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Los Jóvenes Edafólogos y su Indignación (¿legítimas reclamaciones o xenofobia bajo el suelo?)

becas-curie 

Acciones Marie Skłodowska-Curie y porcentaje del PIB de los países destinados a Investigación y desarrollo.

 Calumnia, que algo queda (slander as much as you like, there will always be something left)   Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra (Let him who is without sin cast the first stone)  

No me gusta escribir este tipo de post, ni redactar artículos de denuncia tan frecuentemente. ¡Os lo puedo jurar!. Y este va más allá de lo que yo mismo me hubiera imaginado antes de comenzar su redacción, hace cinco días. Sin embargo, se pueden adoptar dos tipos de actitudes profesionales en cualquier ámbito de la cultura que se encuentran palmariamente enfrentados. Por un lado están los que se acogen al corporativismo acrítico (es decir se aferran y entrelazan como un lobby con vistas a defenderse de cualquier agresión, interna y/o externa), irritándose ante cualquier crítica, ya provenga de otros, ya de su propia comunidad: ¡desgarrándose las vestiduras!. La otra deviene en denunciar todo aquello que enturbia el ambiente y la ética en el seno de una comunidad, en este caso científica, con vistas a erradicar los motivos desde la raíz.  Personalmente amo la ciencia, por lo que deseo fervientemente que la actividad investigadora sea lo más limpia posible, aun a sabiendas que, a menudo, sufro las consecuencias. Tocan las campanadas de la media noche. Llevo ya muchas horas, demasiadas, pensando en todo lo sucedido y en como redactar el presente post. Esta entrega no deja de ser más que una continuación de otra anterior que llevaba por título Los Cárteles de la ciencia, Malas Conductas Científicas y la Revisión por Iguales (Un caso Reciente en la Ciencia del Suelo)”. Aclaremos que este tipo de contiendas son muy frecuentes en ciencia, ¡demasiado!. Hace años, redacté varios post tras leer el apasionante libro que lleva por título: “Anatomía del fraude científico”. Comencemos pues reproduciendo la reseña de esta monografía, que puede  visionase al pinchar en su enlace, por cuanto comenta  temas que, auella parte de la comunidad científica global que se adhiere a la actitud del lobby, no desearía escuchar jamás (así son de hipócritas). 

 El fraude impregna todo tipo de instituciones y, hoy en día, el mundo de la ciencia, el último bastión de la confianza y el respeto, no constituye una excepción. Se han descubierto docenas de casos en el pasado cuarto de siglo y los titulares continúan. Horace Freeland Judson argumenta que no podemos quejarnos del fraude en la ciencia como si sólo se tratara del trabajo individual de algún científico particular. Por el contrario, debemos buscar sus causas y sus remedios en las mismas estructuras y cultura de las instituciones científicas. Judson detalla con cuidado todos los tipos de fraude científico y el modo en que ocurren, considera la autonomía de las ciencias, incluyendo las revisiones y el arbitraje de los papers y expone el fracaso de las respuestas académicas, gubernamentales y legales. También muestra cómo la tendencia hacia la publicación de papers en internet promete nuevos descubrimientos de fraude y sugiere cómo podemos restaurar y defender la integridad del mayor monumento del esfuerzo humano: las ciencias.

 Y adelantemos que como siempre, los norteamericanos ante tal panorama, comenzaron a instaurar comisiones de ética para castigar el fraude y la mala praxis mucho antes que los europeos. Como señala el autor, un experto de gran prestigio internacional en la materia, la madurez de un país (o de una disciplina) en lo que concierne la indagación investigadora, no reside en ocultar la mala conducta científica (habría antes que acabar con la naturaleza humana), sino en reconocerla sin tapujos e intentar castigarla/erradicarla lo más objetivamente que se pueda. Y así en EE.UU. estos tribunales no solo conciernen al Gobierno de la nación, sino que fueron creados desde hace más de 15 años en numerosas universidades del país. Pues bien, en el aludido post dedicado a los cárteles de la ciencia en edafología, ya mostramos parte del agrio y escabroso debate que se estaba produciendo en el seno de la comunidad de la ciencia del suelo Europea. Todo comenzó tras las más que graves acusaciones vertidas por un anónimo autoproclamadoAkhanaten Mcdonald”, en la lista de distribución, cuyas iniciales, de nombres y apellidos, eran las mismas que el de un edafólogo de enorme prestigio que, sin dudarlo, se adhirió a la acusación manteniendo viva la guerra, al lanzar otra andanada 24 horas después. El lío que se generó llegó a las más altas instancias del establishment internacional, y yo personalmente mantuve un tenso intercambio de correos electrónicos con ellos. Finalmente se llegó a un acuerdo: ciertas acusaciones se borrarían de determinadas páginas Web oficiales, y yo a cambio no echaría más leña al fuego en la mentada lista que llegaba a varios centenares de colegas. Empero unas semanas después, se ha producido una nueva incursión al objeto de hurgar más en la herida,  por lo que me siento liberado para romper mi compromiso. Como mentamos en el post previo, se acusaba a varios colegas, y muchos ellos del sur de Europa, de crear un cartel con vistas a promocionar y elevar el factor de impacto de ciertas revistas en las que ellos(as) eran editores y/o revisores habituales. La acusación fue analizada y desmentida para la mayor parte de ellos por respectivas editoriales tras su estudio, si bien a una minoría les costó un correctivo. Es decir, unos pocos fueron condenados (con o sin razón), mientras que la mayoría considerados inocentes, constatándose que habían sido injuriados. No es mi deseo adherirme a ninguno de los dos bandos. Eso sí, reitero que existen otros cárteles y malas praxis, ajenas a la del debate, que siguen impolutamente limpios, “como la Virgen María”, si bien en realidad son mucho más peligrosos por encontrarse en las alturas, y llevar varios decenios funcionando en la más absoluta impunidad. Y lo peor de todo es que somos muchos los que pensamos que estos atacaron a los “acusados”, más que nada (es decir esencialmente) para evitar “competencias indeseables”. En fin me callo, porque si no….

Pues bien, resulta que hace pocos días, un colectivo de jóvenes investigadores  de la División de Suelos perteneciente a la European Geosciences Unión (Unión Geofísica Europea) ha redactado una carta pública en la que los firmantes se  “llevában las manos a la cabeza”, clamando justicia ¿?….. sobre varios puntos de una polémica que ya parecía finiquitada. Abajo os reproduzco enteramente su contenido por si alguien desea adherirse a tal impresentable panfleto. El documento de marras llevaba por título: “Open letter concerning scientific misconduct in the European Soil Science community (Carta abierta acerca de la mala conducta en la comunidad científica europea de la ciencia del suelo). Su cándida o malévola desiderata no tiene desperdicio. Personalmente considero que la falta de tino, imprecisiones y falacias del escrito puede ser debida a (i) la bisoñez de los firmantes y su carencia casi absoluta de experiencia y/o (ii) ser inducidos a protestar por personal más maduro de sus staff institucionales. Dudo que se trate de jóvenes inocentes, precisamente, por cuanto la mayoría pertenecen a un club de países del centro y norte de Europa. A penas existen firmantes de los países del este y menos aún de los mediterráneos de la UE. Tras su envío y lectura a una lista de distribución,  la reacción de varios colegas ha sido, fulminante, inmediata. Algunas de las réplicas proceden de los acusados, pero otras muchas no. Así les reprocharon  y refutaron gran parte de sus argumentos con sus réplicas Saskia Keesstra (Presidenta actual de la Comisión), Marc Oliva, Artemi Cerdá, Paulo Pereira, José Antonio González Pérez, el asombrado norteamericano Glenn Wilson (USDA ARS) al que le llegó el documento casi por casualidad (hasta donde yo sé), y  finalmente cabe mentar “hasta el momento” la acertada respuesta de Heike Knicker, cuyo contenido fue aplaudido por muchos otros colegas (leer aquí la Réplica de Heike Knicker).Todas las respuestas han sido muy críticas y yo he escogido para reproduciros aquí la primera de ellas que me pareció más completa, si bien desconocía que su autor “quizás” también había sido acusado. ¡Da igual!, ya que las repuestas, en su totalidad, inciden en las mismas críticas y debilidades de varios argumentos esgrimidos por estos preocupadísimos jóvenes investigadores (¡Qué Dios nos pille confesados!, si son nuestro relevo generacional y no espabilan).

En primera instancia, cabría pensar que su bisoñez fuera la responsable de la incoherencia de muchas de las reclamaciones incluidas en su documento.  Pero no lo creo, ya que se da el caso de que existen algunos elementos, demasiados, coincidentes entre el ataque del anónimo “Akhanaten Mcdonald” y la de estos jóvenes inexpertos. Tampoco dicen nada de los contra-argumentos que yo redacté y distribuí en la susodicha lista, que no eran precisamente baladíes, por cuanto implicaban a alguno de los atacantes con la misma contundencia de que ellos hicieron gala en la carta de “Akhanaten Mcdonald”, y la nota (con fichero adjunto) del “gran edafólogo” y editor de un “Journal” del mayor prestigio.   Os vuelvo a recordar la existencia de un post previo acerca del comportamiento nuestros estudiantes y aprendices, que, como muchos adolescentes, pueden ser parcialmente inocentes, pero por otra egoístas y quizás algo peor. Me refiero más concretamente a esta entrega: La arrogancia de los jóvenes investigadores y tecnólogos. ¿Por qué?. Veámoslo.

En su monografía, “Anatomía del fraude científico”, el autor ya nos advierte que cuidadito, cuidadito con los principiantes, ya que en EE.UU. algunos de ellos han mostrado un patrón de mla conducta muy repetitivo, que describimos en el post El Fraude Científico y los denominados “Jóvenes Prodigiosos”. Y así puede darse el caso de que su misiva fuera producto de los pensamientos/instrucciones de sus responsables senior, ya que de no ser así, el tema sería aún más oscuro  y daría lugar a pensar en sentimientos xenofóbicos. También pudieron haberlos escuchado, y con vistas a hacerles “la pelota”, se lanzaron al ruedo espontáneamente, esperando alguna recompensa. 

 Comenzaremos exponiendo brevemente una síntesis en español castellano de las preocupaciones de estos jóvenes, para continuar después abundando en las razones de mis sospechas sobre este último punto

De su carta abierta, es decir en el documento: “Open letter concerning scientific misconduct in the European Soil Science community“ redactado pocas semanas después de la EGU eneral Assembly, podemos extraer las siguientes inquietudes.

 1. Ellos dicen querer contribuir al debate pero no lo hicieron en su momento, por lo que lo único que han conseguido ha sido echar más leña al fuego.

 2. Dicen sentirse muy preocupados ante el escándalo del que han sido informados acerca de la mala conducta de los revisores y editores de los artículos remitidos a varios Journals de las Ciencias del Suelo del mayor prestigio. Consideran que actitudes como las leídas dan lugar a pensar que se sienten desamparados, temiendo por el devenir de sus carreras profesionales.

 3. Claman por proponer reglas explicitas de ética en el mundo de las publicaciones científicas con vistas a evitar las malas conductas científicas.

 4. Demandan que se clarifiquen las consecuencias de las acciones de estos “perpetradores” en la carrera científica de muchos jóvenes inocentes que se sienten desamparados y confundidos.

 5. Piden que se garantice la protección de los acusados aunque también…….

 6. Se encuentran de acuerdo con la publicación de informes anónimos y la protección de sus autores cuando se realizan prácticas como las denunciadas en el “Akhanaten Mcdonald report”, es decir la que dio lugar a este escándalo.

 7. Solicitan que se informe y adiestre a los jóvenes científicos para que no caigan en la tentación de adherirse a este tipo de comportamientos reprochables desde todos los puntos de vista.

 8. Reclaman procedimientos transparentes para la elección de los cargos ejecutivos de la EGU, de tal modo que sean seleccionados científicos honestos que lideren y velen por que se sigan procesos transparentes y honestos en los procesos de evaluación de los documentos enviados a las revistas científicas con vistas a su publicación. 

