Los Suelos de Chile y su Geografía

En un post anterior elaboramos una síntesis de la geografía chilena y los factores formadores del suelo, terminando con una breve descripción de los principales edafotaxa y usos del suelo del país. Hoy hablaremos con más detalle de la geografía de los suelos chilenos, basándonos en cuatro espléndidos documentos que pueden leerse libremente en Internet.  Uno de ellos pertenece a la FAO,  otro a un edafólogo de reconocido prestigio de la Universidad de Santiago, como lo es Walter Luzio L. Manuel Casanova nos a informado de este último reporte electrónico, así como de otra versión más reciente que no he podido encontrar (en la cual él y Walter figuran como coautores). También en el libro escrito por Manuel Casanova Pinto, Wilfredo Vera Elizondo, Walter Luzio Leighton y Osvaldo Salazar Guerrero (Universidad de Chile), que se puede encontrar pinchando aquí, viene importante información sobre el mismo tema. Del mismo modo, podéis bajaros el siguiente pdf, en donde también se abunda sobre la cobertura edafológica del país, su estado de degradación y los usos del suelo. Finalmente, en las últimas páginas del siguiente. Comencemos pues, ya que la información colgada en Internet es muy abundante y detallada.

 

 

Los Andes Chilenos

Fuente: Universidad de Duke

 

Panorama de los suelos de Chile

De acuerdo a la información que nos suministra el pdf comentado:

 

Los suelos de Chile son extraordinariamente diversos debido a la gran cantidad de procesos genéticos que han intervenido en su origen. De las algo más de 75 millones de hectáreas de superficie territorial se consideran agrícolas 26.393.219 ha (34,9 %), de las cuales unas 5 millones son arables, la mayor parte de las cuales a su vez, presentan importantes limitaciones por profundidad, pedregosidad o topografía.

 

La superficie de tierras arables per cápita habrá pasado de 0,38 ha en 1995 a 0,26 por habitante para el año 2035, esta disminución se debería principalmente al efecto combinado del crecimiento de la población, los procesos degradativos y las pérdidas de suelo por expansión urbana, las que anualmente consumen unas 1200 ha. Dentro de los impactos más directos de la agricultura está la degradación y salinización de los suelos, el agotamiento de las napas freáticas y la degradación de la calidad de las aguas por lixiviación de los fertilizantes y pesticidas.

 

La erosión acelerada comenzó en el siglo pasado, como consecuencia de la producción de cereales en los lomajes costeros. En la actualidad ha alcanzado niveles preocupantes, y afectando a una superficie de 47.300.000 ha, lo que equivale al 60 por ciento del territorio nacional. Ella se concentra principalmente en las zonas áridas y semiáridas entre las regiones I y VIII y en las zonas subhúmedas secas de las regiones XI y XII. Los procesos erosivos constituyen una de las formas de degradación de mayor impacto ambiental y económico del país, afectando en forma generalizada a todo el territorio. La erosión también puede generar una serie de perjuicios extraprediales, como la depositación de sedimentos en ríos, lagos, embalses, represas, obras de arte y puertos.

 

Las pérdidas irreversibles del suelo por urbanización han pasado a ser significativas no tanto por la cantidad de suelo involucrado sino por la calidad de éstos. En la actualidad la superficie urbanizada en el país alcanza a las 180.000 ha, gran parte de las cuales ha ocupado tierras planas con altos potenciales agrícolas.

 

Las inversiones del sector público en infraestructura de riego pasaron de 510,8 en 1990 a 38.866,6 millones de pesos en 1998, lo que representa un fuerte impulso al desarrollo agrícola.

 

Como una forma de revertir el proceso de degradación de los suelos se han implementado en la última década varios programas, algunos de los cuales están vinculados con los compromisos internacionales firmados por el país. Dentro de éstos están: El Programa de Acción Nacional Contra la Desertificación (PANCD), El Programa de Control de Plaguicidas, Programa Para la Recuperación de Suelos Degradados, El programa social de obras de riego medianas y menores (PROMM), Ley de fomento al riego y drenaje.

 

 

Comenzaremos pues con la descripción es más sencilla (la que contiene el pdf). La hemos posicionado primero para la lectura de los jóvenes, mientas que la de Lucio, de índole más técnica, la describiremos a continuación, ya que será más del gusto de los profesionales.

 

 

 

Suelos de Zonas Árida, Semiárida y Subhúmeda

Leyenda: Aridisoles; Entisoles, Mollisoles; Montañosa

Alfisoles, Inceptisoles,Ultisoles: Fuente: FAO

 

Los Suelos de Chile y su Geografía (descripción didáctica)

 

Sobre la base de las unidades cartográficas identificadas por Luzio y Alcayaga (1992), pueden distinguirse, a rasgos generales, 10 grandes tipos de suelos, los que se describen a continuación.

 

Suelos del desierto (I, II y III regiones): Corresponde a los suelos ubicados entre el límite internacional con el Perú y las cercanías de Copiapó, dentro de esta zona es posible distinguir suelos de los órdenes Aridisoles (suelos poco evolucionados debido a la aridez, en regiones interiores), Entisoles (suelos recientes con poca evolución, preferentemente situados en la costa) e Histosoles (suelos derivados de tejidos vegetales), con un predominio de los suelos Aridisoles. En general corresponden a suelos delgados a moderadamente profundos (50 a 100 cm). En el sector costero los Entisoles son delgados y muy estratificados, pudiendo presentar una gran pedregosidad en el perfil debido a su origen coluvial (materiales provenientes de derrumbes). En el Valle Central los Aridisoles derivan de sedimentos gruesos y en los sectores más costeros y en la alta cordillera se ubican los salares, en donde se ha producido una fuerte sedimentación debido a la desaparición de lagos interiores, en consecuencia los suelos originados son muy estratificados y con altos tenores salinos y pH elevado. En el Altiplano existen suelos sin desarrollo, de texturas gruesas y muy delgados y suelos poco evolucionados derivados de materiales volcánicos. En la alta cordillera (sobre los 3.000 m de altitud) se encuentran los bofedales cuyos suelos son orgánicos (Histosoles) o minerales, muy estratificados, con altos contenidos de materia orgánica y elevada salinidad.

