Factor de Impacto: Llamando a las Puertas del Cielo (Un Cuento Para Mayores)

El otro día, un amigo y lector más o menos asiduo a esta bitácora, a pesar de ser biólogo molecular, o de una rama afín (nunca se lo he preguntado), me envió en pdf una nota breve publicada en una revista de ¡muuuucho! prestigio. La verdad es que no pude parar de reír mientras disfrutaba con su lectura. No quería privaros de que vosotros también pasarais un buen rato. El “compañero” comenzó a redactar una traducción libre que atesorara la “esencia” del mensaje que quería trasmitir el autor. Por mi parte, le he hecho algunos retoques. Debido a que se trata de una revista de pago, no puedo ofreceros el enlace, aunque sí podéis pedírselo personalmente al autor. Abajo os mostramos lo que hemos conseguido. Quede claro que cualquier parecido con el original es pura coincidencia. Ya me entendéis. No he conseguido, por desgracia, encontrar la nota libre de cargas en Internet, al contrario que en otras muchas ocasiones. Posiblemente se cuelgue pronto (de algún modo), ya que salió a la luz hace menos de dos meses. Resumiendo abajo os incluimos un resumen distorsionado en español e ilustrado por este impresentable administrador. Recomiendo su lectura a todos aquellos que no estamos de acuerdo con los criterios vigentes de valoración científica, sino más bien todo lo contrario. Esa es también la opinión del autor del escrito. Y por prudencia no digo nada más, lamentando no atreverme a poner su nombre, no sea que digan que………..

 

Y allá vamos…………….  

 

Juanjo Ibáñez

 

 

 

Llamando a las puertas del Cielo

Fuente: http://aplaplaclizame.wordpress.com/

 

 

El tiempo: Una cierta hora en el futuro no muy lejano.

El lugar: La entrada a las puertas nacaradas del cielo. Nubes esponjosas flotan por todas partes. En el centro hay un podio con un enorme libro abierto. Una figura alta con ropajes blancos, de plateados cabellos y barba se encuentra frente a un podio. Se aproxima un hombre delgado de mediana edad, con gafas y una expresión desconcertada. Se trata del alma de un biólogo del genoma recientemente fallecido.

 

Biólogo del genoma (BG): ¡Oh Dios mío! ¿Es usted…? ¿Estoy realmente…?

San Pedro (SP): Sí, soy San Pedro. Y sí, está donde las almas como la suya entran en el cielo.

 

 

 

San Pedro a las Puertas del Cielo

Fuente: Windows Spaces Live

 

 

BG: ¡Uf! es decir…, no esperaba vivir eternamente, pero aun así esto es un “shock”. (Pausa). De acuerdo,  supongo que puedo hacerme a la idea, pero, quiero decir….

SP: Lo sé.

 

GB: Bien, por lo menos estoy aquí. No me emociona estar muerto, pero es un alivio saber que voy al cielo.

SP: Siento que no sea tan sencillo. Debemos verificar una serie de hechos.

 

BG: ¿Verificar qué?

SP: La historia de su vida. (San Pedro hojea en un enorme libro). Está todo aquí ¿sabe?

 

BG: Estoy seguro de ello. Puedo imaginarme que usted registra los expedientes que publica PubMed y que aparecen en ese montón de tarjetas. Estoy un poco sorprendido de que no utilice algo más actual.

SP: Si usted se refiere a un ordenador personal, no, no tenemos. Después de todo se inventaron en otro lugar.

 

 

 

Nuestro biotécnólogo a las puertas del cielo

Pinocho. (Encontrado en Google images)

 

BG: ¿Quiere usted decir en la tierra?

SP: No, en alguna parte con un clima mucho más cálido. (San Pedro detiene la búsqueda en una página).  Aquí está usted.

 

 

 

Eugene Garfield y sus banda de seguidores

 

BG: Oiga, no estoy preocupado. Era un buen científico, un buen ciudadano, un buen hombre de familia, creo. Yo nunca…

SP: Sí, sí, estoy seguro, pero ¿sabe?, nada de eso importa. La única cosa que importa es su Índice de Impacto.

