Entrevista a Gloria Mari-Beffa, una malagueña en Wisconsin

Gloria Marí Beffa es una matemática malagueña que ha desarrollado su carrera en Estados Unidos. Se doctoró en la Universidad de Minessota-Twin Cities y es profesora en la Universidad de Wisconsin-Madison. Hasta hace pocas semanas ha sido chair del Departamento de Matemáticas, que es calificado regularmente por los rankings especializados como uno de los mejores departamentos públicos de matemáticas del mundo y que alberga una de las escuelas doctorales más grandes de Estados Unidos. Recientemente ha sido nombrada “Associate Dean for the Natural, Physical and Mathematical Sciences” del “College of Letters and Sciences”, el equivalente en nuestro sistema universitario a Decana de la Facultad de Ciencias.

Hemos pensado que puede ser de interés para los lectores de Matemáticas y sus fronteras conocer algunos aspectos de la carrera de Gloria y del departamento dónde trabaja.

¿Dónde estudiaste y en qué momento decidiste ir a Estados Unidos?

Estudié en la Universidad de Málaga, donde hice la Licenciatura con grado. Tuve profesores magníficos, y aprendí muchísimo. Fue una educación muy buena. Uno de mis profesores sugirió que me fuera a USA a hacer el doctorado, otro habló con gente que él conocía para que me explicara el proceso; un profesor joven acababa de volver después de terminar su doctorado y me ayudó a hacer el papeleo y a navegar el sistema. Todos me apoyaron muchísimo, tengo una deuda considerable con el profesorado de Málaga.

Gloria Mari-Beffa

Entonces no era tan habitual irse a estudiar a Estados Unidos, ¿cómo fue tu experiencia?

Al principio brutal. Estar sola en un país extraño, con unas temperaturas extremadamente frías, fue difícil. Pero también muy interesante – USA es muy distinto a Europa en muchos aspectos. La sociedad es muy heterogénea, los que entramos en mi año, más o menos 20, venían por lo menos de 7 o 8 países distintos, de varios continentes. Aguantas bien el choque porque hay mucho que hacer: dar clases, estudiar, ir a tus clases y tomar exámenes, prepararte los muchos “qualifiers” (exámenes pre-tesis), etc. Aunque sabía el inglés suficiente, pensaba en español y al principio costó mucho preparar las tareas, tomar exámenes. Pero estás tan ocupada, que cuando te das cuenta han pasado un par de años y ya estás aclimatada. Fue un choque de cuidado, pero pasó rápido.

¿Por qué decidiste continuar tu carrera en Estados Unidos?

Por cuestiones personales. Conocí a mi marido el último año de carrera. Él es holandés pero tenía trabajo en USA. Durante muchos años intentamos volver a España, después a Europa, sin éxito. Cuando había trabajo para uno, no lo había para el otro. Al final nos asentamos en Madison, y para cuando por fin tuvimos la oportunidad de irnos a Holanda, los hijos eran un poco mayores y fue muy complicado (y para entonces Madison no quería que nos fuéramos, fueron muy persuasivos). Tuvimos un “two-body problem” complicadillo.

¿Cuál es tu tema de investigación y por qué atrajo tu atención?

Trabajo en Geometría de Poisson y sistemas completamente integrables, con un énfasis en la parte geométrica. Sobre todo la parte más cercana a la escuela rusa, de Drinfel’d, Sokolov, Semenov, Fuks, etc (sistemas infinito dimensionales y sus conexiones con álgebras y grupos de Lie). Me gustó porque está conectado con muchos temas distintos – PDEs, evoluciones de curvas, geometría clásica y grupos geométricos, sistemas dinámicos, teoría de Lie, “moving frames”, sistemas discretos, la aplicación del pentagrama, etc. Puedes saltar de un tema a otro donde lo que haces sirve de algo, aunque no esté en tu linea de investigación directamente. Yo me aburro pronto de hacer lo mismo, y necesito poder cambiar…

¿Tienes relaciones con la comunidad matemática española?

Desafortunadamente no. Llevo mucho tiempo fuera, y cuando vuelvo a Málaga (una o dos veces al año), voy a ver a mi familia y a los amigos, que todavía los tengo. Los primeros 5-10 años siempre me pasaba por la Universidad para decir hola, o iba a ver a mi tutor. Pero después fui poco a poco despegándome de ellos. Mis contactos profesionales están en USA y en el Reino Unido, principalmente, pero ha sido más o menos aleatorio, podrían haber estado en España o en otros sitios. No ha sido intencional de ningunas de las maneras.

