agricultura-regenerativa-2025

Fuente. Colaje imágenes Google

Desde que escribí el post sobre agricultura generativa en 1917, al ritmo que leo noticias científicas, abre revisado aproximadamente 46.000 notas de prensa científicas. Obviamente muchas no corresponden a los temas que afectan a esta bitácora directamente, pero otros tantos sí. Este modo de proceder atesora pros y contras. Empero una de las ventajas estriba en que puedo “aproximadamente” dimensionar el interés de los temas que despierta la ciencia y la tocología en la actualidad. Y aprovechando una noticia que recibí sobre agricultura regenerativa en plena ola de calor e incendios forestales que padece España en el verano de 2025, fruto de la “nueva normalidad climática” en un año que tan solo los incendios han arrasado en España casi medio millón de hectáreas (el peor registro histórico). Una de las notas de prensa que os expongo abajo, nos informa del avance de la agricultura regenerativa en el mundo que leo La agricultura regenerativa aún se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo y se aplica solo al 1,5% de los 5,3 mil millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo”. Y barrunto que la cifra se encuentra superlativamente sobredimensionada. En otra noticia se reconoce que “la adopción a gran escala de la agricultura regenerativa se enfrenta a múltiples desafíos, como el equilibrio entre las pérdidas a corto plazo y las ganancias a largo plazo, la rentabilidad de los pequeños agricultores y otras deficiencias comunes del mercado agrícola”. Seamos claros, en un planeta tecnologizado e hiperglobalizado que sufrimos, los retos se convierten en murallas, casi infranqueables.

Más aún, en el norte global, excluyendo pequeñas iniciativas de agricultores y/o cooperativas, la mayoría de la agrosfera brama contra cualquier intento que evite el uso de plaguicidas, fertilizantes y otros venenos. De hecho, una buena masa de agricultores se enfurecen, con cualquier pretexto, contra las más que tibias medidas políticas, por ejemplo, adoptó la Unión Europea. Más aun otros se proclamen negacionistas climáticos e incluso protestan contra la dictadura climática. Es decir, el panorama es peor que imposible.

Y mientras tanto esa nueva y aterradora normalidad sigue batiendo récords de emisión de gases de invernadero a la atmósfera, aumentando los eventos extremos catastróficos, hambrunas, sequías enormes, aterradoras inundaciones, erosión del suelo, y un largo etc. Durante la as décadas de 2010, abundaban los estudios y propuestas de agriculturas ecológicas y, en algunos países y mancomunidades de países del norte global, se comenzaban a adoptar políticas e iniciáticas, con vistas a alcanzar una agricultura sostenible, fuera o no regenerativa.  Empero en el Imperio del Capitalismo desenfrenado y la tecnociencia, todo lo que no consume insumos de empresas, generalmente multinacionales, es descartado.  A día de hoy, el número de noticas acerca de las bondades de la robótica, Inteligencia artificial, y sensores en agricultura son apuñaladamente mayores que las conciernen a la agrícola ecología en el sentido amplio del término. La denominada regenerativa” da una enorme importancia al recurso suelo, pero no al consumismo tecnológico o tecnocientífico. “Inadmisible” proclamas una gran parte de los poderes “neocapitalistas”. Y todo a pesar de que la ciencia ha mostrado el desastre que se producirá  “cuando destino alcance”, de seguir por los actuales derroteros.

Las escasas noticias que existen actualmente sobre el tema vuelven a decir más de lo mismo que hace 10 o 15 años. Tan solo en algunos países del sur global, extremadamente empobrecidos, con la ayuda de la FAO y algunas ONG, ponen en práctica, la agricultura regenerativa u otras y, por cierto, generalmente con mucho éxito, ya que les permiten vivir con alimentos e “incluso” a obtener algunos ingresos.  Algo es algo, o menos da una piedra. ¡Aleluya!

Cuando el destino nos alcance” filme de ¡1973!, se antoja casi medio siglo después visionario. Recomiendo visionarlo.

