Vegetación y Suelos de la Región Biogeográfica Macarronésica

La Región Biogeográfica Macarronésica se encuentra constituida por una serie de archipiélagos volcánicos en el Océano Atlántico que se desgranan desde la costa norte Africana hasta las latitudes correspondientes a la Península Ibérica. Algunos emergen sobre puntos calientes intraplaca, mientras que otro lo hace en la correspondiente dorsal mesoceánica. Atesoran una fauna y flora rica en endemismos. La relevancia de su vegetación reside principalmente en la existencia de ecosistemas forestales denominados laurisilvas. A pesar de que en la literatura suele asegurarse que disfrutan de clima subtropical, en realidad sus características se aproximan más a la de un clima mediterráneo muy temperado, es decir sin pronunciados paros vegetativos estivales e invernales. Uno de ellos, las Azores, sería el equivalente al clima templado oceánico, como los restantes lo son al mediterráneo. Estos ecosistemas y su clima se esparcían por buena parte de Europa durante el Mioceno. En consecuencia, desde ciertos puntos de vista, pueden considerarse reliquias de los paleopaisajes del continente europeo hace unos 30 millones de años o menos (de los cuales querdan algunos vestigios en la Península Ibérica). Los ensamblajes de suelos se asemejan bastante a los Mediterráneos. 

 

 

 

Laurisilva Fuente: Rincones del Atántico

Por fin he llagado a la recta final de esta serie de post destinada a describir los suelos y vegetación de las regiones biogeográficas de Europa. La verdad es que ha sido un proceso muy interesante, pero también largo y complicado. Cada post me ha llevado más de 8 horas. El que nos ocupa hoy podría haber sido más liviano de haberme circunscrito a las Islas Canarias. Sin embargo, la Región Biogeográfica Macarronésica atesora muchos más archipiélagos. Sobre muchos de ellos no he encontrado apenas información. Como corolario, existe un cierto sesgo que no me ha sido posible soslayar. A pesar de todo, considero que la información puede ser de interés, si bien la documentación encontrada en el ciberespacio adolece de serias deficiencias., por lo que respecta a clima y suelos. Por lo que respecta a los suelos, Antonio Rodríguez Rodríguez, me ofreció datos muy valiosos acerca de los Suelos de Referencia de la WRB de 1998 para cada isla del Archipiélago Canario. Gracias Antonio. Jaume Boixadera y este impresentable administrados tuvimos que combatir lo indecible para que el European Soil Buro incluyera tal región en su Atlas de los Suelos de Europa. Como siembre, los anglosajones pusieron todo tipo de impedimentos. Nos tuvimos que poner muy bestias (especialmente yo para variar). Al hacerlo, Jaume contactó con edafólogos portugueses con vistas a implementar los datos de los archipiélagos Macarronésicos de aquel país. La información es más escasa, pero algo es algo. No pretendo ofreceros una información uniforme de todos los archipiélagos macarronésicos, sino que dejaremos las descripciones tal como son ofrecidas en páginas Web y Blogs, añadiendo algunos comentarios adicionales. La tipificación climática es ya harina de otro costal. Los archipiélagos Macarronésicos atesoran una información muy valiosa para Europa, al margen de su indiscutible interés intrínseco. Me explico. Los datos paleoecológicos nos informan que, durante el Mioceno, una buena parte de Europa, y no tan solo la circunscrita al Mediterráneo, como suele defenderse en los documentos de Internet consultados, disfrutaban de unas condiciones más cálidas u húmedas que las actuales. De hecho, de acuerdo a los paleo-ensamblajes de vegetación y otras fuentes de información parecen ser muy semejantes a los actuales de los archipiélagos macarronésicos. En consecuencia, estos últimos son, en cierta medida, un museo fósil viviente de los paleoecosistemas europeos miocenos.      

 

 

Región Macarronésica. Fuente: Gobierno de Canarias

 

En efecto, hace unos treinta millones de años, y posiblemente menos, el clima europeo era más cálido y estacionalmente menos contratado. El paisaje vegetal estaba cubierto principalmente de bosques perennifolios, en los que abundaban las lauráceas y otras plantas arbóreas muy diferentes a las actuales. La estacionalidad parecía ser de tipo mediterráneo, es decir: veranos cálidos-secos e inviernos frescos-húmedos. Sin embargo, no pacerían sufrir (al menos en términos generales) paros vegetativos estacionales, ya fueran motivados por descensos de las temperaturas invernales o déficits hídricos estivales. Hablamos pues de los típicos climas macarronésicos. Por aquel entonces, como ahora, las precipitaciones tendían a aumentar y las temperaturas a disminuir desde la Cuenca Mediterránea hacia el norte, es decir en un típico gradiente latitudinal. Sin embargo, existen evidencias paleoecológicas que inducen a pensar en la presencia conspicua de bosques perennifolios muy mesófilos en los que las lauráceas eran francamente abundantes. Se han encontrado yacimientos que atestiguan tal hecho en el sur de las islas británicas, hace tan solo unos ¡3000 o 4000 años! De aquí que sospechemos que su existencia pudo transgredir los ya mentados 30 millones de años con creces, al menos en la proximidad del litoral. De hecho, ciertos ecólogos han detectado incluso vegetación de origen mediterráneo en ciertos enclaves actuales, con microclimas muy especiales, de Escocia. Algún día hablaré de ello con más detenimiento. Creo que merece la pena. 

 

 

Pisos de Vegetación de la Isla de Tenerife (canarias).

Fuente: Kalipedia 

 

Ya os comentamos al hablar del clima mediterráneo, como en las sierras gaditanas del sur de España nos encontramos con una flora rica en especies vicariantes de las actuales macarronésicas. Del mismo modo, en aquel post os narramos como en algunas islas abandonadas de las Rías Bajas gallegas, la sucesión ecológica vegetal ha construido espontáneamente bosques de laurel y no de robles caducifolios como cabría esperar. Allí prosperan bien (cultivadas en jardines) especies procedentes de los trópicos, mostrando la frecuente ausencia de paros vegetativos estivales e invernales. Resulta que en el Archipiélago de las Azores existen reductos similares de laurisilvas frescas. El clima allí también parece templado atemperado, al igual que el de los enclaves de las sierras gaditanas mencionadas lo sería mediterráneo atemperado, es decir sin paro vegetativo. Volveremos sobre este tema en otro post, cuando hablemos de la paleoecología de la reconstrucción. Las conclusiones extraídas en los estudios en los que colaboré con Agustín Lobo, mostraron, como ya os comenté que, desde el NE de España (Gerona) hasta el sur de Italia, pasando por toda la costa mediterránea francesa,  las imágenes satelitales no ofrecían indicios de paros vegetativos estivales, existiendo numerosos topónimos que hacían referencia al laurel. ¿Por qué entonces no atesoran bosques más o menos representativos de las laurisilvas? Mi conjetura es que estos debieron extinguirse durante las glaciaciones (o quizás en el enfriamiento Plioceno precedente). La falta de un pool de genes adecuados, así como incesante perturbación humana (con especial énfasis en el habitual uso del fuego) no ha permitido su regeneración. Es posible que la vegetación mediterránea actual de esas localidades cubra simplemente un nicho vacío en el que ecosistemas semejantes a las laurisilvas podrían desarrollarse.

