El Método Científico

¿Qué es la Ciencia?, ¿Qué es el método científico?, ¿Qué es un Dogma? ¿Qué características atesora la actividad científica de otras que no lo son? Parece que muchos científicos desconocen totalmente la importancia de informar correctamente al ciudadano cuando se les interroga sobre tales cuestiones. Al igual que un jugador de fútbol, puede llegar a ser una estrella, sin los más mínimos conocimientos tácticos (obedeciendo a su entrenador). Un número ingente de investigadores desconoce los fundamentos de la ciencia y el método científico. Una deficiente educación en la materia, por no decir ninguna, es la causa de este sorprendente hecho. En tanto en cuanto hagan bien su trabajo, tal cuestión no supone ningún riesgo. Ahora bien, cuando tales “expertos” comienzan a abordar la   divulgación científica, comienzan a generar un problema social: la desinformación del ciudadano, que a la postre se me antoja mucho peor que la falta de información. Es mejor reconocer que no se sabe, que creer que se sabe cuando tu concepción es un dislate. Debido a que por alguna bitácora cercana a la materia que se imparte en la mía, parece hacerse gala de una ignorancia supina, me veo en la obligación moral de informar al ciudadano sobre tópicos que no son tan triviales como pudieran parecer.

En otro post ya hablamos de en que consistía la ciencia, así como de los problemas a los que nos enfrentamos a la hora de definir sus contenidos, propósitos, reglas y objetivos. En verdad, que hay días que me ruborizo, mientras que en otros me indigno ante tanta estupidez (la ciencia rosa vía weblog), a la hora de hacer una divulgación científica rigurosa, de la que el ciudadano pueda informarse, en lugar de desinformarse. Por ejemplo, algunos colegas intentan, ante su ignorancia, apelar a la búsqueda de conceptos opuestos (antónimos), como el de dogma, con vistas a explicar que la ciencia elude tales espantosos actos propios de “mentes débiles”. Pues claro que la ciencia padece de dogmas, como es el denominado dogma central de la biología. Y sus defensores se quedan tan orondos. Luego nos muestran justamente, con el ejemplo de “Darwin y la Ciencia”, como la segunda es la empresa más objetiva, jamás llevada a cabo por el ser humano. Pues bien, sufrimos el Dogma del Darwinismo, y Carlitos Darwin no era ningún dechado de virtudes personales, como ya hemos mostrado en varias ocasiones, como esta. Habría que mentar que a Darwin se le pilló con las manos en la masa cometiendo fraude y mala praxis científica. Empero se le sigue idolatrando. Tales divulgadores son tan ignorantes que, sin darse cuenta, al enfrentar evolucionismo con creacionismo caen en un dogmatismo de mayor calado, por cuento frente al Darwinismo existen alternativas científicas serias y rigurosas y respetables. Pero claro, como no leen no están debidamente informados. La idolatría, el hecho de que a muchos colegas les guste que se les llame sacerdotes de la ciencia, la reconocida existencia de dogmas, etc., denuncian el intento de reemplazar las religiones convencionales por la ciencia. En otras palabras, intentan reemplazar una creencia por otra, convirtiéndose en lo que denuncian. Flaco favor hacen estos mentecatos a la ciencia que dicen defender. ¡Lamentable!.     

 

Las definiciones son necesarias, aunque siempre simplifiquen en demasía la problemática del objeto a conceptualizar. Suelen ser válidas en la investigación científica general. Sin embargo, en sus límites, en donde contactan con otras actividades no científicas, resulta difícil de precisar lo que es ciencia de lo que no lo es: simplemente otra actividad. También generan problemas los recientes avances tecnológicos, por cuanto a menudo ponen a prueba las definiciones clásicas de ciencia, método científico y conceptos similares. Espetar que no hay nada tal como un método en ciencia, es tan falaz como argüir que atesoramos una respuesta clara e inequívoca. Los dos extremos devienen en disparates, cuando los que preguntan son ciudadanos que quieren tener una noción sencilla de tales conceptos.

 

El patetismo de muchos investigadores resulta pues alarmantemente peligroso a lo hora de explicar estos temas. El ciudadano se interesa por una noción, por lo que nosotros debemos ofrecerles una respuesta y, después, aclararle los límites inherentes a conceptualizar objetos, actividades o constructos que, por naturaleza son ambiguos. En la práctica ocurre que casi todos los son. 