 9. Denuncian que, durante la asamblea general tanto el debate, como las actas que se derivaron del mismo, dejaron mucho que desear, por estar sesgados e incompletos.

 10. Denuncian la falta de transparencia en la concesión de los galardones que ofrece la División de Suelos de la EGU a sus investigadores senior y junior. Del mismo modo solicitan que tales premios se ofrezcan teniendo en cuenta una mayor cobertura geográfica y así alcanzar  “un balance cultural más equitativo” para lo cual también demandan que se presenten más nominaciones para los premios otorgados a los jóvenes científicos.

Como decimos en España, da la impresión de que los firmantes acaban de  “caerse del limbo” al suelo. En otras palabras se encuentran por primera vez ante el mundo real, que no atesora nada de ideal, por lo que piden un amparo, que reemplace al de sus progenitores, en el mundo de la ciencia.

En este sentido cabría decirles que se lean libros como el aludido de la Anatomía del fraude científico”, con vistas a que entiendan como trabaja y que conflictos acaecen en el seno de la actividad científica actual. Aquí no hay ni mamás ni papas para protegerles de los “malos”, sino una guerra sin cuartel, bajo el imperio del publica o perece. Tampoco suelen funcionar bien las distinciones entre buenos y malos. No es oro todo lo que reluce, ni debe uno confiar en los que se rasgan las vestiduras, ya que aquí todos somos jueces y partes “de algún modo”. El comportamiento de los científicos es un reflejo del social. No hay nada de especial que nos distinga de las tropelías que vemos en otros ámbitos de la vida, como hemos reiterado “ad nauseam”, en este blog. Os recurso que en la asignatura que impartí durante cinco años sobre filosofía y sociología de la ciencia (UPM, Madrid), los estudiantes “me obligaron” a que les explicara “como se redacta un paper”  A petición expresa hablamos una hora de todo el proceso, desde que se escribe un borrador de artículo, hasta que finalmente, “si hay suerte”, este es publicado. Tuve que exponer varios ejemplos literales (incluyendo respuesta de revisores y decisiones de editores a algunas de mis publicaciones), que yo he sufrido en mis carnes. Tras escuchar la desiderata, más o menos vinieron a decirme “se nos está quitando las ganas de ser científicos”. ¿No queráis saber de qué va esto?. ¡Pues no preguntar hasta que lo sufráis, cuando llegue el momento!.  Pero analicemos punto por punto sus reclamaciones.

 Sobre el punto (1) reitero que su documento, inocente o no, ha dado lugar a que  en la práctica el debate continúe y más aún por cuanto algunas de sus demandas carecen de lógica o simplemente son irrealizables.  El punto (2), que concierne a su desamparo, tan solo cabe responder: ¡bien venidos al mundo real!, aquí, de momento no hay papas ni mamás que velen por vuestros intereses. Quedan pues vuestros mentores, algunos de los cuales os protegerán, mientras que otros se aprovecharán (exprimirán) del esfuerzo que realicéis y quizás luego os echen a la calle. La indagación científica es deliciosa, empero el entorno que la envuelve tan salvajemente competitivo como cualquier otro. Y así, como muchos se sentirán darwinistas, apelo a él y espeto: (a) el pez grande se come al chico y (b) solo sobreviven los más aptos y/o sin vergüenzas. No seáis ingenuos, por favor. Y entremos en el punto (3), que tiene mucha, demasiada, sustancia. Todo el debate de los Senior sobre el caso “Akhanaten Mcdonald” se zanjó con intercambio de mails en el que yo insistía en lo mismo que vosotros. Solicité por activa y por pasiva, códigos éticos claros, precisos y obligatorios sobre los puntos tratados y alguno más. ¿Cuántas referencias bibliográficas, a lo sumo, debe incluir un paper de otros previos publicados en la misma revista que el documento sujeto a revisión? Hablamos de porcentajes respecto al número total de referencias, ya que este variará según sea la naturaleza de la indagación. Seguidamente reclamé que se impusiera un límite de artículos que los editores jefes pueden publicar anualmente en las revistas que dirigen. ¿Por qué?. Por la sencilla razón que el susodicho “edafólogo de campanillas”, entre otros muchos, se excedía en publicar muchos artículos anualmente en la revista de la que era editor jefe, pero atacaba ferozmente a los acusados, cuanto en realidad no atisbo diferencias. Mientras el acusado intentaba promocionar la revista de la que era editor, el acusador la utiliza descaradamente en su propio beneficio. Francamente no sé si su conducta resulta ser más recriminable. ¿Qué pensáis vosotros?. Recordemos que una cuestión es sugerir y otra obligar, si bien en la práctica la frontera puede ser considerada un tanto difusa. Todo depende de la desesperación. UInos aceptan, el artículo es publicado y luego protestan. Empero lo lógico sería recriminar al editor, denunciarle si es posible y luego buscar otra revista para publicar su manuscrito: ¡hay muchas!. El caso es que nadie le acusó, que yo tenga noticia ¿¿??¿Tomó el establishment nota de ambas propuestas?. Seguro que no.  Existen demasiados interesas creados, demasiados lobbies y demasiados carteles, como para que muchos de nosotros agachemos la cabeza. Recordar: ¡pública o perece!. Y en estos casos, quien realmente atesore pensamiento crítico y desee ser independiente, corre un serio riesgo de salir peor parado que nadie. ¡De eso sí que se bastante!, por desgracia. Pero la libertad tiene un precio.  Estoy con vosotros en lo concerniente a aclarar y luego acatar las reglas del juego, ya que yo y otros investigadores Senior también podríamos entonces acusar a ciertos grupos de presión que comandan varias editoriales por su mala conducta. ¿Porqwué no incidieron los jóvenes estudiantes en este tema? Posiblemente entonces, vosotros os dieras cuenta de enorme dimensión del problema, llevándoos las manos a la cabeza. Pero vayamos ahora al punto (4). No hay ninguna consecuencia. Cada país tiene su propio sistema de valoración de la actividad investigadora  y acceso al staff de las Instituciones. Vosotros en estos momentos estáis compitiendo fundamentalmente con los colegas de vuestros propios países. Es en los Estados de la UE que han sufrido más la crisis, y que corresponden por lo general a los que padecen de sistemas de I+D más débiles y peor financiados, en donde el número de convocatorias de proyectos, becas y contratos se han reducido brutalmente, como detallo más abajo. Justamente en estos casos los jóvenes investigadores tienen le imperiosa necesidad de acudir a convocatorias internacionales como las  Acciones Marie Skłodowska-Curie, y por cierto con un relativo éxito. Dado que el número de plazas para entrar en el staff es muy reducido (con toda seguridad mucho menor que en los Estados que han sufrido en menos grado la desdichada crisis económica) la competencia es draconiana, agónica. Fijaros en las siguientes cifras. Me comentaba el director de un centro de ciencias agrarias del CSIC que si el joven ha publicado menos de 10 publicaciones anuales en revistas de impacto durante los últimos años, no tiene ninguna posibilidad de éxito. ¡Es una barbaridad!. Espero que en países como Alemania, Suiza, Austria, Holanda o Bélgica, no estéis sometidos a tan infame presión. Del mismo modo, cuando un artículo es rechazado de una revista se busca otra con vistas a enviar el manuscrito. Se trata de una práctica cotidiana, incluso para los Senior. Eso sí, es muy probable que os topéis con otro cartel o lobby distinto del que acusáis. No existen diferencias marcadas en los IF de la mayor parte de los Journals que admiten artículos de las ciencias del suelo. En 2006 ocurrió un caso parecido y se tomaron las medidas oportunas. Sorprende que en aquel caso, la supuesta mala praxis se ocultó al público y en el que actualmente nos ocupa/preocupa se publicitara a bombo y platillo caso ¿no?. Yo me pregunto las razones, ¿y vosotros, ¿¿?? Ahora bien, si sois simplemente inocentes, tener en cuenta que vuestros mentores pueden pertenecer a algún lobby. ¿Son muy comunes, aunque obviamente se oculta. Yo personalmente conozco varios lobbies, algunos muy potentes y comandados por colegas cuya procedencia coincide con la de los países cuyos jóvenes han firmado en mayor número el documento que enviáis. Raramente, por su menor peso en la ciencia actual son los investigadores de los países del Sur de Europa los “malvados”. ¡Cuidado, cuidado!. Y llegado este punto me solivianto.

“Suponiendo” que esta vez el acusador tuviera razón, lo realmente indignante, deviene que es la primera que se acusa a investigadores del sur, de asuntos escabrosos como este, cuando en realidad los del norte son los que tradicionalmente han nadado a sus anchas en el fango de la mala praxis. Por favor rogaría a los firmantes del documento que analizaran la proporción de editores jefes que pertenecen a países del sur respecto a los del norte.  ¿¿??.

El punto 5 resulta ser una de las joyas de la corona. Efectivamente los acusados deben ser considerados inocentes, mientras no se demuestre lo contario. Sin embargo, ellos se lamentan de haber sido juzgados sin tener derecho a defenderse. Y aquí entra el juego el punto 6. Los jóvenes edafólogos extienden tal derecho de presunta inocencia a los acusadores. Yo estaría completamente de acuerdo si no fueran anónimos, ya que sin reglas de transparencia y buenas conductas, así como en ausencia de tribunales independientes que las vigilen y hagan cumplir, quien denuncia paga las consecuencias. Empero no se puede decir lo mismo de los acusadores anónimos. ¿Cómo se puede defender la inocencia de quien no se conoce?. ¿Cuál es la fórmula milagrosa? Y resulta que nadie sabemos la verdadera identidad de “Akhanaten Mcdonald”, aunque varios la sospechemos, cuando debiera ser el primero en sentarse en el banquillo de los acusados, por la sencilla razón de que ha sido demostrado que gran parte de los colegas que el denunció eran inocentes de las infamias que este cobarde vertió en Internet. En los jóvenes investigadores omiten etambién este gravísimo punto. Aquí los firmantes del documento “Open letter concerning scientific misconduct in the European Soil Science communityincurren en una falta de lógica fragante. Francamente un razonamiento lamentable indigno de aquellos jóvenes que pretenden alcanzar un puesto de científico. Tal reproche no es solo mío, sino que acaece en todas las réplicas que recibió al manuscrito aludido.

En el punto 7 los jóvenes firmantes del documento, solicitan el adestramiento necesario para que los principiantes no incurran en prácticas deshonestas. Y estoy completamente de acuerdo, aunque ampliaría tal demanda a los Senior, ya que muchos viven sin tenerlas en cuenta. Es obligación de los mentores y tutores de los jóvenes el formar/enseñar a discernir lo que es ético de lo que no lo es, lo que es buena praxis y lo que no. ¿No lo hacen? Topamos pues con un serio problema.

En el punto 8, cuando se habla de que los cargos ejecutivos tienen que ser personas honestas, etc., tan solo cabe reseñar que sean ellos los que nos muestren el camino a los Senior.  Debo suponer que todos votamos a colegas que consideramos que son honestos, porque si no fuera así, o somos necios o estaríamos votando a alguien del lobby al que pertenecemos, ¿o no?. Cuando un país vota a un Presidente para que dirija el destino de la nación, todos los electores pensarán que están votando a un político honrado. Otra cuestión bien distinta es que una vez ya electo demuestre a sus seguidores que no lo es, hecho  muy lamentablemente y frecuente en Europa. La lucha por el poder y el prometer acciones que finalmente no se cumplirán es moneda corriente en cualquier ámbito de la sociedad. ¿Y qué decir de la corrupción política?. No, los científicos no tenemos la sangre de otro color.

