El Antropoceno y la Sexta Extinción

Hace ya casi tres años que editamos un post sobre el Antropoceno. Desde entonces, hemos hablado del tema en varias ocasiones (ver abajo una relación no exhaustiva de la mismas). Recientemente, el autor del vocablo (que no teoría) y otros colegas, han publicado un artículo que ha vuelto a revolucionar el mundillo científico, o eso “parece”. ¿Que ha cambiado desde aquél post? Desde un punto de vista estrictamente científico, nada en absoluto. Tan solo cabe añadir que la introducción de tal “presunto” periodo geológico, con vistas a su posible aceptación oficial por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas, será presentada dentro de tres años. ¿Quiénes firman tal propuesta?: Un grupito de expertos entre los que se encuentra el premio Nóbel, padre de la criatura.

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Photo: Human Activities Triggering “Global Soil Change” Photograph by Robb Kendrick/Aurora/Getty Images. Fuente: National Geographic News

Todo esto me recuerda a otra maniobra similar llevada a cabo recientemente por otro grupo de expertos, al objeto de desacreditar una hipótesis rival frente a la que sostiene que la extinción de los dinosaurios en el Cretácico fue causada por el impacto de un meteorito. Ya hablaremos de este tema en un próximo post. La diferencia estriba en que, en esta ocasión, será afortunadamente la comunidad científica internacional implicada la que dictará sentencia.

Tras aparecer la noticia en la prensa, el número de entradas al primer post en el que hablé del vocablo de marras, se ha incrementado exponencialmente. Empero desde un estricto punto de vista científico, no se aporta nada nuevo al tema. Mi opinión podéis analizarla en los siguientes post sin ser exhaustivos.

El Antropoceno: ¿Un Nuevo Periodo Geológico?

Suelos y Desarrollo Sostenible

El Relieve de la Tierra y El Hombre (Morfogénesis Humana del Paisaje)

¿Pueden las Grandes Epidemias de la Humanidad Cambiar el Clima?

Conceptos y Definiciones de Términos Relacionados con el Desarrollo Sostenible

Como podréis contemplar en tales contribuciones, desde un punto de vista científico, no me posiciono, ni a favor ni en contra de tal tesis. Encuentro tanto razones que la avalarían, como argumentos para cuestionarla. Ahora bien, que el mismo premio Nóbel (que tan solo propuso una idea que, ya había sido apuntada en otras ocasiones bajo diferentes términos, como el de “la sexta extinción”) que propuso el término Antropoceno lidere nuevamente este grupito me deja un mal sabor de boca. Barrunto más vanidad y deseos de inscribir su nombre con letras de oro en la historia de la ciencia que cualquier otra razón de peso. Cuando uno es honesto, deben ser otros los que elevan a la ortodoxia sus ideas, no uno mismo, “erre que erre”. Tengamos en cuenta además que el padre del vocablo, Paul Crutzen, dista mucho de ser un experto en la especialidad científica que da cuenta de la geología histórica nuestro planeta. Mal asunto. Del mismo modo, debo reflexionar, por enésima vez, cuan difícil le debe resultar al ciudadano discernir el grano de la paja en las noticias científicas que aparecen en la prensa escrita. Pero hay más.

Estos grupos de expertos  “ad hoc” (GEAD) (¿quien los proponen y con que autoridad?) que pretenden sobresalir sobre el resto de la comunidad científica por vías frecuentemente un tanto oscuras, comienzan a ser un serio problema (por no decir pandeamia) para el correcto funcionamiento de la indagación científica. Una cuestión es el consenso científico llevado a cabo por las sociedades internacionales y otra bien distinta las decisiones de estos GEAD. A los primeros conciernen temas como rebajar la categoría de Plutón a “Planeta Enano”, mientras que a los segundos “intentar” eliminar a los defensores de hipótesis rivales de su horizonte, o a saber que. Se trata de aspectos muy diferentes. El primero es necesario, mientras que el segundo resulta un tanto peligroso.