 

 

 

Dragos en Azores: Fuente: Fuente: Rincones del Atlántico

 

Por todo ello, y como comprobaréis más abajo, me resulta difícil entender que siga insistiéndose en que las Canarias e incluso las “Azores” disfruten de un clima subtropical. En estos últimos, la estación seca es la invernal y la húmeda la estival, rasgo que no atesora ningún archipiélago macarronésico, en las cuales el patrón mediterráneo resulta palmario.

 

Me encuentro redactando un trabajo sobre la biodiversidad y edafodiversidad del archipiélago canario, por lo que, en este post no entraremos a explicar más que una ínfima parte de la documentación edafológica de la que dispongo y que os mostraré a su debido tiempo. Seguidamente os exponemos la información obtenida de diversas páginas Web, aun a sabiendas de que no estoy de acuerdo con diversas aseveraciones que contienen. En cualquier caso, mejor para los estudiantes, ya que mi heterodoxo discurso podría chocar con las ideas que defienden sus profesores. Vamos allá.        

 

Sobre el carácter relicto de las laurisilvas macarronésicas, testigos de la vegetación del sur de Europa durante el Mioceno puede consultarse la siguiente página Web.

 

 

De Acuerdo a Wikipedia, la Región Macarronésica:

 

Macaronesia es el nombre colectivo de varios archipiélagos del Atlántico Norte, cercanos en mayor o menor medida al continente africano. El término procede del griego µa????? ??^s??, makárôn nêsoi, ‘islas alegres o afortunadas’, en alusión a las islas de la mitólogía griega, que situadas en los confines de Occidente, eran morada de los héroes difuntos. Comprende cinco archipiélagos: Azores, Canarias, Cabo Verde, Madeira e Islas Salvajes.

 

Las islas poseen muchos aspectos naturales (botánicos y zoológicos), geológicos y climatológicos en común, como por ejemplo la presencia de laurisilva, tipo de bosque subtropical. Las islas tienen todas un origen volcánico. La naturaleza de este vulcanismo solo está clara en el caso de las Azores, que emergen directamente sobre la dorsal centroatlántica. En el resto de los archipiélagos se especula con la existencia de uno o varios puntos calientes en el Océano Atlántico. Tampoco se descarta la relación con la misma actividad tectónica que originó el Atlas africano.

 

El clima macarronésico abarca desde el subtropical al tropical. Azores y Madeira presentan mayor índice de lluvias que Canarias y Cabo Verde. Las islas presentan ecosistemas únicos compuestos por fauna y flora endémica. Ninguna fue parte del continente africano geológicamente, así que la biodiversidad alcanzó las islas a través de la vía aérea y marítima. Destaca la laurisilva, bosques de la era terciaria que cubren zonas de Madeira, Azores y Canarias. Estos bosques son reductos de los que cubrían la zona mediterránea antes de la glaciación. La tala de bosques para obtener madera y tierras cultivables ha producido un importante retroceso de la vegetación nativa, encontrándose la laurisilva reducida a pequeños reductos. La mayor parte de la biota de las islas se encuentra en grave peligro de extinción. A estas islas se añade el llamado enclave macaronésico africano, una zona de la costa africana situada aproximadamente entre Canarias y Cabo Verde, entre la costa del Sáhara Occidental y el río Gambia, aproximadamente, que comparte algunas de las especies endémicas de los archipiélagos macaronésicos.

 

 

 

 

Laurisilva: Fuente: Wikipedia

 

En la siguiente página Web se nos informa sucintamente de las características de la vegetación de las Islas Canarias:

 

Las Canarias tienen una gran riqueza  en lo que se refiere a vegetación. Su proximidad al continente africano, su naturaleza volcánica y su carácter insular y subtropical ha hecho que en las islas exista un gran número de especies endémicas, exclusivas de Canarias como el drago. La vegetación canaria está escalonada. En los pisos más bajos, donde hay una gran aridez por la ausencia de lluvias, la vegetación  es de matorral xerófilo con especies como el cardón y la tabaiba

 

Hasta los 800 metros, las condiciones de temperatura y lluvia varían lo que permite el crecimiento de árboles como el drago, la sabina y la palmera canaria. Entre los 800 y los 1200 metros se desarrolla el bosque de laurisilva. Las continuas nieblas provocadas por los alisios, las temperaturas más frescas y la menos insolación, permiten el desarrollo del bosque de laurisilva, muy denso en los suelos más profundos y desarrollados, los helechos ocupan los barrancos y la formación arbustiva del fayal y del brezal aparece cuando se ha degradado el bosque de laurisilva por acción humana. Hasta los 2200 m. crece el bosque de coníferas, con el pino canario como especie fundamental.  A más de 2200 metros, existe una pobre vegetación de retamas debido al frío, pero de una gran riqueza endémica florística.

 

El relieve poco acusado de las islas de Lanzarote y Fuerteventura, marca un cambio en la vegetación. La falta de montañas elevadas impide a los vientos alisios originar mares de nubes por lo que hay ausencia total de laurisilva.

 

 

Paisaje Volcánico árido de Lanzarote. Fuente: Pablo Olmeda

 

Como ya hemos indicado, nosotros no percibimos razón alguna de peso para considerar el clima de las Canarias y Azores como subtropical. Más aun, mientras que el de las primeras parece mediterráneo de estacionalidad muy moderada (como acaece también en algunos lugares singulares des sierras gaditanas al sur de España), el segundo sería equivalente en lo que concierne al templado marítimo representativo del oeste de Europa (semejante al de algunos enclaves de las rías gallegas al norte de España). Ya hemos comentado en un post anterior, las razones que nos inducen a proponer que las islas Canarias disfrutan de un tipo especial de mediterraneidad, por lo que las Azores serían otro tanto respecto al concepto de templado-marítimo. Por tanto, aunque os mostraremos otras proposiciones, nos inclinamos a considerar que la propuesta de pisos bioclimaticos de Rivas Martínez (que también defiende tal mediterraneidad) responde mejor a los datos de las estaciones meteorológicas:

 

isos de Vegetación de la Región Macarronésica

Se han distinguido cinco pisos básicos de vegetación, ordenados altitudinalmente:

- Piso Infracanario (pastizales áridos y semiáridos, formaciones de caméfitos y matorrales, frecuentemente halófilos)

- Piso Termocanario (formaciones semiáridas, subhúmedas y húmedas, termófilas con bosques de laurel)

- Piso Mesocanario (pinares canarios)

-    Piso Supracanario (matorrales de alta montaña)

-    Piso Criorocanario (comunidades rupícolas)

 

Ahora bien, en el mapa de las regiones biogeográficas de Europa elaborado por Salvador Rivas Martínez,  y que puede encontrarse en la página Web del Centro de Investigaciones Fitosociológicas,  el vocablo “canario” es sustituido por el de “mediterráneo”, encontrándonos los mismos pisos bajo la nomenclatura de inframediterráneo, termomediterráneo, etc.

