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Sobre la reincidente mala imagen de los España tras la denominada Conquista de América

Fuente: Colaje imágenes Google
Mi nombre completo es Juan José Ibáñez Martí. Si escojo los segundos nombres y Apellidos “José Martí”, vean ustedes que un posible antepasado fue revolucionario Cubano e ideólogo en pro de la identidad Latinoaméricana ( allí estuve, en Cuba invitado a impartir charlas y seminarios en la Universidad José Martí Pérez). Es una mena mera conjetura, sin más, aunque no las disertaciones en Cuba.
Escribo este post con todo el amor del mundo a mi México querido y toda Latinoamérica. Tan solo deseo anclarar ciertos entuertos que desde allí se le atribuyen a España. La realidad resulta ser mucho más enrevesada y oscura, de las que nos cuentan ahora los actuales dirigentes del Gobierno de aquella nación. Por la parte que me corresponde, en nombre de mis antepasados pido mil disculpas, empero por aquél entonces nadie conocía la “Declaración Universal de los derechos humanos” y ni se los imaginaban aquel periodo, como tampoco los Incas, Mayas y Aztecas con sus respectivos imperios.
Los populismos, con su ignorancia y/o intereses ocultos vociferan Falsos tópicos impregnantes que terminan haciendo mucho daño. Comienzo con una anécdota: Mi amiga Isabel estuvo en Nicaragua en Una ONG médica durante dos años. Un buen día charlando con los niños, la comentaron que los males de su país se debían a una tal “Isabel” porque repartió mal las tierras ¿?. Se referían a Isabel Primera de Castilla, la que financio el Viaje de Cristobal Colón y el descubrimiento de América en Nombre de la Corona de Castilla, que no de España (desde luego ella no fue la causante de los males nicaragüenses). Tras varios siglos, y después de llegar al poder el movimiento sandinista “original”¿nadie hizo nada al respecto.?. En otros casos, se instruye a la población en que desde el Imperio Español les robamos sus recursos tan preciosos como la plata y el oro. Por esta regla de tres nosotros deberíamos exigir a los italianos, que se disculpen, ya que el Imperio Romano nos robó los nuestros. ¿No? Nada más lejos de la realidad disculparse; aquí nadie les ha exigido nada.
No es un ejemplo extraño, sino bastante frecuente en Latinoamérica. Yo amo a ese continente del que recorrido unas decenas de miles de kilómetros desde cerca del círculo lar antártico hasta las fronteres de EUU, como Torreón, el desierto de Coahuila y cuatro Ciénegas. Y más concretamente en México, desde el lugar mentado hasta las fronteras con Belice en auto. ¡Lo adoro! Sé por experiencia que mucha gente es cariñosa con los españoles, mientras que otra nos acusa de las mayores atrocidades. De Madre Patria, a Villana y miserable.
Todo esto viene a cuento de las manifestaciones que comenzaron cuando su presidente, López Obrador (y seguidamente Sheinbaum), exigió a la Corona Española y al añorado Papa Francisco (latinoamericano él y defensor de todo lo relacionado con Pachamama) disculpas por el maltrato y salvajadas que habíamos llevado a cabo, causando estragos entre el pueblo indígena durante la conquista de Mexico (¿Por qué no de toda Latinoamérica?). Francamente no me lo podía creer. Y como casi siempre una persona que lleva en sus venas más sangre española, que indígena, con algún antepasado, es decir, su abuelo (republicano) Yo también tengo corazoncito republicano, pero no viene a cuento, ni me trago tamañas falsedades. Por rencor o simplemente apelando a un populismo que le otorgue más votos electorales y simpatías entre los mexicanos con más sangre indígena, hizo tal exigencia y faltando a la estricta verdad, y se han quedado tan tranquilos. Cierto es que en la “Conquista de América” se cometieron muchos desmanes y malos tratos. Empero mentar los “derechos humamos” hace ya muchos siglos constata su mala fe. Nadie sabía lo que eran y nadie los aplicaba. Les hubiera resultado tan extraño, como si los hubieran leído en una lengua extraterrestre.