Por tanto, hoy tan solo os puedo recordar el conceto y principios de la agricultura regenerativa, indicando que, en esta ocasión, su contenido es muy, pero que muy pobre.

Esto es lo que hay, mucha teoría, abundante retorica, pero escasísima puesta en práctica, para mi tristeza y la de mucho des vosotros.

Juan José Ibañez

Continúa……

Se insta a las reformas del sistema alimentario mundial para revertir la degradación de la tierra y las amenazas climáticas

La restauración del 50% de las tierras degradadas implicaría 3 millones de km2 de tierras de cultivo y 10 millones de km2 de tierras no agrícolas. Los autores enfatizan la necesidad de apoyar a los pequeños agricultores a través de cambios en los subsidios, acceso a la tecnología, derechos seguros sobre la tierra y mercados justos, junto con impuestos basados en la tierra, etiquetado ambiental y un mejor seguimiento de datos.

En nuetro Blog.

Agricultura Regenerativa, Agricultura Orgánica, Agriculturas Ecológicas y Bioeconomía (2017)

 Agricultura regenerativa (Wikipedia)

La agricultura regenerativa consiste en un conjunto de prácticas orgánicas agrícolas y de pastoreo que revierten el cambio climático al regenerar la materia orgánica del suelo y restaurar la biodiversidad del suelo degradado, lo que se traduce tanto en un aumento de la captura de dióxido de carbono como en una mejora del ciclo del agua.[1]​ Entre otros beneficios, amplia los servicios ecosistémicos, aumenta la resiliencia al cambio climático, y fortalece la salud y vitalidad de las tierras agrícolas.[2][3][4][5]

La agricultura regenerativa promueve la cría en un mismo espacio de varias especies animales y vegetales que interactúan entre sí de forma simbiótica, asegurando un equilibrio sostenible y la regeneración y enriquecimiento del suelo.

La agricultura regenerativa en jardines y pequeñas granjas se basa a menudo en filosofías como permaculturaagroecologíaagroforestería, ecología de restauración, diseño Keyline, y administración holística. Las grandes explotaciones agrícolas tienden cada vez más a utilizar también estas técnicas y utilizan a menudo la siembra directa o labranza cero.[cita requerida]

En la agricultura regenerativa, la cosecha tendría que aumentar con el tiempo. Conforme aumenta la profundidad del suelo superior, la producción puede aumentar y se requieren menos entradas de compost externo. La producción real es dependiente del valor nutritivo de los materiales de compostaje y la estructura y contenido del suelo

La agricultura regenerativa destacada como un enfoque transformador para la agricultura ecológica y la recuperación del suelo

por CABI; editado por Sadie Harley, revisado por Robert Egan;  Notas de los editores

Una nueva revisión crítica, publicada en la revista CABI Agriculture and Bioscience, destaca el surgimiento y la base científica de la agricultura regenerativa, proponiendo una definición de trabajo centrada en los ciclos ecológicos y los resultados del sistema agrícola.

El Dr. Nicholas Bardsley, autor del artículo del Departamento de Economía Agroalimentaria y Marketing de la Universidad de Reading, sugiere que a medida que la agricultura mundial se enfrenta a la intensificación de la degradación del suelo, la alteración del clima y el colapso ecológico, existe la necesidad de una reevaluación más profunda de cómo se producen los alimentos y qué significa cultivar de forma regenerativa.

Basándose en la ciencia revisada por pares, la literatura gris, las perspectivas de los profesionales y la ecología del suelo más reciente, la revisión examina el auge de la agricultura regenerativa (AR) y su potencial para transformar los sistemas agrícolas de extractivos a restauradores.

La revisión ofrece una evaluación crítica pero constructiva de las prácticas, definiciones y base de evidencia de RA, posicionándola como un movimiento centrado en el suelo y dirigido por agricultores basado en los principios de la restauración ecológica.

Redefiniendo la agricultura regenerativa

Si bien la agricultura regenerativa está ganando terreno a nivel mundial, su definición sigue siendo controvertida, sugiere el Dr. Bardsley en la revisión. Postula que es una agricultura orientada a trabajar y mejorar los ciclos naturales de nutrientes, carbono e hidrológicos para beneficio agrícola.