 

En la Página Web Wikilearning se dice lo siguiente sobre los Pisos de Vegetación de las Islas Canarias.

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA REGIÓN MACARONÉSICA

Las Islas Canarias pertenecen al clima tropical seco, bajo la influencia del anticiclón de las Azores de donde fluye el alisio del noreste que al encontrarse con la barrera del Teide origina contrastes publiométricos y de vegetación entre las dos vertientes, así se dan menos de 250 mm anuales en la costa y casi mil entre los 1200-1400 m de altitud.


8.1. PISO BASAL ÁRIDO

Al tener tan bajas precipitaciones (350 mm y en algunas zonas 100) los caracteres xerófilos son muy acusados, las temperaturas medias son de 20º no dándose árboles sino matorrales como el ricino y lechetrezna. Se importaron la chumbera y la pita.


8.2. PISO DE TRANSICIÓN

Su sequía es suavizada, 250-500 mm, con temperatura media anual entre 15 y 19º, con vegetación arbórea: olivo silvestre o acebuche, sabina, palmera y drago.


8.3. PISO HÚMEDO DE LA VERTIENTE SEPTENTRIONAL

Entre los 500  y 1200 m de altitud, alcanza temperaturas medias entre los 13 y 15º, con abundancia de precipitaciones (1000 mm), siendo un 1/3 de ellas horizontales o invisibles, debidas al banco de nubes (estratocúmulos) que son absorbidas por las hojas, produciendo un bosque denso y perennifolio, destacando el laurel común, el alcanforero, el aguacate y el árbol de la canela.


8.4. PISO SEMISECO

Asciende hasta los 2000 m en donde descienden las precipitaciones y aparecen después de las lauráceas los brezales y fayales, el bosque de pino con sotobosque de tomillos, jaras y codesos.


8.5. PISO SECO DE ALTURA

A partir de los 2000 m, no superando los 500 mm anuales y por las condiciones climáticas de vien-to, hielo, insolación, amplitud térmica, sólo se desarrolla matorral abierto como la escoba, el co-deso y la retama. En el Teide se da la violeta del Teide.



FAUNA MACARONÉSICA

Es endémica abundando los reptiles y las aves, dándose sólo el murciélago entre los mamíferos. Entre los reptiles destaca el lagarto negro de la isla de Hierro, el lagarto tizón de Tenerife, tortugas y la rana de San Antonio en la laurisilva. Entre las aves existen abundantes especies: gaviotas, charranes, petre-les, paínos, pardelas y águilas pescadoras, así como el ostrero unicolor, todas ellas utilizan tanto el me-dio acuático como terrestre. Y en los secarrales el bisbita caminero, la hubara, perdiz y codorniz. En la laurisilva palomas rabiche y turqué, tarabilla canaria, el pinzón del Teide y el canario. En las altas cum-bres el halcón tagarote, el milano real, el cernícalo, el gavilán y el alimoche. Entre los mamíferos marinos cachalotes, delfines y focas monje en peligro de extinción.

 

 

 

Pisos de Vegetación en las Islas Canarias. Fuente: UNEX

 

En la página Web “Macarronesia”; “Enciclopedia Guanche

 

Macaronesia, que viene del griego y significa “Islas Felices o Afortunadas”, es el nombre colectivo de varios grupos de islas en el Atlántico Norte, junto a Europa y el norte de África. Poseen muchos aspectos en común, como por ejemplo la laurisilva, variedad de bosque que comparten Azores, Canarias y Madeira.

 

La región macaronésica cuenta con cinco archipiélagos: Azores (Portugal), Canarias (España), Cabo Verde (independiente), Madeira (Portugal), Islas Salvajes (Portugal) La Macaronesia incluye también el llamado enclave macaronésico africano, una zona de la costa africana situada aproximadamente entre Canarias y Cabo Verde, que comparte algunas de las especies endémicas de los archipiélagos Macaronésicos.

 

 

El clima macaronésico abarca desde el subtropical al tropical. Azores y Madeira presentan mayor índice de lluvias que Canarias y Cabo Verde. Las islas presentan ecosistemas únicos compuestos por fauna y flora endémica. Ninguna fue parte del continente africano así que la biodiversidad alcanzó las islas a través de la vía aérea y marítima. Destaca la laurisilva, bosques de la era terciaria que cubren zonas de Madeira, Azores, Canarias e Islas Salvajes. Estos bosques son reductos de los que cubrían la zona mediterránea antes de la glaciación. La tala de bosques para obtener madera y tierras cultivables ha producido un importante retroceso de la vegetación nativa, encontrándose la laurisilva reducida a pequeños reductos. La mayor parte de la biota de las islas se encuentra en grave peligro de extinción.

 

Azores (Enciclopedia Guanche)

 

El archipiélago se extiende sobre la zona del mismo paralelo que pasa por Lisboa (…) dándole un clima templado y registrando temperaturas medias de entre 13ºC en invierno y 24ºC en verano lo que le da un clima Oceánico suavizado por la humedad, esta fuera de los climas subtropicales, es casi idéntico al clima de Lisboa pero suavizado por el mar y la corriente del golfo, aunque con temperaturas propias de un clima mediterráneo litoral su vegetación no es propia de las zonas mediterráneas. La corriente del golfo, que pasa relativamente cerca, mantiene las aguas del mar a una temperatura media de entre 17 y 23ºC. El aire es húmedo, situándose la media en cerca de 55%. El origen volcánico de las islas puede verse en sus conos volcánicos y cráteres. El volcán de Pico, en la isla del mismo nombre, a 2.352 metros de altitud, es la montaña más alta de Portugal. La más reciente erupción volcánica tuvo lugar en 1957 en la isla de Faial.

 

Canarias Enciclopedia Guanche

 

Ordenadas de oeste a este, las islas Canarias son El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Al norte de esta última se encuentra el Archipiélago Chinijo. El islote de Lobos se halla al norte de Fuerteventura.

