En la contribución anterior sobre los horizontes orgánicos de los suelos, hablamos de las capas o estratos típicos de los suelos forestales no excesivamente áridos. Hoy comentaremos la clasificación de los horizontes orgánicos de los suelos que tienen propiedades diagnósticas en las clasificaciones modernas. No se trata, como en la nota anterior de ser excesivamente precisos y abundar en detalles técnicos, por cuanto estos comentarios van dirigidos fundamentalmente a estudiantes no universitarios, o a los de aquellas carreras en donde la edafología es una materia secundaria. Nos referimos más concretamente a los denominados horizontes Hísticos y fólicos. Bajo ciertas condiciones, como espesor, etc., su presencia también será indicadora de lo que actualmente se denominan turberas o Histosoles.

En las clasificaciones modernas de suelos, los horizontes orgánicos de diagnóstico se caracterizan por su elevado contenido en materia orgánica (SOM). Los criterios difieren según el constructo taxonómico considerado, pero suele exigirse que el carbono determinado en el laboratorio supere el 12% del material edáfico sí en suelo está permanentemente saturado por agua, o del 20%, si solo lo está temporalmente. También entra en juego la textura o granulometría de la fracción mineral. Se distinguen básicamente dos tipologías u horizontes distintos, el hístico y el fólico.  

 

El horizonte hístico, fue el primero empleado en las taxonomías modernas de suelos. El vocablo procede del término griego «histos» que significa tejido. Se trata de un horizonte superficial o cercano a esta última, constituido por material orgánico pobremente aireado, es decir mal drenado y frecuentemente encharcado durante casi todo el año. Más concretamente los requisitos que suelen demandar la USDA-Soil Taxonomy y la WRB serían los siguientes (insistimos que no abundaremos en detalles):

 

Un contenido en Carbono orgánico, expresado en peso, que se ajuste a alguna de las condiciones que a continuación describimos:

 

  • 18 % o más, si la fracción mineral contiene un 60 % o más de arcilla.
  • 12 % o más, si la fracción mineral no contiene arcilla.
  • Un valor proporcional para contenidos intermedios de arcilla de la fracción mineral.
  • Cuando se presenta en materiales característicos de un horizonte ándico, se debe superar el 20 % de carbono orgánico. Los horizontes ándicos, generalmente asociados a ciertos materiales volcánicos (por ejemplo en los que abundan los vidrios volcánicos y dan lugar a los denominados Andisoles), aunque no siempre son ricos en los denominados alófanos. No entraremos aquí en detalle a explicar este térmico, por cuanto requiere tener de antemano conocimientos mineralógicos más avanzados.
  • Debe estar saturado con agua al menos un mes en la mayoría de los años, salvo que esté drenado artificialmente.
  • Debe poseer un espesor mínimo de 10 cm. Cuando su espesor es menor de 20 cm, el contenido en C orgánico de la mezcla de los primeros 20 cm debe ser como mínimo del 12 % en peso.

 

 

Insistimos que dependiendo de su espesor y otras condiciones, los suelos que los albergan pueden ser considerados como turberas o no. La primeras, pueden ser clasificadas en función del grado de descomposición de la materia orgánica, de más a menos reconocibles en fíbricas, hémicas y sápricas. Resulta también de interés saber su riqueza en nutrientes. Así la antigua clasificación de la FAO discernía entre eútricas (ricas en bases), dístricas (ácidas o pobres en bases) y gélicas (permanentemente heladas, generalmente típicas de la tundra y/o de alta montaña en donde abundan los suelos denominados gelisoles, es decir con permafrost).  Así los discernía la antigua clasificación de la FAO. ¿Por qué no se diferenciaron los calcáricos? En este momento no tengo respuesta a tal pregunta.   

El horizonte fólico, ha sido incluido en los sistemas taxonómicos mucho más recientemente. No estoy seguro, pero creo que fue la clasificación americana la primera en tenerlo en cuenta. Su nombre deriva del nombre latino «folium» que significa hoja. Es un horizonte superficial o cercano a la superficie, constituido por material orgánico bien aireado. Esta diferencia es crucial, por cuanto diferencia las verdaderas turberas (acusada o permanente hidromorfía (encharcamiento) de otros histosoles, que proceden de la presencia de este último horizonte. Se trata de los denominados folist. Estos deben reunir las siguientes condiciones:

  • Más del 20 % de C orgánico en peso.
  • Solo debe estar saturado con agua durante menos de un mes en la mayoría de los años.
  • Su espesor debe ser superior a 10 cm. Si posee menos de 20 cm, el contenido en C orgánico debe determinarse después de haber mezclado los 20 cm superiores.