Los jóvenes investigadores, en el punto 9, denuncian que durante la asamblea general  las actas y el debate no fueron claras, etc. Yo no asistí por lo que poco puedo decir. Sin embargo todos las réplicas que han recibido “sin excepción”, les han contestado que expliquen la razón del por qué no intervinieron allí. ¿Estaban sordos y mudos? O ¿hablan ahora de oídas? Al parecer fueron muchos los que  colegas que mostraron su solidaridad y aliento con los acusados y no con los acusadores, por lo que una de dos (i) o todos formaban parte/simpatizaban con el supuesto lobby o los acusadores no llevaban razón. Los jóvenes firmantes debieran reflexionar o sopesar sus palabras antes de hacerlas públicas. Todo esto se me antoja un sin sentido.  ¿os dais cuenta de que, “al parecer” solo asistieron a la reunión los integrantes del lobby acusador?.  ¡No me lo creo!, y dudo que nadie lo haga.

Finalmente, el punto 10 se me antoja hilarante. Por favor léanlo de nuevo. Denuncian la falta de transparencia en la concesión de los galardones que otorga la EGU para proponer después que se distribuyan de firma más variada geográficamente, como expresión de la diversidad cultural Europea. ¡Vaya, vaya!, retornamos a ese tufillo xenófobo que me ataca los nervios. Implícitamente muestran su disconformidad a que los mentados premios primen a los jóvenes de ciertos países en detrimento de los de otros. Cuando uno observa la lista de los firmantes no deja de asombrarse. Ahora resulta que los jóvenes investigadores de los países ricos deben ser “mimados” por jugar en desventaja frente a las bárbaras huestes de los desheredados mediterráneos, reconocidos en el mundo entero por su abrumadora aportación a la ciencia internacional ¿??. Por vayamos por partes.

Por un lado se encuentran las nominaciones. Y al parecer, según las numerosas réplicas que he leído, los representantes de diversos países no nominaron a nadie. ¿Quién tiene la culpa?. ¿¿??. Parece que varios españoles lograron galardones, de lo cual como compatriota me congratulo. Pero el tema no debe centrarse en este punto, sino en la composición de los tribunales que los eligieron.  Llegados aquí  cabe mentar que los tribunales estaban bastante equilibrados por lo la acusación no deja de más que una pataleta de críos chicos.

Ciertamente entre los galardonados había bastantes jóvenes de los países mediterráneos de la UE. Como detallaré abajo, la crisis ha afectado a estos últimos mucho más que a los primeros. Empero a pesar de los brutales recortes de todo tipo, la investigación, por ejemplo en España (que es de la que tengo datos) ha mantenido un crecimiento sostenido tanto en términos cuantitativos como  cualitativos, como se puede leer en la siguiente nota de prensaMás productividad y visibilidad científica pese a la escasez de recursos”. Al parecer esto no gusta a muchos colegas y jóvenes estudiantes de los países más ricos de la UE. ¿No huele esto a xenofobia?.

No obstante, llegado a este punto, personalmente alucino cuando leo que los jóvenes firmantes demandan que los premios se ofrezcan de tal modo que abarquen una mayor cobertura geográfico-cultural. ¿Se sienten los Estados ricos y poderosos temerosos  por el buen trabajo realizado por aquellos cuya financiación ha retrocedido entre 10 y 20 años. ¿Sí?.

Un premio es un premio, y no el “chocolate para todos”. Todo apunta a que lo que aspiran es a convertir estos premios en estampitas o peor aun en el festival musical de Eurovision, en donde, con todos mis perdones, cada país presenta la peor canción del año en su territorio. Pues bien, de hacerlo, seguramente tengan más oportunidades, ya que en 2017 España ha alcanzado ¡por fin! la última posición pero… un momento. ¿Quién ha ganado?. ¡Portugal! (me alegro mucho con independencia de la calidad que atesore su canción, ¡ya era hora!: ¡es la primera vez!). Resulta que tampoco, ¡ni por esas!. No parece ser vuestro año, jovencitos. ¿Os imagináis que los premios Nóveles se otorgaran a vuestro modo?. En tal es el caso lo mejor sería irse a trabajar a alguno de los países más pobres del mundo, sin sistema de i+D, y esperar plácidamente sentado, ya que al final te tocaría la lotería.

Resumiendo, estos jóvenes parece que acaban tal polluelos de salir del cascarón y no se enteran da nada, pero hablan, critican, exigen y demandan como SuperSabios, del norte por supuesto.

Sobre La Editorial, el debate en la Asamblea de la EGU y la Opinión de los edafólogos en el Juicios de Núremberg

Señalemos que, durante un Meeting en que se trató el tema de la posible mala conducta que analizamos hoy, gran parte de los asistentes se pusieron del lado del banquillo de los acusados (mostrándoles su solidaridad y cariño) criticando el comportamiento no solo del manoseado anónimo sino de la editorial Copernicus, (observen cuantos ciudadanos de la Europa Mediterránea componen su staff) que edita los Journals de la EGU, que tampoco saló bien parada de las críticas de los asistentes. ¿Su sede?: ¡Alemania!. Digamos de paso que la Asamblea General de la EGU se realiza e ¡Viena!. Al parecer el orgullo de la raza aria de lengua germana surge de nuevo, como el Ave Fénix. Si uno observa los cargos de la división de suelos constatará que, efectivamente, existen muchos colegas del sur de Europa (y principalmente de España). Empero son electos, no elegidos a dedo por nadie. ¿Quién les vota?.

Casi todos los asistentes al debate, coincidieron en que durante los últimos diez años desde que uno de los acusados y condenados, entró como Vicepresidente y alcanzó después el cargo de Presidente la División de Suelos de la EGU, está pasó de ser un pequeño reducto de colegas a alcanzar la segunda posición. Del mismo modo, de unos pocos posters que se presentaban al año en la Asamblea General de la EGU se ha pasado a casi 2.000. Se han constituido premios para expertos senior y junior en ciencias del suelo, editado revistas que ya se encuentran indexadas y un sinfín de actividades inimaginables en un foro como el EGU antes de esas fechasY en Gran parte gracias al acusado. No me extrañaría que tal hecho haya suscitado envidias y recelos. ¿toda una amenaza para la superioridad Aria!. Empero esto no tiene nada que ver con las razones por las que ha sido acusado. Incluso, si se aceptara que este colega español hubiera incurrido en una mala conducta editorial (cuestión que aún hay que analizar, ya que todo el proceso ha sido más que oscuro y proceloso), lo que los edafólogos europeos asistentes reconocían era el milagro que había realizado este ¡terrorista! tras un infatigable trabajo de muchos años, del que ahora vosotros os beneficiáis ¿vale?. A una persona no se la puede juzgar por un solo error, sino por el conjunto de su trayectoria profesional. Y lo que los colegas de muchos países que asistieron reconocieron abiertamente es que sin él casi ninguno de los logros conseguidos hubieran sido posiblesReitero que sin entrar en la inocencia/culpabilidad del acusado (debates y acusaciones de la índole aquí abordada son monedas de uso diario en el mundo de la ciencia, como por ejemplo en este documento: sesgos semejantes en otras disciplinas/revistas científicas), hay que agradecerle los logros alcanzados con vistas a mejorar la visibilidad de la ciencia del suelo en Europa. ¿Por qué entonces desde la propia EGU le quieren linchar?. ¿Envidia, porque es del maldito sureño?. Todo esto huele a podrido, y también a xenofobia.

Y Dejo la entradilla para ofreceros más material, que alcanza ya las 30 páginas de texto. En fin, esta vez me he excedido sobre manera. Lo lamento, pero mis ánimos antifascistas están encendidos. Os pido disculpas ya que no voy a revisar la redacción de los contenidos que expongo abajo. Es abundante y no doy más de sí. Habrá erratas, algunas faltas cde ortografía y/o deficientes gramaticales. ¡Sorry!.

Juan José Ibáñez

 Continua………. (más…)

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Principios Universales de los microbiomas animales y rizosferas vegetales: Salud, Alimentación y Sistema Inmune

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Superficie rizosférica (imagen superior) y superficie intestinal (imagen inferior). Fuente Google imágenes

 Salud, alimentación y sistema inmune se encuentran relacionados, tanto en los animales como en los vegetales. Y aunque ustedes no se lo terminen de creer, existen demasiadas semejanzas como para pasarlas por alto. Parte de las defensas contra los microorganismos patógenos se encuentran en el seno de los organismos pluricelulares, mientras que la otra en su exterior. ¡Mejor dos barreras defensivas que una! ¿verdad?. Tal aserto lo dicta hasta la estrategia militar.

 Empero mientras en las plantas todo apunta a que su microbioma se encuentra mayoritariamente en la barrera exterior, es decir en contacto con su entorno, al que denominamos rizosferas (comunidad de seres vivos que rodean a las raíces), en los animales superiores aumenta considerablemente en el interior (principalmente en el  sistema bucal-digestivo y defensas de otras cavidades que nos conectan con el universo externo).

 Lo mismo ocurre con la alimentación y la absorción de los nutrientes que con nuestro sistema inmune. En las plantas se demanda una superficie exploratoria del suelo enorme con vistas a buscar los nutrientes y oligoelementos esenciales, por lo que las raíces exploran enormes extensiones del medio poroso heterogéneo en donde habitan, es decir el suelo. Por el contrario, en los animales supriores, como los seres humanos, ingerimos el alimento hacia nuestro aparato digestivo, es decir, extraemos los “nutrimentos” en el interior. Debido a que nuestros cuerpos no son elásticos, incrementar  la superficie de contacto demanda empaquetar mejor las superficies, por lo que tanto nuestros intestinos, aunque también cerebros, etc., se pliegan para mantener tal espacio en el menor volumen posible. Y así nuestros intestinos se encuentran repletos de rugosidades para aumentar su  superficie efectiva, como las plantas.

 De cualquier modo, en ambos casos, son los microrganismos que albergamos ya sea fuera (rizosferas) como en el seno de los cuerpos (microbiomas intestinales), resultan ser  los ingenieros imprescindibles para llevar a cabo toda la tarea, ya hablemos de vegetales o animales. Si tal ecosistema funciona mal, tanto unos como otros enfermarán, de uno u otro modo. Sin tales pequeños bichitos, los seres superiores moriríamos.   Por lo tanto, podemos considerarnos como Individuos y Ecosistemas o Individuos-Ecosistemas, aunque desde otros puntos de vista también convenga a veces conceptualizar a los ecosistemas como organismos individuales. Pues bien, como “individuos-ecosistemas”, si las otras especies del ecosistema se ven perturbadas, se suele perjudicar al conjunto. En consecuencia, no os extrañe la noticia que os mostramos hoy abajo y que no deja de ser más que un botón de muestra, ya que como se ha demostrado, ¡somos lo que comemos!: Los microbios de tu estómago afectan a tu salud mental. El problema estriba en que la sociedad industrial produce e menudo alimentos de mala calidad, y con harta frecuencia contaminados, lo cual daña el microbioma intestinal. Empero lo mismo ocurre a las plantas, por el exceso de fertilización, plaguicidas, pesticidas, la impenitente manía de los biotecnólogos de tocarles los genes, etc. Como ya os comente en otra ocasión sobre el debate de los transgénicos, han sido ya dos los expertos/as que, sin pronunciarse a favor ni en contra de estos productos me comentaron personalmente  que podían atestiguar que las rizosferas de las especies vegetales modificadas genéticamente cambiaban radicalmente la composición de las especies que conforman sus microbiomas rizosféricos respecto a las no transgénicas de las que partieron. ¡Mal asunto!. No sabemos mucho del metabolismo humano. Ahora bien, día a día aumentan los es estudios y evidencias acerca de que muchas enfermedades humanas se encuentran asociadas, a modificaciones de los microbios de los intestinos (o a la pérdida de la capacidad de absorción de las paredes de nuestros aparatos digestivos). Y en este punto considero que es una gran noticia que comencemos a reconocer que nuestra salud depende no solo de nuestro mortal cuerpo humano, sino también, de los ¡socios ecosistémicos! que colaboran en su salubridad. Lo mismo ocurre a las plantas cuando no se las nutre adecuadamente, como demuestra esa disciplina a la que denominamos nutrición vegetal. Personalmente considero que existen al menos algunos principios universales en lo que respecta a la salud y nutrición de plantas y animales que debían ser identificados, estudiados y catalogados.