 

Habría, en primer lugar, que enfatizar la palmaria diferencia existente entre lo que entendemos que debería ser la ciencia y el método científico y lo que son en la práctica. Primer punto que nos lleva al meollo de la cuestión. Por poner tan solo un ejemplo, no es lo mismo lo que la ciudadanía debería ser (objeto abstracto e idealizado) y lo que realmente demuestra ser. La ciencia es una práctica social que refleja, querámoslo o no, las virtudes y defectos de la sociedad de una época. Por tanto, teoría y praxis difieren en muchos aspectos, con independencia de la dificultad en conceptualizar el método científico. 

 

Del mismo modo, la definición de ciencia y método científico, como casi todas, refleja lo que entienden los expertos de una sociedad en un momento dado. En otras palabras evoluciona conforme progresa la sociedad. En consecuencia no se puede apelar a Galileo, ni a Bacon con vistas a entender lo que es o no es el método científico.

 

Del mismo modo la ciencia actual adolece de hábitos bastante acientíficos que defienden muchos denominados paladines de le ciencia. Alguno de ellos, lo generan las propias revistas indexadas, Veamos a lo que me refiero.   

 

Sin más dilación veamos una definición de método científico. De nuevo me remito a wikipedia, de tal modo que todo el mundo pueda leer y discutir en detalle en que consiste el método científico. Más aún, pinchando los temas que más intereses os despierten, podréis ir profundizando en la apasionante aventura que consiste en entender cual pensamos que es el método científico (más o menos). Bueno esto es lo que dice Wikipedia:

 

El método científico está sustentado por dos pilares fundamentales. El primero de ellos es la reproducibilidad, es decir, la capacidad de repetir un determinado experimento en cualquier lugar y por cualquier persona. Este pilar se basa, esencialmente, en la comunicación y publicidad de los resultados obtenidos. El segundo pilar es la falsabilidad. Es decir, que toda proposición científica tiene que ser susceptible de ser falsada (falsacionismo). Esto implica que se pueden diseñar experimentos que en el caso de dar resultados distintos a los predichos negarían la hipótesis puesta a prueba. La falsabilidad no es otra cosa que el modus tollendo tollens del método hipotético deductivo experimental. Según James B. Conant no existe un método científico. El científico usa métodos definitorios, métodos clasificatorios, métodos estadísticos, métodos hipotético-deductivos, procedimientos de medición, etc. Según esto, referirse a él método científico es referirse a este conjunto de tácticas empleadas para constituir el conocimiento, sujetas al devenir histórico, y que pueden ser otras en el futuro.¹

 

Pues bien esta definición de método científico es bastante ortodoxa e informativa. ¿Adolece de defectos? ¡Por supuesto! ¿Esta sesgada por alguna ideología? ¡Efectivamente!. Veamos algunos puntos, sin pretender, en absoluto, ser exhaustivos.

En primer lugar muestra una visión Poperiana  de la ciencia (es decir la definición que ofreció al respecto el filósofo Karl Popper). Se trata del denominado Falsacionismo. Como los enlaces son de wikipedia, seguir vosotros pinchando con vistas a abundar en el tema. Si una teoría no puede demostrarse si es verdadera o falsa, no es científica. Pues bien resulta que la teoría darviniana de la evolución padece de este problema. Empero los científicos la convierten en dogma (lo cual es la antitesis del método científico) y continúan tan contentos. Lo que apunta James B. Conant, no invalida la definición Poperiana, ni tampoco vale para denunciar que no existe método científico. En el peor de los casos, lo enriquece, señalando que pueden existir distintos “métodos” o perspectivas de analizar el “método”, o que los científicas hacen uso de distintos pasos a la hora de realizar su labor. ¡Obvio, trivial!, al igual que la biosfera puede y debe subdividirse “ad nauseam” en distintos objetos, estructuras y procesos. Lo que ocurre a menudo, es que una cosa es tener la posibilidad de falsar una teoría en “teoría” y otra que seamos capaces de hacerlo en la práctica. No siempre ocurre así. A menudo resulta más difícil de lo que parece.