 

Suelos de serranías áridas y semiáridas (III y IV regiones): Corresponden a los suelos ubicados en las serranías interiores y costeras entre Copiapó y Los Vilos. Estos suelos son de los órdenes Aridisoles (sectores interiores) y Entisoles (sectores costeros), con predominancia de los Aridisoles. En los sectores más costeros los suelos son muy similares a los descritos en la primera unidad cartográfica, en el sector norte de esta zona los suelos presentan un horizonte petrocálcico (horizonte rico en carbonatos y cementado por los mismos) en su primer metro de profundidad, más al sur los suelos de las llanuras de la Depresión Intermedia son de desierto, evolucionados por el aumento de las precipitaciones y la cobertura vegetal. En el sector costero sur de esta zona los suelos son poco desarrollados debido a la presencia de materiales parentales sedimentarios muy gruesos, superficiales e inestables y a la falta de agua, los suelos derivados de sedimentos de texturas medias y finas son delgados a moderadamente profundos, en los suelos más evolucionados existe un horizonte argílico (horizonte en que ha ocurrido una acumulación de arcilla en profundidad) que presenta un cambio textural profundo con relación al horizonte superior.

 

Suelos de la precordillera y cordillera (III y IV regiones): Corresponde a los suelos ubicados en los sectores altos de la precordillera y Cordillera de los Andes, pertenecientes a los órdenes Entisoles y Aridisoles, son suelos derivados de materiales gruesos y escaso desarrollo, en posiciones de cerros escarpados y fuertes pendientes.

 

Suelos graníticos de la costa (V a IX regiones): Corresponde a los suelos de los sectores costeros comprendidos entre Los Vilos e Isla Mocha. Son suelos de los órdenes Alfisoles (suelos con buen grado de evolución) e Inceptisoles (suelos de desarrollo incipiente que forman inclusiones entre las regiones V y VIII). En el sector costero se ubican preferentemente los suelos derivados de terrazas marinas altas y de relieve plano a ligeramente inclinado y de colores pardos rojizos asociados con otros de menor evolución. En la vertiente poniente de la Cordillera de la Costa los suelos se han desarrollado directamente a partir de roca granítica. En el sector más austral de esta región los suelos son derivados de terrazas marinas altas, con texturas finas y han sufrido una fuerte disección por efecto de la erosión hídrica. En los sectores de relieve abrupto de la Cordillera de Nahuelbuta los suelos son bien desarrollados, con altos contenidos de arcilla y se han originado a partir de micaesquistos (rocas de origen metamórfico).

 

Vertisoles (RM, VII y VIII regiones): Son suelos pertenecientes al orden Vertisol (suelos que se invierten por dilatación y contracción de las arcillas) y están ubicados puntualmente en las cercanías de Santiago y Parral en posiciones planas o casi planas. El origen de estos suelos lo constituye la depositación de sedimentos finos en condiciones lacustres.

 

Suelos aluviales del Valle Central (V a VIII regiones): Se ubican entre San Felipe y Los Ángeles, pertenecen a los órdenes Alfisoles, Mollisoles (suelos mullidos), y Entisoles, con predominio del primer orden. En la Depresión Intermedia entre San Felipe y Rancagua los Mollisoles tienen un desarrollo moderado, localmente hay sectores en que los suelos derivan de materiales calcáreos. Entre Rancagua y Los Ángeles los Alfisoles de la Depresión Intermedia presentan extensiones de sedimentos aluviales en la cercanía de los ríos, los suelos son moderadamente profundos a profundos, de texturas medias a finas y con altos contenidos de materia orgánica. En las áreas orientales de la Cordillera de la Costa entre San Antonio y las cercanías de Parral los Alfisoles derivan de granito y presentan un fuerte incremento del contenido de arcilla en profundidad. Entre Los Ángeles y Malleco los Entisoles son aluviales de desarrollo moderado junto a suelos de texturas gruesas formados a partir de arenas gruesas basálticas, ellos presentan una rápida permeabilidad, aun cuando hay sectores que presentan un nivel freático alto. Sobre estos suelos se desarrolla la mayor parte de la agricultura de riego de la Zona Central.

 

Suelos de la Cordillera de los Andes Centrales (V a IX regiones): Corresponden a los suelos ubicados en los sectores de más fuerte relieve de la Cordillera de los Andes entre la V y IX regiones, se ubican dentro de los órdenes Entisoles, Inceptisoles y Andisoles, con predominio del orden entisol. Estos suelos han derivado de materiales volcánicos vítreos y de texturas gruesas.

 

Suelos de las serranías costeras de la zona centro sur (VIII a X regiones): Corresponde a los suelos ubicados en las serranías interiores entre Los Ángeles y Loncoche y el sector costero comprendido entre la Isla Mocha y el Golfo del Corcovado. Están clasificados dentro del orden Ultisoles (suelos en sus últimos estados de evolución). Los suelos de la Depresión Intermedia derivan de cenizas volcánicas y ocupan posiciones de lomajes suaves y terrazas y se asocian con otros suelos de altos contenidos de arcilla. En las áreas de lomajes y cerros de la Cordillera de la Costa los suelos son rojizos y derivaron de micaesquistos, en las partes más altas los suelos son delgados y presentan problemas de drenaje. En los lomajes de la vertiente oriental de la precordillera de la Costa los suelos son de colores rojos y pardo-rojizos, moderadamente profundos y elevados contenidos de arcilla, se encuentran sobre diferentes substratos, como depósitos fluvioglaciales y morrénicos.

 

Suelos de origen volcánico (VII a XI regiones): Son suelos pertenecientes a los órdenes Andisoles (suelos obscuros) e Histosoles. Estos suelos están ubicados en la precordillera de los Andes entre Curicó y Los Ángeles, extendiéndose hacia la Cordillera de los Andes entre esa ciudad y Chile Chico. Los suelos de la precordillera de los Andes hasta Los Ángeles y hacia el sur de Temuco son los suelos conocidos como trumaos que han derivado de cenizas volcánicas, son suelos profundos, con altos contenidos de materia orgánica y una alta capacidad de retención de humedad. Desde Osorno y hasta Puerto Montt y el sector oriental de la Isla Grande de Chiloé a los trumaos existentes en posiciones de lomajes y laderas se asocian suelos conocidos como ñadis en posiciones planas y deprimidas del relieve, también son derivados de cenizas volcánicas y contienen más materia orgánica que los trumaos, pero menores profundidades, descansan sobre un substrato constituido por un depósito fluvioglacial. Entre el suelo y este depósito se desarrolla un horizonte delgado y rojizo conocido como fierrillo. En los sectores de trumaos de la Cordillera de los Andes se asocian suelos derivados de vidrios volcánicos, estos suelos presentan texturas gruesas, una fuerte estratificación, baja fertilidad y baja retención de humedad. En Chiloé continental y en la región de Aysén se asocian suelos Histosoles con otros derivados de materiales volcánicos, constituyendo un área poco estudiada.