 Hoy nos venden hermosos y enormes frutos (por ejemplo) con tamaños descomunales respecto a los que utilizábamos para alimentarnos décadas atrás. No dejemos que nos estafen: “las apariencias engañan”. Ni saben igual, ni contienen los mismos nutrientes y oligoelementos, e incluso pueden estar contaminados con hormonas y otras “delicatesen”, para que nos “entren por los ojos” y los adquiramos. De aquí de nuevo que abundemos en nuestro blog  a cerca de las bondades de los alimentos “genuinamente ecológicos”.  Pero vayamos al otro lado del espectro.

 Sabemos que la obesidad comienza a ser un gran peligro para la humanidad,  que en parte oscila entre el sobrepeso y la desnutrición famélica. Sin embargo se ha demostrado que las dietas hipocalóricas hacen menos daño que el exceso de calorías. Son muchos los ciudadanos que prueban dietas de adelgazamiento tremendamente dráconianas, pasando de unas a otras, rápidamente, si no funcionan como esperan. Pero si una es rica en hidratos, otra en grasas y otra en verduras, lo que puede ocurrir es que el microbioma intestinal  ”se vuelva loco”, es decir se resienta o dañe seriamente, aspecto sobre el que no he visto demasiados estudios. Una cuestión es entender que adelgazar muy rápidamente no suele ser positivo y otra bien distinta comprender como los cambios bruscos de dieta pueden afectar al susodicho microbioma y como corolario a nuestro organismo. Más aún, se nos venden ciertas prácticas quirúrgicas gastrointestinales al objeto de reducir la absorción de nutrientes, como la denominada  cirugía de acortamiento intestinal, entre otras, que ineludiblemente son desaconsejables, a no ser que la obesidad sea producida por otra enfermedad aun peor. Se trataría de una práctica equivalente a la de cortar parte de las raíces (y sus rizosferas) al objeto de que vegetal “engorde menos”. Sin embargo ni las rizosferas ni nuestros biomas son homogéneos a lo largo de toda su extensión superficial, estando repletos de micro-hábitats con sus respectivos micro-ecosistemas asociados, especializados en realizar diferentes funciones que aun conocemos mal o desconocemos por completo. Actuar sin entender los efectos resultantes de nuestras acciones resulta ser una actividad muy peligrosa.

 Terminaremos señalando que con nuestros sistemas inmunes ocurre lo mismo, siendo estos microbiomas y rizosferas parte de los mismos. ¿Hasta qué punto la mentada “perturbación transgénica” de las plantas las hace más susceptibles o vulnerables a ciertas enfermedades que con anterioridad apenas les afectaban?. ¿Hasta qué punto las afectan en la eficiencia de la asimilación de nutrientes?.

Se trata de temas no excesivamente abordados por la ciencia contemporánea, pero que, en mi opinión, necesita que se les preste una mayor atención. Os muestro abajo ciertos post relacionados con el tema, la noticia aludida y el párrafo de una tesis doctoral que nos hace ver la importancia de la superficie de nuestros apartados digestivos a la hora de absorber nutrientes, que no deja de ser exactamente el mismo que la ampliación de la superficie que pueden explorar las plantas asociándose con esa parte de la rizosfera a la que denominamos micorrizas.

Lo dicho, existen principios posiblemente universales que nos ayudarían a comprender mejor o a modificar el marco conceptual del que partimos hoy en día.

Juan José Ibáñez

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¿Afectará el calentamiento climático de forma similar a los suelos y la vegetación?

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Una Violeta recogiendo Violetas. Los ramitos de Violetas son un clásico de la cultura tradicional madrileña. Con diferencia el mejor contenido de este post. Febrero 2017 Madrid. Foto: Juanjo Ibáñez

 Cuando lee uno noticias como la de hoy  (Future climate change will affect plants and soil differently), en una revista de la categoría de Nature, se pregunta si  una buena parte de los investigadores implicados saben lo que realmente es un suelo, ya que parece que no. ¡Ni idea! No he leído el texto original completo, empero si alguien se ha atrevido a leerse los post de esta bitácora sobre geografía de suelos, comprenderá que los resultados son obvios, triviales, mientras que las conclusiones expuestas ponen los “pelos de punta”. Yo casi vomito, lamento decirlo, pero es así.  Trabajos hechos para engrosar los CV, ya que en lo que respecta al progreso de la ciencia ¡nada de nada!. Lo único que ha avanzado en los últimos años en la materia sobre la que versa la nota de prensa, es la gran suma dinero dispendiado con la moderna tecnología. Las Nuevas botellas cuestan más que el vino viejo que contienen. Del mismo modo, lo que ha retrocedido dramáticamente resulta ser el conocimiento de los denominados expertos en materia de cambio climático y suelos. Y cuando se es ignorante se espetan preguntas estúpidas. Todo lo dicho en “Nature Reports”, o al menos en la nota de prensa debe tirarse a la basura (que además resulta ser muy confusa y confundente: contrastar con el resumen de la publicación científica), por cuanto es tóxica pra los lectores habituales de esta humilde bitácora. Hablaremos del efecto de un calentamiento climático y/o sequia sobre la vegetación y suelos en un gradiente climático del continente europeo.

 Pero aclaremos antes de todo, que resulta imperativo que los autores de los artículos exijan a los periodistas el manuscrito previo a su publicación, como lo hago yo, pues de no hacerlo son responsables tanto unos como otros. Pero en este mundo en donde la imagen vale más que el contenido…. La auto-complacencia por salir en la foto de los medios de comunicación, deviene en uno de los peores enemigos del pensamiento crítico que a los científicos nos presupone (pura leyenda urbana, al parecer).

 En primer lugar, comparar como responderán dos recursos naturales tan dispares como suelos y vegetación, aun que unos influyan en los otros, resulta absurdo. ¿Cómo se comparan dos estructuras tan distintas?.

 Abajo he traducido el texto en inglés mediante el traductor google, sin esmerarme lo más mínimo, ya que con los dedos de una mano me tapaba la nariz, de puro asco. Como veréis abajo una de las autores del estudio, nos habla de suelos encharcados y con formación de turba. Hablamos pues, ya sea de Gleysoles, ya de Histosoles. Por el contrario en el gradiente estudiado por los firmantes del artículo nos informan de suelos “secos” (¿?). En las zonas más áridas de este continente, como en los demás, dominan los Calcisoles, Gypsisoles, Solonchaks y otros edafotaxa que podéis ver en el siguiente post: Paisajes con Suelos Desérticos en Europa. Hablamos de dos mundos distintos desde cualquier punto de vista “racional”.

 La mayoría de los microrganismos unicelulares y pluricelulares (nematodos, colémbolos, etc., etc.) que habitan en el msuelo son acuáticos (aunque la tierra nos parezca bastante seca), por lo que si no hay agua desaparecen o pasan a formas latentes con diversas estrategias hasta que les rocíe el oro azul, y su actividad renazca, como florecen las flores. Del mismo modo, la temperatura del suelo disminuye rápidamente en profundidad, amortiguándose severamente, en contraste a las fluctuaciones que padece el mundo aéreo, tanto a lo largo del día, como de un ciclo anual. Confundir sequía con aumento de temperaturas se me antoja otro dislate desde un punto de vista científico. Sin embargo, el exceso de agua (anegación, encharcamiento) es tan dañino como su carencia. En otras palabras, la aridez resulta ser tan dañina como la paludificación (encharcamiento y acumulación de carbono) en el medio edáfico. Si en condiciones de sequedad extrema el ecosistema suelo casi paraliza su actividad,  siendo la materia orgánica escasísima, debido a la también pobre  biomasa vegetal,  lo mismo ocurre en los suelos encharcados de agua, si bien allí la materia orgánica no se descompone y como corolario se acumula. Por lo tanto en los de Gleysoles, e Histosoles del norte de Europa el descenso de la capa freática, permite la existencia de un suelo aireado y con humedad, favoreciendo el metabolismo biosférico (por ejemplo, la productividad primeria de la vegetación), es decir sacando al ecosistema suelo de su letargo, y facilitando pues la descomposición de la materia orgánica allí acumulada. Por el contrario, conforme el clima se hace más seco,  la falta de agua o una sequía prolongada, frenera la producción de la biomasa aérea, dando lugar a una ralentización extrema en la actividad biológica del suelo, tanto por falta de alimento, como de agua. Así pues, ya sean sequías prolongadas o un incremento de aridez, mejorarán la producción de los ecosistemas encharcados (que no húmedos) y una drástica reducción en los “secos”. Ya os expusimos diversos mapas y proporcionado abundante información sobre todos los tipos de suelos en Europa. En nuestras categorías (i) Taxonomías y Clasificaciones; (ii) Geografía de Suelos y megageografía y (iii) Curso Básico: Tipos de Suelos del Mundo, disponéis de toda la información necesaria para llegar a las mismas conclusiones vosotros mismos. Por lo tanto, resulta ridículo ¿descubrir?, como se alega en la nota de prensa, que: “ha quedado claro cómo la presión de los factores del cambio climático puede actuar de manera diferente y a veces incluso opuesta a través de estas condiciones” (refiriéndose al gradiente climático analizado). Obvio, trivial y banal. Afortunadamente el comentario del otro autor, en este caso español, al menos no son horripilantes, tan solo banales. Veamos dos ejemplos hilarantes.

 Del mismo modo, una tal Sabina, autora del estudio defiende que:. “Soil water plays a critical role in wet soils where water logging limits decomposition processes by soil biota resulting in a build-up of soil carbon as peat”. Traducido del suajili: El agua de los suelos tiene una importancia crítica en los “suelos húmedos ¿? (quiere decir encharcados, (pero su formación no da para tanta sutiliza) en donde el encharcamiento (ahora sí) limita los procesos de descomposición de la biota edáfica, y como corolario la materia orgánica se acumula en forma de turba. Lección de parvulario. Sin embargo la superficie de suelo cubierta por de Gleysoles, e Histosoles, incluso en el norte de Europa, a no ser que nos acerquemos al círculo polar ártico es ostensiblemente menos que la de los “secos”, es decir “no anegados por el agua”. Por lo tanto este ejemplo no me vale, ya que deviene en sacar conclusiones banales de los extremos de un continuo. Empero aquí entra en juego el gran Pope, al ilústranos en que 2 + 2 = 4, al clamar: “These results emphasise how sensitive soil processes such as soil respiration are to environmental change”. Os lo traduzco por cuanto este sí es un verdadero hallazgo precolombino: “Estos resultados enfatizan hasta qué punto son sensibles procesos tales como la respiración del suelo a los cambios ambientales”. Y el sabio se quedó tan orondo y satisfecho.  Si, el gran cerebro de este ejemplar acaba de rizar el rizo de la obviedad, alcanzando lo sublime, ya casi una divinidad digna de ser esculpida en oro y adornada de diamantes.

Si deseáis una información más sencilla y clara sobre esta iluminada investigación os recomiendo que leáis tan solo estos dos post de nuestro blog: (i) Desertificación en el Sur de Europa y en el norte ¿Qué?: Polvo versus Barro; (ii) Meta-Análisis: Suelos y Cambio Climático (Un Nuevo Estudio).

 En mi opinión, y al menos en lo que se refiere a la relación entre ecología, suelos y cambio climático, Nature y Science, han caído tan bajo que resulta difícil imaginarse algo tan rastrero. ¡Triste, lamentable! Al parecer confunden el suelo con “tener la creatividad por los suelos”.