Pero vayamos por partes: El Imperio español, como los precedentes y posteriores fueron crueles en sus conquistas. Imperio debería “venir de imponer” (Imperio (definición RAE, aunque no queda muy claro). Empero no ha sido así. Cuando los anglosajones, invadieron América del Norte generaron tal devastación entre los indígenas como para que prácticamente nadie de los pocos descendientes que perviven, pueda protestar. ¿Y los holandeses y franceses, etc.? ¡Más de lo mismo! Lamentablemente, la condición humana es así, y todos deberíamos exponer el “mea culpa”. El Rey Felipe VI, el que ni le debía haberse dado por aludido, lo ha reconocido. Él es un Borbón, y en España se han sucedido tres dinastías: Casa de Trastámara, Casa de Habsburgo, Casa de los Borbón. Los Borbores aterrizaron en España varios siglos después, Mientras que el descubrimiento de América fue realizado por los Trastámara y en Nombre del Reino de Castilla “inicialmente”, que no de España, A Los Trastámara le sucedieron los Habsburgo, ya si en nombre de España. Y efectivamente acaecieron desmanes que fueron denunciados por Bartolomé de las Casas, entre otros y reconocidos y prohibidos por la denominada Junta de Valladolid a mediados del Siglo XVI, de decir escasos decenios después.
Los latinos mediterráneos éramos y somos “en general” muchísimo menos racistas que los anglosajones y ya desde los inicios, tanto Hernán Cortés como Francisco Pizarro, como veremos después, tuvieron esposas indígenas. De no ser así la suerte de los indígenas de Latinoamérica hubiera sido ferozmente lúgubre.
En el libro Armas, gérmenes y acero, premio Pulitzer de 1997, se explican los desmanes de los Imperios, y entre ellos varios episodios acaecidos en Latinoamérica. Y efectivamente sí se produjeron millones de víctimas pero esencialmente a causa de las infeccionas trasmitidas por los gérmenes que inscritos en los cuerpos llevamos los europeos. Abajo os dejo abundante información al respecto. No se sabía por entonces que eran las infecciones, ni como se trasmitían. Y por esta razón se generó la hecatombe que, un ningún momento fue intencionada. Simplemente los supervivientes europeos que habían sufrido varias epidemias (ya inmunizados, sin saberlo), una vez detrás de otra que procedían de Asia. ¿Les exigimos por ello disculpas? Vean por ejemplo el caso de la Pesta Bubónica que causó varios millones de víctimas. Pero hubo más infecciones y victimas como podréis observar tras esta entradilla. Y por cierto, ¿Alguien ha pedido disculpas a China por la reciente pandemia de COVID?.
En España estamos cansados de que desde muchos países y continentes se nos atribuyan o exacerben leyendas falsas. Por ejemplo, se habla de la Gripe Española o Pandemia de gripe de 1918, por una mutación que al parecer, se produjo en EE.UU. Y si retrocedemos más aun más, hasta alguna gesta nuestra de un pasado más o menos remoto, los perdedores, filibusteramente proclamaron su victoria, como en el caso de la maliciosamente denominada “Armada Invencible” (la denominación es británica, que no española) durante la Guerra anglo-española (1585-1604). Hasta en los libros escolares españoles nos ensañaban aquél lamentable desastre español tras una batalla naval. No obstante, tal “tópico impregnantes” era rotundamente falso, como recientemente, hasta la BBC, lo corrabora en el siguiente relato “Invencible Inglesa o contrarmada”. (ver Por qué el relato de la Armada española es una de las grandes mentiras de la historia o La Gran Armada y la BBC).
¿Y Los Imperios Latinoamericanos?, Incas, Mayas Aztecas?
Como observarán seguidamente, ¡más de lo mismo!, aunque no de las terribles epidemias. Los Imperios son muy crueles desde que el hombre es hombre y solo podemos lamentarnos. Los únicos genuinamente latinoamericanos de Latinoamérica son los denominados “No Contactados”, escondidos en las selvas amazónicas, y a los que empujan empresas madereras y mineras, por todos los medios a su alcance, con vistas a que entablen relaciones con los “si contactados”, es decir que contraigan infecciones mortales para ello. Y recientemente a la hora de protegerlos se ha creado una ONG “Survival International”. Y es que en realidad los “seres humanos” se saltan desde siempre los “derechos Humanos”.
Y el caso de los Aztecas fue sangriento, incluso ha sido llevado al Cine (Apocalypto). Seguramente Hernán Cortés no hubiera tenido éxito en su conquista sino hubiera tenido la colaboración de los pueblos indígenas de México que estaban siendo masacrados, torturados sacrificados, etc., por el Imperio mentado.