 

BG: ¿Índice de Impacto?

SP: Su factor de impacto. Eso es todo lo que ahora utilizamos para valorar su trayectoria. Si su IF es superior a 10, usted entrará aquí. Si es más bajo, bien…

 

 

 

Publica o Perece. Fuente: Libre Pensamiento

 

BG: ¿Mi factor de impacto? ¿Qué demonios… perdón (gesto apesadumbrado), es eso?

SP: Es algo que tomamos prestado a la ciencia de la tierra. Antes se hacía de manera rigurosa: Mandábamos a un ángel novato abajo a comprobar los hechos, cómo sus actos afectaron la vida de sus amigos y su familia, considerando sus intenciones en relación a sus acciones. Toda esa clase de cosas. Era algo muy aburrido que requería un número creciente de nuevos ángeles, lo que terminó siendo difícil de llevar a cabo desde que el capitalismo de libre mercado se implantó con toda su furia allí abajo. Entonces nos percatamos que ustedes los científicos nunca se molestaron en hacer algo similar. Si ustedes tenían que evaluar a alguien, todo lo que hacían era comprobar ese número, el factor de impacto. Hicimos lo mismo. Ahora, cuando viene cualquier alma aquí, todo lo que hacemos es comprobar su número.

 

BG: ¿Un solo número? ¿Ha perdido usted el juicio? ¡Usted no puede resumir la vida entera de alguien con un solo número!

SP: Ustedes lo hacen. Resumen su carrera así cuando deciden si han publicado en las mejores revistas o han realizado el mejor trabajo. Es así como ustedes deciden quién consigue ser promovido, quién es una estrella, quién consigue financiación  y…

 

 

 

¿Habrá vida en otras revistas?

Fuente: UNAM

 

BG: ¡Sí, pero es una idea terrible! Nunca debimos hacerlo. Arruinó la ciencia europea en cuestión de algunos años, y entonces se extendió a Australia, China y Japón, y finalmente a Canadá y los EE.UU.; y en poco tiempo la ciencia estaba totalmente controlada  por burócratas sin imaginación que terminaron por utilizar ese número para todo. ¡Fue un desastre!

SP: Eso no es lo que piensa San Garfield.

 

BG: ¿San quién?

SP: San Eugene Garfield, PhD. Él inventó el análisis de citaciones ¿recuerda? Él pensó que usar el IF era una gran idea, una extensión lógica de su propio trabajo al crear su Índice de citación. Por ejemplo, veo aquí que usted contribuyó regularmente a diversas acciones caritativas locales.

 

BG: Por supuesto. Son muy útiles. Nunca lo hice pensando que con ello conseguiría alcanzar el cielo, pero…

SP: Da igual, ¿por qué no? Las acciones caritativas locales tienen un factor de impacto pequeño. En realidad no aumentan mucho su total. Pero ¿qué hay de malo en ello? La revista Genome Biology  indica su factor de impacto en la cabecera de su página electrónica. ¿Escribió usted una columna para ellos? (San Pedro vuelve a mirar en el libro). Veo que no aumentará mucho su total en cualquier caso.

 

BG: ¡Pero todo esto es ridículo! Es el problema en su globalidad lo que intento explicarle. Es como decir que un artículo solamente tiene importancia si se publica en Nature, Science o Cell. Cuando haga eso, entonces el factor de impacto de donde usted publique sustituirá a su propio juicio. Nadie se molesta en leer los artículos de alguien cuando aspira a una beca, está siendo considerado para un trabajo, o están evaluando su propuesta de investigación; todo lo que usted tratará de hacer será ver cuántos artículos publicó en revistas con índice de impacto alto. Nadie considerará si el hibiera sido mejor enviar el “paper” a una revista más especializada o a otra en donde un trabajo previamente publicado pusiera en un contexto más adecuado al suyo. Nadie considera si ese puñado de revistas con índices de impacto altos atesora a los mejores revisores o si de hecho tienen un número desproporcionado de artículos incorrectos debido a la presión por publicar en ellas. Y mire usted el resultado. El exceso de confianza en ese estúpido número otorgó a un puñado de editores un enorme poder sobre las carreras de gente de quienes, en su mayoría, nunca habían visto ni oído hablar, y cuyo núcleo de trabajo jamás leyeron.. Probablemente la peor idea nacida en cabeza humana desde que el general Custer creyó que podría rendir al conjunto de la Nación Sioux con unas tropas de unos pocos centenares de soldados.