 Juan José Ibáñez (más…)

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Nuestro futuro Está en Peligro: Salvar el Suelo (Una Iniciativa Ciudadana)

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Este post tan solo pretende animar a todos los ciudadanos a que nos ayuden a salvarse ellos mismos y a todos. Como ya os comentamos en otro post: “Materia orgánica del suelo y cambio climático: La Iniciativa 4×1.000 (Misión Imposible)”, considero que no se trata de una de las acciones más acertadas que podrían haberse llevado a cabo. En cualquier caso, más vale algo que nada. Yo ya firmé hace unas semanas. Sin embargo, hace pocos días, la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo nos ha enviado a todos los socios la carta que os reproduzco abajo.  Esta habla por si sola, por lo que no voy a abundar más en el tema. Eso sí, esperemos que en Latinoamérica se lancen iniciativas de este tipo, si no lo han hecho ya.

Una firmita por favor……

Juan José Ibáñez

Carta de la SECS

Estimados socios,

 El coordinador de la campaña People4Soil se ha puesto en contacto con la SECS para solicitar nuestro apoyo y conseguir un millón de firmas para septiembre 2017.

 People4Soil es una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) sostenida por más de 400 asociaciones, que solicitan a la UE legislación específica para conservar el suelo, ya que no hay ninguna directiva ni reglamento común europeo que proteja el suelo. La creación de esta iniciativa surge de la necesidad de canalizar esta demanda mediante la única herramienta oficial de la UE para que los ciudadanos propongan nuevas leyes. Para conseguirlo, la CE exige un millón de firmas procedentes de al menos siete países.

 Podéis encontrar más información en el enlace: https://www.people4soil.eu/es. En este enlace podéis ver el número de firmas que se van recogiendo.   Aquí debajo tenéis la “Newsletter” completa que han enviado

 Hola,
Hay algo que nos rodea y es esencial para la vida, aunque pocas veces nos acordemos de ello: la tierra. La tierra es un recurso valioso que alimenta el planeta pero vive bajo la amenaza constante de la industria, la sobreexplotación agrícola, los pesticidas y la pérdida de biodiversidad.
A pesar de su gran importancia, y aunque parezca mentira, todavía no existe una ley europea que proteja la tierra. Debemos salvaguardarla para proteger a las personas, plantas y animales. Al fin y al cabo, todas las formas de vida dependen del estado de la tierra. Sin ella, no hay futuro.
Pedimos a la Unión Europea que proteja la tierra del cemento, la contaminación y los intereses especulativos de multinacionales y naciones. Para ello, nuestra comunidad junto a más de 400 asociaciones de toda Europa formamos la coalición “People 4 Soil“. Juntos, hemos canalizado nuestra demanda a través de una iniciativa ciudadana europea, la herramienta oficial de la UE para que los ciudadanos propongan nuevas leyes. Para este tipo de iniciativas, necesitamos que nos des más información de la requerida para firmar una petición corriente, debido a las estrictas normas estipuladas por la UE. ¿Nos ayudarías añadiendo tu nombre a la iniciativa ciudadana?

En Europa, durante los últimos 50 años, se ha recubierto con cemento una zona del tamaño de Hungría para construir viviendas y crear más industria. La situación empeora día a día. con la urbanización desenfrenada, la industria y la agricultura intensiva. Estamos acabando con la tierra de nuestro planeta a un ritmo alarmante. La tierra que se destina a la urbanización es solo la punta del iceberg, ya que las amenazas son múltiples

Más de 250.000 emplazamientos están contaminados con químicos.

Casi la mitad de suelo agrícola está amenazado por la reducción de las capas de humus.

Millones de hectáreas están dañadas por la erosión del viento y las lluvias.

En muchos países mediterráneos la desertificación está ganando terreno.

 Europa tiene la obligación de conservar su recurso natural más preciado: la tierra.

La iniciativa ciudadana europea es el canal oficial para que los europeos de a pié puedan instar a los legisladores europeos a que actúen sobre un asunto. Para lograrlo, la Comisión exige un millón de firmas procedentes de al menos siete países. Si queremos proteger la tierra en Europa, os necesitamos a todos y cada uno de vosotrosLa iniciativa ciudadana europea es una de nuestras nuevas estrategias de acción. ¿Nos ayudarías a proteger la tierra firmando esta iniciativa ciudadana?

Raúl Zornoza

Secretario General de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo

Departamento de Ciencia y Tecnología Agraria; Universidad Politécnica de Cartagena; Paseo Alfonso XIII 48, 30203 Cartagena; Email: secs@upct.es

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Ciudades Verdes: vegetación en las calles, superficies permeables y vegetación adaptada

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 (Madrid+Natural)

En nuestros post precedentes sobre el proyecto del Ayuntamiento de la Ciudad de Madrid para conseguir una ciudad más verde, saludable y sostenible  (Madrid+Natural), ya editamos varios que relacionamos abajo, quedando aun varios más. Repetimos, los contenidos de esta serie de post pretende ser igualmente útiles para otras grandes ciudades del mundo en general, siempre y cuando los países no deban hacer frente a necesidades mucho más apremiantes, como en casi todos los del tercer mundo. 

Relación de post previos

Ciudades Verdes, Ciudades Ecológicas: Urbanismo resiliente

 Ciudades Verdes: Tejados y Cubiertas verdes y/o sostenibles

Ciudades Verdes: Los Huertos Urbanos

 Ciudades Verdes: Fachadas verdes y fachadas ajardinadas a gran escala (¿Suelos verticales?)

 Ciudades Verdes y Jardines Urbanos: Carta Abierta a Manuela Carmena

Reiteramos también como los objetivos pueden sintetizarse con unos párrafos que hemos mostrado en todos los post anteriores sobre las deseables ciudades verdes. cuyo  Los que leyeron algunos de ellos pueden omitir su lectura:

Manuela Carmena, la alcaldesa de la Ciudad de Madrid, junto a su equipo municipal ha presentado públicamente un ambicioso plan denominado Madrid+Natural, cuyo objetivo reside en que esta urbe llegue a convertirse, en la medida de lo posible, en una ciudad verde, proponiendo diversas iniciativas al respecto como lo purden ser las fachadas ajardinadas, cubiertas sostenibles, urbanismo resiliente,azoteas frescas, infraestructuras verdes, vegetación en las calles, restauración de riberas, superficies permeables, huertos urbanos, vegetación adaptada, revegetación de solares, bosques urbanos, sombreados estacionales, microclimas con agua, áreas inundables, drenaje sostenible. Los contenidos de cada una de estas iniciativas pueden descargarse pinchando en sus respectivos enlaces o conjuntamente. Incluso se ha colgado de la Web del ayuntamiento una versión en inglés.

Se trata de una idea loable aunque tras intentar llevar a cabo una serena reflexión, entiendo que no no es oro todo lo que reluce”:  ¿resultan viables?, e incluso en el algunas de las propuestas concretas: ¿Cabe la posibilidad de que para nuestra sorpresa sean contraproducentes?. A menudo lo que sobre el papel parece una maravilla, en la práctica podrían tornar en pesadilla,.  Y nos referimos a todo lo que leemos en la prensa y visionamos en televisión, al margen de este programa denominado Madrid+Natural.

 Conforme voy redactando post, aumenta mi desconcierto sobre los contenidos de Madrid+Natural. Si bien tengo la idea de terminar con una última entrega en la que os explicaré mi valoración personal, Francamente, poco a poco me voy desencantado con la estructura bastante anárquica de estos documentos. En ocasiones pienso que muy bien podrían haber sido escritos por algún nórdico, cuyos conocimientos acerca de la realidad ambiental y cultural de la Ciudad de Madrid brillan por su ausencia.  No dudo de las buenas intenciones de los redactores aunque sí de la idoneidad de la estructura del documento e incluso si realmente conocen bien esta ciudad. Pero vayamos sin más dilación sobre los temas que abordaremos someramente hoy:  Vegetación en las calles, Superficies permeables, Vegetación adaptada y Bosques urbanos.

 Respecto a la  Vegetación en las calles, tan solo mentar que conforme a la ideología de los alcaldes y alcaldesas precedentes,  han aumentado y disminuido arrítmicamente. Nada que objetar al reverdecer en la ciudad, como es lógico, ya que sus beneficios son indudables. Sin embargo, estamos ante un texto sumamente breve y retórico, sin iniciativas concretas, no dice mucho ¿verdad?. Ya hablaremos sobre el sentido de pertenecía y la participación ciudadana, debido a que como ya que como hemos mentado, en materia de urbanidad, esta ciudad corre cuesta abajo vertiginosamenteLa insistencia acerca del cambio climático que aparece en casi todas las iniciativas se me antoja espuria, ya que el primer y principal objetivo estribaría es conseguir una ciudad verde, sostenible y limpia, pero ninguna de estas tres facetas se cumpleNo  es necesario apelar al cambio climático con vistas a alcanzar una ciudad más sustentable. Simplemente ante la degradación sufrida y la galopante contaminación que padece Madrid, urge a intervenir con todos los medios a nuestro alcance con vistas a frenar el alarmante proceso, como también ocurre en París, Londres y otras mega-ciudades. Ahora bien, dado que para alcanzar tales objetivos se requeriría más de una década, cualquier programa que merezca llevar tal nombre debe ir precedido de u acuerdo consistorial formato por todas las fuerzas políticas y sociales que alcance varias legislaturas. Sin embargo estos compromisos brillan por su ausencia en el mundo latino. Si no se logra tal implicación, todo tornará en papel mojado.

La insistencia por los carriles para bicicletas y “otros transportes alternativos”  es viable en los barrios periféricos pero no en el centro del núcleo urbano. Tengo la impresión de que nadie de los redactores de la iniciativa vive en el centro de Madrid, ni ha visto como se planificaron estos carriles para bicicletas en otras ciudades del norte de Europa. Tampoco al parecer los usuarios, ya que han convertido transitar las aceras del casco urbano en un deporte de alto riesgo para ancianos y niños. No se trata ya de la falta de infraestructura, sino de la carencia absoluta de urbanidad por parte de un gran número de usuarios. En la ciudad de Barcelona, un agrio debate se ha abierto. Francamente ha visitado por motivos laborales más de una veintena de grandes ciudades europeas y jamás he visto tal falta de respeto e imprudencia. Pero volveremos a cargar las tintas en otro post sobre un tema de suma gravedad: las reglas de urbanidad vialtan solo las recordamos los ciudadanos de mayor edad, y no todos. Lo que debía ser el primer mandamiento de los ciclistas,  se ha esfumado por no decir que resulta violado sistemáticamente. O enseñamos a como se debe transitar, o comenzarán a proliferar los accidentes como los de la recién fallecida diputada de Junts per Sí y eso que el causante iba por un carril de “bicis”, muy raros en el centro de Madrid. Yo personalmente ya he visto el atropello de dos ancianos(as).

Reiteramos que en diversos barrios periféricos pueden hacerse progresos pero en otros muchos no. Con vistas a analizar el impacto real sobre la vida de los ciudadanos se requieren cifras, diseños, etc., que no buenas palabras. Una vez más se vuelven a retomar, como en otras iniciativas, ejemplos, foráneos, cuya implementación dista mucho de adaptarse a nuestro ambiente e idiosincrasia.

Mucho de lo anteriormente expuesto también sería válido para otros apartados como en de Superficies permeables. Sin embargo, si encuentro viable que extensas zonas de la capital pueden ser pavimentadas poco a poco con las mentadas tecnologías que señala el apartado. De nuevo faltan datos y sobra retórica, como la del caso que relatan de Melbourne. Abundan las aceras muy estrechas, estando a demás invadidas por las terrazas de bares y restaurantes, hasta tal punto que en momentos de transito activo, se producen micro-atascos. Si se añaden maceteros., etc., los viandantes deberán volar para moverse de un lugar a otro. Sin embargo volvemos a reiterar por enésima vez, que muchos árboles desaparecieron en el pasado, debido a la mala urbanidad de los conductores de vehículos a motor a la hora de aparcar. De nuevo las reglas de urbanidad vial han pasado al limbo de los justos, cuando necesitan ser el punto de partida de cualquier iniciativa que demande la participación ciudadana. No se trata de echar toda la culpa a los gobernantes, que la tienen en buen medida, sino también demandar de los vecinos un comportamiento acorde con los objetivos que explotan los documentos.