La primera dificultad para poder apreciar si nos encontramos o no ante un nuevo periodo geológico, deviene de que nos encontramos inmersos en el, desconociendo su final. Tampoco sabemos como se expresará la devastadora actividad humana en el registro fósil, dentro de millones de años. En las dos noticias que os expongo abajo, el comentado GEAD argumenta su propuesta en diversas razones, varias de las cuales quedan fuera de los criterios empleados para tales menesteres propios de la geología histórica, por no decir que se trata de ideas un tanto estúpidas. Veamos un par de ejemplos, por no ser exhaustivos.

Las noticias advierten que dentro de millones de años se detectarán inmensas área cubiertas de plástico (no se cita el asfalto ¿?). Sin embargo, evidencias recientes constatan que tales materiales no son inertes como se pensaba, y si biodegradables, aunque liberando sustancias tóxicas al ambiente. ¿Cómo se detectarán dentro de millones de años tales tóxicos? Tóxico no implica imposibilidad a la biodegradación, y la lentitud de la misma no debe contemplarse cuando nos referimos a escenarios que superan muchos miles de años, cuando no millones. Del mismo modo, lo autores indican que el comienzo del Antropoceno debiera remontarse dos siglos atrás. Sin embargo, los estudios arqueológicos en islas y ciertos ambientes continentales demuestran extinciones masivas de grandes vertebrados poco después de ser colonizados por el hombre, hace miles de años. Proponer que tal límite al Antropoceno debe coincidir con las evidencias históricas del comienzo del incremento de las emisiones de óxido de carbono a la atmósfera antropogénicamente inducidas,  se me antoja fuera de lugar. Imaginémonos que los gobiernos llegaran a un acuerdo para reducir drásticamente este gas de invernadero, pudiendo adicionalmente secuestrarse de nuevo con la ayuda de tecnologías apropiadas. Entonces, posiblemente nos encontraríamos con que dentro de varios millones de años resultaría difícil detectar lo ocurrido en los estratos geológicos. Si atendemos a la extinción de especies, debemos considerar que, el registro fósil, hoy por hoy, nos informa de grandes grupos morfológicos, y no del concepto biológico de especie. No conocemos todas las que existieron en el pasado, sino una pequeña proporción de las mismas (tanto más pequeña cuanto más nos alejamos del presente). Obviamente, al acercarnos a la actualidad, tanto más fácil resulta encontrar preservados los ensamblajes de especies del pasado. Por tanto, padecemos de numerosas incertidumbres respecto a la historia remota de Gea. Resumiendo, se trata de iniciativas científicas que no aportan ninguna sustancia de internes al progreso de la ciencia.

Reitero que albergo dudas acerca de la idoneidad de proponer un nuevo periodo a la historia de la Tierra, lo cual no significa que lo rechace. Entiendo que el ser humano es vanidoso por naturaleza, y ya que hoy por hoy estamos agrediendo severamente a la biosfera, “pongámonos una medalla”. Y desde luego Paul Crutzen, que no ha aportado nada a la geología, parece empeñado en hacerse un hueco en ella, sea como sea. En este sentido me inquieta más el modo que el contenido del debate. La pregunta del millón sería: ¿Debemos tomar decisiones en geología historica, mirando hacia adelante y no al pasado?.

 

A pesar de todo, como mostraremos en otro post, escrito unos días después de este, ya comienzan a enmendarle la plana a Pablito. Efectivamente, defender que el Antropoceno debe comenzar dos siglos atrás, comienza a considerarse un craso error, por cuanto la masiva extinción de especies, por parte de las manazas del hombre, se remonta milenios atrás. Si ya lo decía yo………

 Dawn of the Anthropocene Epoch? Earth Has Entered New Age of Geological Time, Experts Say

ScienceDaily (Mar. 26, 2010) — Geologists from the University of Leicester are among four scientists- including a Nobel prize-winner — who suggest that Earth has entered a new age of geological time.