 

Suelos del extremo sur del país: Son áreas escasamente estudiadas, en la mayor parte de la zona existe un régimen de lluvias abundantes durante todo el año, se supone que existe un dominio de suelos Histosoles asociados con suelos Spodosoles (suelos derivados de ceniza). En áreas importantes de la Patagonia existiría un régimen de humedad arídico no comprobado aún, que originaría suelos Aridisoles, existen probablemente inclusiones de suelos del orden Mollisol.

 

Campos de hielo: Corresponde a una unidad cartográfica que define la ubicación de los campos de hielo sur y norte. La ubicación de los tipos de suelos de Chile se representa en la Figura 5.1.

 

 

 

Suelos de Zonas: Templada húmeda- Austral, Fría y Húmeda

Leyenda: Mollisoles, Área montañosa, Inceptisoles, Ultisoles,

Espodosoles. Fuente: FAO

 

Los Suelos de Chile y su Geografía (Descripción para profesionales de Walter Lucio)

De acuerdo a Walter Lucio, en su artículo on-line de la Biblioteca Digital de la Universidad de Chile, puedes distinguirse las regiones de suelos que exponemos a continuación. He dudado si mezclar ambos documentos. Sin embargo, debido a mi falta de conocimiento del territorio chileno, he optado por presentaros ambas versiones por separado.  Digamos antes de empezar que la página Web que alberga este estudio posse un sistema que no permite caracteres de la lengua española como acentos y “ñ”. Por término general tal hecho no genera problemas a la hora de corregir el material. Sin embargo estos surgen en los nombres locales que desafortunadamente desconozco. En consecuencia, pido disculpas a los colegas chilenos por los errores que con toda seguridad he cometido en alguna ocasión. 

 

Walter Luzio L. Depto. Ingenierría y Suelos; Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad de Chile.

 

Suelos de las Regiones Desérticas

 

1.1.  Suelos de altura.

Esta zona comprende las áreas ubicadas por encima de la cota 1.500, es decir incluye lo que podría  llamarse el “piedmont” de la Cordillera, los cordones montañosos y el Altiplano propiamente tal. En el Altiplano la caracterí­stica dominante es el régimen térmico de los suelos, que se ha considerado como críico, el cual unido al permanente déficit  hídrico ha dado origen a un régimen orgánico de desarrollo débil. De esta manera un gran porcentaje de los suelos se les puede considerar como esqueléticos, con un perfil A – R, con bajos contenidos de materia orgánica y profundidad no superior a los 40 cm sobre roca. Estos suelos se clasifican como Lithic Cryorthents.

 

Un segundo grupo de suelos importantes corresponde a aquellos derivados de materiales volcánicos. A causa de las condiciones de meteorización muy débil, la evolución de estos materiales es limitada, de tal manera que, en general, son claramente visibles las características y propiedades de los materiales parentales. Por esta razón los suelos no alcanzan a cumplir los requisitos mí­nimos para ser considerados como Andisols y por lo tanto se han clasificado como Cryorthents y, en el caso que logren desarrollar un horizonte B cámbico, como Camborthids.

 

En numerosos planos y cuencas de deposición se desarrollan suelos formados por sucesivos aportes de sedimentos de muy diferente naturaleza mineralógica, a causa de los arrastres producidos por las lluvias torrenciales de corta duración. Estos suelos muestran una clara estratificación producto de estas sedimentaciones pero mantienen la caracterí­stica de escaso desarrollo que domina en toda la región. Se trata de suelos de texturas gruesas con gravas y estructura masiva o de grano simple. No hay más horizonte diagnóstico que un epipedión ócrico y los suelos son de perfil A.- C.

 

En las regiones de mayor altura hay cuencas cerradas con drenaje restringido donde se han producido procesos de paludización, generando suelos orgánicos y suelos minerales con alto contenido de materia orgánica. Estas cuencas se conocen localmente como bofedales. Los suelos orgánicos están constituidos por materiales fí­bricos, especialmente en la ringla superior. Aquellos cuyo nivel freático corresponde a aguas corrientes no evidencian rasgo de reducción, por lo tanto, no tienen un régimen ácuico. Se clasifican como Cryofibrist y Cryohemist. En el caso de los suelos no orgánicos, la mayor parte de ellos sí­ tienen régimen Ácuico, con presencia de materiales y horizontes gley a escasa profundidad. Aun cuando en algunos casos el horizonte superficial califica como epipedión hí­stico, frecuentemente no posee el espesor suficiente para ser considerado como tal. El contenido de materia orgánica en superficie es alrededor de 10% y el de carbonatos puede ser alto (22% en las Vegas de Turi) con presencia de costras y eflorescencias. Algunos suelos son también altamente salinos con conductividades que pueden llegar a los 150 mmho/cm. Se les ha clasificado como Cryaquents y Cryaquepts.

 

Finalmente, es necesario mencionar los suelos de los valles cordilleranos. Estos son estrechos, con un piso relativamente plano y laderas abruptas con abundante pedregosidad. La mayor parte de los suelos son Cryorthents.

 

 

 

Andosol vítrico Chile

 

1.2.   Suelos de la Depresión Intermedia.

En las pampas no salinas existe un régimen de humedad arí­dico y los suelos presentan escaso desarrollo aun cuando es posible encontrar suelos con horizontes cámbico, cálcico y petrocálcico. Son de granulometría media a gruesa con estratificación marcada, lo cual determina que pueda existir un incremento de arcilla en el horizonte cámbico (Bw) que no corresponde, evidentemente, a procesos de translocación. Se les clasifica como Camborthids.