 

Las Islas Canarias estaban habitadas antes de la conquista europea por los llamados guanches (término que, si bien hacía referencia exclusivamente a los antiguos habitantes de la Isla de Tenerife, se ha extendido para denominar a los antiguos habitantes de todo el archipiélago). Los antiguos habitantes de Canarias eran un pueblo entroncado con los antiguos bereberes del norte de África. En cuanto al modo en que se produjo el poblamiento de las islas, las teorías más aceptadas en la actualidad son aquellas que defienden que estas poblaciones traídas, o bien por los fenicios o bien por los romanos. Las principales actividades económicas de estas poblaciones eran el pastoreo, la agricultura, la recolección de frutos y bayas y el marisqueo en las costas.

 

El clima es oceánico subtropical, con temperaturas suaves y precipitaciones escasas e irregulares, si bien, dependiendo de la isla y la zona, encontramos variaciones muy importantes. En algunas zonas de la Isla de La Palma, por ejemplo, las precipitaciones anuales llegan a superar los 1.200 litros. En las islas orientales las precipitaciones son más escasas que en las occidentales; así Fuerteventura y Lanzarote se caracterizan por un clima árido. La escasez de lluvia ha llevado a la instalación de desaladoras para abastecer zonas urbanas, como en Las Palmas de Gran Canaria. La porosidad del terreno dada su naturaleza volcánica, dificulta el aprovechamiento del agua de la lluvia en presas y embalses, si bien estas tienen una cierta importancia en Gran Canaria y La Gomera. En las islas occidentales se lleva a cabo un aprovechamiento de los acuíferos subterráneos a través de las galerías, a excepción de la Isla de El Hierro, donde son más importantes los pozos y aljibes. Una característica de algunos lugares de las islas es la presencia de montañas cerca de la costa que provocan que las masas de aire se condensen, dando lugar al fenómeno conocido como mar de nubes, y por tanto, el beneficio de la vegetación de la zona debido a la humedad. Sin embargo, debido a los microclimas existentes en una misma isla, podemos encontrar zonas donde aparecen boques húmedos y otras zonas donde la aridez es la característica principal.

 

Las islas carecen de ríos aunque los barrancos son numerosos y las aguas discurren rápidamente desde las zonas altas hasta las costas.

 

La vegetación varía según la orientación y la altura. En las vertientes orientadas hacia el N y NO hay plantas mesófilas (húmedas) y las orientadas al S y SO hay plantas xerófilas (secas). Cuentan con una rica fauna y vegetación endémica y una gran variedad de aves e invertebrados. Podemos indentificar los siguientes pisos de vegetación, si bien no se hayan presentes es todas las islas. – Vegetación xerófila – Cardonal – tabaibal – Zona termófila (palmera, drago, sabina, etc.) - Laurisilva y faya-brezal (en las zonas orientadas al N y E) – Pinar – Retamas

 

Cabo Verde: Enciclopedia Guanche

 

La República de Cabo Verde se sitúa en el Océano Atlántico en el archipiélago de origen volcánico del mismo nombre. Las islas estaban deshabitadas hasta que fueron descubiertas por los portugueses en el siglo XV, que procedieron a colonizarlas para convertirlas en un centro de trata de esclavos. La mayor parte de los habitantes actuales proviene de ambos grupos. El archipiélago, que forma parte de la región de Macaronesia, está compuesto por diez islas grandes y cinco menores.

 

Cabo Verde consiste en un archipiélago situado en el océano Atlántico, frente a las costas de Senegal, formando parte de la Macaronesia. De las islas la más importante es la de Sal, en la que se encuentra el único aeropuerto internacional del país (…) Mindelo.  Las islas (…) y en la de Fogo existe un volcán activo. La mayor parte de las islas son montañas escarpadas cubiertas de cenizas volcánicas, por lo que hay poca vegetación. El clima es seco y caluroso por lo que tiene un clima tropical seco, con una media de temperatura de 20/25ºC. En los meses de enero y febrero el archipiélago sufre la influencia de tempestades procedentes del Sáhara donde se da la corta estacion lluviosa.

 

Madeira (Enciclopedia Guanche)

 

Madeira (del portugués madeira = madera) es un grupo de islas atlánticas  (…) pertenecientes a Portugal. Consta de dos islas habitadas, Madeira y Porto Santo, tres islas menores no habitadas, llamadas colectivamente las Islas Desertas, y junto con el archipiélago de las Islas Salvajes (Selvagens) forma la Região Autónoma da Madeira (…), situada aproximadamente 580 km de la costa africana, 860 km de Lisboa, 385 km de Tenerife y 770 km de Santa Maria, la más cercana de las Azores. Constituye una región ultraperiférica de la Unión Europea.

Madeira es la mayor isla, con una superficie de 741 km²; tiene 57 km de largo y un ancho máximo de 22 km. Al sur se encuentran restos del primitivo bosque que cubría la isla antes de que los colonizadores quemaran la isla para crear granjas y cultivos. Su posición geográfica y su geografía montañosa permiten unas temperaturas agradables, situadas en 22º en verano y 16º en invierno. Se sitúa en un clima Oceánico subtropical semejante al de Canarias pero más templado por las temperaturas invernales tiene características mediterráneas pero siendo las medias veraniegas muy bajas para ser clima mediterraneo esta incluido como un clima templado-humedo, está influido por la corriente del golfo. La temperatura del agua se sitúa en los 23º en verano y 15 en invierno. el origen de las islas, como los demás archipiélagos de la Macaronesia es volcánico. Los bosques de laurisilva en la cara norte de Maderia son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

Islas Salvajes (Enciclopedia Guanche)

 

Las Islas Salvajes (Ilhas Selvagens en portugués) son un archipiélago formado por tres islas principales y varios islotes, situado en el Atlántico septentrional, y ubicadas entre las islas Madeira (de las que distan 280 kilómetros) y las islas Canarias (a 165 kilómetros). Formado por dos grupos principales, en el del norte está la Isla Mayor o Salvaje Grande (Selvagem Grande): de forma aproximadamente rectangular, tiene kilómetro y medio de largo por kilómetro y medio de ancho en su parte más ancha, con costas muy escarpadas lo que dificulta el acceso a ella. El grupo del suroeste está formado por dos islas pequeñas, la Pitón Grande (Selvagem Pequena) y la Pitón Pequeña (Ilhéu de Fora). La distancia entre ambos grupos es de 15 kilómetros. La superficie total del archipiélago es de 273 hectáreas (2,73 km²).