The Age of Aquarius? Not quite — It’s the Anthropocene Epoch, say the scientists writing in the journal Environmental Science & Technology. And they add that the dawning of this new epoch may include the sixth largest mass extinction in Earth’s history.

Jan Zalasiewicz and Mark Williams from the University of Leicester Department of Geology; Will Steffen, Director of the Australian National University’s Climate Change Institute and Paul Crutzen the Nobel Prize-winning atmospheric chemist of Mainz University provide evidence for the scale of global change in their commentary in the American Chemical Society’s’ bi-weekly journal Environmental Science & Technology.

The scientists propose that, in just two centuries, humans have wrought such vast and unprecedented changes to our world that we actually might be ushering in a new geological time interval, and alter the planet for millions of years.

Zalasiewicz, Williams, Steffen and Crutzen contend that recent human activity, including stunning population growth, sprawling megacities and increased use of fossil fuels, have changed the planet to such an extent that we are entering what they call the Anthropocene (New Man) Epoch.

First proposed by Crutzen more than a decade ago, the term Anthropocene has provoked controversy. However, as more potential consequences of human activity — such as global climate change and sharp increases in plant and animal extinctions — have emerged, Crutzen’s term has gained support. Currently, the worldwide geological community is formally considering whether the Anthropocene should join the Jurassic, Cambrian and other more familiar units on the Geological Time Scale.

The scientists note that getting that formal designation will likely be contentious. But they conclude, “However these debates will unfold, the Anthropocene represents a new phase in the history of both humankind and of the Earth, when natural forces and human forces became intertwined, so that the fate of one determines the fate of the other. Geologically, this is a remarkable episode in the history of this planet.”

Story Source: Adapted from materials provided by University of Leicester, via EurekAlert!, a service of AAAS. Journal Reference: Zalasiewicz et al. The new world of the Anthropocene. Environmental Science & Technology, 2010; 100225131929071 DOI: 10.1021/es903118j

 

¿Ha entrado la Tierra en la era del Antropoceno?

FUENTE | ABC Periódico Electrónico S.A. 01/04/2010

Los seres humanos han producido cambios tan inmensos y sin precedentes en el planeta que pueden estar marcando el comienzo de un nuevo período de la historia geológica: el Antropoceno. Entre las causas figuran la contaminación, el crecimiento demográfico, la urbanización, los viajes y traslados de grupos humanos hacia zonas vírgenes formando nuevas ciudades, la minería y el uso de combustibles fósiles, que han alterado el planeta de una manera considerable.

Este hecho, estiman los expertos, se dejará sentir durante millones de años. El impacto de la humanidad es tan importante que puede dar lugar a la sexta extinción en masa más grande en la historia de la Tierra, con el agregado de miles de nuevas especies de plantas y animales, además de las que ya estaban en vías de desaparición. La idea no es nueva, pero un recién formado grupo de trabajo de expertos ha sido creado para reunir todas las pruebas que apoyen el reconocimiento del Antropoceno como el sucesor de la actual época del Holoceno, en la que nos encontramos oficialmente. Se espera que dentro de tres años, este caso sea presentado en la Unión Internacional de Ciencias Geológicas, que decidirá si la transición a una nueva época se ha iniciado o no.

La nueva era, llamada Antropoceno (del griego «antropo», humano, y «keinos», nuevo) sería el primer período de tiempo geológico creado por la acción directa de una sola especie animal. Viajando hacia atrás en el tiempo, hace 58 millones de años se estima que terminó el Paleoceno y se dio inicio al Eoceno (del griego «eos», aurora). Durante este período ocurrió un evento que cambiaría a la Tierra y que se debió también a una sola especie, en este caso de origen vegetal: una planta llamada azolla. La azolla es un helecho de agua fresca que se asocia con una bacteria (la «Cianobacteria anabaena») que tiene una característica sobresaliente: la eficiente fijación del nitrógeno y el carbono. En esta combinación, cada 4.000 metros cuadrados de azolla pueden «atrapar» en un año una tonelada de nitrógeno y seis toneladas de carbono. Cuando se dan condiciones favorables, la azolla crece muy rápido y con 20 horas de sol puede duplicar su biomasa en tres días o menos.