Del mismo modo, llama la atención un tema que, a priori, debería ser trivial. Me refiero a la comentada reproducibilidad. Antaño, las publicaciones científicas, más largas que las actuales, exponían los datos con los que se llevaba a cabo el experimento, así como una detallada narración de los procedimientos (nuevos, o elaborados por otros autores). Sin embargo, con la aparición de la filosofía de ”publica o perece”, acompañada de la de “si quieres que te lean se breve” se ha hecho un flaco favor en aras de defender la “reproducibilidad”. El texto no suele venir acompañado de los datos, sino de “ciertos resultados” (¿ha expuesto el autor todos?, ¿los más relevantes?, ¿o simplemente los que le interesaban para parecer que va por el camino correcto?); de los mismos, por lo que no podemos en la mayoría de los casos reproducir el experimento. Se trata de un hecho crucial que es denunciado como una de las principales causas (aunque hay otras muchas) del inquietante problema del aumento del fraude científico. Justamente, Horace Freeland Judson, en su Anatomía del Fraude Científico”, apunta que esa es una razón con vistas a cambiar el sistema actual de publicación e introducir el “Open Access”. De este modo, aunque en la revista aparezca un artículo escueto, en los depositarios institucionales se demandaría colgar tanto los datos, como una narración exhaustiva y concluyente de los procedimientos de análisis utilizados. De este modo, podríamos regresar hacia un hábito de publicación que permitiría mejorar la susodicha reproducibilidad  y evitar las tentaciones de fraude.

Del mismo modo, ciertos experimentos de simulación numérica, como por ejemplo, los encaminados a elucidar como funciona el sistema climático, así como verificar la posible existencia del calentamiento climático, no encajan fácilmente en el criterio de falsabilidad. No sabemos a “ciencia cierta” si narran lo que va a ocurrir o no. En el futuro cambiarán y no sabemos en que dirección, aunque la presumamos. Así pues, las simulaciones, no suelen ser refutables en sentido estricto del término

Digamos finalmente que según Popper, las teorías son falsables, pero jamás podemos decir que sean ciertas, sino que a lo sumo han sido verificadas por los datos en un momento dado. Sin embargo bien pudiera ser que se demuestre su falsedad en el futuro. Comienzo a sonreír cuando recuerdo como muchos colegas siguen hablando de la “verdad científica”. Jajajaja. No saben de qué hablan. Resulta patético.

Seguidamente podemos leer los siguientes párrafos en Wikipedia:

Descripciones del método científico

Artículo principal: Filosofía de la ciencia

Según la definición de F. S. Kerlinger el método científico se entiende como ”el estudio sistemático, controlado, empírico y crítico de proposiciones hipotéticas acerca de presuntas relaciones entre varios fenómenos”. El método científico es un procedimiento que aplicamos en las ciencias y se inicia a través de la observación.

Francis Bacon definió el método científico de la siguiente manera:

1.        Observación: Observar es aplicar atentamente los sentidos a un objeto o a un fenómeno, para estudiarlos tal como se presentan en realidad.

2.       Inducción: La acción y efecto de extraer, a partir de determinadas observaciones o experiencias particulares, el principio general que en ellas está implícito.

3.       Hipótesis: Planteamiento o supuesto que se busca comprobar o refutar mediante la observación siguiendo las normas establecidas por el método científico.

4.       Probar la hipótesis por experimentación.

5.       Demostración o refutación de la hipótesis.

6.       Conclusiones.

Así queda definido el método científico tal y como es normalmente entendido, es decir, la representación social dominante del mismo. Esta definición se corresponde sin embargo únicamente a la visión de la ciencia denominada positivismo en su versión más primitiva. Empero, es evidente que la exigencia de la experimentación es imposible de aplicar a áreas de conocimiento como la vulcanología, la astronomía, la física teórica, etc. En tales casos, es suficiente la observación de los fenómenos, producidos naturalmente.

Aquí, acerca de estos párrafos, si que habría mucho que decir. Entre la filosofía de Popper y la de Paquito Bacon, más que un foso se abre un abismo insalvable. El método hipotético deductivo es diametralmente opuesto a la vetusta idea de la inducción que ofrecía Bacón hace varios siglos (realismo y empirismo denominados hoy por los expertos “ingenuos”). Pero esa es otra historia. Inducción y empirismo, son hoy por hoy descartados por la inmensa mayoría de los filósofos de la ciencia. Ahora bien, en que nos apartamos del método para adentrarnos en la filosofía que, esta vez, no era nuestro objetivo. Ambos están estrechamente interrelacionados pero (…)  son constructos mentales diferentes. La filosofía da lugar a diferentes esquemas de pensamiento, el método no debería hacerlo. Creo que aquí el redactor implicado de wikipedia mezcla churras con merinas.

