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UNESCO advierte: Tecnociencia y la Inteligencia Artificial contra el futuro de una humanidad Libre

Colaje: Fuente Imágenes Google
Ya a comienzos del verano de 2023 redacté este post antes de que la IA de lenguaje natural lo invadiera todo. Me refiero más concretamente a esta: Inteligencia Artificial: A Gritos en la Oscuridad”. Por aquel entonces, con aparatitos que se regalaban al adquirir otros utensilios tecnológicos, llegó el que os narraba en aquella ocasión. Y no me equivocaba en absoluto. Sí, los ciudadanos ya estábamos siendo vigilados, invadiendo nuestra privacidad. Si fuéramos razonables, tan solo este hecho, es suficante motivo para ser considerado una como infracción ilegal. Tiempo después redacte otra entradilla La humanidad y sus futuros distópicos en la que explicaba todas mis tribulaciones, por no hablar de pánico.
Sam Altman ya a los 19 años charlando con sus amigos de los mayores riesgos que podían acechar a la humanidad, como pandemias, guerras etc., apostaba por la inteligencia artificial. Dicho y hecho. Y lo conseguiste chaval. En unos dos o quizás tres años todo ha cambiado, y en general, para mal, pudiendo convertir el futuro, como reza efectivamente en una de las noticias que os expongo abajo, en un mundo mentalmente apocalíptico.
Ni internet es la misma, ni nuestros aparatitos móviles, ni los softwares comerciales que nos imponen las tecnológicas, y un largo etc. De hecho, creé una categoría en mi PC sobre tecnociencia en general, empero actualmente la IA del “tipejo” Sam llega a superar el 90% de las noticias guardadas. Nuestros gobernantes a por uvas. Empero ahora la UNESCO nos alerta, como veréis en una de las varias noticias que os reproduzco abajo.
¿Y los científicos? Siguen discutiendo, unos alarmados y otros encantados con el advenimiento de este jinete del apocalipsis. El fraude en las revistas científicas gracias a la IA ha aumentado exponencialmente (que trabaje la Inteligencia artificial, los estudiantes se hacen más vagos, y un largo etc). Unos están a favor de su uso, otros en contra, asustados como lo estoy yo. Las editoriales de la prensa científica andan desquiciadas. De hecho, yo no niego que, para el usuario tenga ciertas ventajas según sus propósitos, empero lo que en verdad se esconde oculto, tras la apariencia de comodidad y servicio al usuario, deviene en una escondida la amenaza no se puede soslayar, y la mayoría imaginar.
El test de Turing para distinguir una mente humana de otra artificial ha quedado en solfa. Los neurocientíficos y filósofos debaten sin cesar, dando impulso, eso sí, a nuevas vías para entender en que estriba el pensamiento, la inteligencia, el libre albedrío, etc. Sam se ha hecho de oro, como también su empresa al vender a Amazon parte de su preciado tesoro. Su apuesta le ha hecho rico, y ahora nos alerta de que por ello, todos estamos en peligro.
No obstante, al unir neurociencia, robótica e IA, están logrando leer las mentes humanas. Si los drones nos los publicitaron con vistas a ayudar a la humanidad y a la postre son un gran negocio para venderlos esencialmente como armas de destrucción masiva (buenos, bonitos y baratos asesinos) esos logros de leer la mente humana con fines “benéficos”, terminarán siendo aplicados para leer nuestras mentes, lo queramos o no. Una serie antigua titulada “Vigilados”, es digna de vuestra atención. Tan solo hace falta algo de tiempo, empero el Gran Hermano logrará saber, todo lo que piensas y si eres enemigo de sus intereses, los “Vigilantes” irán a por ti, “ver la serie de televisión “The Fringe” (4 y 5 temporadas). Es increíble como la ciencia fición deja de serlo, y se transforma en tecnociencia.