SP: ¡Ah, sí! San Toro Sentado todavía habla de eso.

 

BG: ¡Eh! (Agitándose él mismo.) Mire, desde que el factor de impacto dominara los juicios científicos la gente con creatividad está condenada. Los burócratas no necesitaron saber nada o disponer de algún conocimiento; todo cuanto tenían que hacer era confiar en esos números arbitrarios. ¿Y ahora me está usted diciendo que en el reino de los cielos hacen lo mismo para valorar quien debe entrar aquí y quien no?

SP: Sí; es mucho más simple. No importa si usted intentó hacer un trabajo duro o de calidad, si era piadoso, modesto o generoso. La única cosa que importa es cuán alto es el impacto que calculamos que usted tiene.

 

BG: ¡Pero eso es totalmente incorrecto! Mire, yo le podría hablar quizá de la gente que urdió tal idea e impulsó su uso. Si tuviera la gentileza de otorgarme un minuto, por favor…

SP: ¡Oh!, no están aquí. (Agita su mano y una imagen emerge difusamente de una nube. Aparece un agujero enorme en donde hierven sulfuro y azufre. Allí, metidos casi hasta el cuello, se vislumbran un puñado de hombres trajeados) Como usted puede ver están en un clima más caluroso.

 

BG: Bueno, al menos eso parece justo de alguna manera. Espere un minuto, se lo ruego. ¿Es ese George W. Bush?

SP: Sí.

 

BG: Pero su factor de impacto debe de haber sido enorme.

SP: ¡Oh!, el valor absoluto se salía de los registros. Pero también tuvimos en cuenta el signo…

 

BG: Entonces, ¿por qué está solamente metido en azufre hasta las rodillas?

SP: ¡Oh!, él está sobre los hombros de Dick Cheney. (La imagen se volatiliza.) Ahora permítanos volver a usted…

 

BG: No entiende que si idea de determinar el impacto de alguien en el futuro a partir de dónde publica hoy es totalmente absurda. De acuerdo a ese criterio, Dios tendría un índice de impacto de cero. Me explicaré: Él hizo su mejor trabajo hace mucho tiempo; nadie ha podido repetirlo; ¡y todas sus ideas se publicaron en un libro, no en una revista con revisión por pares!

SP: Muy divertido. Váyase al infierno. Palabra de Dios…….

 

 

 

Las puertas del infierno: Un calentamiento de Invernadero

Fuente: Gertru Fernández

 

 

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

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Comentarios

Juanjo: recibí comentarios calificando de genial el artículo. Hasta de un funcionario del concejo estatal de CIencia y Tecnología y ex del nacional, lástima que no lo hizo por escrito.

Hola Régulo,

Pues la verdad es que en estos primeros días no lo ha leído casi nadie (menos de 100 personas). Veo que deben ser todas de Veracruz (jajaja). Pues muchas gracias.