Los latinos del otro lado del charco (mar Mediterráneo ) no somos tan racistas como los anglosajones etc., y por ello nos cruzamos o hibridamos con los nativos/nativas de allí), comenzando por Hernán Cortes, y Francisco Pizarro (léase Francisca Pizarro Yupanqui y La Malinche -Olmeca-). Y por ello, a día de hoy han sobrevivido cientos de millones de mestizos, esencialmente. Los españoles también somos de padres poco conocidos. Primero hablamos coloquialmente de los Íberos, aunque la historia es bastante borrosa ¡A saber!, Posteriormente vinieron los Celtas y tropecientos más. Más tarde y por poner un ejemplo, la mayoría de los pueblos de la zona en donde resido actualmente tienen denominaciones árabes (VII siglos de denominación «a medias»). Yo vivo en Onil, que procede del árabe Conil, es decir “Conejo”. Y en “Al -Andalus”…..uffff….
México tiene otros problemas mucho más serios que resolver (y España también). Por ejemplo, el antiguo Conflicto de Chiapas y el movimiento Zapatista o las continuas y duras diputas y asesinatos por parte los “narcos”. Yo mismo hablé con uno de los padres de los fallecidos músicos de un conjunto musical denominado “Los Tigres del Norte” y me narró unos argumentos que no se conocen en España. Viajando desde el norte del país hasta la frontera sur con mis entrañables colegas mexicanos me fueron dando una perspectiva de los males que atañen y dañan a su pueblo.
¿Quién lideró las independencias de los países latinoamericanos? ¿Nativos, Esclavos o Criollos?, excepto en el caso de Haití, que no incumbe, a los españoles creo que ninguno de los dos primeros. Es decir, fueron los europeos, principalmente españoles asentados allí durante décadas, los que se desligaron del Imperio y sus exigencias y tributos coloniales. Fueron exactamente los mismos que alimentan esa antipatía hacia España y siguen ostentando el poder.
La bestialidad de la que hacemos gala los humanos y nuestra hipocresía no entienden de razas, nacionalidades ni fronteras La enorme tragedia que supuso el Holocausto judío a manos de los nazis alemanes (Supremacía Ária), se ha empleado durante décadas con vistas a intentar concienciar la población mundial (como ejemplo) de lo que no debía volver a ocurrir. Empero actualmente son ahora las víctimas las que se encuentran generando otro Holocausto en Gaza y países cercanos. Y parte de ellos, los más radicales, alarden de la Supremacía Semita, o Supremacismo Judío. ¡No tenemos remedio! Dime de qué presumes y te diré de lo que careces.
Y mientras tanto, en España, la prensa más conservadora y patriótica espeta titulares como este: “El «accidente familiar» que desató el odio de López Obrador a España y los españoles”. Dudo que fuera el caso. Empero, de lo contrario, si la Guerra Civil Española supuso el exilio de su abuelo, yo respondería que no pude conocer a los míos ya que fueron fusilados en la misma contienda. Mi padre y cuatro hermanos llegaron desde Madrid al pueblo de Onil, en donde ahora resido, como “niños de la guerra”, siendo repartidos por los hogares de diversos paisanos. Lo mío fue pues mucho peor.
Y justamente el día que terminaba de redactar este post: recibo la siguiente noticia: Evo Morales: «España debería reconocer que hizo mucho daño con el genocidio indígena y el exterminio». Otra vez al ataque. Sin embargo, en esta ocasión resulta ser un presidente indígena. Es decir, en Latinoamérica parece ser que se han tardado entre cinco y seis siglos con vistas a que un indígena alcanzara el poder. Y por tanto sería el presidente que sí podría exigir a España una reparación por los daños causados, ya que ¿todos los precedentes son criollos?.
No soy un historiador, pero ya no se que pensar. Parece ser que los que nos acusan a los españoles deben ser criollos (descendientes de españoles) , salvo alguna excepción aislada. Sí, los Criollos, algunos de los cuales nos denominan a España la ”Madre Patria” y otros nos acusan de asesinos. Finalmente, no olvidar los genocidios de indígenas, por las naciones ya independizadas del Imperio Español, como varios episodios tremendos, por ejemplo el sufrido por los Guaraníes, con independencia de las razones subyacentes. Abajo os nuestro abundante material que no debéis perderos Sobre Incas, mayas y Aztecas.