 Por lo que respecta al apartado de Vegetación adaptada, cabría mentar que, efectivamente debieran utilizarse especias autóctonas y resistentes a los contrastes estaciones, aunque resultaría más difícil que lo fueran a la polución atmosférica, mientras lamentablemente una parte considerable de la ciudadanía las utiliza los espacios alrededor del arbolado callejero como vertedero. El problema estribaría ahora en erradicar la enorme “diversidad” de especies ornamentales que trufan la ciudad, varias de las cuales son alergógenas.   Llama la atención que en el texto se mencionen especies tales como el algarrobo catalogándolo especie a introducir ya que  fundamentalmente crece en ambientes marítimos (Madrid se ubica en ambientes continentales) o el abeto pinsapo, por cuanto tan solo hace falta leer Wikipedia para entender que Madrid no debería ser un hábitat idóneo para su crecimiento. En cualquier caso, debemos añadir que aprobando el uso de especies autóctonas como las señaladas, el ciudadano debe entender que gran parte de las mentadas son de crecimiento lento, por lo que se tardarán varias dedadas con vistas a disfrutar de su sombra.

 Finalmente, mención especial reclama el apartado dedicado a los Bosques urbanos. Justamente la ciudad de Madrid disfruta de algunos bosques urbanos extensos con vegetación natural en sus dominios como lo son El Monte del Pardo y la Casa de Campo. Otros como el Parque del Buen Retiro, ya en el centro, albergan plantas exóticas, como ha sido frecuente en este y otras zonas verdes de las urbes de Europa. También cabe añadir el más reciente corredor verde de Madrid Rio que bordea tramos del Río Manzanares. Otros son de menores dimensiones, aunque que no dejan de ocupar áreas nada despreciables. Incluso varios de ellos aun son poco conocidos por los ciudadanos, algunos de gran belleza como el Capricho der la Alameda de Osuna. En otras palabras Madrid goza de amplias zonas verdes aunque no palien el galopante deterioro de la calidad del aire en el centro de la ciudad.  Nada de esto aparece en Madrid+Natural. No me parece fácil ampliar más aun estas zonas en el centro, aunque siempre es posible en la periferia. Al leer el texto de Madrid+Natural, Personalmente tengo la impresión de que los redactores no han hecho evaluación alguna de lo que Madrid dispone y de lo que carece, como si un experto nórdico hubiera hecho un informe en un mes, si apenas conocer la ciudad.

 También resulta bastante criticable hablar de bosques, en lugar de masas forestadas o forestales, que no es lo mismo. Debemos instruir al ciudadano, no confundirlo, hablando a menudo de corredores de biodiversidad, fauna silvestre, etc., que pueden acaecer por la periferia (por ejemplo en El Monte del Pardo y la Casa de Campo), pero jamás en las zonas verdes del casco urbano. Y así no queda nada claro frases como “aumentar la cobertura arbórea con el objetivo de alcanzar un 60% de copas de árboles en la ciudad dentro de 20 años “. ¿Y qué decir acerca de crear bosques sobre los  vertederos ya rellenados y sellados?.  Ser trata de un asunto conflictivo, del que los ingleses han sufrido lamentables consecuencias, al crear parques y zonas polideportivas que a la postre han dado lugar a problemas de salud en varios casos.  No es el momento y lugar para hablar de la problemática de la estructura y dinámica de los vertederos (obviamente siempre alejados del centro urbano). Sin embargo, no se puede hablar de ellos alegremente de convertirlos en ¿bosques? Urbanos sin tener en cuenta los riesgos que conlleva el uso del suelo sobre los mismos.

 Resumiendo, algunas ideas interesantes, otras no, basados sobre una texto que no deja de ser una declaración de intenciones un tanto desnortadas, sin que se observe el menor atisbo de valoración alguna de la situación actual y como cada medida puede mejorarla. Afortunadamente ya quedan pocos post por redactar, por cuanto mi humor comienza a decaer según prosigo la lectura de los contenidos de   Madrid+Natural.

 Juan José Ibáñez

 Abajo os muestro los contenidos de los documentos que hoy mentamos de Madrid+Natural……..

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EL MISTERIO DEL MAÍZ O CINTLE: ENTRE EL ANÁHUAC Y EL TAHUANTINSUYO I (Régulo León Arteta)

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Cabeza de serpiente rodeada de hojas de maíz. Quetzal papalotl de la populosa urbe Teotihuacana Fuente:http://arquehistoria.com/wp-content/uploads/2013/04/quetzalcoatl-teotihuacan.jpg

En el continente americano existieron varias áreas culturales. Hasta donde ahora sabemos sobresalieron el Anáhuac y el Tahuantinsuyo. El primero comprendió el centro de México y Centroamérica, mientras que el segundo la cordillera Andina. Aunque estas culturas son relativamente recientes, ya que se están observando la concurrencia de muestras de la  actividad humana, desde hace más de 200.000 años, como en Valsequillo, Puebla (México) y Toca da Esperança (Brasil).

 Por otra parte, existen evidencias de que hace 65 Millones de años, en el Cenozoico (vida reciente)  aparecieron los primates, cuando el continente sudamericano estaba casi unido al africano. En el Mioceno, ambas masas continentales aún permanecían próximas, por lo que ambas biotas atesoraban rasgos de considerable similitud. Así, el reciente descubrimiento de dientes de monos, de hace veintiún millones de años en América del norte, procedentes de Sudamérica según Bloch y colaboradores, si bien no confirma la presencia de ancestros del animal humano, si plantea tal posibilidad. Porque este bicho es por naturaleza curioso, hasta que lo llevan a la escuela, parafraseando a Bernard Shaw.

 Mientras que en Eurasia se privilegió el pastoreo y el monocultivo extensivo, en este continente lo fue la agricultura intensiva y diversificada. Así los Collaguas en el Cañón del Colca, perfeccionaron al extremo a lo largo de seis mil hectáreas, el sistema de riego de cultivo en terrazas, sostenidas por las raíces de la vegetación natural arbórea,  y así, en el antiguo territorio que hoy coincide más o menos con las fronteras de Perú, pudieron alimentarse todos sus habitantes según Brailovsky.

El cultivo del maíz (Este vocablo se deriva de mahiz para los Taino (nobles), una de las ramas de los Arawaks caribeños) en las denominadas milpas, es uno de los ejemplos más representativos de la diversificación condicionada por el ser humano en el continente. La obtención de esta especie (de los anónimos fitomejoradores nativos, ya patrimonio de la humanidad) es una de las hazañas, a la que resulta difícil encontrar parangón en el mundo. Aunque el nombre más cercano al original es en náhuatl (una de las lenguas dominantes en el Anáhuac) es Centli. Esta labor la han devaluado, aun personajes de esas tierras, como el porfirista mexicano Alonso de Bulnes, ninguneando al maíz frente al trigo. Por otra parte, resulta que el manejo humano de esta especie, ha sido de una magnitud, que podríamos calificarla de inusitada a escala mundial, junto con la Palma Pupunha, brasileña, que ya no pueden reproducirse sin la intervención humana.

 Con todo y ello, el maicito, como algunos campesinos mexicanos lo llaman, o maíces criollos como algunos “técnicos” ignorantes lo denominan al objeto de diferenciarlos de sus “cultivares mejorados”, aunque que han beneficiado por milenios a muchos humanos en el mundo, corren el riesgo de que sus semillas sufran el peligro de terminando ser propiedad de unos mercachifles inescrupulosos (léase multinacionales del agronegocio).

 En la milpa, desde la época pre colombina, se cultivan simultáneamente semillas seleccionadas de cosechas anteriores, de cecentli (1) de periodo corto, medio y largo, leguminosas como el frijol y cucurbitáceas como la calabaza. Estas tres especies se aprovechan tanto maduras y aun inmaduras, pero en el caso de la última, hasta sus flores. Muchas plantas que para algunos son malezas, también son aprovechadas como alimento humano. Algunas son ricas en Omega 3, como las verdolagas Portulaca oleracea, o en proteínas, como los quelites Chenopodium sp. Mención aparte merecen, los aromáticos y sabrosos jitomates y chiles silvestres. Además, por no extendernos, soslayaremos hablar de numerosas plantas medicinales como el Árnica, etc.

 La siembra de semillas de centli, con tres periodos de cultivo, como nos compartía el insigne etnobotánico Efraim Hernandez Xolocotzi, es una estrategia de sobrevivencia, ya que permite con la de ciclo corto, asegurar una cosecha aun en caso de sequía. Mientras que los monocultivos del centl, de un solo ciclo, son aberraciones comerciales y antiecológicas proclives al abuso de las aplicaciones de agroquímicos.

 La certeza de la antigüedad del cultivo del centli y su localización en el Anáhuac, se encuentra fuertemente limitada por la facilidad de su degradación, aun de los populares entre los arqueólogos,  granos de polen. A los cecentli silvestres se les atribuye una antigüedad de 80 mil años de antigüedad, aunque la hazaña de su mejoramiento genético, quizá ocurrió en las alturas del sur de México y Centroamérica. Es innegable su relación con el teocintle. Así el último, todavía a finales del siglo antepasado, aún era utilizado en Chihuahua, con el propósito de mejorar la producción del centli según nos informa Lumholtz.

 Hasta hace poco tiempo se reconocía que……. (más…)

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Descomposición de la materia orgánica del suelo, cadenas tróficas y megafauna

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Megafauna y ecosistemas prístinos. Fuente: Fuente Geocurrents: Pleistocene Re-Wilding: Environmental Restoration or Ecological Heresy?

 La mayor parte de los expertos en ciencias del suelo caemos en el “pecado mortal” de interpretar los procesos de descomposición de la materia orgánica en los ecosistemas naturales, soslayando la estructura de la cadena trófica que habita sobre el. Con harta frecuencia pensamos en la composición química de la vegetación y si sus propiedades resultan ser más o menos favorables como sustento de los organismos del suelo, el clima, los usos del territorio, y últimamente, para mi martirio, el soporífero cliché del cambio climático. Sin embargo, si deseamos “acercarnos” a entender que ocurría en los ecosistemas prístinos, faltan otros elementos, y en especial la estructura de las cadenas tróficas que atesoraban. Pero no es así. ¿A qué viene a cuento esta crítica? De eso versa este post, ya que el tema puede calificarse de cualquier forma menos de baladí.

 Como os hemos mentado en una serie de post, el hombre paleolítico generó la extinción masiva de la mayor parte de la megafauna de casi todos los continentes. Y al hacerlo, transformó los ecosistemas, afectando de paso al clima y a toda la biosfera. En consecuencia, los ecosistemas actuales, en su mayor parte, no corresponden a lo que cabría esperar sin la presencia humana. Hablar pues en general de ecosistemas prístinos carece de sentido en la mayoría de los casos.   Como  corolario, tampoco deberíamos usar el concepto de suelos prístinos, en lugar de naturales, salvo en contadas “excepciones”. Y reitero que todo reside en nuestra falta de atención a las cadenas tróficas. Simplificando mucho, podemos alegar que estas últimas se encuentran compuestas de depredadores (carnívoros), sus presas (mayoritariamente herbívoros), las plantas de que se alimentan los últimos, invertebrados, microrganismos, etc. En un ecosistema saludable (aunque lo mismo ocurre en la demografía de las sociedades) al razón número de individuos/unidad de biomasa desciende conforme escalamos eslabones a lo largo de la cadena trófica, por lo que también solemos referirnos a ellas como pirámides tróficas o poblacionales. Pues bien, el hombre paleolítico dio buena cuenta tanto de los carnívoros como de los herbívoros naturales de gran tamaño, colapsando  a menudo la estructura biocnóticas de los ecosistema, que dejo pues de ser prístina por definición. Debido a que los herbívoros son necesariamente más abundantes que sus depredadores, al erradicarlos, en la naturaleza dejaron de realizar una de sus principales funciones (aunque también necesidades), que a menudo, se soslaya; la digestión y transformación de gran parte de la biomasa vegetal, que finalmente era devuelta al suelo en forma de detritos, ya considerablemente descompuestos como para que los organismos del suelo terminaran de realizar su trabajo de humificación y mineralización con “normalidad”.  En términos coloquiales, uno puede entender que la dieta de los organismos del suelo, tras la desaparición de la megafauna de herbívoros, comenzó a ser mucho más indigesta y el metabolismo edáfico considerablemente lento y pesado (el atávico ardor de estómago).

