Con la Cabeza en las Estrellas y los Pies en el Suelo

Hace ya cuatro meses que escribí un post que llevaba por título la NASA y sus noticias. En aquella ocasión, manifestaba mi asombro por el vertiginoso ascenso de todas aquellas notas de prensa relacionadas con la investigación espacial, relegando el resto, con la excepción de las que atañen a la biomedicina y salud, siempre en la cúspide de la pirámide informativa, al limbo. Y nada ha cambiado desde entonces. Intento buscar una razón lógica a la hora de explicar el por qué esta rama de la ciencia toca el firmamento mediático a la velocidad de un cohete (por no mentar de la luz). En aquella ocasión, sospechaba que la NASA intentaba desaforadamente colocar de su lado a la opinión pública ante el temor que los recortes en materia de investigación científica por parte del Gobierno de EE.UU. echara al traste muchos de sus planes. Seguidamente la ESA comenzó a replicar, generándose una espiral “inflacionaria” desconcertante. No obstante, de persistir en esta tónica, obligatoriamente debo llegar a la conclusión de que existen más razones. O bien en los periodos de ansiedad social intentamos evadirnos divagando por los espacios siderales y/o  los poderes mediáticos pretenden que tengamos la cabeza más allá de las nubes. ¿Vosotros que pensáis?

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Con la cabeza más allá de las estrellas. Fuente: HubbleSite

Durante los últimos fines de semana veníamos impartiendo un curso breve sobre periodismo científico. Y continuaremos haciéndolo en el futuro. Sin embargo, permitirnos que interrumpamos un par de semanas tal iniciativa con vistas a editar algunos post que nos servirán de base para continuar con tal labor. Espero que nos comprendáis.

Como en aquella ocasión, reitero que me fascina todo aquello relacionado con la investigación del cosmos. Ahora bien, la sociedad se enfrenta a graves problemas terrenales, de toda índole, por lo que no entiendo que tal “el estrellato” se mantenga durante un lapso de tiempo prolongado, sin rivales aparentes. Si los noticieros de prensa persisten, intuyo que tampoco tenemos los pies en el suelo”. Al margen, de los ítems o temas que ya proliferaban hace tan solo 16 semanas (como detallé en aquél post), se le añaden otros como el psicodrama que parece haber producido el último viaje del Endeavour. Su jubilación, aun entendiendo todo lo que implica, no se me antoja óbice como para que, tal cual ocurre en la prensa del corazón, despertara tanta pasión y atención como el fallecimiento de Lady Diana.  Sin embargo, debemos entender, que no estamos hablando de ciencia, y este hecho no atesora parangón con aquel día en que el hombre puso por primera vez sus pies sobre el suelo selenita.  Por entonces  (década de los 60 del siglo pasado) resultaba lógico tener la cabeza en la luna, es decir que andáramos todos con ciertos síndromes un poco lunáticos.

Todos los días leo varios boletines de prensa científica, revisando, más o menos, los titulares y contenidos de entre 30 o 40 de ellas. Creo que se trata de un espacio muestral suficiente como para poder extraer algunas conclusiones. Así, por ejemplo, sobre el trasbordador espacial Endeavour, Google indexa en estos momentos la nada despreciable cifra de unos 66.000.000 de páginas (soslayando redundancias). Obviamente, junto a este tema surgen otras de mayor relevancia, por cuanto reitero que en el sentido estricto del término, todo lo relacionado con el Endeavour, en si mismo, no versa sobre ciencia más que colateralmente. Otra cuestión bien distinta, es que su rol actual no pudiera ser reemplazado por otras alternativas, como de hecho esta previsto, por mucho que las últimas no sean las deseadas por la comunidad de investigadores implicados en estas materas. Ya llegarán tiempos mejores.  De no ocurrir así, significaría que los recortes en materia de I+D+i se prolongarían dramática y crónicamente durante muchas décadas.

Por tanto, a riesgo de equivocarme, debo inferir que tal cobertura mediática se prolonga debido a que su audiencia que despierta en el ciudadano supera a la de cualquier otra rama de la ciencia, con la consabida excepción de todo lo relacionado con la biomedicina y salud. ¿Cuál es la razón? De hecho, salvo alguna que otra novedad que finalmente resultaron ser fiascos, ni han salido a la palestra grandes descubrimientos cosmológicos, si nos encontramos ante los albores de nuevas fronteras de la investigación espacial que releguen como obsoletas a las conjeturas, hipótesis y teorías vigentes. ¿A que tanto alboroto?