El lugar de hurgar en el pasado de mala manera, ya dije en su día lo que necesita Latinoamérica, como ya escribí en su momento para la Revista de Ciencias de la Universidad de Colombia: Ver al final del post (en acceso abierto): “La Unión Hace la Fuerza!. Hay que mirar con entusiasmo y simbiosis hacia el futuro y no lamentarse de lo previamente acaecido, ya que no se puede cambiar. Es lo que hubiera desado José Martí
Juan José Ibáñez Martí
Continúa……
“Armas, gérmenes y Acero”; Gripe Española o Pandemia de gripe de 1918; Agricultura precolombina y la gestión de los incendios forestale;s Por qué el relato de la Armada española es una de las grandes mentiras de la historia; Isabel Primera de Castilla;
Armas, gérmenes y acero, premio Pulitzer
(….) Atahualpa estaba en Cajamarca porque acababa de vencer varias batallas decisivas en una guerra civil que dejó a los incas divididos y vulnerables. El origen del conflicto que tan astutamente aprovechó Pizarro fue una epidemia de viruela que se propagó entre los indígenas de América del Sur tras la llegada de los españoles a los territorios que ocupan hoy Panamá y Colombia. La viruela no existía en América antes de la llegada de los europeos. (…)
En toda América, las enfermedades introducidas por los europeos se propagaron de una tribu a otra mucho antes que los propios europeos, causando la muerte de aproximadamente el 95% de la población indígena americana. Las sociedades indígenas más numerosas y sumamente organizadas de América del Norte, las jefaturas misisipienses, desaparecieron de ese modo entre 1492 y finales del siglo XVII, antes incluso de que los europeos construyeran su primer asentamiento a orillas del río Misisipí.
Resumen extenso – Armas, gérmenes y acero
La captura de Atahualpa por Pizarro ilustra el conjunto de factores inmediatos que propiciaron la colonización del Nuevo Mundo. Estos fueron la tecnología militar basada en las armas de fuego, las armas de acero y los caballos; las enfermedades infecciosas endémicas en Eurasia
Epidemias en la América de la Conquista. Revisitando la cuestión
En la conquista de América hubo un choque de civilizaciones que fue especialmente dramático en la cuestión epidemiológica. El problema de la cifra exacta de pobladores indígenas en 1492 es irreductible por la carencia de fuentes fiables. De hecho, las estimaciones sobre la población en el continente fluctúan entre los 8 millones y los 112, una diferencia excesiva que demuestra claramente su carácter irreductible. Y, aunque yo me inclino por cifras muy bajas, quizás entre 12 y 13 millones, la mayoría de los demógrafos se mueven en cifras intermedias, comprendidas entre los 30 y los 50 millones, con un descenso de más del 90 % a lo largo del siglo XVI.
El padre Las Casas estimó que, entre 1492 y 1560, murieron en las Indias Occidentales al menos 40 millones de nativos, despoblándose unas 4000 leguas, “cosa nunca jamás otra oída, ni acaecida, ni soñada”. Y, aunque es posible que las cifras del dominico sean excesivas, es innegable que la conquista provocó directa o indirectamente varias decenas de millones de muertos. Los taínos de las Antillas Mayores fueron exterminados de la faz de la tierra en apenas unas décadas.
Casi todos los cronistas que vivieron en primera persona la conquista de América se plantearon las causas del brutal descenso de la población aborigen. Y, en general, no estuvieron nada desacertados. Todos y cada uno de ellos explicaron el descenso en base a una multicausalidad: las epidemias, las guerras, los malos tratos y el trabajo excesivo. No obstante, algunos de ellos alteraron el orden de importancia de cada una de ellas.
Para Pedro Mártir de Anglería el descenso demográfico de La Española se debió, por este orden, a las siguientes causas: las guerras, el hambre y las epidemias, especialmente –afirma– la de viruelas, desatada a partir de 1518. Y no le faltaba razón al italiano cuando reflejaba ese triple origen, aunque no ponderó suficientemente el peso de las plagas.