Esto se basa en la investigación con agricultores que se identifican como AR, así como en la literatura de ciencias del suelo y la teoría agroecológica. En lugar de prescribir métodos específicos, enfatiza los resultados observables (mejor función del suelo, actividad biológica y resiliencia), lo que permite flexibilidad en todos los contextos agrícolas.

Fundamentos científicos y el suelo como sistema vivo

La revisión sintetiza los conocimientos emergentes de la ciencia del suelo que desafían los modelos convencionales de formación y fertilidad del suelo. Si bien a menudo se asume que la degradación del suelo es irreversible, la evidencia reciente muestra que los procesos biológicos, particularmente aquellos impulsados por las interacciones planta-microbio, pueden reconstruir la materia orgánica y la estructura del suelo mucho más rápidamente de lo que se creía.

Se sugiere que las prácticas de AR, como los cultivos de cobertura, la labranza cero o mínima, la integración del ganado y los insumos biológicos, aprovechan estos procesos, lo que permite la regeneración de la «red alimentaria del suelo» y la reactivación de los ciclos de nutrientes y agua.

Los agricultores regenerativos no solo están conservando lo que queda, sino que se esfuerzan por reconstruir lo que se ha perdido, destaca la revisión.

Cobeneficios ecológicos y sociales

De hecho, la revisión describe una serie de beneficios colaterales asociados con la agricultura regenerativa, incluido un mayor secuestro de carbono y una posible mitigación del cambio climático; reducción de la dependencia de insumos sintéticos, reducción de emisiones y contaminación; restauración de la biodiversidad, tanto por encima como por debajo del suelo; mayor resiliencia a la sequía, las enfermedades y la volatilidad económica; y posibles beneficios para la salud pública a través de la mejora de la calidad de los cultivos y la exposición al microbioma del suelo.

La revisión señala un creciente interés científico en los vínculos entre la salud del suelo, la densidad de nutrientes de los cultivos y los resultados de salud humana, destacando el potencial de la RA para contribuir a objetivos públicos más amplios.

Desafíos para la adopción y puntos ciegos de las políticas

A pesar de su promesa, el documento destaca las barreras sistémicas para una mayor adopción de la AR. Estos incluyen la falta de fondos públicos de investigación a largo plazo para ensayos a nivel de sistemas, concepciones estrechas de la práctica basada en evidencia y marcos de políticas, como el esquema de Gestión Ambiental de la Tierra del Reino Unido, que no logran incentivar el cambio de todo el sistema.

La certificación y los enfoques basados en el mercado son criticados por el riesgo de lavado verde, y la revisión advierte que la cooptación de la etiqueta «regenerativa» podría diluir su integridad ecológica. Requiere apoyo y experimentación basados en el lugar, priorizando el conocimiento de los agricultores y el monitoreo ecológico.

¿Un nuevo paradigma?

La revisión sugiere que la agricultura regenerativa no es un conjunto de ajustes técnicos, sino un nuevo paradigma basado en el pensamiento sistémico y la reciprocidad ecológica. Al reconocer que los procesos vivos son fundamentales para la regeneración del suelo, la AR desafía las suposiciones dominantes tanto en la ciencia como en la política.

El documento cierra instando a los financiadores, investigadores e instituciones a invertir en investigación a nivel de sistemas que reflejen la complejidad de los ecosistemas agrícolas, y a centrar a los agricultores regenerativos como agentes de conocimiento ecológico e innovación.

