El Problema de la Inducci贸n: 驴Se puede Justificar el Principio de Inducci贸n?

Seg煤n el inductivista ingenuo, la ciencia comienza con la observaci贸n; la observaci贸n proporciona una base segura sobre la que se puede construir el conocimiento cient铆fico, y el conocimiento cient铆fico se deriva, mediante la inducci贸n, de los enunciados observacionales. Seguidamente, siguiendo la monograf铆a de Chalmers (1984) criticaremos la concepci贸n inductivista, poniendo en duda el tercero de estos supuestos. Cuestionaremos por tanto la validez y justificaci贸n del principio de inducci贸n. En post sucesivos, se recusar谩n y refutar谩n los otros dos supuestos.

 

David Hume: Primer fil贸sofo que atac贸 los

postulados de la inducci贸n ya en el Siglo XVIII

Fuente: Wikipedia en Castellano

 

En vista que la audiencia nos ha abandonado en estas festividades navide帽as, he aprovechado a viajar al Califato de C贸rdoba para hablar con mi amigo Maim贸nides. Tras nuestra interesante charla, aprovecho para seguir avanzando en nuestro curso b谩sico sobre filosof铆a de la ciencia. Como casi nadie entra en esta weblog, seguiremos abundando en el tema mencionado. De este modo, los escasos internautas que tengan la mala costumbre de seguir navegando en fechas tan se帽aladas, apagar谩n r谩pidamente su PC y retornar谩n con sus allegados, veloces como galgos. Que nadie nos diga luego que no velamos por vuestra salud mental.

 

 

Maim贸nides: Afamado fil贸sofo judio del Califato de C贸rdoba

Fuente: Wikipedia en Castellano

 

El principio de inducci贸n reza, m谩s o menos,  as铆: 鈥淪i en una gran variedad de condiciones se observa una gran cantidad de A y todos los A observados, sin excepci贸n, poseen la propiedad B, entonces todos los A poseen la propiedad B鈥. A primera vista, una sentencia de tal guisa puede considerarse como el principio b谩sico en el que se basa la ciencia, si se acepta la postura inductivista ingenua, por supuesto. Ya en principio, una cuesti贸n obvia con la que se topa el inductivista consiste en preguntarse: 鈥溌緾贸mo se puede justificar el principio de inducci贸n?鈥. Esto es, si la observaci贸n nos proporciona un conjunto seguro de enunciados observacionales como punto de partida, 驴por qu茅 el razonamiento inductivo conduce al conocimiento cient铆fico fiable e incluso verdadero? Al inductivista se le abren dos v铆as de acercamiento al problema para intentar responder tal cuesti贸n. Podr铆a tratar de justificar el principio apelando a la l贸gica, recurso que admitimos, francamente, o podr铆a intentar justificar el principio apelando a la experiencia, recurso que yace en la base de toda su concepci贸n cient铆fica. Examinemos las dos posibilidades siguiendo a Chalmers.

Las argumentaciones l贸gicas v谩lidas se caracterizan por el hecho de que, si la premisa de la argumentaci贸n es verdadera, entonces la conclusi贸n debe ser verdadera. Las argumentaciones deductivas poseen ese car谩cter. El principio de inducci贸n estar铆a justificado si las argumentaciones inductivas tambi茅n atesoraran tal propiedad. Empero no es as铆. Las argumentaciones inductivas no son argumentaciones l贸gicamente v谩lidas. No se da el caso de que, si las premisas de una inferencia inductiva son verdaderas, entonces la conclusi贸n deba ser verdadera. Es posible que la conclusi贸n de una argumentaci贸n inductiva sea falsa y que sus premisas sean verdaderas, sin que ello suponga una contradicci贸n. Aunque no podemos detenernos a examinar la cuesti贸n, hoy casi ning煤n fil贸sofo duda de que la inducci贸n no se puede justificar sobre bases estrictamente l贸gicas.

El principio de inducci贸n no se puede justificar simplemente apelando a la l贸gica. Dado este resultado, parecer铆a que el inductivista, seg煤n su propio punto de vista, estar铆a obligado a explicar c贸mo se puede derivar de la experiencia el principio de inducci贸n. 驴C贸mo ser铆a una derivaci贸n semejante? Probablemente, corresponder铆a a algo semejante como: Se ha observado que la inducci贸n funciona en un gran n煤mero de ocasiones. Esa justificaci贸n de la inducci贸n es completamente inaceptable, como ya demostrara David Hume a mediados del siglo XVIII. La argumentaci贸n que pretende justificar la inducci贸n es circular ya que hace uso del mismo tipo de argumentaci贸n inductiva cuya validez se supone que necesita ser justificada. La forma de la argumentaci贸n justificatoria es la siguiente:

 

El principio de inducci贸n funcion贸 con 茅xito en la ocasi贸n x1.

El principio de inducci贸n funcion贸 con 茅xito en la ocasi贸n x2, etc.

_________________________________________________

E1 principio de inducci贸n funciona siempre.