De hecho, la enumera en último lugar, cuando en realidad hoy sabemos que fue la principal. El padre Las Casas fue mucho más explícito al señalar, como primera causa, los malos tratos y las matanzas de amerindios. Resulta obvio que el cenobita, bien no percibió la importancia de las epidemias, o bien interpretó que su virulencia se debía al lamentable estado sociolaboral en que se encontraban los nativos. Mucho más acertados estuvieron otros cronistas como Gonzalo Fernández de Oviedo o el franciscano fray Toribio de Benavente. El primero sostuvo que la principal causa del descenso de la población indígena fueron las enfermedades, especialmente las viruelas. Lo más curioso es que explica esta dolencia como un castigo divino, por los vicios e idolatrías cometidos durante siglos por los nativos. Más adelante, cuando se refiere a los dos millones de fallecidos, entre 1514 y 1542, en la zona de Castilla del Oro, insiste nuevamente que todo fue obra de Dios, como castigo de “las idolatrías y sodomía y bestiales vicios y horrendos y crueles sacrificios y culpas de los mismos indios”. Benavente, por su parte, especificó las plagas que acabaron con la población indígena en México, citando entre las primeras las epidemias, empezando por la de la viruela. Las otras fueron las armas de fuego, el hambre, la presión de los estancieros y los negros, las edificaciones, la esclavitud, el servicio en las minas y las divisiones internas.
Las epidemias en América, cuestión de etnias… y de clases
Queda claro, pues, que la primera causa del descenso de la población indígena fue, con diferencia, la epidemiológica. Lo cual, no lo olvidemos, ha sido una constante en la mayor parte de los grandes procesos expansivos de la Historia. Las bacterias viajaron junto a los españoles que, sin ser conscientes, introdujeron un arma letal frente a las poblaciones sometidas. Estas enfermedades nuevas (influenza, viruela, gripe, sarampión, varicela, peste bubónica, etc.) se sumaron a otras endémicas que ya padecían ellos, como la sífilis, la tuberculosis o la disentería
Sífilis Las raíces de la sífilis
Como muchas de las enfermedades más mortales de la historia humana, es probable que la sífilis también haya superado la barrera de especies de animales a humanos hace muchos, muchos siglos. Las circunstancias detrás de su aparición y rápida expansión por la Europa renacentista han sido objeto de mucho debate. La teoría más popular y de larga trayectoria es que la sífilis fue portada por marineros que regresaban de la primera expedición transatlántica liderada por Cristóbal Colón. La enfermedad que regresa del Nuevo Mundo al Viejo, considerando el Haití actual como la fuente más probable. En esta teoría, la sífilis pasa a formar parte del llamado ‘Intercambio Colombino’: el intercambio de ideas, alimentos, agricultura, personas y enfermedades entre Europa y América.
En 1521, un reducido grupo de españoles liderados por Hernán Cortés, con el apoyo de una amplia coalición de pueblos indígenas, conquistó a sangre y fuego Tenochtitlán, la gran capital de los aztecas.
Así logró Hernán Cortés derrumbar al imperio más brutal que ha conocido América
¿Cuál era el secreto del capitán extremeño? Cortés, un hidalgo empobrecido de Medellín, se dio cuenta pronto de que podía usar en beneficio español el odio de los pueblos dominados por los aztecas. Su avance hacia la capital azteca se convirtió en una búsqueda de tesoros y, al mismo tiempo, en una revolución tribal contra el poder establecido.
«Es absurdo hablar de genocidio en el contexto de la conquista de América»: Fernando Cervantes, historiador mexicano en su libro: Conquistadores: una historia diferente«
(…) La llegada de los españoles a América no fue un suceso pacífico. Negarlo es negar la realidad. Ahora bien, el grado de paroxismo con el que algunos autores lo describen carece de fundamento. El profesor Fernando Cervantes intenta huir de esos estereotipos en su obra Conquistadores. Una historia diferente*, asentada en un intenso trabajo historiográfico, que recorre la historia de la Conquista poniendo el foco en sus protagonistas. Sin caer en el morbo y en la polémica, retrata un mundo complejo con innumerables aristas, en el que se solaparon desde buenas intenciones hasta la simple avaricia. Los hombres que llevaron a cabo aquella gesta no eran mejores, ni peores que nosotros. Hijos de su tiempo, controlaron extensiones inmensas de terreno en un tiempo récord. Su comportamiento se amoldó a sus intereses y lograron erigir un Imperio que perduró trescientos años (…)
IA (Inteligencia Arificial)
Tanto el Imperio Maya como el Imperio Inca, al igual que muchas civilizaciones imperiales de la historia, ejercieron formas de crueldad y dominio violento sobre otros pueblos de América para mantener su expansión, poder político y religioso. Aunque sus métodos diferían, ambos utilizaron la fuerza para someter y exigir tributos a las etnias vecinas..