 

Políticamente forma parte de Madeira, dependiente de Portugal. Desde un punto de vista geobiológico, pertenece a la región Macaronésica (del griego, “afortunadas”), formada por cinco archipélagos, de origen volcánico, que de norte a sur son: Azores, Madeira, Islas Salvajes, Canarias y Cabo Verde. La población se reduce a un grupo de guardias, pertenecientes al CVN (Cuerpo de Vigilantes de la Naturaleza) portugués. En 1971 se creó la Reserva Natural de las Islas Salvajes (galardonada con el Diploma Europeo por el Consejo de Europa), siendo una de las Reservas Naturales más antiguas de Portugal; forma parte del Parque Natural de Las Islas Salvajes poseen más de 150 especies de plantas diferentes, estando consideradas como un santuario ornitológico.

 

Información interesante sobre la vegetación, flora y endemismos  de las Islas Azores, Madeira y Cabo Verde  puede encontrase en el blog Rincones del Atlántico. Como podréis observar, los ambientes de estos archipiélagos son relativamente disparares entre sí.

 

Los datos que a continuación exponemos corresponden a la información que nos ha proporcionado Antonio Rodríguez-Rodríguez (Catedrático de la Universidad de la Laguna) de los tipos de suelos de referencia de la WRB de 1998 sobre cartografías realizadas a escalas 1:250.000. Agradecemos enormemente su “donación”. Si bien es cierto que también atesoramos los datos de la USDA Soil Taxonomy, dejaremos estos para otra ocasión, ya que deberemos hablar de estas islas tan singulares en más de una ocasión, y muy pronto. Por lo que respecta al Estado independiente y a los archipiélagos bajo bandera portuguesa, apenas disponemos de información (estaríamos muy agradecidos si algún cibernauta nos informara de páginas Web que sí la contengan). Partiendo del  Atlas de los Suelos de Europa, una mirada con lupa (es que a penas se distinguen las abreviaciones de los edafotaxa) podemos señalar que en las Azores dominan los Andolosles Háplicos, mientras que en Madeira lo harían los Podzoles cárbicos, Acrisoles Háplicos y Calcisoles háplicos. 

 

 

 

Andosol úmbrico en Tenerife. Fuente: Universidad de Granada

 

Era lógico esperar que los suelos con nulo o moderado desarrollo edafogenético fueran dominantes (Litosoles, Regosoles, Cambisoles y Litosoles). Si analizáis los ensamblajes de suelos de la Región Biogeográfica Mediterránea de Europa, observaréis que no difieren mucho entre sí, lo cual corrobora indirectamente la mediterraneidad del clima canario. Ambas regiones poseen una fisiografía abrupta. Por su parte, la deforestación ha actuado en ambos ambientes induciendo los procesos erosivos. Sin embargo, la litología es muy distinta, por cuanto los archipiélagos macarronésicos atesoran rocas de origen volcánico (asociados a la presencia de puntos calientes en el manto terrestre), mientras que en el arco mediterráneo dominan los calizos típicos de las zonas de subducción intraplacas.  Por tanto, en los ambientes húmedos canarios los suelos de origen volcánico permanecen (Andololes), a pesar de que sus características son muy difíciles de mantener bajo climas subhúmedos, semiáridos y áridos (por lo cual no son especialmente abundantes). En las Islas más llanas (Fuerteventura y Lanzarote), la falta de lluvias previamente narradas induce la presencia de tipos de suelos áridos (Aridisoles de la USDA ST), como son los de naturaleza salina (Solonchacks y Solonetz) o los yesíferos (Gypsisoles), entre otros. La diferencia fundamental entre los ensamblajes de los paisajes del arco mediterráneo y los canarios deriva de la presencia, aunque muy escasa de Oxisoles en estos últimos (especialmente en las islas más húmedas y boscosas), edafotaxa típicamente tropicales. Sin embargo, otros típicos de esos ambientes también acaecen en el Oeste de la Península Ibérica. Habamos de Plintosoles (de características muy peculiares que generan que no encajen como tales en la estructura actual de la WRB o de la USDA ST), Corazas ferruginosas y, según algunos expertos, Nitosoles. Eso sí, tanto en Canarias como en la Península tales edafotaxa cubren escasas extensiones. Finalmente cabe mentar como Juan Sánchez-Díaz (Catedrático de Edafología de la Universidad de Valencia, pero nacido y criado en Canarias) me narraba personalmente como existían sucesiones verticales de paleosuelos enterrados por sucesivos depósitos de lavas, todos los cuales poseían un horizonte argílico imperfectamente lavado, es decir con horizontes cálcicos. Se trata, de nuevo, de un rasgo que, una vez más, induciría a pensar en la persistencia de un clima mediterráneo temperado a lo largo de algunos millones de años. Eso sí a fecha de hoy desconozco detalles más concretos. 

 

Total para las Islas Canarias

 

Leptosoles

1903

Cambisoles

1311

Calcisoles

1131

Solonchaks

547

Luvisoles

446

Umbrisoles

413

Andosoles

286

Regosoles

272

Andosoles vítricos

270

Arenosoles

217

Solonetz

185

Vertisoles

182

Antrosoles

134

Ferralsoles

89

Fluvisoles

80

Faeozems

37

Yipsisoles

8

Total Tipos

18

 

Archipiélago Canario: Grupo Principales de Suelos da la FAO para cada

 

 

Tenerife

Fuerte-ventura

Gran Canaria

Lanzarote

La Palma

La Gomera

Hierro

Leptosoles + R

28

20

23

30

29

26

25

Cambisoles

33

4

24

0

18

19

2

Calcisoles

3

45

14

8

2

4

0

Solonchaks

1,8

13

2

29

0

0

0

Luvisoles

6

0

15

4

7

0

3

Umbrisoles

5

0

12

0

10

15

0

Andosoles

9

1

2

3

21

6

45

Regosoles

6

0

0

5

6

0

22

Arenosoles

0,2

7

1

9

0

0

0

Solonetz

1

8

2

0

0

0

0

Vertisoles

3

0

4

1

2

10

0

Antrosoles

1,5

0

0

10

2

0

0

Ferralsoles

2

0

1

0

2

5

0

Fluvisoles

0,5

2

0

1

1

3

3

Faeozems

0

0

0

0

0

10

0

Yipsisoles

0

0

0

0

0

2

0

Total

2036

1677

1532

900

706

373

287

Riqueza

14

8

11

10

11

10

6

 

 

Lista de Vegetación de la Región Biogeográfica Macaronésica

 

8.1.                         Bosques perennifolios macaronésicos

                               8.1.1. Laurisilvas macaronésicas (Pruno-Lauretalia) (Habitat 45.61-63)

8.1.1.1. Laurisilvas canarias (Ixantho-Laurion azoricae) (Habitat 93.63), 45.63; Corine 45.63); considerar subtipos: laurisilvas húmedo-mesofíticas; (b) laurisilvas hiperhúmedo-higrófilas; (c) laurisilvas xerofíticas; (c) laurisilvas xerofíticas por acción del viento