 

 

David Hume: Primer fil贸sofo que atac贸 los

postulados de la inducci贸n ya en el Siglo XVIII

Fuente: Wikipedia en Castellano

 

Aqu铆 se infiere un enunciado universal que afirma la validez del principio de inducci贸n a partir de cierta cantidad de enunciados singulares que compilan las aplicaciones con 茅xito de este principio en el pasado. Por lo tanto, la argumentaci贸n es inductiva y, no se puede, pues, utilizar para justificar el principio de inducci贸n. No podemos utilizar la inducci贸n para justificar la inducci贸n. Esta dificultad, que va unida a la justificaci贸n de la inducci贸n, ha sido denominada tradicionalmente 鈥el problema de la inducci贸n鈥.

Parece, pues, que el inductivista ingenuo impenitente se enfrenta a serios problemas a la hora de defender su perspectiva, es decir su exigencia extrema de que todo conocimiento se deriva de la experiencia mediante reglas de inducci贸n, una vez excluido el propio principio de la inducci贸n, vital en su defensa del inductivismo. Adem谩s de la circularidad que conllevan los intentos de justificar el principio de inducci贸n, el principio, tal y como lo he establecido, adolece de otras desventajas. Estas 煤ltimas se derivan de la inherente vaguedad y equivocidad de la exigencia de que se realice un 鈥済ran n煤mero鈥 de observaciones en una 鈥渁mplia variedad鈥 de circunstancias. 驴Cu谩ntas observaciones constituyen un gran n煤mero? Sea cual fuere la respuesta a esta cuesti贸n, se pueden presentar contraejemplos que hagan dudar de la invariable necesidad de un gran n煤mero de observaciones. En muchas circunstancias, la exigencia de un gran n煤mero de observaciones parece inapropiada, cuando no inviable. En otras situaciones, la exigencia parece m谩s plausible. De todos modos, muchos ejemplos ponen de manifiesto que si el principio de inducci贸n ha de ser una gu铆a de lo que debiera considerarse una inferencia cient铆fica l铆cita, entonces habr铆a que matizar con cierto cuidado la cl谩usula del 鈥済ran n煤mero鈥.

Adem谩s, la postura inductivista ingenua se ve amenazada cuando se examina en detalle la exigencia de que se efect煤en las observaciones en una amplia variedad de circunstancias (condiciones de contorno, tan importantes, por ejemplo, en los experimentos de campo). 驴Qu茅 se ha de considerar como variaci贸n significativa en las circunstancias?, 驴en qu茅 nos basamos para dar estas respuestas? Esta cuesti贸n es importante por cuanto la lista de variaciones se puede extender indefinidamente a帽adiendo una variedad adicional de las mismas (p. ej. la identidad del experimentador, la situaci贸n geogr谩fica, el tipo de suelo, etc.) A menos que se puedan discernir y eliminar esas variaciones 鈥渟uperfluas鈥, el n煤mero de variaciones necesarias para hacer una l铆cita inferencia inductiva ser铆a infinitamente grande. 驴Sobre qu茅 base, pues, se considera superflua una gran cantidad de variaciones? Considero que la respuesta resulta ser bastante obvia. Las variaciones que son significativas se distinguen de las que son superfluas apelando a nuestro conocimiento te贸rico de la situaci贸n y de los tipos de mecanismos f铆sicos y/o qu铆micos, y/o biol贸gicos operativos. Pero admitir esto es admitir tambi茅n que la teor铆a desempe帽a un papel vital antes de la observaci贸n. El inductivista ingenuo no puede aceptar tal aserto. Pero es as铆, como veremos m谩s adelante.

Simplemente apuntar ahora que 1a cl谩usula de” la amplia variedad de circunstancias鈥 en el principio de inducci贸n plantea al inductivista serios problemas a la hora de mostrar la superioridad de su postura frente a las propuestas por otras alternativas.

Digamos para finalizar que las ciencias del caos y de la complejidad han mostrado como, en la mayor铆a de los sistemas naturales, artificiales, culturales, sociales, etc., una variaci贸n infinitesimal de las condiciones iniciales (como tambi茅n ocurrir铆a con las de contorno) puede hacer divergir la trayectoria del sistema exponencialmente hacia estados muy distintos. As铆 pues no podemos predecir con precisi贸n el estado futuro de aquellos. En cierta medida nos encontramos tambi茅n con el denominado 鈥Demonio de La place鈥, que siglos despu茅s dio lugar ha sido usado por otros fil贸sofos y cient铆ficos como prueba de refutaci贸n del determinismo.  

Contribuciones previas sobre la Inducci贸n pueden encontrarse en los siguientes post: [1, 2, 3, 4 y 5]

 

Pierre Simon Laplece

Imaginando demonios

Fuente: Wikipedia en Castellano

 

Juan Jos茅 Ib谩帽ez

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Comentarios

Hola, en primer lugar queria felicitarle por su blog y decirle, que me ayuda mucho, soy estudiante de humanidades y estudio la filosofía de la ciencia, y sus post son realmente beneficiosos para mi, incluso me he valido de ellos para la realizacion de trabajos.

Muchas gracias y un saludo.

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