Muy pronto, si bien ya hemos comenzado, millones de personas se irán al paro, a pesar de que ya nos advierten de una brecha aún más gigantesca en lo que concierne a las desigualdades sociales, a nivel global y nacional.
Entiendo que los jóvenes no me “entiendan” (valga la rebuznancia), empero ya os he mentado en muchas ocasiones que la ciencia puede utilizarse como un utensilio de doble filo, para hacer el bien y para hacer el mal. Empero la tecnociencia ha devenido en una autopista hacia el último, y más aún por la carencia de control de nuestras autoridades respecto al uso de las nuevas “tecnologías”. El dinero y la codicia priman.
No me extiendo más, ya que me deprimo tan solo al teclear estas líneas. Abajo os dejo una panorámica, usando tan solo algunas pocas noticias de les miles que se publican mensualmente. Basta con leer las títulos y…….¡bua!……
Quién es Sam Altman: millonario creador de ChatGPT, gurú de ‘startups’ y profeta apocalíptico
Juan José Ibáñez
Continúa y muchooooo. ……..
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Inteligencia Artificial A Gritos en la Oscuridad (atrapados y sin salida)
La humanidad y sus futuros distópicos
Tiene una confianza exagerada en esa inteligencia artificial general, que es algo que no sabemos siquiera si es posible. Y confía en que sucederá, tanto en sus esperanzas como en sus temores: “El caso positivo es tan increíblemente bueno que pareces un loco hablando de ello. El peor acontecimiento posible es que todos la palmemos”, escribió en Twitter. Altman habla de estas profecías apocalípticas con la calma de quien toma una cerveza con amigos; lleva, de hecho, años haciéndolo. En 2015 escribió: “Tema de debate popular entre mis amigos: ¿el fin del mundo será por biología sintética, IA o escasez de energía/guerra?”. Sam comenzó con estos juegos ya a los 19 años. Francamente este tipo me da miedo, como otros muchos…(…)
La Unesco alerta sobre la carrera por la neurotecnología y La privacidad mental están en riesgo”
La organización de la ONU aprueba una guía ética para acotar las aplicaciones comerciales que buscan analizar las emociones, sentimientos y pensamientos de las personas
Uno de los participantes en un experimento para ver la respuesta neurológica a ‘La joven de la perla’, en la galería Mauritshuis. Mauritshuis
La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha aprobado hoy por unanimidad en la Conferencia General de Samarcanda (Uzbekistán) un documento en el que hace un llamamiento al uso ético de “la tecnología dedicada a entender el cerebro e interactuar con él”, la neurotecnología. La Unesco considera necesario establecer un marco de actuación antes de que se generalice el uso de estas tecnologías, en tanto que su mal uso entraña “riesgos serios para la privacidad mental”, especialmente para los niños y jóvenes, y puede “exacerbar las desigualdades”.
Si bien la neurotecnología médica está estrictamente regulada, no sucede lo mismo con sus aplicaciones comerciales, que no lo están en absoluto. Esta tecnología está presente en wearables (dispositivos vestibles) de consumo, en los aplicados a los videojuegos, a la productividad laboral, la educación y el aprendizaje o al marketing. El siguiente paso, en el que la industria ya trabaja, son las interfaces neuronales, que conecten el cerebro directamente con la máquina……Más información
“Los datos neuronales, que capturan las reacciones y emociones básicas de los individuos, están muy demandados en el mercado”, destaca el documento. “A diferencia de los datos recogidos por las redes sociales, la mayor parte de datos neuronales son generados de forma inconsciente, y, por tanto, no podemos dar nuestro consentimiento sobre su uso”. Controlar estos datos permitiría a las compañías o gobiernos construir perfiles detallados de los individuos que podrían servir para manipularlos.