Obviamente vosotros os podéis preguntaros: ¿y Juanjo, porqué se mosquea? Francamente no se trata de un tema que me quite el sueño, ni mucho menos. Simplemente, “existen razones que mi razón no entiende”. Eso es todo. Hace unos días, por ejemplo, me encontraba elaborando un post digno de los objetivos explícitos de esta bitácora (El Mefistófeles animal sale de las profundidades), cuando al leer los contenidos que al respecto orbitan por el ciberespacio, resultaba que la mayor implicación de tal hallazgo terrenal “once again” devenía de convertirse, por arte de magia, en una nueva evidencia  acerca de la posibilidad de encontrar vida extraterrestre. Se trata de un tema que, como todo lo relacionado con lo “extraterrestre”, aparece un día si y otro también en los principales rotativos de prensa. Pues bien, el descubrimiento de tal indagación, que ha dado lugar a titulares tan esotéricos y falaces como los gusanos del infierno”, atañe a nematodos del suelo que se han encontrado en las entrañas del Planeta Azul. Se trata simplemente de nematodos que habitan en el medio edáfico, de los que ya hablamos. Las implicaciones de tal hallazgo pueden ser variadas y sumamente interesantes. Sin embargo, se han soslayado casi todas, con vistas a reducir su relevancia, una vez más (“ad nauseam”), a sus implicaciones sobre la posible vida extraterrestre.

Hoy sabemos que las crisis económicas generan depresiones a los ciudadanos afectados, o que padecen el temor de serlo. ¿Existe algún tipo de patología social, que nos impela a buscar ilusión más allá de las fronteras terrestres? ¿Comenzamos a percibir el Planeta Azul, como un verdadero infierno del que deseamos escapar a la desesperada?. De ser así, cabría señalar que lucifer somos nosotros, y que los males que aquejan a nuestro humilde hogar planetario, deben ser afrontados a la mayor celeridad, ¡con los pies en el suelo!. Como tener fe en Dios, parece resultar políticamente incorrecto, quizás esperamos que la esperanza nos llueva del firmamento. Eso sí, esperemos que no se trate de un meteorito devastador.

Resumiendo, posiblemente por mi ignorancia, o tal vez por las razones anteriormente aludidas, comienzo a tener la cabeza en Marte. ¿Se trata de un tema de moda pasajero? ¿Intentan que nos entretengamos con temas menos delicados que los que nos afectan directamente? ¿Nos enfrentamos a algún tipo de sicopatología social?.  Francamente no encuentro respuesta. Ahora bien, como aprendiz de psicólogo tan solo intento denunciar que para arreglar nuestros problemas reitero que debemos tener los “pies sobre el suelo”, lo cual no significa que sea también una gozada explorar el cosmos. Sin embargo, tanta insistencia puede devenir en indigestión manifiesta. Será todo consecuencia, al menos en España, de la “Ley del Suelo” ¿?

Juan José Ibáñez

 

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Comentarios

[...] Hace ya cuatro meses que escribí un post que llevaba por título la NASA y sus noticias. En aquella ocasión, manifestaba mi asombro por el vertiginoso ascenso de todas aquellas notas de prensa relacionadas con la investigación espacial, relegando el resto, con la excepción de las que atañen a la biomedicina y salud, siempre en la cúspide de la pirámide informativa, al limbo. Y nada ha cambiado desde entonces. Intento buscar una razón lógica a la hora de explicar el por qué esta rama de la ciencia toca el firmamento mediático a la velocidad de un cohete (por no mentar de la luz). En aquella ocasión, sospechaba que la NASA intentaba desaforadamente colocar de su lado a la opinión pública ante el temor que los recortes en materia de investigación científica por parte del Gobierno de EE.UU. echara al traste muchos de sus planes. Seguidamente la ESA comenzó … [Seguir leyendo...] Compromiso social por la ciencia Master Site Feed Posts [...]

Es complaciente leer los contenidos del blog u universo invisible.
Muy importante la informacion y puntos de vista casi diarios que uds poneen a disposicion de los lectores fresco y en Español. Desde luego que el conocimineto del cosmos, carrera manatonica dela NASA y otras agencias siempre era forzadamente muy importante, pero si estamos en deuda o lo debemos demandar es el desequilibrio con la investigacion en estas otras ciencias como las del suelo.
Felicitaciones Juanjo, y por favor sigan con esta labor que tambien hay gente que esta muy interesada por la informacion de este blog

Hola Vidal,
Muchas gracias por tu comentario, que son de esos de los que te animan a perseverar.

Un cordial saludo

Juanjo Ibáñez

Juanjo no será acaso parte de un escapismo de nuestra realidad cotidiana. La disociación puede ser útil para obsesivos compulsivos como es el caso de los investigadores. Pero cuando se vuelve parte de la vida cotidiana adquiere tintes patológicos.
Consuelo puede corregirme la plana

Hola Régulo,

Sí, posiblemente, como comentas, podría hablarse de que algo de escapismo. No creo que los poderes fácticos sean los únicos responsables, aunque también tienen parte de culpa.

Saludos

Juanjo Ibáñez

[...] que nos informaban sobre lo que se descubría o descubriría en otros mundos. Y así, teniendo las mentes de los ciudadanos cavilando más allá de las nubes, se nos entretenía con vistas a desviar nuestra atención acerca de los fiascos de las [...]

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