Para finalizar, en wikipedia, se discierne acertadamente, como ya había defendido previamente, entre el método (idealizado) y la práctica que realizamos los científicos. En Wikipedia, a tal respecto puede leerse:   

El método científico y la práctica de la ciencia

Más información en:” Teorema | Teoría | Sistema formal | Objetividad | Paradigma

En la moderna práctica de la ciencia los principales elementos involucrados en la evaluación de la práctica científica son:

  • Publicaciones en revistas científicas con proceso de arbitraje por pares Peer review o “revisión por pares“.
  • Recursos (principalmente financiación). Los recursos también implican el sometimiento a un proceso de arbitraje en la elaboración de proyectos o propuestas científicas.

En los tiempos clásicos del “científico acomodado” la financiación y en un menor grado las publicaciones, constituían márgenes menos estrictos.

Ambos tipos de criterios de evaluación incorporan indirectamente el método científico, un trabajo realizado obviamente al margen del método científico será muy difícil de publicar y tendrá dificultades para ser financiado. En ambos elementos una investigación científica se somete al examen de otros científicos que deciden finalmente si debe o no ser financiada y si sus resultados son o no publicables. Los resultados obtenidos han de ser contrastables, verificables repetibles o falseables. Esta es en gran medida la labor del proceso de “revisión por pares”.

Las críticas sobre estos elementos se centran en que su definición es tan difusa y abierta a la interpretación y manipulación ideológica, e incluso política, que a menudo sirven más como elementos de censura que como elementos capaces de promocionar el descubrimiento científico. La aparente censura que se produce al refusar publicar ideas impopulares (por razones ideológicas o por contradecir teorías científicas bien establecidas) entre la corriente científica principal ha limado a nivel popular la percepción de los científicos como agentes neutrales en la búsqueda de la mejor descripción de la realidad y ha rebajado la percepción general de la ciencia en su conjunto.

Una tercera nueva propiedad para completar las condiciones del método científico: ser capaz de modelización o ampliación, es decir, con las especificaciones dadas y sometidas estas a la falsación y reproducción, debe tener además suficiente información para ser posible construir un modelo de tipo teórico, conceptual o sistémico, que sea operativo para la simulación o experimentación, con criterios de validación racional y empírica. Además el conocimiento científico, con este tercer principio, tiene estas propiedades: se renueva y amplia por la observación metódica en una simulación experimental.

Una cuarta nueva propiedad, para continuar con el método, es el poder de testabilidad o probatoriedad, habiendo ya pasado las tres pruebas anteriores y modelizado con formato de la lógica formal, es la prueba final. Establecido por el movimiento neopositivista americano para el conocimiento de la realidad, que es el análisis cuantitativo estadístico la herramienta analítica adecuada..

Tal parte de la narración nos devuelve al tema de la crisis actual del sistema de valoración por iguales, del que ya hemos hablado y lo seguiremos haciendo.

Resumiendo, esta descripción y definiciones son aceptables aunque cada “maestrillo tiene su librillo”, y lo dicho por Bacon ya es historia: agua pasada. Del mismo modo, también se han propuesto alternativas que ponen en entredicho la visión poperiana de la ciencia, bastante cursi y alejada de la realidad de la praxis científica. De estas no se hace mención. Resulta imposible ser totalmente neutral.

Sin embargo a la hora de ilustrar a un lector que quiera conocer, por encima, que es el método científico, digámosle que no es un mal comienzo y que como tal es útil.

 Juan José Ibáñez

Sumario de los post editados en “Curso Básico sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia hasta este post (pinchar en los números para desplegar los post)

 

¿Qué es esa cosa llamada Ciencia?

El Método Científico

Curso Básico sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia

Reduccionismo Epistemológico

Ciencia e Inducción [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13,]

El Círculo de Viena y el Positivismo Lógico [41]

Filosofía de Karl Poper: El Falsacionismo [14, 15, 16, 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26]

Filosofía de la Teoría de la Evolución y Sociedad   [17, 18],

Naturaleza y enseñanza de la Ciencia [22]

Las Teorías Científicas Como Estructuras Complejas

La Filosofía de Imre Lakatos  [28, 29, 30, 31, 32]

La Filosofía de Thomás Kuhn [33, 34, 35, 36, 37]

Filosofías Radicales de la Ciencia: Feyerabend y más  [38]

Filosofía de la Ciencia versus filosofías científicas [39]

¿Es la mente fractal? [40]

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