En la Universidad de Wisconsin has coordinado numerosos trabajos de investigación con alumnos no graduados, ¿puedes explicarnos la experiencia?

Estupenda, una experiencia estupenda. He tenido varios grupos, desde los de último año, hasta los de primero y segundo. Es un poco más fácil con los de último año, pero los de primer año vienen con muchísima energía, y el reto para los profesores es como canalizarla. Estos son mis favoritos. Tienes que elegir los problemas bien, normalmente algún cálculo o ejemplo que ellos puedan hacer solos, y que tú puedes usar en alguno de tus papers. La mayoría del año la dedicas a explicar más o menos (bastante superficial porque no hay tiempo) de que va el problema, después les explicas lo que tienen que hacer, le das pistas de cómo pueden atacarlo, y ellos van como una moto. Claro, uno podría haber hecho el cálculo en una tarde, pero la idea es inspirar a los alumnos.

¿Podrías describir para nuestros lectores y a grandes rasgos cómo es el departamento de Matemáticas de la Universidad de Wisconsin-Madison? Por ejemplo, ¿cuántos profesores y estudiantes tenéis? ¿cómo está organizado el departamento? ¿qué presupuesto tenéis? ¿qué apoyo administrativo tenéis?

Nuestro departamento es pequeño para lo que es normal entre las Universidades públicas. El concepto “público” es distinto en USA, quiere decir que el Estado aporta algo a los presupuestos (un 13% estos días) y que la Universidad está en suelo estatal. Pero el resto de los presupuestos hay que buscárselo. Las matrículas – altísimas en USA – no dan para mucho (cubren menos del 30%). El resto viene a través de becas, donaciones (que cubren más que el Estado, o las matrículas), y trucos bastante creativos. Nuestro departamento tiene 49 profesores (Professors), 13 personal de enseñanza (Faculty Associates o Lecturers), 133 alumnos de doctorado, la mayoría trabajan de ayudantes – aunque necesitamos más ayudantes, 10-20, que contratamos cada cuatrimestre para cubrir la enseñanza. Esto está organizado por 7 miembros de personal administrativo, magníficos todos.

Para darte una idea de lo que hacemos, enseñamos alrededor de 60,000 créditos al año, dándole clases a alrededor de 5000 alumnos. En el modelo americano el departamento da todas las clases de matemáticas del campus – a ingenieros, biólogos e incluso a horticultura y arquitectura paisajista. Damos el 75% de las clases que dan en toda la Escuela de Ingeniería! Hacer eso con 49 profesores y 13 de apoyo requiere mucha imaginación y flexibilidad. El sistema americano es distinto, no hay carreras como en España, sino especializaciones en el Bachelor. Tenemos un poco menos de 400 alumnos especializados en Matemáticas, y un poco más de 100 trabajando en el certificado (más o menos un “minor”). Es una locura, pero a mí me encanta, tiene mucha energía este sitio.

Los profesores están divididos en “caucus” según su investigación: Álgebra, Análisis, Matemáticas Aplicadas, Geometría/Topología, Ecuaciones Diferenciales, Lógica y Probabilidad. Los profesores dan clases a todos los niveles, nos turnamos para no dar siempre la misma clase, sería muy aburrido. Las clases de doctorado, y las de último año se organizan en los caucus, y aunque la jefa del departamento (Chair) tenga bastante poder, las decisiones de gobierno fundamental del departamento recaen en el Comité Ejecutivo (EC), que está formado por el personal permanente (tenured), yo incluida. La mayoría de las decisiones importantes se discuten a nivel de comités primero (los comités los forma la Chair), y después el EC tiene que aprobarlas.

El Departamento de Matemáticas de la Universidad de Wisconsin-Madison destaca por un alto porcentaje de mujeres entre sus miembros, ¿qué políticas se han seguido para conseguirlo?

Me preguntan mucho esto, y es difícil contestar porque no teníamos una estrategia bien definida. Como dicen en inglés, no hay un “silver bullet”, hay que seguir teniéndolo en mente todos los años, y aprovechar las oportunidades que se presenten para contratar aquellos que son de muy alto nivel, y de grupos que no están representados como deben. Hicimos cosas como ayudar a las parejas, acomodar los horarios de aquellos que tenían hijos, en fin, se trata de ayudar a todos para que puedan desarrollar sus programas de investigación. Y la verdad es que lo usan tanto las mujeres como los hombres, y además nos ayuda a contratar a matemáticos/as punteros, que vienen aquí porque quieren tener una familia también. Ayuda el que los colegios de Madison sean muy buenos, y que la ciudad sea bastante pacífica. Es un buen sitio para tener una familia.