8.1.1.2. Laurisilvas de las Azores (Ericetalia azorica p.) (Habitat 93.61, 45.61;Corine 45.61); considerar subtipos: (a) laurisilvas costeras degradadas con Myrica faya; (b) montanas hiperhúmedas

8.1.1.3. Laurisilvas de Madeira (Pruno-Lauretalia azorica: Clethro-Laurion azoricae) (Habitat 93.62 y 45.62; Corine 45.62)

8.1.2. Bosques termófilos canarios (Mayteno-Juniperion canariensis) mixtos de acebuche y olivo silvestre (Oleo-Ceratonia) (EUR 45.1) (ver matorral-bosquetes de transición) (Habitat 45.13)

8.1.3. Palmerales canarios termófilos y xéricos (Phoenix canariensis) (Habitat 45.7)

                8.1.4. Bosques de brezo (Fayo-Ericion arborae)

8.1.4.1. Fayal-Brezal canario (Fayo-Ericetum arborae) (Corine 45.91)

8.1.4.2. Fayales de la Isla de Hierro (Senecio murrayi-Myrcetum faya p.) (Natura 2000 códigos 4050 y 9360) (Habitat 31.3 y 45.61 a 45.63)

8.1.4.3. Bosques mixtos de Visnea-Arbutus

8.1.4.4. Brezales arborescentes de Madeira Habitat 31.3; 45.61 a 45.63

8.2.                   Bosques de coníferas macaronésicos (Cytiso-Pinetea canariensis) (Habitat 42.9)

                         8.2.1. Bosques de pino canario (p. ej. Pinus canariensis) (Cisto Pinion-canariensis)

8.2.1.1. Pinares de pino canario con “Jarón” (Cistus symphytifolius) (Habitat 42.91)

                                      8.2.1.2. Pinares xerófilos de pino canario con sotobosque de Cistus (Habitat 42.92)

8.2.1.3. Bosques canarios umbrófilos de pino y brezo (Habitat 42.93)

8.2.1.4. Pinares canarios con sin “Codeso” (Adenocarpus sps.) (Habitat 42.94)

                                      8.2.1.5. Pinares enebrales canarios (Habitat 42.95)

                                      8.2.1.6. Otros pinares macaronésicos incluyendo reforestaciones

8.2.2. Enebrales y sabinares termófilos macaronésicos (Habitat  42.A8 y 32.312)

                                      8.2.2.1. Enebrales canarios (Juniperus cedrus)

                                      8.2.2.2. Enebrales de las Azores (Juniperus brevifolia)

8.2.2.3. Sabinares negrales macaronésicos (Mayteno-Juniperion phoeniciae p.), a veces con olivos; considerar subtipos: (a) seco; (b) húmedo

                                      8.2.2.4. Otros enebrales y sabinares macaronésicos

8.3.                   Bosques y formaciones arbustivas de zonas húmedas

8.3.1. Saucedas en galería canarias (Rubo-Salicetum canariensis) (Corine 44.15); aparecen tanto en forma arborescente como de matorral, especialmente bajo mesoclimas húmedos y subhúmedos pero también en el piso basal.

8.3.1.1. Saucedas higrófilas en galería de Salix canariensis con estrato de matorral y herbáceo

8.3.1.2. Saucedas higrófilo-nitrófilas en galería (antropizadas)

8.3.1.3. Bosques en galería de laurel y sauce con muchas especies del monte verde (laurisilvas)

8.3.1.4. Saucedas de Madeira con Salix fragilis

                         8.3.2. Tarayales macaronésicos (Nerio Tamaricetea) (Habitat 44.813)

                                      8.3.2.1. Tarayales canarios (Tamarix canariensis & T. africana)

                                      8.3.2.2. Tarayales de Madeira (Tamarix gallica) (Habitat (44.813)

8.4.                   Brezales y formaciones arbustivas de leguminosas montanas

                         8.4.1. Brezales o landas canarias (Andryalo-Ericetalia p.) (Habitat 31.3)

                                      8.4.1.1.Brezales canarios de Erica scoparia (Telino-Adenocarpion foliolosae?)

                                      8.4.1.2. Brezales canarios de Erica arborea (Fayo-Ericion arborae)

                         8.4.2. Brezales de las Azores (Calluno-Ulicetalia) (Habitat 31.3)

                                      8.4.2.1. Brezales cacuminales (Daboecion azoricae)

                                      8.4.2.2. Brezales de zonas bajas (Ericetum azoricae)

                                      8.4.2.3. Brezales montanos o de tierras altas (Daphno-Ericetum azoricae)

                         8.4.3. Brezales de Madeira (Habitat 31.3)

                                      8.4.3.1. Brezales arborescentes de los ambientes de niebla

                                      8.4.3.2. Brezales cacuminales

8.4.4. Retamares con o sin codeso del piso supracanario (Spartocytision nubigeni) (Habitat 31.7F).

                                      8.3.4.1. Retamares de Tenerife (Spartocytisetum nubigeni)

8.3.4.2 Retamares con o sin codeso de La Palma (Telino benehoavensi-Adenocarpetum spartioides)

                         8.4.5. Matorrales macaronésicos de nanofanerófitos retamoides (Micromerio-Telinion teneriffae) (Corine 31.486)

                         8.4.6. Formaciones umbrófilas macaronésicas de helechos (Pteridium aquilinum)  (Corine 31.86)

                         8.4.7. Otras formaciones arbustivas macaronésicas

8.5.                   Matorrales esclerófilos de ambientes áridos y semiáridos (Habitat 32.8)

8.5.1. Matorrales arborescentes áridos y semiáridos de olivo y lentisco (Oleo-Rhamnetalia crenulatae) (ver  8.1.2); (Habitat 45.13. Corine 32.125, 32.214); (a) con olivo dominante; (b) con Pistacia lentiscus dominante; (c) con Pistacia atlantica dominante; (d) otros subtipos.

