El abusivo uso de fertilizantes es una de las principales fuentes de la polución de aguas, incluyendo las marinas, causando la degradación de las aguas litorales, así como la proliferación de floraciones algales y puntos muertos. Tal hecho preocupa a las agencias ambientales de numerosos países. Por esta razón, numerosos equipos de investigación realizan actualmente investigaciones con vistas a mitigar el proceso, en la medida de lo posible. El monitoreo de su concentración en cuencas de drenaje comienza a extenderse en ciertos países como EE.UU. Hoy os mostraremos dos ejemplos extraídos del noticiero ARS (USDA) que nos muestran dos vías distintas de atacar el problema (cultivos en cobertera y “cortinas de yeso”) que pudieran servir para disminuir el lixiviado de fósforo y nitrógeno de los suelos recientemente fertilizados hacia las aguas corrientes y subterráneas. Sin embargo, como demandan numerosos organismos e instituciones, se requiere urgentemente un cambio radical a la hora de mejorar la producción agrícola que soslayen este gravísimo problema ambiental.

cultivos en cobertera Fuente: SAGARPA 

Cultivos en Cobertera. Fuente: SAGARPA

Las noticias que hoy ofrecemos del noticiero ARS en español castellano, afortunadamente, resultan ser mucho más claras y “descifrables” que otras de las que ya nos quejamos en post anteriores.  

 Como veremos más abajo, los cultivos en cobertera han venido utilizándose (incluso desde la antigüedad) con vistas a mejorar la fertilidad del suelo, así como a la hora de paliar la erosión y degradación física del mismo, al impedir que permanezca desnudo durante los periodos de barbecho. Del mismo modo, son un procedimiento muy eficaz para el control biológico de las muchas plagas. Más recientemente, como hoy veremos, se investiga su uso con vistas a mitigar, al menos en parte, el lixiviado de los fertilizantes hacia las aguas corrientes y oceánicas. Se trata de que las plantas de este sistema de manejo absorban o secuestren el exceso de los nutrientes solubles de estas enmiendas, al objeto de evitar la mencionada polución de las aguas.

 El problema de los fertilizantes reside en que gran parte de los mismos no son aprovechados por los vegetales cultivados, por lo que tras las lluvias van a parar directamente a las aguas superficiales y subterráneas, alterando los ecosistemas, poniendo en riesgo la salud humana y devastando la ecología marina de las áreas en donde drenan las grandes cuencas que acumulan cauces arriba tierras amplias extensiones de tierras cultivadas bajo agricultura industrial. Si bien los fertilizantes inorgánicos (espacialmente los liberan rápidamente sus nutrientes) resultan ser los más peligrosos, el problema también afecta a las enmiendas orgánicas, como el estiércol y la gallinaza.

 Según la primera de las notas de prensa que os exponemos abajo, los cultivos en cobertera, efectivamente pueden mitigar la polución de las aguas por el uso de enmiendas, si bien no todas las plantas que los constituyen son igualmente eficaces, en función de su periodo de crecimiento y ambiente en el que se siembran. Por tanto resulta recomendable realizar investigaciones previas en cada región y no copiar acríticamente las espacies que la noticia relata.

 La última noticia, ofrece otra alternativa bien diferente. Se trata de aprovechar el yeso desprendido como residuo por ciertas actividades industriales, y hacer uso de pequeñas obras adicionales de ingeniería hidráulica a las ya existentes en las granjas.

 Finalmente, tan solo hacernos notar que ambas noticias proceden de la misma cuenca de drenaje: Bahía de Chesapeake, en el noroeste de EE.UU. Al parecer, se trata de un programa multidisciplinar encaminado a poner a punto un sistema de monitoreo y auxilio a los agricultores, con visitas a paliar la grave contaminación que sufre el lugar mentado, para lo cual se hace uso de procedimientos de campo, sensores satelitales, etc. Con vistas a entender lo que es la  gallinaza (residuos avícolas, por lo general de granjas industriales) basta pinchar sobre el vocablo. Seguidamente, y antes de dar cuenta de las noticias comentadas, os ofrecemos unas breves notas didácticas sobre el significado e importancia de las prácticas de manejo mediante cultivos de cobertera.

 Juan José Ibáñez   

 De acuerdo a la página Web de Engormix Artículo amplio muy recomendable):

 

Cultivos de Cobertura para la Agricultura Sostenible en América

 Cultivos de Cobertura: ¿Que son?

