Suelos Contaminados por Amianto o Asbesto: La Toxicidad de los Residuos “Inertes”: y la WRB 2006-2007

Debido a que estamos convirtiendo la edafosfera y biosfera en un vertedero echándoles todo tipo de inmundicias, no debe extrañar que la clasificación de suelos aceptada como oficial “hoy por hoy” por la IUSS (se avecina otra), es decir la WRB 2007, introdujera, al margen de los Tecnosoles los calificadores de tipo “tóxico” (ver al final del post). Sin embargo, se trata de una etiqueta muy sutil y peligrosa desde diversos puntos de vista. No me gustó que desapareciera el criterio de las minas antipersonales, por cuanto estos artefactos duran mucho tiempo y los suelos que las contienen devienen en altamente peligrosos. Ahora bien, la introducción del “criterio tóxico”, aunque acertada, se convierte a la larga en un “campo de minas”. La razón estriba en que muchos de los materiales y productos que hoy consideramos “inertes”,  terminan siendo reconocidos como tóxicos, y a veces mucho, demasiado. Obviamente, en este asunto poco pueden hacer los arquitectos de la WRB. El caso que hoy exponemos muestra como “residuos  considerados inertes” (inocuos para el medio ambiente y la salud) son en ralidad altamente peligrosos y mortales, afectando a cientos de miles de personas. Un ejemplo palmario sería el del asbesto o amianto, utilizado durante decenios como material de construcción (entre otras muchas aplicaciones). Tras las demoliciones de edificios, los residuos que lo contenían fueron catalogados bajo la etiqueta de inocuos. Sin embargo, a día de hoy, incluso se proponen metodologías con vistas a la rehabilitación de  suelos contaminados con amianto. Según he visto en la WRB, ciertos Grupos de Suelos de Referencia permiten incluir el calificador tóxico, mientras que en otros no. En este sentido, si me encuentro en total desacuerdo con los arquitectos de la WRB, ya que una “reconocida toxicidad” puede surgir tan pronto la comunidad científica la detecte. Imaginémoslos que las nanopartículas finalmente demuestren ser dañinas en la cadena trófica y afectar a  la salud humana. Bien pudiera ocurrir que estas se albergaran en varios tipos de suelos en los que no se permite hacer uso de tal calificador ¿Que hacer entonces? Del mismo modo, la contaminación biológica es tanto o más importante que cualquier otra, aunque lamentablemente la WRB (2006-2007) no da buena cuenta de ella. En casos como estos, de suma importancia para el ambiente y la salud ciudadana, el uso de los calificadores que den cuenta de ellas deberían imperiosamente ser permitidos en cualquier Grupo de Suelos de Referencia de la WRB. Os dejo abajo material sobre el esperpéntico y terrorífico caso del amianto, así como un enlace de donde se puede bajar un manual para le descontaminación de suelos afectados por tal “material inerte”. Eso sí, procede de Australia, por lo que se encuentra escrito en la lengua del imperio Anglosajón.

Juan José Ibáñez

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Asbestos and soil Fuente: Goverment of Western Australia

Suele entenderse como residuos inertes: como aquellos que no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. No son solubles, ni combustibles, ni reaccionan física ni químicamente de ninguna otra manera, ni son biodegradables, ni afectan negativamente a otras materias con las cuales entran en contacto de forma que pueda dar lugar a contaminación del medio ambiente o perjudicar la salud humana.

The Environmental Health Directorate (EHD) has just released a comprehensive package of guidance material designed to deal with asbestos soil contamination. The Guidelines for the Assessment, Remediation and Management of Asbestos Contaminated Sites in Western Australia –May 2009 is primarily for use by environmental consultants, accredited auditors and regulators. The Guidelines are a joint publication with the Department of Environment and Conservation and derive their power from the Contaminated Sites Act 2003 (CS Act).

Amianto el enemigo latente asbesto y asbestosis

Agustín Gutiérrez tenía que ir a todas partes acompañado de una botella de oxígeno. Algo había colonizado sus pulmones: desarrolló asbestosis y placas y engrosamientos pleurales, enfermedades típicas producidas por la exposición al polvo de amianto. Gutiérrez lo había estado durante 22 años en la fábrica de Uralita de Getafe. Murió el pasado 24 de agosto a los 84 años.

FUENTE | El País Digital 30/09/2011

No es la única ocasión en la que se ha oído hablar del amianto este recién concluido verano. En El Ferrol, un grupo de neumólogos del hospital Arquitecto Marcide probó por primera vez la conexión entre el cáncer de pulmón y el polvo de amianto. La muerte de 30 operarios de los astilleros públicos de esa ciudad fue causada, según observaron los médicos en un estudio oficial, directamente por la exposición al mineral, que habían manipulado sin ninguna protección durante su vida laboral.