Más información: Agricultura regenerativa: su significado, justificación, beneficios prospectivos y relación con la política, CABI Agriculture and Bioscience (2025). DOI: 10.1079/ab.2025.0062 www.cabidigitallibrary.org/doi/10.1079/ab.2025.006

Enfoque edafológico y la Importancia de los Tipos de Suelos

Agricultura regenerativa Cómo está remodelando nuestro sistema alimentario y el planeta 

 enero 22, 2025; Por Artem Zakomirnyi

A medida que la población mundial crece aproximadamente un 18% para llegar a 9.700 millones de personas en 2050¹, el sector agrícola se enfrenta a un reto sin precedentes: producir suficientes alimentos para sostener a la humanidad mientras se enfrenta a la disminución de los recursos y a las preocupaciones medioambientales. Para satisfacer la demanda esperada, el sector agrícola deberá aumentar la producción anual a 12.450 millones de toneladas para 2050², un objetivo formidable que requiere enfoques innovadores para la agricultura.

 

Sin embargo, el mundo ya ha maximizado el uso de la tierra cultivable, que se espera que disminuya ligeramente a 5.170 millones de hectáreas para 2050³. Con base en las referencias anteriores, predecimos que esto coloca la carga del aumento de la producción directamente en la intensificación de las prácticas agrícolas para lograr un rendimiento promedio de 7,9 toneladas por hectárea. Si bien la intensificación puede aumentar la productividad, tiene un alto costo ambiental.

El costo ambiental de la agricultura intensiva

Prácticas agrícolas intensivas han demostrado ser un arma de doble filo. Si bien cumplen efectivamente con los objetivos de producción a corto plazo para abordar la creciente demanda de alimentos, estos métodos tienen importantes consecuencias ambientales a largo plazo que amenazan la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.

Uno de los temas más apremiantes es la contribución de la agricultura a la agricultura. emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El manejo deficiente del suelo y el estiércol, combinado con la descomposición de la materia orgánica, libera cantidades significativas de metano y óxido nitroso, dos potentes gases de efecto invernadero. Esto posiciona a la agricultura como uno de los principales impulsores del cambio climático, exacerbando el calentamiento global.

 La degradación del suelo es otro desafío crítico relacionado con la agricultura intensiva. Las prácticas invasivas como la labranza excesiva y el uso excesivo de insumos químicos agotan los nutrientes esenciales, erosionan la estructura del suelo y disminuyen su fertilidad con el tiempo. Esto reduce la fertilidad del suelo y requiere un aumento gradual de los insumos químicos para mantener los rendimientos en los niveles anteriores, lo que aumenta aún más las emisiones de GEI.

La pérdida de biodiversidad destaca aún más el costo ambiental de la agricultura intensiva. El uso generalizado de plaguicidas se dirige indiscriminadamente a plagas y organismos beneficiosos, lo que provoca desequilibrios en los ecosistemas y la disminución de polinizadores esenciales y otras especies. Tal Alteraciones en la biodiversidad socavar la resiliencia de los ecosistemas agrícolas a las infestaciones y los eventos climáticos.

Agotamiento de los recursos hídricos es otra consecuencia significativa de la agricultura industrial. Las prácticas de riego intensivo ejercen una inmensa presión sobre los suministros de agua dulce, extrayendo en gran medida de ríos, lagos y acuíferos subterráneos. Esta extracción insostenible amenaza tanto los ecosistemas locales como la disponibilidad de agua a largo plazo para las necesidades agrícolas y humanas, especialmente en regiones que son naturalmente escasas en agua dulce.

Además, la compactación del suelo causada por maquinaria pesada y sobrepastoreo reduce la capacidad del suelo para retener agua y nutrientes, lo que en última instancia reduce la productividad. El suelo compactado se vuelve menos hospitalario para las raíces de las plantas y la vida microbiana, lo que disminuye la fertilidad del suelo.

La deforestación agrava estos problemas, ya que la expansión de las tierras agrícolas a menudo se produce a expensas de los bosques. La tala de bosques destruye hábitats vitales, reduce la biodiversidad y libera carbono almacenado a la atmósfera, lo que contribuye al cambio climático.

Las consecuencias ambientales acumulativas de estas prácticas subrayan la necesidad urgente de un cambio de paradigma en la producción de alimentos. Los enfoques sostenibles y regenerativos deben reemplazar las prácticas nocivas de la agricultura intensiva para garantizar que la productividad agrícola se alinee con la preservación ecológica. Esta transición es esencial para proteger el medio ambiente y asegurar un futuro viable para los sistemas alimentarios mundiales.