El objetivo es normalizar el que haya mujeres en matemáticas – que no se note si las hay o si no las hay. La idea de que en el siglo 21 una ciencia puede sobrevivir usando sólo la mitad de la población es totalmente absurda. Necesitamos el talento de todos, cuantos más, mejor. Una vez que sea más común el que una mujer se lleve el premio Fields, o cuando una mujer resuelva el siguiente problema del Millennium, estaremos en el sitio donde debemos estar. A pesar de su muerte, Mirzakhani destrozó muchos perjuicios de un golpe tremendo, y ahora muchas otras mujeres quieren seguir esa trayectoria. Hay mujeres con un talento matemático increíble, ellas son la puntera de la revolución. Ojalá que yo lo vea.

¿Qué otras políticas de diversidad sigue el Departamento?

Como dije, no tenemos políticas bien definidas, sino una intención de hacer nuestro departamento más diverso.

Tu Departamento es también muy activo en la divulgación de las matemáticas, ¿nos podrías comentar los programas que desarrolláis?

Tenemos un programa a nivel estatal, el “Talent search”, que lleva en funcionamiento 53 años. Todos los meses los directores del programa (Melanie Wood y Benedek Valko) escriben problemas difíciles, pero que no requieren conocimiento de matemáticas avanzadas. Son problemas que en principio alguien con talento los podría resolver trabajando duro. Estos se distribuyen por todos los colegios del estado, y al final del año, todos los que hayan resuelto por lo menos un problema viene a Madison a tomar un examen, con problemas del mismo tipo, aunque más fáciles. El que tenga la puntuación más alta consigue una beca bastante sustancial ($24,000) si viene a Madison a hacer la carrera. También tenemos lo que se denomina “Math circle”, charlas y actividades con profesores para el público en general, mayormente para alumnos de secundaria e instituto. Por último, el “Girls Math Night Out!”, donde alumnas de instituto vienen al departamento una vez por semana a trabajar en proyectos abiertos con alumnas de doctorado. Este programa lleva funcionando unos 12 años.

Una de las preocupaciones en España, dónde la investigación y la educación superior matemática depende mayormente la inversión y de las subvenciones públicas, es la consecución de fondos, ¿cómo es el sistema en tu universidad? ¿Qué importancia tiene los donantes y qué acciones lleváis a cabo para atraerlos o encontrarlos?

Como te dije, en USA los presupuestos son mínimamente cubiertos por el Estado, e incluso incluyendo las tasas que pagan los alumnos, no se cubre ni la mitad. Donaciones son fundamentales para la Universidad, sin ellas no podríamos sobrevivir o competir. Por ejemplo, un donante da 2 millones de dólares para ayudar a un investigador (sí, parece increíble pero la filantropía es muy americana). Se mete en el banco y se usan los intereses, en este case alrededor de $80,000. Esto cubre una parte del sueldo del profesor, y le da dinero para cubrir la investigación todos los años. Estos se llaman “Named Chairs”, y las Universidades en USA tienen cientos de ellas cada una, lo que ayuda a competir por gente de puntera, y a cubrir los sueldos con dinero no gubernamental. Los “endowments”, o la cantidad de dinero de donantes que tiene una Universidad, son enormes, normalmente varios miles de millones. Hay unidades que se dedican exclusivamente a eso. Matemáticas tiene una directora de “Development”, que contacta con donantes potenciales, organiza programas, etc. Como Chair yo mantengo relaciones con nuestros donantes, les escribo, charlo con ellos, etc. Se trata de establecer relaciones de muchos años para que ellos sientan que invertir en nosotros es una buena idea. La verdad es que al principio me pareció una barbaridad, pero la mayoría de los filántropos son gente excelente, que quieren de verdad ayudar al departamento y les encantan las matemáticas. Disfruto mucho reuniéndome con ellos.

¿Cómo ves las aplicaciones y la transferencia del conocimiento matemático a otras ciencias o a la industria? ¿Cuál es la política al respecto en tu departamento?

