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Crónicas de Berlín: Cuando un amigo no se va

When the routine bites hard
And ambitions are low
And the resentment rides high
But emotions wont grow
And were changing our ways,
Taking different roads
Then love, love will tear us apart again

Joy Division, ‘Love will tear us apart’
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En Berlín hemos visto de primera mano las consecuencias del Brexit, al menos en lo que se refiere al mundo de las matemáticas. Durante décadas, los matemáticos británicos y los del continente han trabajado de la mano, construyendo una amplia colaboración social como lo prueba la propia puesta en marcha de la Sociedad Matemática Europea (EMS).
En la inauguración del Séptimo Congreso Europeo de Matemáticas (7ECM) el presidente Pavel Exner confirmó públicamente la determinación de continuar juntos. No olvidemos que dos de las sociedades mas veteranas son precisamente la Edinburgh Mathematical Society y la London Mathematical Society. Otras instituciones que forman parte de la EMS son los centros de investigación Institute of Mathematics and its Applications (IMA), International Centre for Mathematical Sciences (ICMS) y el Isaac Newton Institute for Mathematical Sciences.
En este blog nos hemos hecho eco en algunas ocasiones de las disputas entre el continente y las islas británicas, motivadas por la primacía en algún descubrimiento matemático y científico. Los enfrentamientos paradigmáticos tienen por parte inglesa un único protagosnista, Sir Isaac Newton.
En efecto, Newton tuvo un durísimo desencuentro con el alemán Gottfried Leibniz. Newton desarrolló su cálculo de fluxiones unos años antes que Leibniz, cálculo de fluxiones que no era mas que el que hoy llamamos cálculo diferencial (y también el cálculo integral). Estos resultados los consigue en 1666 (cuando sólo tenía 23 años), pero no lo expone mas que en círculos privados porque no está completamente satisfecho de los resultados. Leibniz llegó a resultados similares en 1675, y se apresuró a publicarlo en Alemania. Es entonces cuando Newton monta en cólera y da comienzo a una terrible disputa por la primacía que involucra a seguidores de uno y otro bando. Newton, con enormes influencias en la Royal Society, se sale con la suya.
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Algunos dicen que esta disputa produjo una diferenciación del desarrollo matemático en las islas (mas práctico, orientado por las aplicaciones a la mecánica y la óptica), y el de la Europa continental, de naturaleza mas teórica. En cualquier caso, esta polémica amargó los últimos años de la vida de Leibniz.

El segundo contricante de Newton es el holandés Christiaan Huygens, y la disputa se produjo por las diferentes interpretaciones de la naturaleza de la luz: corpuscular para Newton, ondulatoria según Huygens. Aunque matemáticos como Robert Hooke aceptaron las premisas de Huygens, el enorme prestigio de Newton impidió que prosperaran. Hoy sabemos que ambas visiones son complementarias y ciertas, la luz se comporta de una y otra forma.

Sin embargo, mucho ha cambiado desde los siglos XVII y XVIII, y actualmente existe mucha cooperación matemática. Si vamos a los proyectos financiados por el European Research Council (ERC), vemos que el Reino Unido es el segundo país en recibir este tipo de proyectos, con 30 Starting Grants, 8 Consolidator Grants y 16 Advanced Grants, con un total de 54. Esperamos que tras el Brexit el Reino Unido acuerde algún trato con la Unión Europea que les permita continuar como buenos socios tanto en el ERC como en general el H2020, al estilo de Suiza o Israel.

Por lo tanto, el amigo se queda, el amor no nos separará en este caso. ¡Larga vida a las matemáticas europeas!

Manuel de León (CSIC, Fundador del ICMAT, Real Academia de Ciencias, Real Academia Canaria de Ciencias, ICSU)

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