Impacto en la Conquista Española
La crueldad de estas civilizaciones con otros pueblos indígenas fue un factor clave que facilitó la conquista española. Tanto los Incas como los Aztecas tenían a sus pueblos dominados con gran violencia, lo que provocó que miles de indígenas se aliaran con los españoles para librarse de sus opresores autóctonos.
Diferencias en la crueldad
Mayas: La violencia estaba más enfocada en el ritual religioso y la captura de prisioneros entre ciudades-estado rivales.
Incas: La violencia era más institucional, política y sistémica, buscando la integración forzosa y la expansión territorial, sacrificando niños de sus súbditos para mantener el control ideológico.
Crueldad y Métodos de Control de los Mayas
La visión de los mayas como una civilización puramente pacífica ha sido superada por evidencias arqueológicas que muestran una guerra constante y brutal:
Captura para sacrificios: Las guerras mayas buscaban principalmente capturar prisioneros de alto rango para sacrificarlos, decapitarlos o torturarlos en rituales públicos, especialmente en el periodo posclásico.
Sacrificios Rituales: Se han encontrado evidencias de sacrificios humanos en cenotes y templos, donde las víctimas eran inmoladas para alimentar a los dioses, lo que generaba terror entre los pueblos sometidos.
Inmortalización de la derrota: Los frescos mayas muestran escenas de guerreros sometiendo violentamente a enemigos capturados, a menudo con escenas de humillación y tortura previa a la muerte.
Resuelto el misterio de las calaveras incas que revela el lado más oscuro de su sociedad
¿Debe España pedir perdón por la Conquista? (France24)
AMLO pide al rey de España que se disculpe por la Conquista
La peste negra: la epidemia que hizo temblar a Europa
Un huésped inesperado, desconocido y fatal, del cual se ignoraba tanto su origen como su terapia y que no distinguía entre pobres y ricos, asoló el Viejo Continente en el siglo XIV.
El líder boliviano asegura que el nuevo Gobierno de Rodrigo Paz, en el poder desde 2025, «no tiene ninguna visión de país» y anticipa «levantamientos campesinos» si continúan las políticas de austeridad.
El que fue el primer presidente indígena de América Latina critica la visita a Bolivia del rey Felipe VI y alaba a Sánchez por su negativa a autorizar a EEUU el uso de las bases de Rota y Morón en la ofensiva sobre Irán.
Guerra de la Triple Alianza 1864 y 1870
La guerra terminó en 1870 con una derrota de Paraguay, que conllevó también un desastre demográfico en el país: según las distintas fuentes, perdió entre el 50 % y el 85 % de su población y quizá más del 90 % de su población masculina adulta.[24] Con casi medio millón de muertos, es la guerra más mortífera en la historia de Sudamérica (..)
Genocidio de pueblos indígenas en Paraguay 1956 y 1989
La Masacre de Napa’alpí, un crimen de lesa humanidad
Artículos Personales aludido en la entradilla
Ibáñez, J. J. 2017. Revista de la Facultad de Ciencias. Universidad Nacional de Colombia. Artículo Editorial. 6 (2): 8-10. Rev. Fac. Cienc., Volumen 6, Número 2, p. 8-10, 2017. ISSN electrónico 2357-5549. ISSN impreso 0121-747X. DOI: https://doi.org/10.15446/rev.fac.cienc.v6n2.68651. Libre acceso desde https://revistas.unal.edu.co/index.php/rfc/article/view/68651/63043
Ibáñez, J. J. 2018. La Ciencia en Latinoamérica: Tendencias y patrones Revista de la Facultad de Ciencias Vol. 7 (1): 23-39. Universidad Nacional de Colombia. Artículo Invitado. DOI: https://doi.org/10.15446/rev.fac.cienc.v7n1.69409. Libre acceso desde: https://revistas.unal.edu.co/index.php/rfc/article/view/69409/63680
Ibáñez, J. J. 2018. Revista de la Facultad de Ciencias. La Unión Hace la Fuerza: Bases para un pleno desarrollo de la indagación científica en Latinoamérica. Univeridad nacional de Colombia Artículo Invitado. Rev. Fac. Cienc., 7(2): 44-61, 2018. ISSN electrónico 2357-5549. ISSN impreso 0121-747X. https://doi.org/10.15446/rev.fac.cienc.v7n2.72721.