 

En el caso de las pampas salinas, costas constituyen amplias áreas con elevada concentración salina cuyo origen está relacionado con importantes procesos de sedimentación pleistocénicos. En los salares propiamente tales (Pintados, Bellavista, Zapiga) se encuentra una costra superficial extremadamente dura, no soluble en agua y sin efervescencia al ácido clorhídrico. Su espesor puede llegar a los 60 cm. En profundidad se suceden varios estratos de granulometría diversa conformando un perfil A – C. El pH de los suelos fluctúa entre 8,6 y 9,8 y el porcentaje de Na+ intercambiable puede llegar a 70%. La mayoría de estos suelos corresponden a Salorthids.

 

En los Valles que cruzan de este a oeste los suelos son todos de origen aluvial, de texturas gruesas con diferentes grados de salinización y sodificación y caracterizados por marcadas estratificaciones. Aun cuando la superficie que ocupan estos valles es una mínima parte de la superficie desértica total, tienen bastante importancia agrícola, pues constituyen las únicas áreas del desierto que parecen tener alguna utilización agropecuaria. Los principales valles son los de Azapa, Camarones, Lluta, Loa, Copiapá y Huasco.

 

1.3. Suelos de la Cordillera de la Costa.

En los lomajes de la Cordillera de la Costa existe una gran variabilidad en los suelos tanto en textura, pedregosidad, profundidad como en color y grado de desarrollo. Sin embargo, una caracterí­stica común a la mayoría de ellos es la marcada influencia coluvial proveniente de su ubicación en pendientes metaestables. Muchos suelos son esquelético-francos a través de todo el perfil.

 

En la plataforma de abrasión que se origina en una falla longitudinal de direcciión norte-sur y que forma el acantilado que constituye el macizo montañoso costero, los suelos que dominan son de textura gruesa (arenosa) y ocupan las terrazas bajas de relieve plano. También hay influencia de procesos coluviales en la base de las pendientes del acantilado. Los suelos son Torripsamments y Torriorthents.

 

 

 

San Pedro de Atacama

 

Suelos de las Regiones Áridas y Semiáridas

 

En esta zona las precipitaciones son de mayor magnitud que en la zona desértica, fluctuando entre 80 mm en el extremo norte y 250 mm en el extremo sur. Los suelos presentan mayor desarrollo, evidenciado por la presencia de horizontes diagnóstico tales como el cámbico y el argílico.

 

2.1. Suelos de las zonas Costeras.

En este sector se reconocen claramente dos clases de formaciones geomorfológicas: las terrazas marinas y los cerros del batolito costero. Los suelos que se desarrollan en ambas formaciones presentan diferencias notorias.

 

En las terrazas marinas se pueden diferenciar, a su vez, los suelos de escaso desarrollo, los suelos con horizontes argí­licos y los suelos sobre sedimentos calcáreos. Los suelos de escaso desarrollo, corresponden a dunas estabilizadas en terrazas bajas e intermedias casi planas y con pendiente uniforme. Los suelos son profundos, de texturas gruesas (franco arenosa, arenosa) a través de todo el perfil, con baja capacidad de retención de agua y un contenido de materia orgánica que no excede 1%. Se clasifican como Torripsamments. En terrazas marinas más altas correspondientes al Plioceno, se encuentran suelos con horizontes argílico en los cuales la iluviación de arcilla se presenta como cutanes gruesos y prominentes. El incremento de arcilla entre el epipedión ócrico y el horizonte argílico, de más de 20%, determina que los suelos sean clasificados como Paleargids. En algunos sectores los horizontes argílicos han sido recargados con Na+, probablemente a causa de las numerosas transgresiones marinas que han ocurrido en el área. En este caso se trata de horizontes nátrico y los suelos corresponden a Natrargids.

 

En sectores localizados, como es el área próxima la Bahía de Tongoy, hay terrazas marinas en las cuales los materiales calcáreos constituyen los principales sedimentos. Estos materiales calcáreos, que actúan como sustrato de los suelos, se encuentran fuertemente cementados y compactados, constituyendo horizontes petrocálcicos que se conocen localmente como “lozas“. Los suelos se clasifican como Paleorthids. Los suelos formados directamente a partir del batolito costero muestran menor desarrollo que los suelos formados en las terrazas marinas. Los suelos más incipientes se encuentran en pendientes fuertes donde son frecuentes los afloramientos rocosos. Se trata de suelos delgados, sometidos a erosión hídrica en los que ha habido una importante pérdida de nutrientes; la saturación de bases no supera 65%. Corresponden a Torri­orthents. Aquellos que desarrollan un horizonte B Cámbico son más profundos; pueden llegar hasta los 100 cm y, en general, se encuentran en pendientes menores. Se les clasifica como Camborthids.

 

2.2. Suelos de las zonas interiores.

En estas zonas el relieve es muy escarpado, con valles angostos y profundos que presentan un patrón intrincado de drenaje.  Las pendientes de los cerros pueden alcanzar 60%, por lo cual los procesos de erosión son activos aun cuando las precipitaciones son moderadas a escasas.

 

Los cerros y colinas de origen graní­tico, que corresponden al relieve dominante en esta área, tienen pendientes que van desde 20 a 60%. Los suelos tienen una profundidad promedio de 70 cm sobre la roca fuertemente meteorizada. Generalmente presentan un horizonte cámbico bien desarrollado que se identifica por un incremento de arcilla, una estructura más fuerte o un matiz más rojo. Se les clasifica como Xerollic Camborthids. En posición de cerros también se encuentran suelos desarrollados sobre caliza. Los suelos son de color pardo, de textura franco arcillo arenosa y franco arcillo limosa, con buena estructuración y buena penetración de raíces. Sin embargo, la profundidad rara vez supera los 50 cm a la roca calcárea, por lo cual se trata de suelos de aptitud muy limitada. Se les clasifica como Camborthids.

 

2.3. Suelos de los Valles.

En general, los estudios de suelos de los valles son antiguos con la excepción del estudio del Valle del Elqui de 1979. De aquí se puede concluir que existe una dominancia de Camborthids y de Torriorthents. Esto implica que los suelos presentan evolución suficiente para formar un horizonte cámbico aun cuando su material parental son sedimentos aluviales recientes.

 

3. Suelos de la región central

 

Esta región abarca desde la cuenca del río Aconcagua por el norte, hasta la ciudad de Collipulli por el sur, es decir, comprende una zona donde domina el régimen de humedad de los suelos xérico y el régimen de temperatura térmica.