 

En consecuencia, se diferencia del horizonte hístico en el tiempo en que está saturado con agua. Además la composición y origen de la materia orgánica del horizonte hístico es, generalmente, diferente de la del fólico, así como la cubierta vegetal presente en cada uno de ellos. Lo más común, es que como indica su nombre (fólico) los restos vegetales sean hojas de árboles, arbustos o matorrales que se desarrollan sobre suelos no hidromórficos.  ¿Dónde suelen encontrase los folist? Pues generalmente en canchales, es decir en laderas en donde los bloques pedregosos se desparraman por una ladera con vegetación densa. En los canchales de esta naturaleza la tierra fina es lavada en profundidad, dejando en superficie los cantos, bloques y piedras, en cuyos intersticios se concentran los restos vegetales. Generalmente, en la Península Ibérica los derrubios periglaciares en alta montaña son buenos candidatos a encontrar este tipo de histosoles. No obstante pueden encontrase en cualquier cadena montañosa, como ocurre en las Islas de Hawai.

 

Muchos edafólogos discrepamos en este sentido de la clasifiación americana. Es obvio que los horizontes hísticos y fólicos son orgánicos. Ahora bien, la génesis de ambos suelos es tan distinta, que cabría separarlos al menos a nivel de suborden de la USDA-Soil Taxonomy. Agrumando los tres hidromórficos (fibrist, hémist y sáprist; ver arriba e concepto de fíbrico, hémico y sáprico) en un solo orden y los genuinamente terrestres en otro aparte. Algunos expertos preferirían que se segregaran en dos órdenes distintos.

 

Cuatro advertencias importantes:

 

  • No debe confundirse carbono orgánico con materia orgánica. La segunda es producto de cuantificar en el laboratorio la primera y multiplicarla por un factor, que resulta ser de 1.8 para suelos agrícolas y de 2 para los forestales. Estudiantes, ¡ojito con este tema!.
  • Desconozco la razón porque al clasificar las turberas vivas se tienen en cuenta la biomasa de la vegetación. Considero que la capa viva, a menudo de rica en musgos llamadas esfagnos (al menos en los Fibrist) deberían ser excluida, como ocurre a la hora de clasificar los retrates tipos de suelos. Jamás he entendido tal criterio “incluyente”, por cuento el suelo debe separase de la biosfera que lo recubre. ¿O es que los musgos no merecen ser considerados organismos vivos?
  • El primer criterio que yo, personalmente, incluiría a la hora de clasificar turberas, debido al problema suscitado en el ítem anterior (excluyendo a las fólicas, y como mínimo aplicable a los denominados Fibrist) consiste en saber si tal sistema suelo-vegetación (que no el último exclusivamente)  esta vivo o muerto. Si está muerto es suelo, si no, insisto en que detecto un error conceptual de envergadura en la clasificación de los Histosoles.
  • Aunque a primera vista pudiera intuirse que las turberas no son útiles, digamos que pueden utilizarse para varios fines (excluyendo su drenado y puesta en cultivo), como lo son emplearlas a modo de combustibles para calentar los hogares o en la fabricación del whisky. Sino, que s lo digan a los escoceses de las “Highlands”.    

 

 Juan José Ibáñez

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10 comentarios

  1. Los tienes en donde pone "galerías. A tu derecha cerca de donde comienza el texto.

    Saludos

    JJI

  2. quisiera que mostraran los horizontes a b c y d de los suelos histosoles, tengo la duda de que tiene un solo horizonte pero no se´por favor pronta respuesta

  3. Sacha hay varios tipos de histosoles con diferentes combinaciones de horizontes, y no conozco ninguna con esas designaciones. También se clasifican de forma distinta segun la texonomía de suelos que utilizes. Tienes que acudir a la WRB o a la USDA Soil Taxonomy en castellano y estudiarla.

    En esta categoría encontrarás como acceder a ella. pero tendrás que trabajar un poco. Suerte.

    http://weblogs.madrimasd.org/universo/category/276.aspx

    Juanjo Ibáñez

  4. en realidad me gusto mucho este tema de los horizontes organicos , pero quisiera que se mencionara de manera mas clara los tipos de horizontes organicos

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