Agricultura regenerativa: una solución sostenible

La industria agrícola está recurriendo a prácticas de agricultura regenerativa en respuesta a los crecientes desafíos ambientales. Este enfoque enfatiza las prácticas sostenibles que se originan en los métodos agrícolas tradicionales y restauran y mantienen la salud del suelo al tiempo que promueven el equilibrio ecológico. Aunque no existe una definición universal o prácticas estandarizadas para la agricultura regenerativa, la mayoría de las iniciativas se alinean en torno a cuatro principios básicos:

  • Minimizar la alteración del suelo: Reducir las alteraciones físicas, biológicas y químicas para preservar los procesos naturales del suelo.
  • Maximizar la diversidad de cultivos: Implementar la rotación de cultivos y diversas estrategias de siembra para mejorar la resiliencia del ecosistema.
  • Maximice la cobertura del suelo con raíces vivas: Uso de cultivos de cobertura para proteger y restaurar la composición del suelo.
  • Maximizar la integración del ganado: Incorporar residuos vegetales y estiércol como fertilizantes naturales y promover el pastoreo rotativo para mejorar la fertilidad del suelo.

 

Los beneficios de la agricultura regenerativa

La agricultura regenerativa ofrece una vía para mitigar los impactos ambientales de la agricultura al tiempo que mejora la productividad. Sus beneficios incluyen:

  • Acción climática: Mitiga las emisiones de GEI y promueve el secuestro de carbono en el suelo.
  • Restauración de la salud del suelo: Repone la fertilidad y la productividad del suelo.
  • Eficiencia de los recursos: Optimiza el uso de los recursos de tierra y agua.
  • Recuperación de la biodiversidad: Aumenta la biodiversidad del suelo, mejorando la resiliencia a las plagas y la variabilidad climática.
  • Mejora de la eficiencia de la granja: Aumenta la productividad al tiempo que reduce la dependencia de los insumos sintéticos.

 Liberar el potencial de la agricultura regenerativa

La agricultura regenerativa aún se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo y se aplica solo al 1,5% de los 5,3 mil millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo⁴. Sin embargo, este enfoque emergente ofrece inmensas oportunidades de transformación en toda la cadena de valor agroalimentaria. Si bien el potencial de crecimiento es significativo, lograr una adopción generalizada requerirá soluciones personalizadas y esfuerzos coordinados para abordar los requisitos clave.

Los principales actores agroalimentarios ya han intervenido en el tema de la agricultura regenerativa, desarrollando iniciativas para apoyar la adopción de prácticas sostenibles. Estas iniciativas a menudo se posicionan como parte de los esfuerzos de sostenibilidad para reducir las emisiones de CO2.

El éxito de la agricultura regenerativa depende de cuatro pilares fundamentales: esquemas de financiamiento personalizados, colaboración y alineación de visión entre los actores clave de la industria, la estandarización de prácticas y políticas, y el establecimiento de mecanismos justos de distribución de ingresos y ganancias. El financiamiento desempeñará un papel fundamental, con estimaciones que sugieren la necesidad de inversiones acumuladas de $ 210 a 240 mil millones para 2030 para apoyar esta transición, según la Coalición de Uso de la Tierra Local y de Alimentos (FOLU).

Abordar los desafíos de los agricultores en la agricultura regenerativa

A pesar de su promesa, la adopción de la agricultura regenerativa enfrenta varios obstáculos, principalmente para los agricultores. Los riesgos clave incluyen la incertidumbre de la cosecha y la productividad, el acceso limitado al financiamiento y la falta de conocimientos técnicos o servicios de extensión. Los agricultores también lidian con la volatilidad de los precios y la compra y un proceso de certificación poco claro para las prácticas sostenibles, lo que complica la transición. Además, surgen problemas de confianza debido a información contradictoria o controvertida sobre los beneficios y la viabilidad a largo plazo de la agricultura regenerativa.