Para los fines de esta revisión, un cultivo de cobertura es definido como “una cobertura vegetal viva que cubre el suelo y que es temporal o permanente, el cual está cultivado en asociación con otras plantas (intercalado, en relevo o en rotación)”. Aunque los cultivos de cobertura pueden pertenecer a cualquier familia de plantas, la mayoría son leguminosas. Ejemplos de cultivos de cobertura no-leguminosas son avena negra (Avena strigosa), avena amarilla (Avena byzantina), Raphinus sativus var. oleiferus y el ryegrass italiano (Lolium multiflorum), los cuales son usados como cultivos de cobertura invernales en el sur de Brasil para suprimir malezas y reducir la erosión en la estación previa al la siembra de maíz o soya. (Tropical Soybean: improvement and production. FAO Plant Production and Protection Series No. 27, 1994).

Los términos “cultivos de cobertura” y “abono verde” se han usado en el pasado como sinónimos; sin embargo, los cultivos de cobertura están caracterizados por sus funciones más amplias y multi-propósitos, las cuales incluyen la supresión de malezas, conservación de suelo y agua, control de plagas y enfermedades, alimentación humana y para el ganado.

Los cultivos de cobertura no son una tecnología nueva. El uso de la Mucuna ha sido registrado desde el siglo 17 en Java, Bali y Sumatra, para recuperar los suelos degradados (Burkhill, 1968). Mucho más anteriormente hay registros de que los Griegos y Romanos han practicado la rotación de cultivos, y Plinio menciona el cultivado de lupinos (Lupinus albus) y arveja (Vicia sativa) como abonos verdes y para la supresión de malezas (Karlen et al., 1994). Aparentemente, lo que sucede es que con el tiempo surge la combinación de circunstancias que coinciden con las ventajas que pueden ofrecer los cultivos de cobertura. Un ejemplo de un conjunto amplio de tales circunstancias es el intento de intensificación por parte de los agricultores de pequeña escala y con pocos recursos de Centro y Sur América. Tal situación constituye el foco de esta publicación.

 Se usa el estiércol animal como abono orgánico con la finalidad de acondicionar el suelo mejorando su contenido de humus y estructura, estimulando la vida micro y mesobiológica del suelo. Al mismo tiempo se fertiliza el suelo cono micro y macro nutrientes. En el caso de estiércol de aves se observa una liberación inmediata de nutrientes y en seguida una liberación paulatina del resto de los nutrientes durante 1 a 2 años. El contenido de nutrientes en el estiércol varía dependiendo de la clase de animal, su dieta y el método de almacenamiento y aplicación. En laderas es esencial combinar la aplicación de estiércol para mejorar la fertilidad del suelo con otras prácticas de control de erosión

 Como se indica que en este enlace:

 Dentro de este sistema, un punto muy importante es el manejo del suelo por medio de una cobertura vegetal (…), con varios objetivos, entre ellos evitar la erosión y compactación, mejorar el drenaje, aireación y textura del suelo, incrementar la fertilidad añadiendo material orgánico durante la descomposición de las plantas mejorando la disponibilidad de los nutrientes, favorecer la diversidad biológica, controlar el crecimiento de malezas y manejar la entre hilera a fin de lograr beneficios para el cultivo como el manejo de plagas, entre ellas los nemátodos fitoparásitos

 Cultivos en cobertera para prevenir la contaminación de suelos y aguas en cuencas hidrográficas

 Limpiando la Bahía de Chesapeake–desde el espacio

Servicio Noticiero del Servicio de Investigación Agrícola (ARS siglas en inglés)
Departamento de Agricultura (USDA siglas en inglés);  30 de agosto de 2010
–Vea esta historia en Internet en www.ars.usda.gov/is/espanol/pr

Una prueba piloto del uso innovador de nuevas tecnologías del sensoramiento remoto para ayudar a limpiar la Bahía de Chesapeake está comenzando este año en el condado Talbot en la costa oriental de la Bahía.

Greg McCarty, quien es científico del suelo con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS), y Dean Hively, científico con el Servicio Geológico de EE.UU., combinaron el sensoramiento remoto, información derivada de muestras de suelo de los campos agrícolas, y archivos de granjas para evaluar la eficacia de utilización de cultivos de cobertura durante el invierno para controlar las pérdidas de nitrógeno y fósforo de las granjas a la Bahía.

McCarty y Hively son líderes de un grupo de investigación de múltiples agencias que trabaja estrechamente con el Departamento de Agricultura del estado de Maryland. McCarty trabaja en el Laboratorio de Hidrología y Sensoramiento Remoto mantenido por el ARS en Beltsville, Maryland. ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés).

Los cultivos de cobertura–principalmente el centeno, la cebada y el trigo–son una herramienta importante para controlar el flujo de nitrógeno y fósforo de los campos agrícolas a la Bahía de Chesapeake. Los cultivos capturan el nitrógeno y fósforo sobrante del estiércol y los fertilizantes usados para producir el maíz, la soja y otros cultivos de verano.

