la superficie terrestre.

Ø       La edafosfera posee funciones litosféricas relevantes. Como un manto estratificado protege a la superficie terrestre de impactos exógenos destructivos.

 

¿Como es posible que tanto “talento” y “creatividad” converjan en el tiempo? ¿Quién fue el primero? ¿Quién fue el que plagió? Difícil se saber. La cita de  Szabolcs parece ser de 1994, según rastreo Avelino en su contribución sobre “ciencia o teología”, la de Blum es de 1993 de acuerdo a Wikipedia. Al margen de que ninguna de las dos propuestas fue publicada en revistas indexadas, un año de lapso (o tan solo meses) bien pudiera deberse a un retraso generado en las tiradas de las editoriales. De cualquier modo, el que se popularizara la de Blum obedeció sin ninguna duda al criterio de autoridad. Blum, como secretario por aquel entonces de la actual IUSS, era invitado a todo tipo de eventos, en los que lanzaba su propuesta. Por el contrario el húngaro, al ser de un país del este, disponía de menos recursos y medios económicos. No me gusta ninguna de las dos. Empero de tener que  quedarme con una, lo haría con la del húngaro (siempre me pongo del lado de los débiles y así me va). Se llevó el gato al agua el que tenía más peso institucional, es decir, por “criterio de autoridad”.  

 

Dumanski podía haberse quejado y con razón. Sin embargo, este último, más honesto, reconoció que su propuesta consistía en meras representaciones que se habían sucedido o cohabitado a lo largo de la historia de la edafología ¿Quién fue o fueron pues desposeídos? Resulta obvio. Como bien nos ha recordado Antonio Lafuente en se espléndida weblog “Tecnocidanos”: se trata de una verdadera “canibalización del procomún”. Dicho de otro modo, robaron a la tradición edafológica. Como políticos absolutistas, secuestraron el conocimiento de los ciudadanos de su comunidad científica para atribuirse el mérito. La especie humana no tiene remedio. Miren ustedes como se comportan los sacerdotes de la ciencia.   

 

Como ya mentamos en nuestra contribución:  Científicos con Talento frente a Políticos Zopencos” estos son de la segunda clase. No aportan nada, no dicen nada nuevo, retornan al pasado, husmean en el baúl de la historia, y nos deleitan con una sarta de sandeces vacuas que se saltan todos los cánones del buen hacer científico.

 

Los Suelos no tienen Funciones, sino que nosotros les otorgamos funciones de acuerdo a nuestros intereses y necesidades ¿vale?

 

Sí debemos reseñar que el que sea vino viejo en nuevas botellas no deslegitima muchas contribuciones científicas realizadas bajo su paraguas. Se trata de denunciar lo vacuo del vocablo, así como la carencia absoluta de novedad que pretenden manifiestan sus defensores. Tanto Avelino como yo, realizamos unas tesinas “hace 25 años” que hoy serían de actualidad si introdujéramos tales vocablos ¿Novedad o Paradigma? ¡Anda ya! 

 

¿Quién fue el “first one?

 

Blum, WEH, 1993. Soil Protection Concept of the Council of Europe and Integrated Soil Research. In Soil and Environment Vol 1, eds. HJP Eijsackers and T Hamers, pp37-47, Kluwer Academic Publisher, Dordrecht

 

Szabolcs, I. 1994. The Concept of Soil Resilience. . In: D. J. Greenland and I Szabolcs (pp. 33-40) Soil Resilence and Sustaiable Land Use. CAB Int., Bristol, UK, 561 pp.

 

 

 

Juan José Ibáñez

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

(requerido)

(requerido)


*