Buen fin de semana

Juanjo

Estimado Juanjo,

Personalmente no me extraña que haya tenido tan poca lectura y menos comentarios; la razón también es a mi juicio muy simple: el sistema de valoración por factor de impacto les parece, a la mayoría de los biólogos y a TODOS los que tienen alguna clase de autoridad, “el más justo posible”. Ocurre con esto lo que con el actual escándalo financiero: como “no hay sistema posible fuera del capitalista (salvaje añado yo)” estas cosas –que el dinero público tenga que cubrir los desfalcos privados- son “inevitables”, gajes del sistema vamos. Creo que resultaría interesante un debate en el que se analizaran las múltiples similitudes que pudiera haber entre el funcionamiento de los mercados financieros y el sistema actual de publicación científica. Quede claro que estoy hablando de mi área de trabajo, conocida en el siglo con la sandez de “biomedicina”, y no de otras disciplinas; ello exigiría la participación de colegas de esas áreas dispuestos a entrar en materia; desde aquí les animo a participar. Sería interesante la discusión de, por ejemplo, por qué ha habido tan sonoros fracasos en temas como la vacuna del SIDA o el atasco en las terapias regenerativas y el cáncer. Me refiero a avances reales y no a esos “avances” que semanalmente nos anuncian en los medios y luego quedan en nada.

No sabes cuánto me agradaría poder abrir un foro en torno a esta materia aunque, sinceramente, no me hago muchas ilusiones.

Sigue con salud.

ARC

Hola ARC,

No creo que sa tan solo falta de interés ya que mucha gente la tiene (al menos fuera de España). Creo que he fallado al poner el título adecuado. Pero no se me ocurre ninguno. Y si la gente que busca en Google no lo encuentra…..

También hay post que al principio no los lee casi nadie y meses despues se disparan por alguna razón (puede haber varias). Yo aquí no puedo hacer más. Eso si, si a alguien se le ocurre un título que sea mejor para detectar el tema del post en un buscador, que no tenga duda en enviarlo.

Un abrazo

Juanjo Ibáñez

Estimado Juanjo,

Discrepo cordialmente de tu opinión en cuanto a que el título no sea adecuado; por supuesto que podría haber sido otro aunque no creo que esa sea la razón del escaso interés que de momento ha suscitado. De hecho el simple enunciado “Factor de impacto” hace babear pavlovianamente a la mayoría de científicos y a los “biomédicos” al completo. Me inclino más a pensar que un relato como el que publicas les saca las entretelas del ridículo tanto que prefieren no entrar en materia. De hecho, los diversos estudios que señalan lo malévolo del sistema de evaluación los deja indiferentes, como si no fuera con ellos y no tuviéramos todos una gran responsabilidad en todo este cotarro (¡A mí que me registren!). En mis discusiones en torno a este asunto he visto tanto colega voluntariamente ciego que tengo por cierto que el problema se ignora de manera sistemática “no fuera a ser peor”.

Un abrazo.

ARC

Obviamente a muchos no les gustará, aunque debieran analizar el por qué los compañeros de profesión de otros países sí son críticos, y como mínimo sacan el tema a debate, lo cual dice poco de la ciencia española y sobre todo del ambiente de las ciencias biomédicas. Pero como la mayor parte de los políticos de este país confunden excelencia con lo que se publica en estos campos…….

Pero el personal, ARC, no puede saber el contenido si no lo lee y no creo que luego se pasen mails diciendo no pincheis este. Hasta ahí no creo que llegen ¿verdad?. Bueno. Esperemos.

Un abrazo

Juanjo Ibáñez

Estimado Juanjo,

La poco o nada crítica ciencia española, singularmente la biomédica, la llevan a a cabo poco o nada críticos científicos casi todos españoles (con un creciente número de extranjeros). Los políticos "les han comprado" el factor de impacto como el Santo Grial de la excelencia científica, índice del que son beneficiarios; no es de extrañar en consecuencia que sean los más cerrados defensores de su uso y prevalencia. Por ello creo que el cuento celestial que publicaste les haga poca o ninguna gracia. Yo también confío en que no lleguen al extremo que apuntas de recomendarse entre sí el no entrar en según qué foros, aunque he visto tanto (y en tantos) cerril embrutecimiento en esta materia que no me cuesta imaginármelo. Naturalmente que tendrás aún en la memoria el destemplado ataque de Malen Ruiz de Elvira a los blogs de discusión científica "fuera de control" de, por ejemplo, su diario, paradigma de la información científica "políticamente correcta". Intenta que te publique el "Diario independiente" una carta o un simple comentario crítico a un "avance científico"; te recomiendo que esperes sentado hasta verlo impreso.