estos desafíos resaltan la necesidad de marcos de apoyo que permitan a los agricultores adoptar prácticas de agricultura regenerativa con confianza. abordar estos riesgos requerirá acciones coordinadas de los responsables políticos, los actores de la industria y las comunidades.

creación de valor y oportunidades en el espacio de la agricultura regenerativa

la agricultura regenerativa ofrece oportunidades atractivas para los actores del mercado y los recién llegados a la cadena de valor agroalimentaria. los impulsores de valor clave incluyen mejorar la salud del suelo y el valor de la tierra, aumentar los rendimientos a largo plazo y la eficiencia agrícola. además, existe el potencial de generar ingresos superiores en productos agrícolas, pero depende en gran medida de la conciencia y la respuesta del consumidor, que actualmente siguen siendo bajas. además, la agricultura regenerativa puede introducir una nueva fuente de ingresos, lo que permite a los agricultores vender créditos de carbono generados a través de prácticas sostenibles.

para los actores de la industria, la agricultura regenerativa presenta oportunidades para transformar la cadena de valor de la agricultura tradicional. las nuevas soluciones, como los esquemas de financiación innovadores, las soluciones agtech, las nuevas prácticas agrícolas y los servicios de asesoramiento, abren oportunidades para los actores de la industria. además, la aparición de nuevos pasos en la cadena de valor, como la certificación, la valoración y la evaluación, abre vías para que evolucionen nuevas líneas de negocio. las iniciativas de impacto social lideradas por organizaciones filantrópicas también apoyan la expansión de la agricultura regenerativa, creando un ecosistema agrícola más equitativo y sostenible.

para desbloquear estas oportunidades y aprovechar los beneficios de la agricultura regenerativa, los actores de la industria y los recién llegados deben centrarse en el desarrollo de soluciones personalizadas que creen incentivos favorables para los agricultores de todo el mundo.

creación de soluciones a medida para la agricultura regenerativa

Para escalar la agricultura regenerativa, las soluciones personalizadas deben tener en cuenta las geografías, los tipos de cultivos y las realidades operativas únicas de cada región. un modelo integral de agricultura regenerativa implica ocho elementos operativos:

  1. acceso a la tierra para garantizar que los agricultores tengan tierras de cultivo suficientes y sostenibles.
  2. suministro de insumos, incluidos fertilizantes naturales y semillas.
  3. equipos e infraestructura para apoyar prácticas modernas y sostenibles.
  4. herramientas y mejores prácticas para guiar a los agricultores en la adopción de los principios de la agricultura regenerativa.
  5. fuerza laboral educada equipada con el conocimiento para implementar y mantener técnicas agrícolas sostenibles.
  6. acuerdos de compra asegurados para garantizar un acceso predecible al mercado para los productos de los agricultores.
  7. procesos de certificación y validación para apoyar la transparencia y el reconocimiento de prácticas sostenibles
  8. modelos de financiación integrales que reúnen todos los elementos operativos y reducen el riesgo de la transición regenerativa para los agricultores

La incorporación de estos elementos en soluciones integrales y personalizadas es clave para permitir el tránsito de la agricultura regenerativa y la adopción generalizada de prácticas agrícolas sostenibles.

un enfoque estratégico para la implementación de la agricultura regenerativa

la implementación de la agricultura regenerativa requiere un enfoque estratégico adaptado a climas, tipos de suelo y calidad actual, tipos de cultivos y sistemas agrícolas específicos. los responsables de la toma de decisiones deben abordar tres preguntas fundamentales:

  1. ¿dónde? identificar regiones en función de los riesgos climáticos, los marcos regulatorios y los roles de la comunidad local.
  2. ¿qué? defina el enfoque del esquema, incluidas las necesidades específicas de los cultivos, el acceso a la tierra y la provisión de insumos.
  3. ¿cómo? describa el modelo de negocio, detallando los mecanismos de financiación, la colaboración de las partes interesadas y las estructuras legales.

al abordar estas preguntas, las partes interesadas pueden desarrollar soluciones integrales que creen valor sostenible para todos los participantes de la cadena de valor de la agricultura regenerativa.