En un estudio de cuatro años usando esta combinación de herramientas, McCarty y Hively mostraron que, entre los tres cultivos principales, el trigo es el menos eficaz en absorber el nitrógeno, debido a su crecimiento lento durante el otoño. Pero el 60 por ciento de los campos con cultivos de cobertura tienen el trigo de invierno. Maryland paga a los granjeros una porción de los gastos de plantar los cultivos de cobertura, con remuneración adicional para los cultivos plantados temprano y los cultivos aparte del trigo.

 El proyecto piloto permitirá al distrito de conservación de suelo del condado Talbot a evaluar los campos menos eficaces para planear una implementación mejorada en el próximo año.

 Los científicos están desarrollando software para resumir los datos, por condado y por cuenca hidrográfica, para producir informes para los socios en la protección de la cuenca hidrográfica de la Bahía de Chesapeake, incluyendo agencias de los condados, del estado y del gobierno federal.

 Este proyecto es parte de un sistema de proveer información útil para hacer ajustes en estrategias estatales y federales de implementación de programas de conservación de recursos naturales. Con éxito, este proyecto podría ser extendido a cada de los 24 distritos de conservación de suelo en el estado de Maryland.
Lea más sobre esta investigación en la revista ‘Agricultural Research’ de septiembre del 2010, disponible en línea en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/august10/cleanup0810.htm
 
 
Servicio Noticiero, Oficina de Información, Servicio de Investigación Agrícola
Noticias@ars.usda.gov | www.ars.usda.gov/noticias
Teléfono (301) 504-1636 | Fax (301) 504-1486

 

Reduciendo el escurrimiento del fósforo

 Servicio Noticiero; del Servicio de Investigación Agrícola (ARS siglas en inglés)
Departamento de Agricultura (USDA siglas en inglés); Ann Perry, (301) 504-1628, ann.perry@ars.usda.gov 9 de agosto de 2010 -Vea esta historia en Internet, junto con fotos y otros artículos relacionados, en www.ars.usda.gov/is/espanol/pr.

 Un subproducto industrial podría ayudar a limpiar el agua de la Bahía de Chesapeake atrapando algunos de los contaminantes en el escurrimiento de los campos agrícolas, según un científico del Servicio de Investigación Agrícola (ARS).

Por muchos años, los granjeros en la llanura costera de la Bahía de Chesapeake han agregado los desperdicios avícolas a sus suelos arenosos. Este fertilizante natural provee nitrógeno y fósforo a los cultivos. Pero el fósforo que no es utilizado por las plantas se queda en el suelo, y con el tiempo lixivia a la red inmensa de zanjas de desagüe, y finalmente a la bahía. Debido a los niveles altos de fósforo actualmente en los suelos de la región, esta descarga continuará aún si los granjeros dejan de utilizar el estiércol y los desperdicios avícolas como fertilizante.

 Ray Bryant es científico del suelo con el ARS, el cual es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). Él ha desarrollado un sistema innovador para mitigar esta descarga excavando una zanja auxiliar paralela a una zanja existente de desagüe. Luego él llenó la nueva zanja con el yeso sintético, el cual es un subproducto del proceso de limpiar el azufre de las chimeneas de las plantas de energía a carbón.

 Cuando el agua fluyó del campo agrícola a la zanja llena de yeso, el calcio soluble en el yeso “capturó” el fósforo soluble en el agua combinandose con el fósforo y formando el fosfato de calcio. Bryant descubrió que la zanja con yeso tenía la capacidad de tratar todo el escurrimiento de un campo y redujo el fósforo soluble en el escurrimiento debajo de la superficie del suelo por lo menos el 50 por ciento.

 Estas “cortinas” de yeso pueden durar por 10 años. Luego se pueden excavarlas y utilizar el fósforo atrapado como fertilizante. Otro beneficio: Las plantas de energía no tienen que pagar para transportar el yeso a un vertedero. Estas zanjas auxiliares, en combinación con otras prácticas de manejo y conservación, podrían ayudar a los granjeros a controlar la lixiviación del fósforo sin alterar las operaciones actuales de producción agrícola.

 Bryant trabaja en la Unidad de Investigación de Sistemas de Pastizales y Manejo de Cuencas Hidrográficas mantenida por el ARS en University Park, Pensilvania.
 
Lea más sobre esta investigación y otras para proteger la Bahía de Chesapeake in la revista ‘Agricultural Research’ de agosto del 2010.

http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/aug10/bay0810.htm

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