 Tan solo hace falta observar los profundos y fértiles suelos de las estepas, pampas, praderas y otras formaciones pascícolas en las que abundan los herbívoros, cuando no son sobre-pastoreadas, para darnos cuenta de que, casi con total seguridad, el metabolismo del suelo y la humificación de la materia orgánica sufrió un severo impacto tras la desaparición de la megafauna. Cuando se cotejan los mapas sobre la fertilidad de los suelos del mundo, el lector observará que gran parte de ellos se encueran sobre esas formaciones herbáceas, salvo si estas medran sobre los viejos suelos de las formaciones cratónicas antiguas, pobres en nutrientes y sin apenas arcillas que colaboren en la retención de agua y nutrientes. De hecho, se necesitan muchos herbívoros con vistas a alimentar a los carnívoros, y tales bestias exigen una abundante fitomasa (biomasa vegetal) comestible, que no madera, leña y hojarasca. Tales circunstancias son más fáciles que acaezcan en espacios abiertos, semi-arbolados o no, que en bosques cerrados. De hecho, los estudios arqueológicos así lo avalan.  Pero también nuestro inconsciente. Se han realizado investigaciones acerca de los paisajes que más acogedores les parecen a los ciudadanos corrientes, habiéndose detectado  que las formaciones sabanoides o adehesadas (conceptos prácticamente sinónimos) las prefereidass. Posiblemente se trate de un vestigio escondido en nuestro subconsciente, reminiscencia de los ambientes en los que vivieron nuestros antepasados más remotos.

 Con la desaparición de la megafauna, la foresta de aquellos ecosistemas se cerraró dando lugar a hermosos y densos bosques. Sin embargo, la descomposición de la materia orgánica y su mezcla con la materia mineral con vistas a generar los agregados del suelo se vio obstaculizada/ralentizada por pura necesidad. Y todo debido a que la desaparición del eficiente microbioma rumiante de los herbívoros dejo huérfanos a los organismos del suelo, que se vieron obligados a hacerse cargo de la mayor parte del proceso de la descomposición de la biomasa y la formación de sustancias húmicas, Y ya se sabe, cuando desaparece un eslabón de la cadena trófica es como si ocurriera lo mismo que en una cadena industrial: el trabajo resulta ser más duro e ineficiente. Los edafólogos necesitaríamos reflexionar sobre este tema, en lugar de considerar que la megafauna es irrelevante en nuestros estudios, a la hora de extraer conclusiones de las pesquisas que llevamos a cabo. No se trata de cultura general, por cuanto al soslayar los contextos, no es infrecuente que nuestras perspectivas se desvíen del camino correcto.

En su momento os expuse este maravilloso ejemplo, que puede serviros para recapacitar: Fertilidad del Suelo y la Cadenas Tróficas: Un Sorprendente Cuento sobre el Mar, Placton, Krill, Salmones, Ríos, Osos y Suelos. Bajo os muestro una relativamente reciente nota de prensa sobre lo que actualmente sucede en reservas naturales de Veracruz. Lo he escogido no porque sea el mejor/peor), sino simplemente agradará a nuestro colaborador Régulo León Arteta que vive por aquellos lares. Cuando se decapita la cadena trófica, incluso en bosques…….

 Juan José Ibáñez     

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Fases de La Colonización Humana de las Américas y las Especies Invasoras

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La mayor especie invasora en Suramérica. Fuente: Colaje Google imágenes

 La noticia de la que vamos a hablar hoy lleva el pasmoso título de: “ Early humans colonized South America like an invasive species”, que traducido del suajili al español castellano vendría a decir: Los primeros humanos que colonizaron América del Sur se comportaron como  una especie invasora o exótica. Debo suponer que algún ingenuo ciudadano que aún se resista a creer que los seres humanos no somos animales se habrá quedado aterrado. Hasta donde mi limitada mente alcanza a entrever, el hombre es un animal, algunos dicen que racional, aunque en mi opinión, si hablamos de especie, se trata de una conjetura que aún permanece por ser demostrada. Hemos invadido toda la tierra emergida y diezmado su biosfera, so pena de descapitalizar su futuro. Sin embargo ese es otro tema de mayor calado. Si como animales, racionales o irracionales, arribamos a otros territorios inhabitados y explotamos sus recursos prístinos, ¿Cómo debería apelársenos?. Pues simple y llanamente como una especie invasora, y si hacemos caso de las evidencias arqueológicas y paleoecologícas de la peor calaña. Resulta palmario que al autor o plumillas, al que se le escurrió el título” cabria llamarle ser humano pero calificarle de racional sería un exceso…… ¿No se encuentra repleta la historia de la humanidad de frases de la siguiente guisa: el pueblo X invadió al pueblo Y?. Otra cuestión deviene de reemplazar sibilinamente invadir por colonizar, o si usted es muy religioso, “evangelizar, cristianiza”, apostolizar”, (digamos pues “domesticar”) etc. etc. Un eufemismo detrás de otro.  ¡basura!.

 Seguidamente, la nota de prensa afirma que la invasión humana de las Américas ha sido distinta de la de Norteamérica, Europa o Australia ¿¿??. Aquí cabría recordar que aún desconocemos exactamente como se llevaron a cabo tales “evangelizaciones”. ¿Más madera a la hoguera!?.

 Eso sí, de ser ciertas otras conclusiones, la investigación atesoraría información de interés, si bien debemos recordar que sobre este asunto la comunidad científica aún sigue debatiendo con el ardor de los “invasores” más fieros y aguerridos, por lo que debemos sopesar los datos con suma prudencia. Los autores del estudio afirman que América del Sur (desconozco si incluyen Mesoamérica y el Caribe) tuvo la gran fortuna de ser “amaestrada”  en dos fases. La primera acaeció, hace 14.000 años, mientras que la segunda hará unos 5.500. En el primer “alunizaje”, aun en plena glaciación, aquellos animales racio/irracionales ocuparon numerosos nichos, y a falta de competencia, su población creció rápida y dramáticamente por todo el continente.  Seguidamente, la noticia nos informa de que, “como especie invasiva”, terminaron siendo víctimas de su propio éxito a consecuencia de la sobreexplotación de los recursos disponibles a su alcance y tecnología (léase rapiña). Y este hecho es el que estos sesudos investigadores denominan “comportamiento típico de especies invasivas”. Menos mal que otros organismos vivos fueron más salvajes que racionales, ya que gracias a ello, las repercusiones en la biosfera resultaron ser a menudo bastante más benevolentes que las derivadas de nuestras acciones.

 La segunda oleada humana acaeció entre los 5.500 y 2.000 años, a la que siguió otro crecimiento exponencial de la población, como resultado de la transición/reemplazo de las culturas cazadoras recolectoras previas, es decir paleolíticas, por otras agricultoras, y por lo tanto neolíticas.  Debería hablar se pues de “domesticación”, que no de invasión¿?. Obviamente no puede esta vez argumentarse nada apelando al uso de especie invasiva, por cuanto ya había seres humanos en el continente. Ahora bien, si las razas humanas las equiparamos a variedades pues…..”Iberoamérica fue atacada por una nueva “variedad invasora de humanos”.  Se trató pues de un simple “apostolado”, de una agricultura masiva (que debió afectar a grandes extensiones), a los que los autores llaman intensiva (que en términos rigurosos sería indefendible). Empero también hablan de comercio entre los moradores de unos asentamientos y otros. ¿Afecto tal repolitización a lo que hoy denominamos selvas vírgenes?. Como hemos mostrado en otro post, investigadores brasileños, en un trabajo mucho más rico en contenido, parecen constatar que así fue. Por lo tanto algunos esgrimirán que el Antropoceno llegó a las Américas por aquellas fechas.

Finalmente, los autores se preguntan hasta que punto la capacidad de carga humana que puede albergar de un territorio, pudo sobrepasarse con las tecnologías que usaban, y su relación con las sociedades contemporáneas.  En fin, prefiero no entrar en esta materia.

 Resumiendo, si ha habido una especie invasiva en este planeta más devastadora que el ser humano habrá que demostrarlo. Simplemente, bajo el lema de moda de las especies invasivas se vende mejor una noticia que aclarando sencillamente que, según los estudios de estos investigadores, se produjeron dos fases en la “culturización” del paisaje latinoamericano por el hombre” (léase degradación de la naturaleza), una llevada a cabo por culturas paleolíticas y otras por neolíticas. De ser cierto, resulta ser un dato interesante, que no tiene nada que ver, ni con el título, ni con el “presunto”  contenido novedoso y ¿probado? de los hallazgos que defiende la noticia.

 En mi opinión, muy personal, hoy la comunidad científica parece que, tras realizar un estudio, primero piensa y repiensa un título impactante y luego redacta un  paper que llame la atención de los periodistas, algo que se me antoja tan espurio como deplorable. ¿Sera mejor tener ocurrencias que ser un científico con mayúsculas?. Por lo que leo en estas y otras noticias, yo diría que así es.

 Por cierto la siguiente fase ya se encuentra en marcha, aunque no se percataran los autores. Hablamos de la abducción por la globalización que afecta a todos los moradores de este planeta. ¿Escribo un paper?; igual hasta cuela en una revista de campanillas, ya que lo que leo…… Empero, no se trata de emular a estos “comerciales”. Prefiero seguir llevando a cabo mi carrera como científico. Os dejo pues con esta exótica noticia…….

 Juan José Ibáñez

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La respiración de suelos urbanos versus naturales y las huellas de la contaminación de las ciudades Industriales

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Fuente: colaje de google imágenes

Si como algunos investigadores comentan, la respiración del suelo es un indicador de su resiliencia, ahora resultaría que los suelos urbanos lo son, mucho más que los naturales. No me parece obvio, por tanto, utilizar respiración como síntoma de resiliencia, al menos por si sola. Hoy analizaremos dos notas de prensa derivadas de otros tantos artículos de investigación. La primera nos advierte que la respiración de los suelos urbanos puede alcanzar en algunas ciudades, como es el caso de Boston, el 72% del CO2 emitido por los propios combustibles fósiles, hecho que no deja de ser tan sorprendente como interesante. Y tales fuentes de CO2 parecen doblar la de los suelos rurales, por lo que de hecho comienzan a ser motivo de preocupación a la hora de mitigar el calentamiento climático. Según el estudio, los altos contenidos en materia orgánica, el espesor del mantillo, y la razón carbono/nitrógeno se encontraban en estos ambientes urbanos/periurbanos positivamente correlacionados con la respiración del suelo, es decir el CO2 que emiten a la atmósfera. Refiriéndose a los jardines domésticos o a las zonas ajardinadas, los investigadores que llevaron a cabo este estudio advierten de que, cuando los propietarios y jardineros añaden enmiendas orgánicas, a los suelos mentados con vistas a que sus céspedes crezcan con vigor ofrecen sabroso alimento, rico en nutrientes, a los microrganismos del suelo y, como resultado, estimulan su crecimiento, pero también las emisiones de anhídrido carbónico a la atmósfera.  Más concretamente, en la ciudad de Boston, detallan que, alrededor del 64 por ciento de los propietarios de viviendas fertilizan el césped, el 37 por ciento el uso de compost o abono orgánico, y el 90 por ciento utiliza “enmiendas” orgánicas del tipo de los mulching (acolchado). Todas estas “opciones, principalmente llevadas a cabo en los espacios verdes, públicos o privados,  se traducen en adiciones de carbono al suelo, promoviendo, como ya hemos comentado, las emisiones de CO2. No obstante, los doseles de los arboles contrarrestan “en parte” este proceso al absorberlo.