la agricultura regenerativa es más que un método agrícola; es un cambio de paradigma. al invertir en estrategias personalizadas, abordar los desafíos de los agricultores y fomentar la colaboración, la agricultura regenerativa tiene el potencial de transformar la agricultura global en un sistema que alimente al mundo mientras cura el planeta.

cómo Roland Berger apoya a los clientes en la agricultura regenerativa

Roland Berger apoya a los inversores, las empresas agroalimentarias, los gobiernos y las organizaciones filantrópicas en el desarrollo y la ampliación de las prácticas de agricultura regenerativa. manteniéndonos cerca de los agricultores y los actores de la industria, diseñamos soluciones prácticas y personalizadas que crean oportunidades comerciales tangibles. mediante el desarrollo de modelos de negocio que integran mecanismos de financiación, palancas operativas y colaboración entre los participantes de la cadena de valor, Roland Berger ayuda a los clientes a lograr un crecimiento sostenible y crear un impacto positivo para el sector agroalimentario y las comunidades de agricultores.

referencias:

  1. ONU, departamento de asuntos
    económicos y sociales 
  2. la organización de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación
  3. la organización de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación4.
    la organización de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación

Regenerative Agriculture in Practice: A Review

Resumen

La agricultura regenerativa, un enfoque agrícola centrado en la salud del suelo y los ecosistemas, ha recibido recientemente considerable atención, en particular como elemento esencial de la agricultura sostenible en el contexto del cambio climático. Este artículo analiza la evidencia cuantitativa del impacto de la agricultura regenerativa en la productividad, la resiliencia y la mitigación del cambio climático mediante el secuestro de carbono en el suelo. La eficacia de la agricultura regenerativa depende de las condiciones climáticas locales y de las prácticas existentes. Además, la adopción a gran escala de la agricultura regenerativa se enfrenta a múltiples desafíos, como el equilibrio entre las pérdidas a corto plazo y las ganancias a largo plazo, la rentabilidad de los pequeños agricultores y otras deficiencias comunes del mercado agrícola. Estos desafíos son especialmente relevantes en la agricultura africana. Sin embargo, los pagos por servicios ecosistémicos, aunque aún no se han diseñado con precisión, pueden incentivar a los agricultores a adoptar la agricultura regenerativa y generar una fuente adicional de ingresos. Finalmente, se necesita más evidencia empírica sobre los impactos causales de la agricultura regenerativa para respaldar el diseño de políticas y las recomendaciones. El artículo concluye con preguntas abiertas sobre la agricultura regenerativa para futuros estudios.

El manejo de los niveles de fertilización del suelo puede hacer que los cultivos sean más eficientes y productivos

por JT Cornelis, La conversación; editado por Lisa Lock, revisado por Alexander Pol.  Notas de los editores

Los cultivos modernos a menudo se fertilizan en exceso, lo que aumenta los rendimientos a corto plazo, pero también daña el medio ambiente debido a las escorrentías de nutrientes y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Además, los fertilizantes a menudo son ineficientes porque gran parte de los fertilizantes aplicados se unen a las partículas del suelo a largo plazo, lo que hace que no estén disponibles para las plantas.

La aplicación de altas dosis de fertilizantes fácilmente solubles puede garantizar la productividad de los cultivos, pero tiene un costo para la calidad ambiental y la resiliencia del agroecosistema. Esta estrategia de fertilización a menudo da como resultado cultivos «perezosos» con sistemas de raíces subdesarrollados y una capacidad reducida para adquirir nutrientes de las reservas de suelo nativo.

Como pedólogo (alguien que estudia la formación del suelo) y biogeoquímico, mi investigación se centra en el estudio multiescalar e interdisciplinario de los sistemas del suelo.

Mejora de la resiliencia

En los vastos bosques de Canadá, los árboles prosperan en suelos empobrecidos por nutrientes debido a la capacidad de sus sistemas de raíces profundas para adquirir nutrientes y agua. En los ecosistemas naturales, las plantas han evolucionado y desarrollado estrategias de raíces que ayudan a absorber nutrientes.