8.5.2. Enebrales y sabinares (ver 8.2.2); (Habitat 42.A8 y 32.312); (Corine 32.132) (ver 8.2.2), etapas de degradación sobre suelos degradados

8.5.2.1.Enebrales de enebro canario (J. phoenicea ssp. canariensis)

            8.5.2.2. Enebrales de Juniperus brevifolia

            8.5.2.3. Matorrales de Juniperus cedrus

8.5.3. Matorrales termófilos subhúmedos pluriespecíficos de las “medianías” (ver 8.1.2; se trata de formaciones equivalentes con fisonomía de matorral) con Hypericum, Rhamnus, Echium, Erysium, Bosea, Plocama, Rubia, etc.; distinguir subtipos: (a) variante húmeda de las vertientes septentrionales, muy densas y ricas en especies; (b) secas de las exposiciones sur, mas abiertos y pobres en especies

8.5.4. Tabaibales y cardonales macaronésicos xerofíticos (Kelinio-Euphorbietea canariensis) (no descritas ni en Habitat ni en Corine (ver Habitat 32.217 y 32.22); (Corine 2.44)

8.5.4.1. Cardonales de ambientes áridos y semiáridos (Euphorbia canariensis) (Aeonio-Euphorbietum canariense); considerar subtipos (a) halofítica; (b) rupícola y (c) xerófítica          

8.5.4.2. Tabaibales; formaciones cuasiarbóreas, xerofíticas y frecuentemente halófilas generalmente ricas en euforbias leñosas (E. aphylla, E. obtusifolia, E. balsamifera, E. atropurpurea, E. bravoana, E. regis-jubae, E. Bourgeana)

8.5.4.2.1. Tabaibal afilo (Astydamio-Euphorbietum aphyllae), típico de costas rocosas

8.5.4.2.2.  Tabaibal dulce de ambientes basales áridos (Euphorbietum balsamiferae)

8.5.4.2.3.   Tabaibal amargo, típico de zonas basales y/o degradadas

8.5.4.2.4.   Tabaibal de Euphorbia atropurpureae (Euphorbietum atropurpureae)

8.5.4.2.5.   Tabaibales áridos y semiáridos abiertos de Lanzarote y Fuerteventura (Corine 32.83)

8.5.4.2.6.   Tabaibales basales de Madeira (Aeonio Lyanthion p), a veces con el “Árbol-Dragón” (Dracaena draco)

8.5.3.2.7. Otros tabaibales

8.5.4.3. Tabaibales de “Kleinia” (Kleinio-Asparagetum pastoriani)

8.5.4.4. Matorrales xerófilos basales almohadillados de Cneorum (Cneorum pulverulentum)

8.5.4.5. Comunidades basales de Plocama (Plocama pendula), asociada a barrancos de régimen hídrico efímero

8.5.4.6. Aulagares xerofíticos abiertos del este de Canarias y Madeira (Launaetum arborescentis); considerar subtipos: (a) litoral; (b) sublitoral

8.5.4.7. Matorrales xerofíticos de las Islas Salvajes con Suedas, Senecios, etc.

8.5.4.8. Jarales y tomillares macaronésicos (Cisto-Micromerietalia hyssopifoliae)

8.5.4.8.1. Jarales xerófilos con euforbias, jara mediterránea (Cistus monspeliensis, jara canaria (Cistus symphytifolius) y tabaiba amarga

8.5.4.8.2. Jarales mesófilos con brezo (Erica arborea) y helecho macho sobre suelos degradados

8.5.4.8.3. Tomillares con Satureja hyssopyfolia, a veces con Echium breviramis Satureja lanata. Satureja benthemii, etc., frecuentemente en etapas de degradación del monte verde            

8.5.4.9. Formaciones arborescentes nitrófilas macaronésicas

8.5.4.9.1. Formaciones arborescentes nitrófilas subhúmedas sobre suelos degradados con denso estrato herbáceo (Artemisetea vulgaris)

8.5.4.9.2. Formaciones arborescentes nitrófilas xerofíticas con estrato de caméfitos y nanofanerófitos xerofíticos (Pegano salsoletea)

8.5.4.10. Comunidades de especies exóticas, introducidas de ambientes áridos y semiáridos con “Tuneras” (Opuntia spp.) y “Pileras” (Agave)

8.6.                   Pastizales macaronésicos

8.6.1. Pastizales pseudoestépicos generalmente xerófilos, abiertos (Thero-Brachypodietea) (Habitat 34.5); considerar subtipos (a) pastizales de anuales (Helianthemion guttati); (b) prados de diente majadales de gramíneas (Poa bulbosa) y tréboles (Trifolium subterraneum) en ambientes de laurisilva ); (c) “Cerrilares”: Pastizales con hemicriptófitos,  térmicos y áridos (Cenchro-Hyparrhenion hirtae)

8.6.2. Pastizales mesófilos montanos macaronésicos; prados orófilos (Habitat 36.5)

8.6.3. Pastizales nitrófilos macaronésicos, fundamentalmente de pterófitos         

8.7.                   Comunidades litorales macaronésicas

8.7.1. Comunidades macaronésicas de costas rocosas (Chritmo-Limonietea)

8.7.1.1. Comunidades macaronésicas halofíticas de acantilados rocosos

8.7.1.1.1 Comunidades halofíticas de acantilados rocosos de Canarias y Madeira (Frankenio-Astidametalia latifoliae) (Habitat 18.23); considerar subtipos (a) umbrófilo de vertientes septentrionales; (b) xerófilo de litorales áridos

                8.7.1.1.2. Comunidades halofíticas de acantilados rocosos de las Azores con Festuca petraea (Habitat 18.23 y 18.24)

8.7.1.2. Comunidades halo-nitrófilas camefíticas xerófilas macaronésicas halofíticas de plataformas rocosas llanas litorales (Pegano-Salsoletea vermiculatae)

8.7.1.3. Comunidades sobre playas pederegoso-arenosas “Tableros” con Euphorbia paralias (Habitat 16.211)

8.7.1.3. Otras comunidades macaronésicas litorales sobre substratos rocosos

             8.7.2.  Comunidades psamófilas macaronésicas (playas, dunas, etc.)

                         8.7.2.1. Comunidades de playas (halófilas) (Ammophiletea)

8.7.2.2. Comunidades nitrófilas de playa con Cakile maritima o Polygonum marmitón; considerar variantes biogeográficas: (a) Canarias y Madeira (Salsola kali-Cakiletum maritimae); (b) Azores (Cakiletum edentulae) (Habitat 17.2); (c) Azores y Madeira (Polygonetum maritimi); (d) de playas de arenas y/o guijarros de las Azores

                         8.7.2.3. Comunidades canarias sobre dunas blancas (Zygophyllion fontanesii)

8.7.2.2.1. Matorrales de “Zygophylon” sobre dunas embrionarias móviles (Habitat 16.212)

                                      8.7.2.2.2. Comunidades de “Traganum sobre dunas blancas extensas

                                      8.7.2.2.3. Tarayales y palmerales sobre arenales

                         8.7.2.4. Otras comunidades psamófilas litorales generalmente con caméfitos

8.7.3. Comunidades macaronésicas de saladares y marismas ricas en salicores (Arcthrocnemetalia fructosi p.) (Habitat 15.16)

8.7.3.1. Comunidades pioneras anuales de salicores (Salicornia). (Habitat 15.11)

8.7.3.2. Comunidades de matorral bajo con salicores reptantes (A. perenne) (en el nivel más bajo o depresiones de los saladares) (islas orientales del archipiélago canario)