De ser cierto, resultaría paradójico, crear zonas verdes en las ciudades con vistas a que sean más sostenibles ambientalmente, cuando en realidad tal iniciativa podría generar efectos de retroalimentación positiva sobre el calentamiento climático. Resumiendo, ¡no hay forma de aclararse! ¿Qué debemos fomentar: asfalto, tierra yerma o zonas verdes?. Para aquellos que defienden que la respiración es un indicador de la resiliencia del suelo, lo lógico sería que sustituyéramos muchos espacios geográficos baldíos por vertederos, ya que estos si emiten CO2, metano y otros gases de invernadero en enormes cantidades. ¡Sin comentarios!. Eso si, los suelos urbanos suelen estar muy contaminados, como ya os hemos reiterado en varias ocasiones. Empero, tengamos también en cuenta que las urbes siguen creciendo en detrimento de los paisajes agrarios y naturales.  ¿Más Co2?

La segunda noticia nos informa de los esfuerzos de las autoridades y vecinos de ciudad de Detroit, cuya economía se derrumbó (de hecho se encuentra en bancarrota) como consecuencia de la decadencia de la industria automovilística antaño, santo y seña de esta ciudad. Por tanto, esta ciudad se encuentra sufriendo una enorme crisis acompañada de un proceso de des-urbanización y éxodo al medio rural. Pues bien, de acuerdo a los investigadores que llevaron a cabo el segundo estudio, entre las herencias de su anhelada edad de oro industrial, se encuentran suelos fuertemente contaminados, lo cual dificulta e incluso impide en ocasiones la regeneración de las infraestructuras verdes de la urbe.  En sus propias palabras: “historia de la industrialización y la urbanización de Chicago dejó su marca en el suelo. El medio edáfico actúa como una esponja, llegando a albergar contaminantes durante muchos años. En Chicago, los residuos procedentes de la fabricación industrial han inducido la acumulación de los productos químico-orgánicos indeseablemente tóxicos, metales pesados y otras sustancias persistentes. Tal hecho plantea serios problemas para la salud humana, animal y vegetal. ¡En fin!: “lo que no mata engorda”.

Como puede observarse, generar ciudades verdes sostenibles, resulta ser una terea bastante más compleja de lo que usualmente pensamos. Vivimos en una sociedad enferma y como todos sabéis: “a perro flaco todo son pulgas”.

Os dejo con las noticias mentadas…….

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Sobre la resistencia de los ecosistemas forestales al cambio climático, la sequía y la respiración del suelo

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Bosque mixto de encinas y Pinos Fuente: 100 Bosques

 En un post previo (Ciencia Amnésica e Imperio Anglosajón) ya hemos expresado nuestra opinión acerca  de algunos de los males que han calado a la ciencia contemporánea, como el de la política delpublica o perece”, pero también el ansiado consenso de un idioma universal, que atesora un lado positivo que enmascara otro francamente negativo, especialmente debido a la ausencia de digitalización de la mayor parte de los artículos de investigación que, hasta hace dos décadas, eran con harta frecuencia redactados en los idiomas natales de sus autores. Hoy analizaremos dos notas de prensa que, en mi opinión, respaldan nuestras tesis. Este post no tiene la intención de criticar a los autores que han realizado los estudios que han dado lugar a los papers sobre los que se han elaborado ambas noticias científicas.  Lo que se desea explicar es sencilla y llanamente que, de haberse documentado mediante esa ciencia que ahora se denomina gris, por el mero hecho de no encontrarse escrita en la lengua del imperio, los autores habrían podido llegar fácilmente a otras conclusiones, para mi mucho más interesantes.  En consecuencia, no abordaré los contenidos de las noticias directamente, como suelo hacer en la mayoría de los post. Tan solo elaboraré un breve texto para que a la postre los lectores de esta bitácora extraigan sus propias conclusiones.

 La respiración del suelo es un dato que aporta valiosa información sobre la ecología del medio edáfico y su papel en el metabolismo de los ecosistemas. Sin embargo, una sola variable no puede nunca dar cuenta de la resiliencia de un sistema tan complejo.  Ningún médico que se precie ofrecería su diagnóstico sobre un paciente basándose en una sola variable. Muchos enfermos respiran agitadamente, si bien es cierto que si no lo hacen, nos inclinaríamos a pensar que el paciente está a punto de convertirse en cadáver. Si comparamos dos suelos y uno respira mucho más que otro, no podemos de ninguna forma concluir que el primero es más resiliente que el segundo, a no ser que el último no lo haga en absoluto.

 Cuando se comparan bosques de coníferas con otros de robles o encinas, se ha constatado hasta la saciedad que los primeros son más pobres en lo que respecta a la biodiversidad del suelo, como también que diversos indicadores de la calidad del suelo demuestran que sus propiedades son peores (naturaleza del humus, agregados, etc., etc.) que los de las especies frondosas aludidas. Y digo hasta la saciedad porque existen cientos de estudios que así lo atestiguan, al menos en los ambientes mediterráneos. Este hecho no puede soslayarse, como tampoco que la mayor parte de las especies de pinos poseen un crecimiento rápido mientras que las frondosas lo hacen mucho más lentamente. Por esta razón, los cultivos de madera (coníferas) a los que algunos llaman bosques, han sido los más utilizados en las repoblaciones forestales, cuyo último fin es cosechar “más madera”. ¿No hay relación entre crecimiento de las plantas y  respiración en el medio edáfico?. ¿Cuántos estudios se han realizado al respecto?. Obviamente existen numerosos bosques de coníferas naturales, pero aun así centenares de estudios atestiguan  que al compararlos con los de frondosas (como la encina, el roble o el alcornoque, etc.) los datos aludidos muestran recalcitrantemente que el medio edáfico de las últimas es más saludable que el de los primeros. También repetidamente se ha demostrado que al sustituir un bosque de encinas por un pinar de repoblación las propiedades del suelo se deterioran. Se trata de una de las estrategias competitivas de estas especies frente a las más exigentes que podrían medrar allí, por ejemplo el género Quercus

 Diversos y afamados geobotánicos del siglo XX, con sus enormes y dilatados bagajes sobre  el comportamiento de la naturaleza constataron como en una catena de montaña (pisos bioclimáticos) mediterránea, al erosionarse el suelo, el bosque de robles intermedio (caducifolio) tiende a desaparecer o lo hace por completo, debido al denominado efecto de pinza. Es decir, los mentados robles, rebollos, melojos, quejigos, etc., a los que se les caen las hojas en otoño, comienzan a sufrir, siendo remplazados por las frondosas perennifolias (es decir las encinas y alcornoques, por ejemplo)  hasta entonces situados en cotas inferiores, así como por los pinos en las superiores (a mayor altitud). Sin embargo, también la desaparición local de caducifolios por perennifolios puede ser ocasionada por la acción humana, proceso que fue denominado la frutalización del bosque mediterráneo. Tal hecho obedece a que, por ejemplo, la encina ofrece a los campesinos mayores “bienes” que los caducifolios mentados. Sin embargo, la composición florística del sotobosque constata que donde en un momento y lugar dado vemos encinas, debiéramos estar contemplando caducifolios.

 José Luis Gonzales Rebollar ha demostrado con modelos numéricos (Diagramas Fitoclimáticos) como las observaciones de los antiguos geobotánicos parecen ser ciertas en lo que concierne al efecto de pinza. Sin embargo, también observó que este puede ser producido por el calentamiento climático. Procesos distintos que dan lugar al mismo resultado. 

 Dicho todo esto, también os contaré como el propio José Luis Gonzales Rebollar, al observar hace decenios mi frustración por no poder entender el paisaje cuando realizaba la tesis doctoral, me aconsejó que leyera libros sobre geografía regional de la península Ibérica. Le hice caso, como siempre, y las sombras se disiparon, dando paso a la luz. Al igual que es difícil entender el comportamiento de una persona sin conocer sus vicisitudes en el pasado, resulta harto difícil entender un paisaje sin unos previos conocimientos de su historia, siembre agitada por la acción humana.  Todos los paisajes del oeste de Europa son culturales, no existen ya bosques prístinos desde hace centurias e incluso milenios.

 Supongamos ahora que un bosque de encinas, por la razón que sea, es sustituido por otro de pinos. De darse el caso, al margen de perder parte de la biodiversidad aérea y subterránea (organismos y microorganismos edáficos), aumentado la monotonía, el territorio será mucho más susceptible de ser presa de los incendios forestales, lo cual resulta ser muy mala noticia. Digamos también que, por lo general, los pinares medran tras el fuego (para lo cual han adoptado variadas estrategias adaptativas), ya que si este no hace acto de presencia, tienden a ser reemplazos, con el tiempo, por las frondosas, al menos en amplias extensiones espaciales. Indiquemos también que sería muy difícil de entender como una especie que acidifica y empeora las calidades del suelo puede ayudar a medrar a otra que tiende a mejorarlas, mientras que el razonamiento inverso resulta más acorde con el sentido común. Y finalicemos señalando que muchas veces se ha publicitado que las especies de frondosas perecían por las sequías, para a la postre mostrarse que sus pies aparentemente moribundo volvía a rebrotar sin problema cuando aquellas terminaban. Eso sí, las enfermedades (y más aun en asociación con las sequías) pueden causar estragos, y que una sequía excesivamente prolongada daña los árboles, más o menos, dependiendo de las propiedades edáficas.

 ¿Y qué ocurre en los bosques mixtos?. Pues bien, obviamente los planifolios mejorarían la calidad del suelo, contrarrestando el efecto acidificante de las coníferas. En cualquier caso, nunca debe olvidarse la historia del paisaje, que especies se adaptan más a las condiciones actuales, la cobertura relativa de unas u otras, la composición del sotobosque, la gestión humana, etc. etc.  Puede también ocurrir que las especies cohabitan en diferentes capas de la canopia, pero el efecto sería el mismo. Ahorra bien si los pinos terminan por desplazar a las frondosas, el metabolismo del suelo y su papel de reciclador-ecosistémico  será negativamente afectado. De no ser así nos hallamos ante un ejemplo no representativo, sino más bien ante una singularidad/rareza digna de ser analizada en profundidad.  

 Por lo tanto, aunque he leído varias veces la nota de prensa y el resumen del trabajo aludido (como también algunos pasajes del texto), no puedo lograr entender como los autores, a los que hace referencia la primera nota de prensa, han llegado a las conclusiones que exponen. No es posible interpretar los acontecimientos que acaecen en los paisajes sin, atesorar un mínimo conocimiento de porqué están ahí, bajo unas condiciones ambientales concretas, pero también de la inexorable acción humana a lo largo de la historia.

 Son tropecientos mil las publicaciones indexadas que sufren, en mi modesta opinión, este tipo de “dolencias”. Sin embargo, insisto por enésima vez que para entender lo que acaece en el mundo de las publicaciones es mejor que volváis a leer el aludido post que lleva el título de La Ciencia Amnésica  y el Imperio Anglosajón.

 Pasemos ahora a ofrecer unos comentarios concernientes a la última nota de prensa. Esta versa sobre los resultados de un macro-proyecto europeo en el que sus autores dicen haber demostrado que los bosques ricos en especies arbóreas son más “multifuncionales” que los que atesoran pocas o tan solo una. En este caso os ofrecemos la noticia según un gabinete de prensa español y otro anglosajón, con vistas a que comprobéis por vosotros mismos  las enormes diferencias en función de quien es consultado. Cada gabinete de prensa se dedica a ensalzar como protagonistas a los miembros de su institución, hasta límites insospechados, como ya os comenté en otro post, aunque prefiero cerrar la boca en esta ocasión, ya que nos enfrentamos a un mal endémico global.

 Pero comencemos……

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