 

 

 

Patagonia Chilena

Foto: Aldo Melero

Fuente: Ripioturismo

 

3.1. Suelos de altura Y del Piedmont de Los Andes.

Es necesario diferenciar a aquellos sectores que se encuentran sobre los 3.500 m de aquellos que se encuentran bajo los 3.500 m pudiendo llegar hasta los 800 m. En el primero de los sectores, los suelos son esqueléticos sobre roca con abundantes afloramientos rocosos y pendientes fuertes. Corresponden a Cryorthents. También aparecen en estas áreas pequeños sectores con suelos orgánicos que podrían corresponder a Humaquepts que no se pueden comparar con los bofedales de más al norte por sus dimensiones y posición que ocupan en el paisaje; la mayor parte de estos probables Humaquepts tienen pendientes que fluctúan entre 4 y 10%.

 

En todos estos sectores de altura hay gran alteración de las superficies por movimientos de remoción en masa y procesos erosivos intensos. Así­, la mayor parte de las bases de las pendientes están jalonadas de taludes de escombros, principalmente de granulometrí­a gruesa. Como es de suponer, prácticamente no existen estudios de suelos en estos sectores, y los conocimientos actuales derivan de observaciones puntuales. En el segundo sector, los materiales parentales dominantes son las cenizas volcánicas que han dado origen a suelos más evolucionados que desarrollan un horizonte B cámbico, de color o de textura. Solamente aquellos en los que ha habido formación de minerales de corto rango de ordenamiento se pueden considerar como Andisols; los demás, que no han alcanzado ese grado de desarrollo, se denominan Entisols.

 

En el concepto de Andisol se incluyen suelos tan importantes como Diguillán, Bramadero, Santa Bárbara y San Fabián. Son suelos profundos que ocupan posiciones de lomajes suaves, con un horizonte superficial de color oscuro y abundante materia orgánica. La densidad aparente es inferior a 0,8 gcm-3 con un ligero incremento en profundidad. Presentan texturas medias a través de todo el perfil y con estructura moderada a débil.

 

3.2 Suelos de la Depresión Intermedia.

En este sector, los suelos se encuentran ocupando diferentes posiciones en el paisaje, situación que unida a la variabilidad en los materiales parentales ha dado origen a una gran variedad de suelos.

 

3.2.1. Suelos de terrazas antiguas. Estas terrazas de origen aluvial y aluvio-coluvial constituyen formas bastantes estables en el paisaje. La mayor parte de los suelos han evolucionado hasta tal punto que presentan un horizonte cámbico, y algunos de ellos tienen un horizonte de iluviación de arcilla (argílico) que representa un grado mayor de desarrollo. Se trata de suelos constituidos por sedimentos de granulometrí­a variable, moderadamente profundos con contenidos de materia orgánica moderada a baja. Cuando los suelos presentan un horizonte argí­lico, se clasifican como Xeralfs como sucede con la Serie Pataguilla en la Región Metropolitana y la Serie Trilico en la VIII Región; de lo contrario corresponden a Ochrepts (Inceptisols).

 

Asociados a posiciones ligeramente más bajas en el relieve se encuentran suelos que presentan un horizonte superficial de color oscuro, bien estructurado con una saturación de bases superior al 70% y con un contenido de materia orgánica entre 2 y 4%. Algunos de estos suelos se encuentran sobre un depósito de gravas y ripios gruesos con una matriz arenosa o franco-arenosa de origen aluvial. Este sustrato se puede encontrar entre los 40 y 120 cm de profundidad y los suelos se clasifican como Xerolls (Series Cachapoal, Paine y otras).

 

En estas áreas los sedimentos volcánicos adquieren una gran importancia, pues tienen una amplia distribución dando origen a suelos de características muy diferentes. Por una parte se presentan los depósitos laháricos gruesos como los que constituyen el suelo Arenales. Por otra parte, se encuentran los depósitos de cenizas holocenas que han dado origen a Andisols profundos, de texturas medias, alto contenido de materia orgánica y elevada retención de P, tal como la Serie Arrayán. Y también se presentan depósitos de cenizas pleistocenas con una evolución más avanzada de tal manera que las características de suelos volcánicos sólo es reconocible por la presencia de algunos vidrios volcánicos y las naturaleza de la fracción arcilla. En este caso se encuentran los suelos de la Asociación Collipulli. En el extremo norte de este sector hay sedimentos calcáreos de cierta importancia que han dado origen a Mollisols de escasa profundidad sobre un horizonte cálcico o petrocálcico como es el caso del suelo Huechán.

 

3.2.2. Suelos en posiciones depresivas. En esta posición del paisaje es conveniente hacer una diferenciación entre los suelos que tienen régimen de humedad ácuico de aquellos que no lo tienen. En el primer caso se encuentran suelos en cuencas cerradas donde además de un nivel freático alto por períodos prolongados los suelos, tienen salinidad y sodicidad; un ejemplo es la cuenca de Batuco, donde se encuentra la serie Batuco. Con problemas de drenaje y alto contenido de carbonatos se encuentran al sur de la ciudad de Santiago las Series Valdivia de Paine y Agua del Gato (Calciaquolls). En posiciones semejantes del relieve se encuentran suelos, con alto contenido de arcillas expandibles (2:1) que se clasifican como Vertisols. Se encuentran en sectores como Batuco y Polpaico y más al sur en Linares y Parral.

 

3.2.3. Suelos coluviales y en terrazas recientes. Los suelos son de texturas gruesas, de profundidad media y con diferentes grados de desarrollo. Desde el suelo Chicauma que es un Entisol que se encuentra sobre un sustrato aluvial de gravas y arenas hasta el suelo Piedmont Lo Vásquez (Palexeralf) que es un suelo muy desarrollado que ocupa la posición de abanicos aluviales y que está asociado a la serie Lo Vásquez.

 

3.3 Suelos del Sector Costero.

Las áreas que corresponden a planicies de depositación marina tienen un relieve casi plano en las partes altas y con pendientes fuertes en las caídas. Los materiales han desarrollado suelos profundos de granulometrí­a muy variable, y con horizontes B de color o estructura (Ustochrepts) o bien un horizonte B de iluviación de arcilla (Haplustalfs).

 

Se reconoce como unidad fisiográfica separada a las áreas de cerros de la Cordillera de la Costa. Aquí­ el material parental dominante es granito y la evolución de esta roca es la que ha dado origen a los suelos del área. Los suelos son de colores rojizos, arcillosos, con desarrollo de un horizonte de iluviación de arcilla. Se clasifican como Ustalfs en la vertiente oeste de la cordillera de la costa y como Xeralfs en la vertiente este.