EL EVENTO AZOLLA
En el Eoceno las condiciones eran muy favorables para la azolla, sobre todo en el Polo Norte donde hacía calor, y además durante el verano estaba expuesta constantemente al sol. El crecimiento de la azolla comenzó a disminuir el dióxido de carbono de la atmósfera. El registro fósil muestra que en el transcurso de 800 mil años los niveles de CO2 en la atmósfera bajaron de 3.500 partes por millón (ppm) (al principio del Eoceno) hasta 650 ppm. Conocido por los paleontólogos como el Evento Azolla, el cambio atmosférico originado por el crecimiento explosivo de este helecho inició el enfriamiento global que duró hasta el Pleistoceno (“pleisto” = mucho) donde aparecieron y se extinguieron muchas especies de mamíferos gigantes y hasta apareció nuestro antepasado directo, el Homo erectus. Este período, el Pleistoceno finalizó hace aproximadamente 11 mil años, cuando se retiraron los hielos, para dar lugar al Holoceno («holo», todo) con la flora y la fauna que hoy habita nuestro planeta.

Aunque el término Antropoceno ha sido utilizado de manera informal entre los científicos por más de una década, es ahora considerado un término oficial. Un nuevo grupo de trabajo ha sido creado para reunir todas las pruebas que apoyen el reconocimiento del Antropoceno como el sucesor de la actual época del Holoceno. Se espera que dentro de tres años este caso sea presentado en la Unión Internacional de Ciencias Geológicas, que decidirá si la transición a una nueva época se ha iniciado. La teoría ha sido propuesta por un grupo de científicos, como Paul Crutzen, premio Nobel de Química en 1995, en la revista Environmental Science & Technology. Los expertos llegaron a la siguiente conclusión: «El Antropoceno representa una nueva etapa en la historia tanto de la humanidad como de la Tierra misma, ya que al combinar las fuerzas naturales y las fuerzas humanas, el destino de una está determinando el destino de la otra. Geológicamente, este es un episodio importante en la historia de este planeta».

UNA EXTINCIÓN CATASTRÓFICA
El Dr. Jan Zalasiewicz, de la Universidad de Leicester, coautor del documento, añadió: «Se sugiere que estamos en el tren de producción de una extinción en masa catastrófica capaz de rivalizar con las anteriores cinco grandes pérdidas de especies y organismos durante el pasado geológico de la Tierra». Hoy la preocupación inmediata es las emisiones de dióxido de carbono que está causando un lento pero incesante calentamiento global. Pero no es la única huella por la que de aquí a varios miles de años los arqueólogos reconocerán al Antropoceno. Además del cambio climático, mucho más brutal que el causado por la azolla, encontrarán miles de millones de toneladas de plásticos y residuos tóxicos. El Antropoceno será una de las épocas geológicas más claramente marcadas y todo parece indicar que puede ser la más corta en la historia de la Tierra. Una época que muchos niegan y se resisten a recibir intentando cada día una nueva actividad que genere conciencia y ponga freno a este suicidio masivo en el que estamos todos embarcados.

http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2008/10/16/103753
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Comentarios

[...] Planeta, la biosfera cambió drásticamente. Sostener que le presunto periodo geológico denominado Antropoceno debe retrotraerse tan solo al periodo industrial, no puede defenderse apelando a razones [...]

[...] biogeográficas, ecozonas e incluso biomas. Por mucho en que se insista en que el propuesto periodo Antropoceno debiera comenzar en los siglos XVIII o XIX, las evidencias empíricas nos informan de que, de [...]

[...] sobre este asunto. Lamentablemente, cuando se hacen cálculos sobre la tasa a las que se genera la sexta extinción, seguimos responsabilizando al cambio climático de casi todo lo que ocurre, cuando no es [...]

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