Un abrazo.

ARC

Respecto al tema de Los periódicos, ya han intentado publicar algunos amigos míos aspectos de denuncia durante años y, que yo sepa, sólo lo han logrado dos. Debe ser así como publicar en Nature o Science (jajaja). Lo que ocurre es que estos no suelen ni contestar. Son peores aun.

Un cordial saludo

Juanjo Ibáñez

En mi opinión, estar o no de acuerdo con utilizar el Factor de Impacto como un criterio importante para evaluar la valía científica no convierte a una persona en buena o mala, ni en humilde o arrogante. Hay impresentables en todas las alineaciones. Creo que todos los científicos queremos publicar en las mejores revistas del área y, si nos dejan, en revistas más generalistas, y si no lo hacemos, es porque no podemos. Ahora bien, también es cierto que los tabloides científicos tienen algunos revisores que hacen comentarios que no están a la altura de los trabajos que reciben y que las revistas más especializadas muchas veces tienen mejores revisores. Y seguro que no todas las áreas han de evaluarse con los mismos criterios porque el impacto tiene mucho que ver con el tamaño de la comunidad científica que trabaja en campos afines.

MIR,

Nadie discute la importancia de publicar en buenas revistas. Pero una cosa es tenerlo en cuenta y otra que sea al "kilo". Pero hay otras muchas meneras de servir a los demás haciendo ciencia. Y eso no lo decía yo sino que "me" lo comentó el propio Garfield a una pregunta personal que le hice hace años en una charla suya de la residencia de estudiantes. El respondió que sería un grave error basarse solo en el número de ISI papers y el IF para valorar la actividad de un científico. No se puede ser más papista que el papa ¿o si?.

Juanjo Ibáñez

Trataré de responder a MIR. No creo que ningún crítico del sistema de evaluación esté en contra de que se utilice el FI; de lo que yo al menos estoy radicalmente en contra es de que sea el único elemento a considerar, algo que desgraciadamente es indiscutible en la mayoría de las evaluaciones al menos en el área en la que trabajo (biología molecular). De acuerdo a ese uso aberrante, el artículo titulado “Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento” de 1905 en el que Einstein da a conocer nada menos que la relatividad especial, tendría problemas ahora para ser considerado dado el bajo índice de impacto de “Annalen der Physik”, la revista alemana en la que se publicó, por supuesto en alemán. Uno de los trabajos fundamentales de Antonio García-Bellido, piedra angular de la genética del desarrollo, se publicó en una revista tan poco leída (hoy con índice de impacto casi nulo) que Francis Crick y Peter Lawrence tuvieron que “redescubrirlo” en un artículo que explicaba la hipótesis de García-Bellido y ponía de relieve su trascendencia (eran otros tiempos aunque no haga tanto de ello). Crick quedó tan impresionado que propuso al español al Premio Nobel; aplicando el actual criterio de evaluación, con ese trabajo en el CV hay García-Bellido no conseguiría ni una mala beca. Ejemplos así hay a docenas.

Dices en tu comentario: “Creo que todos los científicos queremos publicar en las mejores revistas del área y, si nos dejan, en revistas más generalistas, y si no lo hacemos, es porque no podemos”. Estoy de acuerdo cambiando el “queremos” por “nos obligan a publicar”. Personalmente me sigue dando igual dónde esté un artículo publicado; procuro evaluarlo por lo que dice independientemente de la revista. Pero, claro está, ello es mucho más laborioso que el cómodo y casi siempre injusto abuso del FI.

Un propuesta última: Que se introduzca un índice de fraude (que reste puntos, claro) que denote qué cantidad de artículos falsos o retirados por irreproducibles ha publicado cada revista; veríamos como el FI disminuía aunque me temo que ni el Grupo McMillan (Nature) ni la AAAS (Science) estén por la labor.

Saludos.

ARC

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