8.7.3.3. Comunidades de saladar con Zygophylon (Zygophyllum fontanesi-Arcthrocnemetum macrostachy) (ambientes altos de los saladares, forman praderas con una cobertura del 100%) (Habitat 15.16 y 15.11)

8.7.3.4. Comunidades de marismas y saladares canarios con Salsola longifolia (Corine 15.643)

8.7.3.5      Comunidades de charcas salobres con Ruppia

8.7.3.6      Juncales y (Juncus acutus) y céspedes (Cyperus laevigatus) sobre suelos arcillosos muy salinos

8.7.3.7      Comunidades subfruticosas de saladar con Saueda vera (Corine 15.614)

8.7.3.8      Comunidades subfruticosas de Messembryanthemum en saladares con prolongada sequía y efluorescencias salinas

8.7.3.9      Comunidades subfruticosas de saladar, con Limonium (en hoyas moderadamente salinas)

8.7.3.10  Formaciones caméfíticas halo-nitrófilas de Frankenia pulverulenta (Corine 15.12)

8.7.4. Matorrales caméfíticos xero-halófilos canarios ricos en quenopodiáceas y matas espinosas (a veces relacionados con algunas de las comunidades ya mentadas sobre marismas y otras con los matorrales halo-nitrófilos de la clase Pegano-Salsoletea) (cobertura inversamente proporcional a la aridez; orla halo-nitrófilas alrededor, generalmente en superficies de “tableros” ) (Chenoletalia tomentosae) (Habitat 15.17) (ver también 8.5)

8.7.4.1. Comunidades subfruticosas litorales de canarias (Chenoleion tomentosae) (ver también 8.5.3.6)

8.7.4.2. Comunidades subfruticosas xerofíticas de Zygophyllum fontanesii

8.7.4.3. Comunidades camefíticas de litorales áridos con Salsola longifolia (ver 8.7.3.4)

8.8.         Hábitats de zonas húmedas de agua dulce (frecuentemente en la interfase tierra-agua de ríos y lagos, a veces sobre suelos turbosos). Abundantes en las Azores, poco representadas en Canarias

                8.8.1. Comunidades dulceacuícolas de aguas mansas y corrientes

8.8.1.1. Comunidades anfibias oligotrofas o mesotrofas de bordes de lago de las Azores con Isoetes azorica (Isoetion) (Habitat 22 x 21 (22.31 y 22.32); considerar subtipos (a) de borde sumergida durante más de 2/3 del año (Isoetum azorica); (b) sumergida aproximadamente durante 1/2 del año (en Azores corresponde a la asociación Anthemido-Menthetum puleggi (Habitat 22.34); (c) juncales (p. ej., Juncus efusus) con cervuno y briófitos, raramente sumergidos

8.8.1.2. Juncales meso-eutróficos dulceacuícolas o ligeramente salobres (Juncus, Scirpus, Cyperus) (p. ej.. Corine, 53.17) (Canarias, Maderia y Azores)

8.8.1.3. Carrizales (Phragmites australis) (Madeira y Canarias) (Corine 53.1 y 53.16)

8.8.1.4. Matorral de “Eneas” (Typha dominguensis) (Canarias) (Corine 53.13)

8.8.1.5. Cañaverales con la especie introducida Arundo donax dominante ((Canarias, Madeira y Azores) (Corine 53.62)

8.8.1.6. Comunidad de Juncias (Cyperus spp.) (Canarias, Madeira y Azores) (Corine 53.22)

8.8.1.7. Turberas bajas alcalinas macaronésicas y comunidades asociadas como prados hidromórficos (Molinetalia caerulaea) (Habitat 54.2; 53.2; 53.1; 53.3;)

8.8.1.8. Otros céspedes y matorrales macaronésicos de zonas húmedas

             8.8.2. Comunidades dulceacuícolas de aguas corrientes

8.9. Comunidades de hábitats rocosos (vegetación rupícola)

8.9.1. Comunidades macaronésicas de escarpes o acantilados no litorales; considerar subtipos: canario rico en endemismos (Aeonio-Greenovietea); (b) De Azores y Madeira (de carácter más eurosiberiano: p. ej. Asplenietea) (Corine 62.6; 32.82; 32.823)

8.9.2. Comunidades casmofíticas sobre vertientes rocosas (vegetación saxícola) (en parte Habitat 62.1 y 62.1a; Corine 32.86); distinguir subtipos (a) basales; (b) montanos; (c) cacuminales; estos solo son en parte considerados en la siguiente subdivisión

             8.9.2.1. Comunidades ricas en labiadas

8.9.2.2. Comunidades de “Cardoncillo” (Ceropegia)

8.9.2.3. Comunidades ricas en crasuláceas (Aeonium spp, Greenovia spp)

             8.9.2.4. Comunidades ricas en briófitos cacuminales

             8.9.2.5. Otras comunidades casmofíticas

8.9.3. Comunidades macaronésicas de canchales

8.9.4. Comunidades macaronésicas de edificios volcánicos (EUR no sin código Natura 8320)

                               8.9.4.1. Comunidades cacuminales de violetas del Teide (Habitat 65)

                               8.9.4.2. Comunidades de los campos de lava desnudos (Habitat 66.3);

8.9.4.3. Comunidades de tubos de lava y cuevas no explotadas por el turismo, EUR 65)

8.9.4.4. Comunidades de las fumarolas, cenizas volcánicas y lapilli muy recientes  (Habitat 66.4, 66.5, 66.6)

 

 

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Juan José Ibáñez

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Comentarios

vvvv

La verdad es que te has currao el blog, pero no creo que lo del término MACARRONESIA sea correcto, al menos que tú lo hayas captado mal. Macaronesia es el nombre colectivo de varios archipiélagos del Atlántico Norte, cercanos en mayor o menor medida al continente africano. El término procede del griego μακάρων νη̂σοι, makárôn nêsoi, ‘islas alegres o afortunadas’, en alusión a las islas de la mitólogía griega, que situadas en los confines de Occidente, eran morada de los héroes difuntos. Comprende cinco archipiélagos: Azores, Canarias, Cabo Verde, Madeira e Islas Salvajes.

Un saludo, JL

Con todos mis respetos Juan,

Parece ser que el que no te has leido detenidamente el post eres tu, ya que contiene todo lo que dices de que carece.

Saludos

Juanjo Ibáñez

[...] que los Solonetz siguen la siguiente secuencia : Panónica (4.56%; las tres unidades), Macarronesia, esencialmente en las islas Canarias (2.5%), Mar Muerto (0.71%); gleycos y háplicos), Continental [...]

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