 

 

4.-Suelos de la región Centro-Sur

 

4.1     Suelos de la Cordillera y Pre-cordillera de los Andes.

El relieve es fuertemente ondulado y, en sectores, escarpado. Los suelos se han originado a partir de materiales volcánicos de diferente granulometrí­a lo que ha influido en el desarrollo diferencial de los suelos.

 

Los suelos desarrollados a partir de las tefras más gruesas (cenizas gruesas y lapillis) se ha formado un horizonte superficial con alto contenido de materia orgánica y muy delgado. El subsuelo es normalmente areno francoso grueso o gravoso. Corresponden a Entisols y ocupan los sectores más escarpados del relieve. Ejemplo de este grupo son los suelos Los Nevados y Antillanca.

 

Ocupando posiciones de lomajes con relieve fuerte, pero no escarpado, se encuentran trumaos que se han desarrollado a partir de tefras más finas. Son suelos profundos con buen drenaje y alto contenido de materia orgánica. Su aptitud es principalmente forestal y en algunos sectores puede ser ganadero-forestal. La serie Puyehue que se clasifica como Andisol es un buen ejemplo de este tipo de suelos. Aun cuando no existen estudios detallados y sistemáticos de suelos en todas estas áreas, se han detectado algunos suelos que presentan procesos de podsolización, pero cuya distribución exacta no se conoce. Estos procesos se han producido en las cenizas volcánicas basálticas que se encuentran sobre escorias o brechas soldadas. La serie Chanleufá se ha clasificado como Spodosol.

 

4.2. Suelos de la Depresión Intermedia.

En toda esta área dominan los materiales volcánicos recientes (holocenos) con buen o mal drenaje y los materiales volcánicos antiguos (pleistocénicos), profundamente evolucionados.

 

Las cenizas volcánicas recientes han desarrollado suelos profundos (trumaos), de texturas franca, franco limosa o franco arcillosa, de colores pardo o pardo amarillento, con elevado contenido de materia orgánica en el horizonte superficial y también a través del perfil. Poseen una elevada capacidad de retención de agua y buena permeabilidad; son suelos que no presentan problemas de drenaje. Tienen altos niveles de fertilidad aun cuando poseen una elevada retención de fosfatos. Ocupan los sectores de lomajes suaves y las terrazas aluviales y lacustres. La mayorí­a de los trumaos de este sector se clasifican como Hapludands.

 

En los relieves planos y posiciones más deprimidas del paisaje, estas cenizas volcánicas recientes han dado origen a suelos de mal drenaje conocidos localmente como áñadis. Tienen un mayor contenido de materia orgánica en el horizonte superficial que los trumaos y tienen menor espesor de perfil; el sustrato de los Ãñadis está constituido por un depósito fluvioglacial de gravas redondeadas y arena intersticial que presenta diferentes grados de cementación. En la mayoría de los casos estos suelos se desarrolla un horizonte delgado, rojizo-negro, duro, quebradizo, entre el suelo y el sustrato fluvioglacial. Se trata de un horizonte impermeable al paso del agua y las raí­ces que se define como un horizonte plácico y que se conoce en la región como fierrillo. A estos suelos se les clasifica como Placaquands.

 

En condiciones de lomajes suaves a moderados se encuentran suelos pardo-rojizos y rojizos con alto contenido de arcillas y con horizontes argí­licos de iluviación de arcillas y estructura fuerte a través de todo el perfil. Un ejemplo de estos suelos es el suelo Metrenco.

 

Más al sur se encuentran suelos de colores rojizos o pardo rojizos también en posición de lomajes, bien evolucionados y que se han originado a partir de cenizas volcánicas antiguas (pleistocénicas). Ocupan importantes sectores de la X región en la Depresión Intermedia y hacia la Cordillera de la Costa. Los principales suelos son la serie Cudico, Fresia y Crucero, clasificados como Haplohumults.

 

4.3    Suelos de la Cordillera de la Costa.

En esta zona se pueden diferenciar dos unidades fisiográficas de importancia: las terrazas marinas cuaternarias y, la Cordillera de Nahuelbuta propiamente tal. En la primera, los suelos son profundos, pardo oscuro o pardo amarillento oscuro, de texturas medias y con estructura débil. El relieve es plano o casi plano y los suelos tienen buen drenaje. La serie Puerto Saavedra es un ejemplo de esta clase de suelos. En la segunda unidad el relieve es escarpado, los suelos presentan colores rojizos, horizontes argí­licos bien desarrollados y alto contenido de arcilla. Se han originado a partir de la meteorización del mica esquisto y cartográficamente corresponden a una asociación Paleudalfs-Hapludands.

 

En la Isla grande de Chiloá e islas adyacentes, la distribución de los suelos continúa en forma semejante al sector sur de la provincia de Llanquihue. En los lomajes hay trumaos profundos, de buen drenaje, de texturas medias que, en profundidad, se hacen más finas. En estos horizontes inferiores aumenta la pegajosidad (tixotropí­a), caracterí­stica que es más marcada en los suelos de la Isla que en los suelos del continente. También presentan problemas de fuerte retención de P. La serie Mechaico es un suelo representativo de estos sectores que, al igual que los demás trumaos, se clasifica como Hapludands. En los sectores más planos y depresivos de la Isla Grande hay extensas áreas de fiadis, normalmente delgados, en los cuales el fierrillo se presenta como un horizonte frecuente. Hay casos en los cuales este horizonte se puede encontrar, incluso, en los suelos de lomajes. El fiadís Calonje es el más extenso en todo el sector norte de la Isla y corresponde a un Placaquands.

 

 

 

Patagonia Chilena

Foto: Rodrigo Traub

Fuente: Ripioturismo

 

 

5. Suelos de la Región Sur

 

En esta región existen pocos estudios de suelos, principalmente por las dificultades de acceso y las condiciones climáticas extremas que impiden desarrollar estudios sistemáticos de larga duración. Por lo tanto, la información que se tiene proviene de observaciones y estudios locales y puntuales. En las áreas escarpadas de Chiloá continental y la provincia de Aysán se asocian trumaos bien evolucionados en los lomajes de la precordillera a otros suelos derivados de materiales volcánicos en los cuales dominan las propiedades de los materiales de origen, es decir, los vidrios volcánicos. Estos últimos suelos son de texturas gruesas, marcadamente estratificados, con bajos niveles de fertilidad y baja retención de humedad que, generalmente, se encuentran en las áreas más escarpadas del paisaje. Los trumaos corresponden a Hapludands; los de texturas gruesas que han desarrollado las propiedades ándicas corresponden a Udivitrands y aquellos que no manifiestan ningún desarrollo corresponden a Entisols.