Una forma de hacerlo es haciendo crecer raíces más grandes, fuertes y activas, lo que les ayuda a acceder a más nutrientes del suelo. A veces, se asocian con microorganismos del suelo para aumentar su capacidad de acceder a los nutrientes. A medida que las raíces absorben nutrientes, también liberan ciertas moléculas en el suelo llamadas exudados de raíces.

Estos compuestos contribuyen a descomponer la materia orgánica y disolver las partículas del suelo, lo que hace que los nutrientes atrapados sean accesibles para la absorción de las raíces de las plantas. Los exudados de las raíces también son una fuente de energía para los microorganismos del suelo, que en el futuro también apoyan el almacenamiento de carbono del suelo y mejoran la salud general del suelo.

El laboratorio SoilRes3 de la Universidad de Columbia Británica lleva a cabo investigaciones interdisciplinarias sobre la génesis del suelo para descubrir cómo los procesos a microescala dan forma a las propiedades y la resiliencia de los ecosistemas a macroescala. Basado en las retroalimentaciones suelo-planta, nuestro trabajo pedológico examina las complejas relaciones entre la tierra y las personas en diversos contextos ecoculturales, con el objetivo de fortalecer la resiliencia, la resistencia y la restauración de los ecosistemas.

Al examinar la retroalimentación suelo-planta en los ecosistemas naturales, descubrimos que usar un poco menos de fertilizante podría beneficiar a los cultivos a largo plazo. Al disminuir el fertilizante, podríamos aumentar la producción de exudados de raíces. Esto mejora la capacidad de las plantas para absorber nutrientes por sí mismas, en lugar de depender de insumos externos.

Al aumentar la actividad microbiana en la rizosfera (el área que rodea las raíces de las plantas) y actuar como una fuente directa de carbono en el suelo, el aumento de los exudados de las raíces también podría contribuir a suelos más saludables.

Estrategias alternativas

El nitrógeno y el fósforo son los dos nutrientes más importantes para el crecimiento de las plantas, y son los fertilizantes más utilizados en todo el mundo.

Nuestro equipo de científicos del suelo revisó 36 estudios que abarcan 30 cultivos y contextos de suelo diferentes. Comparamos cómo respondieron las plantas en dos condiciones de fertilización: una con la cantidad habitual de fertilizante para maximizar el rendimiento, y otra con menos fertilizante, especialmente menos nitrógeno y fósforo.

Descubrimos que reducir el fertilizante de fósforo hasta la mitad aumentó la exudación de las raíces en un 30%, mientras que solo redujo ligeramente el crecimiento de los cultivos en solo un 2%. Por el contrario, la reducción del fertilizante nitrogenado aumenta la exudación de las raíces en un 7%, pero reduce el crecimiento de las plantas en un 20%.

Nuestros hallazgos muestran que optimizar el uso de fósforo en la agricultura puede estimular sistemas radiculares más activos y aumentar la producción de exudado.

Tipos de suelo

La optimización del fertilizante de fósforo para aumentar la exudación de las raíces sin sacrificar el rendimiento depende en gran medida del tipo de sueloLos suelos de Columbia Británica difieren significativamente de los de Manitoba, Quebec y Saskatchewan, y el impacto de los exudados de las raíces en la absorción de nutrientes y la captura de carbono varía según las condiciones del suelo (pH del suelo, mineralogía, humedad, textura).

Es por eso que nuestra estrategia propuesta, limitar los fertilizantes para maximizar la actividad de las raíces, debe probarse en entornos del mundo real, con agricultores, en diversos suelos y sistemas de cultivos.

El siguiente paso será examinar las respuestas y los efectos de la exudación de las raíces en diferentes contextos fisicoquímicos y ecoculturales del suelo. Los ensayos de campo son esenciales para adaptar este enfoque a las condiciones locales y garantizar su eficacia y escalabilidad.

Proporcionado por The Conversation 

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