El amianto, también conocido como asbesto, es un grupo de minerales que se vienen utilizando de diversas maneras desde la Antigüedad, aunque vivió un boom particular a partir de la década de los cincuenta del siglo pasado, cuando se le encontró gran utilidad en la construcción y la industria debido a sus excelentes cualidades aislantes o mecánicas y a su bajo coste. Se utilizó en la construcción de casas, coches, barcos, ferrocarriles, tejados y hasta 5.000 productos industriales (como cacerolas, trajes de bomberos, planchas o tablas de planchar). Pero el amianto tenías sus inconvenientes: es fácilmente transformado en fibras (que los antiguos llamaban ‘lana de salamandra’) y, cuando estas son microscópicas y se inhalan (pueden permanecer tiempos largos suspendidas en el aire), se van almacenando en el pulmón, produciendo patologías como asbestosis o cánceres como el carcinoma de bronquio o pulmón, o mesotelioma pleural y peritoneal. El uso de este material se limitó en 1984 y 1993 aunque no se prohibió definitivamente hasta 2001. En vista de sus efectos perniciosos, el marco legal actual se ocupa principalmente de la protección de la salud de los trabajadores expuestos al polvo de amianto.

“Aunque se empezó tratando esto como un problema laboral, nosotros preferimos ir más allá y considerarlo un problema medioambiental”, explica Juan Carlos Paúl, presidente de la Federación Estatal de Asociaciones de Víctimas y Colectivos del Amianto y de la asociación madrileña. “No solo se han visto afectados trabajadores sino gente que ha vivido cerca de las industrias o que ha sido víctima del mal tratamiento de los residuos. Hay que tener en cuenta que el amianto es indestructible y que, en todo caso, cada vez se hace más pequeño y, por lo tanto, más peligroso por inhalación”, indica Paúl. A pesar de que en Europa el uso del amianto ya está regulado, en la federación se preocupan por qué esa regulación se cumpla: “No existen controles para vigilar que los productos que se importan no contengan el mineral. Tampoco hay control de los procesos de desamiantado. Por ejemplo, a la hora de hacer una demolición de un edificio, que puede liberar amianto al medio, el criterio se deja a la empresa, cuando desamiantar correctamente podría incrementar hasta un 30% el coste del derribo“. En demoliciones, obras y reformas o en catástrofes como el incendio del edificio Windsor, en Madrid, el amianto se libera pudiendo afectar a cualquier ciudadano.

“Es necesario un proceso general de desamiantado”, dice Paco Puche, de Ecologistas en Acción. “En Suecia se hizo un plan y en 15 años se consiguió erradicar el amianto que seguía instalado en tuberías, depósitos o tejados. Existe el problema económico, de la carestía del proceso, porque además hay que hacerlo en condiciones de seguridad para los trabajadores, al que hay que sumar el momento de crisis que vivimos. Pero además un problema político, pues parece que no se quiere alarmar con esto a la población“.

La fábrica de amianto que Uralita tenía en Cerdanyola, lo que algunos llaman la “zona cero” del amianto, cerró en 1997, pero dejó una terrible herencia: un continuo goteo de afectados pulmonares. La empresa, sin embargo, alega que cumplió a rajatabla la legislación vigente. Muchos de los afectados ni siquiera trabajaban en la fábrica: “No es necesario que haya una exposición profesional. El cáncer de pleura se está dando en familiares y vecinos de los trabajadores de la fábrica. Los trabajadores, inadvertidos del peligro, llevaban su ropa del trabajo a casa y allí las personas de su entorno inhalaban las fibras”, explica Ángel Carcoba, sociólogo especialista en el problema del amianto y presidente del grupo de trabajo al respecto en la Unión Europea. El pasado marzo se cerró el patio de un colegio en esa localidad por encontrarse restos de amianto enterrados en una zona sin pavimentar. “Tratamos de que las víctimas del amianto tengan una reparación adecuada como la han tenido en otros países. Aquí parece que hay una conspiración del silencio promovida por las empresas del amianto, como Uralita, y las entidades financieras que las apoyan. Debería crearse un Tribunal Penal Internacional para tratar este tema y buscar a los responsables, que tienen nombre y apellidos. Según las Organización Mundial de la Salud (OMS) hay 100.000 personas afectadas en el mundo. En España se estima que alrededor de 50.000 se verán afectadas en los próximos años“, concluye Carcoba.

Autor: Sergio C. Fanjul

Calificadores “Tóxico” de la WRB

Tóxico (tx): que tiene en alguna capa dentro de 50 cm de la superficie del suelo concentraciones tóxicas de sustancias orgánicas o inorgánicas que no sean los iones Al, Fe, Na, Ca y Mg.

Antrotóxico (atx): que tiene en alguna capa dentro de 50 cm de la superficie del suelo concentraciones suficientemente altas y persistentes de sustancias orgánicas o inorgánicas como para afectar marcadamente la salud de las personas que tienen contacto regular con el suelo.

Ecotóxico (etx): que tiene en alguna capa dentro de 50 cm de la superficie del suelo concentraciones suficientemente altas y persistentes de sustancias orgánicas o inorgánicas como para afectar marcadamente la ecología del suelo, en particular las poblaciones de mesofauna.

Fitotóxico (ptx): que tiene en alguna capa dentro de 50 cm de la superficie del suelo concentraciones suficientemente altas o bajas de iones que no sean Al, Fe, Na, Ca y Mg, como para afectar marcadamente el crecimiento de las plantas.

Zootóxico (ztx): que tiene en alguna capa dentro de 50 cm de la superficie del suelo concentraciones suficientemente altas y persistentes de sustancias orgánicas o inorgánicas como para afectar marcadamente la salud de animales, incluyendo humanos, que ingieran plantas que crecen en estos suelos.

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