 

En extensos sectores insulares y continentales se asocian suelos orgánicos (Hemist-Saprist) con suelos derivados de materiales volcánicos, incluso muchos suelos orgánicos tienen como material de partida las tefras de los numerosos volcanes del sector; generalmente el subsuelo es fuertemente pegajoso (tixotrópico).

 

La presencia de Spodosols ha sido mencionada en diferentes oportunidades, particularmente, en Magallanes. Dadas las condiciones climáticas y vegetacionales de la región, es muy probable que los fenómenos de podsolización sean muy frecuentes. Estudios recientes han demostrado la presencia de suelos de origen volcánico con diferentes grados de evolución, incluso con abundantes minerales 2:1.

 

Finalmente, en la Antártica (Pení­nsula Fildes) las prospecciones preliminares de suelos indican que todos tienen un permafrost a menos de un metro de profundidad. Se trata de suelos gravosos, con escaso contenido de materia orgánica y muy limitado desarrollo que, por la presencia de permafrost, se clasifica como Inceptisols (Gelisoles).

 

 

REFERENCIAS

 

Luzio, W., Alcayaga. S. 1990.Mapa de Asociaciones de Grandes Grupos de suelos de Chile. VI Congreso Nacional de la Ciencia del Suelo. Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo y Universidad de la Frontera, Temuco. 285-294.

 

Alcayaga, S., Luzio, W. 1987. Clasificación Taxonómica de los suelos de las zonas semi-áridas, sub-húmedas y húmedas de la Región Central de Chile. V Simposio Nacional de la Ciencia del Suelo. Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo y Universidad Católica de Valparaiso. 251-257 más mapas.

 

Soil Survey Staff., SCS – SMSS. 1990. Keys to Soil Taxonomy. SMSS Technical Monograph N4 19. 422 p.

 

 

Juan José Ibáñez (Compilador)

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Comentarios

Gracias por el aporte de tu trabajo es muy interesante y me va a ayudar mucho en mi informe " los suelos de la provincia de Osorno", espero que siga recoplinado informacion gracias nuevamente

quiciera q pusieran un mapa completo q salgan con distintos tipos de suelo y sus usos

David arriba tienes dos bocetos o esuqmas que te dan los suelos dominantes de cada región chilena. Fíjate en las notas pequeñas bajo las gráficas. Si pinchas en las frases que están subrayadas, te aparecerá un mapa mucho más grande y lo verás todo mejor.

Un pada de todos los suelos de Chile (u de otro país) a escala 1:1.000.000 son demasiadop grandes para que se vean. Mapas de usos de suelo también hay. pero utiliza "usos del suelo" y busca en Internet.

Saludos

Juanjo Ibáñez

Agradecido enormemente profesor con vuestra recopilación, tengo su blog en mis favoritos.

Saludos desde Chile!!!

Excelente reseña desde el punto de vista agronómico.

Una base de partida para entender lo complejo de las relaciones de los suelos y el complejo de sistemas geográficos de nuestro país.

stimado Manual,

Al recibir tu comentario he echado un vistazo a la Web y he visto tu blog. La verdad es que mi intención dista mucho de que entren en mi bitácora copien y peguen. Intento evitar poner fórmulas y cuestiones muy académicas para que tengan que buscar y pensar. Es sí no puedo evitar que en algunos cursos el material les valga para salir de una terea. Pero no me gusta.

desafortunadamente no conozco tu país por lo que me resulta un poco sorprendente que mi análisis (simple recoplicación de información) sea del gusto de un profesor que seguro sabe mucho más que yo sobre los "paisajes" de Chile.

Afortunadamente es muy posible que el mes que viene esté por allí en un congreso y pueda visitar algunos de vuestros maravillosos paisajes, como el de Atacama, los Andes o la zona de Hielos australes.

Un afectuoso saludo

Juanjo Ibáñez

muy weno …

juanjo, me encuentro en Venezuela y navegando un poco me encuentro con ésto que presentas con el nombre de Los Suelos de Chile y su Geografía. Te prometo leer con detenimiento.

Si no te acuerdas de mi soy uno de los dos cubanos que conociste en Rusia en el 2004 (Soil Classification – 2004). Saludos a Consuelo y recibe un abrazo.

Ciro Ortiz Garcés

¿Como no me voy a acordar de ti Ciro?. Espero que estés sacando provecho de tu estancia en Venezuela (y ellos de ti). Mi hermana tiene otro blog "Salud Pública y algo mas..". Espero poder verte en el Congreso de Internacional de Geografía de Suelos en México, que se celebrará en noviembre de 2009. Era el último que me quedaba antes de plantearme ir a Cuba. Ósea que tras el de México amenazo con ir a daros unas conferencias a Cuba en 1010. Espero que tras los tremendos desastres naturales que habéis sufrido este año comenceís a recuperaros pronto.

UN cordial saludo y feliz estancia en Venezuela.

Juanjo Ibáñez

Hola, esperando que estés muy bien y felicitándote por el espacio que has generado, me gustaría preguntarte si tienes alguna clasificación de suelos según su conductividad o resistencia térmica, sería de gran ayuda para el proyecto que estoy emprendiendo.

Saludos Cordiales!!!

Estimado Nicolás.

Lamentablemente no dispongo de esa información, si bien "alguna puede extraerse del propio mapa". En unos días editaremos un post sobre un nuevo libro en formato papel que acaba de editarse sobre "Los Suelos de Chile" por la Universidad Nacional de Chile. Probablemente alli……..

Un cordial saludo

Juanjo Ibáñez

Estimado Juán José. Casi siempre exploro tu blog y admiro tu gran inquietud, tu constancia y tu carácter para hacer difusión de conocimientos sobre los suelos.