El documento hace especial énfasis en los menores, en tanto que el cerebro humano acaba de desarrollarse y de madurar entre los 25 y los 30 años. Si se usan interfaces neuronales durante la adolescencia, alerta la Unesco, “existe el riesgo de que se afecte a la identidad futura del joven con efectos duraderos o hasta permanentes”. “Este texto encarna una profunda convicción: que el progreso tecnológico solo vale la pena si está guiado por la ética, la dignidad y la responsabilidad hacia las generaciones futuras”, ha declarado la directora general de Unesco, Audrey Azoulay.
“Los desafíos son muchos. Haya o no implantes, hace falta seguridad de concepto, hacer muchas pruebas. Las empresas ahora mismo no están en eso: están ocupadas en desarrollar la tecnología, no en ver qué pasa con ella”, dijo este martes Dafna Feinholz, responsable de bioética de la Unesco, en una reunión virtual con periodistas internacionales en la que participó EL PAÍS.
La experta destacó que esta tecnología puede ser muy positiva para la humanidad. “Aporta oportunidades únicas para aliviar el sufrimiento. Puede ayudar a identificar dónde empieza una depresión, puede ayudar a tratar el párkinson o a quienes tienen epilepsia. Puede ser clave para que personas que han perdido la visión la recuperen, y lo mismo con el habla”.
Sin embargo, tiene un reverso altamente peligroso. El documento de recomendaciones de la Unesco, que se rubricará el próximo 12 de noviembre, pretende abrir el debate internacional en torno a esta cuestión. Además de proteger a niños y adolescentes, los países deberían garantizar el derecho fundamental a la privacidad mental, desarrollando normativas especialmente duras en torno al tratamiento de datos neuronales.
“Debemos proteger las emociones, los sentimientos y los pensamientos de las personas. Hay que saber quién va a usar esta información y para qué. Estamos hablando de la comercialización de la información más importante sobre nosotros”, alertó Feinholz. “Estos neurodatos deben quedar protegidos; de otro modo, se podrá inferir nuestro estado mental”, añadió.
Una tecnología en expansión
La agencia considera que es el momento de enfrentarse a esta cuestión, por varios motivos. Un informe de Unesco ha detectado un aumento del 700% en las inversiones en neurotecnología entre 2014 y 2021. Asimismo, el ritmo de solicitudes de patentes relacionadas con esta tecnología y las adquisiciones de compañías del sector por parte de grandes tecnológicas “sugieren que el momento en que las neurotecnologías se conviertan en objeto de gran consumo puede ser inminente”, destaca la agencia en otro documento.
Los móviles, así como las pulseras, relojes, auriculares o gafas inteligentes incorporan aplicaciones dirigidas a medir el rendimiento deportivo, dirigir la concentración o calibrar la fatiga y estrés de los usuarios. La irrupción de la inteligencia artificial (IA) generativa, sostiene la Unesco, ha acelerado el desarrollo de la neurotecnología, que facilita a las empresas el trabajo de descodificar los datos neuronales.
Otro de los elementos que destacan las recomendaciones de la Unesco es el peligro de que esta tecnología aumente las desigualdades, en tanto que el 50% de las compañías que trabajan en ello están en EE UU y el 35% en Europa, mientras que el 80% de las personas con acceso a esas aplicaciones están en el norte global. “Si se limita el acceso de la neurotecnología avanzada a los ricos, podría aumentar las diferencias sociales a nivel nacional e internacional”, destaca el documento.
Sobre la firma Manuel G. Pascual
Neuroderechos, la imprescindible protección del cerebro; Enrique Goñi
Amazon no es la única Las tecnológicas han despedido a…
Eduardo Hernández Ojeda_eduhernandez; Cadena SER31/10/2025 – 20:43 CET
Esto no es algo exclusivo de Amazon, es una tendencia general en todas las tecnológicas desde la pandemia y que viene muy impulsada por la capacidad de sustitución de la inteligencia artificial. Según datos de Layoffs, en 2022 hubo 165.000 despidos en más de 1.000 empresas tecnológicas y en 2023 alcanzaron más de 262.000 despidos en casi 1.200 empresas. El año pasado fueron casi 153.000 despidos en 632 compañías y en lo que va de este año ya son 112.000 despidos. Si cogemos las cifras desde justo antes del inicio de la pandemia hasta hoy, son casi 800.000 puestos de trabajo menos.