Cada vez hay menos diferencias entre los temas. En mi departamento hay profesores a tiempo parcial que también son profesores de ingeniería, de bioquímica, o de biología molecular. Hacen investigación en la frontera de matemáticas con bioquímica, por ejemplo, y son miembros del otro departamento también. Es lo mismo que está ocurriendo dentro de las matemáticas, uno no sabe si es geómetra, o algebrista, y de ecuaciones, porque los problemas en los que trabajamos no son de uno ni de otro, sino que afectan muchas zonas. Cada vez es más difícil saber quién es aplicado (el caucus de aplicadas tiene nueve profesores, pero hay más de 16 con proyectos aplicados). Y el concepto de matemática aplicada es distinto del europeo (o del que había antes, a lo mejor ha cambiado). Eres aplicado si lo que haces de verdad se aplica fuera de las matemáticas: si va a mejorar el análisis de las imágenes de los microscopios Cryon, o a ayudar a que los ordenadores usen algoritmos más rápidos, o a impulsar las colonoscopías virtuales (tenemos profesores en estos tres proyectos, aunque sólo uno está en aplicadas). Los ingenieros, los economistas, también saben cada vez más matemáticas, con lo cual las fronteras son cada vez más débiles, creo que como debe de ser. Los contactos con la industria existen al nivel de carrera (la gran mayoría de los que terminan la carrera o un Masters trabaja en alguna industria), pero al nivel de doctorado todavía hay que desarrollarlo más. Va un poco despacio, hemos empezado a hablar con Google, y tenemos algunos contactos con Epic, Motorola y AT&T. Las empresas se enfocan más en desarrollo a corto plazo, así que los contactos son siempre para colocar a nuestros alumnos, más que para intercambios de investigación. Aunque hay cada vez más relaciones, se mantienen bastante separadas, por lo menos en matemáticas, ingeniería es distinto.

¿Cómo funciona el proceso de contratación de profesores en un departamento como el tuyo? ¿Qué papel juega la chair del departamento en este proceso?

Es super-competitivo. Todos los años se anuncian los puestos en una página de web llamada mathjobs. Normalmente tenemos más de 500 solicitudes, y hay que repasarlas todas, por lo menos mínimamente (mathjobs está muy bien organizada, y te dan una mínima información que te puede guiar rápidamente). Eso lo hacen los caucus, cada uno revisa sus temas. Cada caucus selecciona 2-3 solicitudes, y hace un ranking: número 1, 2, 3. Una vez hecho esto se reúne el comité de contratación (la Chair forma todos los comités y decide sus miembros) donde se aprueban las entrevistas – normalmente los primeros de todos los caucus, y más si el tema es una prioridad en el que necesitamos más gente. Durante Noviembre, Diciembre y Enero hacemos entrevistas, normalmente 12-17. Después el comité se reúne otra vez y se decide quién es el mejor, o los mejores. Como la competición es también entre temas distintos (no tenemos plazas para algebra, o análisis. Tenemos solamente plazas.) el mérito es lo más importante para estar arriba. Se vota, y se hacen ofertas a los afortunados. Eso no es el final, porque a menudo hay otras Universidades haciendo ofertas a los mismos, y entonces empiezan las negociaciones: la Chair tiene que buscar fondos de la Universidad, del College, de grupos de investigación, de donde sea, para mejorar la oferta. También la Chair habla con el candidato para convencerlo de que Madison es mejor para él/ella que, por ejemplo, San Siego, o Seattle, o Ann Arbor. Hay mucho de persuasión. Si hay suerte, contratas al mejor. Si no, vas al siguiente, o esperas al año siguiente si no hay más gente en el “mercado” al nivel que quieres contratar. Se termina al final de Marzo, o en Abril. Es una paliza, pero es interesante, un poco alucinante si no estás acostumbrado.

Por último, ¿qué consejos le ofrecerías a los jóvenes españoles que quieran desarrollar una carrera matemática en Estados Unidos?

Que no se agobien, que se enfoquen en lo que es importante, y que sigan adelante, que habrá momentos malos, pero se acaban pronto. Si lo que buscan es investigar en matemáticas, entonces en USA pueden disfrutar de verdad, porque hay muchísima matemática de alto nivel. Que se enfoquen en disfrutar y en hacerlo lo mejor posible. Si vas porque quieres ser un figurita, seguro que lo pasarás mal, porque siempre va a haber gente que es mejor que tú, no importa lo bueno que seas. Pero si vas a disfrutar de las matemáticas, a aprender y a investigar, entonces es un sitio magnífico. Y que busquen apoyo en los que ya están allí, ir a un país desconocido es difícil, pero afortunadamente seguro que hay alguien que lo ha hecho antes que tú y quiere ayudarte a que te aclimatizes. Y que tengan ambición sana, que aspiren a demostrar problemas difíciles, y a trabajar duro. Merece la pena.

 

Muchas gracias por responder a nuestras preguntas, Gloria.

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Manuel de León (CSIC, Fundador y Director del ICMAT, Real Academia de Ciencias, Real Academia Canaria de Ciencias, ICSU); Manuel González Villa (Universidad Politécnica de Madrid).

 

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