Nos conocimos en Chile para el Congreso de Reconocimiento de Suelos organizado por la Universidad de Chile y patrocinado por el Servicio Agrícola y Ganadero. Te deseo compartir que entre los días 8 al 12 de noviembre tendremos el 16 avo Congreso de la ISCO, en Santiago.
Puedes visitar la web http://www.iscochile2010.cl

Un abrazo. Si vienes nuevamente por acá te esperamos

Bueno yo creo que es algo demasiado largo
para una tarea como la que muchos estamos asiendo
y igual es algo inutil
(no estoi disiendo que no sea nesesario)
pero para unop que tiene solamente pocos años
igual da lata,flojera,etc.

Grasias por su
tiempo que les
robé leiendo mi
comentario.

pd:Miguel Valdés.

Estimado José: Junto expresarte que pases una Feliz Navidad, te envío mis mayores felicitaciones por este didactico trabajo.

Junto con ello, te solicito si es factible me envies el trabajo de Manuel Casanova Pinto y colaboradores, dado que no pude bajarlo desde mi PC. Desde ya te lo agradezco mucho

Estimado Marcelo,

La FAO a cambiado algunos sitios Internet y sus documentos. Sin embargo yo he podido bajar hoy el documento que me indicas (si no me equivoco) y sin tardar mucho. Puede ser un problema de tu PC o que la banda sea estrecha y tarde un poco. No se que decirte. Puedes también contactar con Manual Casanova cuyo mail se encuentra fácilmente en Internet. Puedes pedírselo a otro colega que lo baje. Mi política esquiva lógicamente reenviar pdf cuyo acceso esté en abierto ya que entonces les restaría audiencia a ellos y al ranking de su sitio Web. Me parece muy feo y poco ético como colega.

Espero que me entiendas.

Felices navidades también para ti.

Un afectuoso saludo

Juanjo Ibáñez

A mi en lo particular me interesa ver el comportamiento extraño de los suelos que lamentablemente están directamente relacionados con el factor clima y el mal uso que actualmente se les está dando a los suelos y como el cambio climático nos va afectar cin nuestra economía.
Mucho me gustaría saber en cuanto afecta al suelo y su entorno contemplando la degradación cuando nosotros relizamos embalses para futuras plantas recolectoras de esta energía llamada eléctrica.(sur de Chile)
Tu trabajo a sido más que de una utilidad una clase recopilada magistral para nosotros los interesados una vez más gracias.

Quisiera hacer un par de pequeñas correcciones respecto al primer párrafo del artículo, sólo con el afán de aclaración. En primer lugar, el profesor Walter Luzio es un destacado edafólogo que fue docente e investigador de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, y no de la Universidad de Santiago.

Por otra parte, y más relacionado con el cuerpo del artículo, cuando se menciona que existe un estudio perteneciente a la FAO relativo a la geografía de los suelos de Chile, no queda claro a qué artículo se hace mención; es más, me da la impresión de que no existe ningún estudio de esa índole publicado por la FAO, corríjame si me equivoco.

Por lo demás, se trata de un muy buen artículo introductorio al tema, pero se agradecería mayor precisión en cuanto a las citas y aseveraciones.

“Egresado de Ingeniería Agronómica” Orlando Maccari.

Lleva usted razón en su primera apreciación. Sin embargo permíteme comentarle que la segunda es bastante tendenciosa ya que me llame mentiroso. No tengo ninguna necesidad de mentar un documento de la FAO que no existe. Tampoco señalo en el post que fuera una información muy detallada. Otra cosa es que lamentablemente la FAO ha cambiado desde que se escribieran estos post sobre los suelos de América Latina la dirección de varios hostings y sus contenidos. Yo ahí no puedo hacer nada. Se trata de un hecho que ocurre, por desgracia, con más frecuencia que la deseable. Y con la FAO ya me ha ocurrido un par de veces más. De hecho este mismo blog sufrió problemas parecidos. Sus responsables en 2012 cambió de sistema de blogs y dirección (URL) y se rompieron todos los enlaces con esta bitácora tardando varios meses en recuperar la audiencia (400.000 visitas al mes). Cuatro meses después de escribir el post me encontré con todos los prestigiosos edafólogos chilenos que yo y luego usted menta.

Reitero que lo que no le puedo tolerar es que me llame mentiroso. Más bien haría con sus compatriotas que pusiera a su disposición publica y gratuita sus conocimientos, como humildemente intento hacer yo desde España con todos los países de LA.

Y le habla una persona con la suficiente reputación internacional como para no tener que admitir este tipo de comentarios, y si no pregunte a las personas que usted menta. No puedo permitirme el lujo de buscar un documento que de hecho puede haber desaparecido de Internet, aunque quizás no. Hay miles que responden a las palabras clave “FAO, suelos, chile, Geografía”. Y aquí tiene un botón de muestra.

No vuelva a entrar en este blog a vertir comentarios pendencieros porque no se lo volveré a permitir.

Juan nJosé Ibáñez

Chile FAO Suelos

http://www.fao.cl/pubs/pdf/faochile.pdf

http://www.fao.org/ag/AGP/AGPC/doc/Counprof/spanishtrad/chile_sp/cile_sp.htm

http://www.fao.org/docrep/t2351s/T2351S0e.htm#Erosión de los suelos en chile

http://www.fao.org/docrep/t2351s/T2351S0e.htm

http://www.fao.org/ag/agl/agll/terrastat/

……..

Muy interesante su aporte sobre los suelos de Chile.
Lamentablemente existen personas, que siempre buscan los errores mas infimos, para generar dudas… No lo tome en cuenta.
Soy Ing. Agronomo de la mención de Suelos de la Univ. Austral de Chile. Tuve formación con excelentes profesores, entre ellos don Roberto MacDonald, Q.E.P.D. Para mi el mejor Edafologo-Agronómico del País. Nunca quiso participar de investigaciones como autor principal (sus razones tendría), pero siempre, siempre colaboró, con colegas de la Universidad y de otras Casas de estudios. Lo que menciona se respalda en que varios Alumnos de la Universidad de Chile, realizaron su especialidad de Doctorado en el Insituto de Ingenieria agraria y Suelos de la U. Austral.
Adios, saludos desde Chile de la ciudad de Valdivia.

http://ri.conicyt.cl/575/article-14293.html

http://mingaonline.uach.cl/scielo.php?pid=S0718-27912001000200007&script=sci_arttext

http://www.ipni.net/publication/ia-lacs.nsf/0/71E913344286D9948525799900604BBE/$FILE/IA25.pdf

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