Además, las grandes tecnológicas han sido las que han encabezado esta destrucción de empleo:
- En Meta, entre 2022 y 2025, se han ido a la calle 25.000 trabajadores.
- En Google y Tesla se han cargado, cada una, unos 14.000 empleados.
- En Microsoft han duplicado esa cifra, con más de 30.000 despidos entre 2022 y 2025.
OpenAI firma un acuerdo de 38.000 millones con Amazon para desarrollar la computación en la nube
El creador de ChatGPT sigue ampliando sus alianzas con las grandes tecnológicas
Sam Altman, fundador de OpenAI en una conferencia en Tokio.Kim Kyung-Hoon (REUTERS); Jesús Sérvulo González
OpenAI, el creador del popular bot ChatGPT, ha alcanzado un acuerdo con Amazon Web Services (AWS) valorado en 38.000 millones de dólares, el equivalente a 33.000 millones de euros, para utilizar la potencia informática en la nube de la empresa fundada por Jeff Bezos durante los próximos siete años, según han anunciado las compañías a través de un comunicado. Las acciones de Amazon subieron un 6% en los primeros compases de la jornada bursátil.Esta potencia informática permitirá a la empresa creada por Sam Altman seguir liderando la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).La filial de computación en la nube de Amazon, que tiene cientos de centros de datos con una gigantesca potencia informática, permitirá a OpenAI acceder a cientos de miles de microprocesadores de última generación de Nvidia.
La operación se produce después de que en las últimas semanas OpenAI haya protagonizado algunos de los acuerdos más cuantiosos en la historia corporativa. Ha firmado acuerdos con AMD y Nvidia por cientos de miles de dólares para desarrollar sus centros de datos y garantizarse el suministro de chips avanzados. También ha suscrito recientemente un acuerdo millonario con Oracle para desarrollar los centros de datos, necesarios para tener suficiente potencia informática para seguir entrenando a la inteligencia artificial (IA) con millones de operaciones por segundo. La empresa se ha comprometido a invertir 1,4 billones de dólares en infraestructura para desarrollar y potenciar sus modelos de IA, una inversión sin precedentes que ha generado preocupación por una posible burbuja, explica Bloomberg. El acuerdo también retrata la profunda transformación de OpenAI, una pequeña startup que desarrollaba algoritmos, a una de las empresas a la vanguardia de la IA y ha reconfigurado el sector tecnológico. La semana pasada OpenAI, fundada por Sam Altman, anunció un cambio en su estructura corporativa para pasar de ser una organización sin fines de lucro a una empresa con la que ganar dinero.(….)
(…) Amazon, que la semana pasada durante la presentación de resultados, anunció que este año destinará 125.000 millones de dólares para seguir desarrollando sus centros de datos para avanzar la IA, está aprovechando poco a poco su ventaja en la construcción y gestión de estas infraestructuras de computación en la nube. (….)
“Para escalar la IA de vanguardia se requiere una capacidad de cómputo masiva y confiable”, afirmó Sam Altman, cofundador y consejero delegado de OpenAI. (….) AWS, la filial de computación en la nube de Amazon, es el principal proveedor mundial de potencia informática. Pero hasta este lunes, AWS había sido una excepción, ya que prácticamente todas las demás empresas importantes de computación en la nube de Estados Unidos se unieron a las que construyen o adaptan centros de datos para dar soporte a OpenAI.(….) Los acuerdos de OpenAI con todas estas compañías muestran las relaciones circulares que se están forjando en todo el sector de la inteligencia artificial, que elevan el riesgo de burbuja.
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