CURSO DE VERANO 2012: EL CONDE DUQUE DE OLIVARES
CURSO DE VERANO 2012: El Conde Duque de Olivares
Convento de Santa Clara, Alcázar de San Juan
2-4 de julio de 2012
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Hace más de veinticinco años, el profesor J. H. Elliott publicó una gran biografía sobre don Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares, que rebasó las fronteras de los especialistas y entendidos en la materia para hacerse materia de lectura del público culto en general. La obra no solo constituía una biografía sobre el personaje, sino que además simbolizaba el Siglo de Oro y la tragedia que padecía la Monarquía para no desintegrarse. En los años transcurridos desde entonces, la historiografía española y europea han tomado como referencia la investigación del profesor Elliott –desarrollando muchas de las hipótesis que él planteaba- para analizar la evolución del reinado de Felipe IV. Consideramos que es tiempo de hacer un balance de todas estas aportaciones y contemplar los avances que se han realizado desde entonces, completando nuestro conocimiento del período. La figura del Conde Duque debe estudiarse desde la interdisciplinariedad como ya señaló el profesor inglés en su estudio con J. Brown sobre el palacio del Buen Retiro.
Más información y programa aquí
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Últimas publicaciones Colección “La Corte en Europa” y “Temas” de Ediciones Polifemo
Desde el año 2007, el Instituto Universitario La Corte en Europa (IULCE) de la Universidad Autónoma de Madrid viene publicando en Ediciones Polifemo algunos resultados de su amplia labor historiográfica, por medio de dos colecciones: La Corte en Europa (monografías y ediciones de textos) y Temas (recoge los debates y coloquios que promueve el citado Instituto). Hasta el momento (mayo de 2012) han aparecido 24 volúmenes (más de 15.000 páginas), que dejan constancia de la importante tarea desarrollada desde la innovadora perspectiva de los “estudios de la Corte”.
Podéis descargaros el folleto-resumen de nuestras publicaciones de cara a la próxima Feria del Libro, pinchando aquí
Entrevista a Javier Revilla, becario predoctoral del IULCE
Entrevista a Javier Revilla Canora, becario predoctoral del Instituto Universitario “La Corte en Europa” (IULCE-UAM), en el programa de RTVE, “La Expedición Científica”.
Podéis escuchar el fragmento de su entrevista, pinchando el siguiente enlace: Revilla
Programa completo aquí
(Fuente RTVE: Expedición Científica)
Nueva publicación: “Diálogo de las empresas militares y amorosas”,edición crítica de Jesús Gómez
JOVIO, Paulo, Diálogo de las empresas militares y amorosas. Edición crítica, introducción y notas de Jesús Gómez. Colección monografías “La Corte en Europa”, nº 7. Madrid, Ediciones Polifemo, 2012.
En animado diálogo con su amigo Domenichi, el obispo Giovio expone de manera autobiográfica cuáles son las características principales del género de las empresas que, si bien están asociadas a la amplia corriente emblemática desarrollada durante la época, presentan algunos rasgos peculiares sistematizados aquí por primera vez, sobre todo en lo que se refiere a su variable combinación de la imagen con la escritura: cuerpo y alma respectivamente, según la terminología popularizada por el obispo italiano. Uno de los atractivos que presenta la lectura del Diálogo de las empresas, junto con los comentarios personales que hacen los interlocutores sobre las circunstancias en que fueron creadas cada una de ellas, en las que se conmemoran tanto hechos de armas como de amor, es la reproducción de los magníficos grabados de la edición lyonesa del diálogo, con los cuales la comprensión de los motes que forman el alma de cada una de las empresas resulta todavía más sugerente y eficaz.
Además de la necesaria edición crítica de la traducción castellana de Ulloa, el estudio introductorio analiza con detalle no sólo los avatares editoriales del Diálogo de las empresas, sino que, después de explicar tanto las convenciones literarias del género dialogado como la tradición emblemática de las empresas, sitúa las reflexiones de Giovio en relación al inestable equilibrio político alcanzado por los cinco grandes estados que coexistían en la península italiana: las repúblicas de Venecia y Florencia, el ducado de Milán, el reino de Nápoles y el Estado papal, al mismo tiempo que trae a colación las conexiones con las diversas élites de poder que mantuvo el escritor, bien relacionado con varias cortes italianas, como la Florencia del duque Cosme I de Médicis, la Roma de León X y de Clemente VII, el Milán del Marqués del Vasto y el Nápoles de Vittoria Colonna. A través de la lectura del Diálogo de las empresas, cuyo texto crítico viene acompañado de numerosas notas que aclaran las abundantes referencias históricas y culturales, podemos observar el comportamiento de los personajes más representativos de la sociedad cortesana, en particular de Italia, pero también de Europa en general, durante el periodo culminante del Renacimiento.
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Video-resumen V Seminario Internacional La Corte en Europa “Las cortes virreinales en el mundo moderno: religión, cultura y política”
Video-resumen del V Seminario Internacional La Corte en Europa “Las cortes virreinales en el mundo moderno:religión, cultura y política” producido y editado por la periodista Isabel Paz Menéndez.
El video se puede ver aquí
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Entrevista al Prof. Dr. Félix Labrador Arroyo
Entrevista en MADRID I+D con Félix Labrador, profesor titular de Ciencias Sociales y Derecho en la URJC e investigador del Instituto Universitario “La Corte en Europa” (IULCE-UAM).
Entrevista completa aquí
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NUEVO NÚMERO: Librosdelacorte.es, nº 4, año 4, invierno-primavera, 2012
Hoy en día publicar y editar una revista científica constituye un reto apasionante. Las dificultades técnicas de edición, confección de números y selección de artículos por el consejo de redacción, con los asesores científicos que juzgan los trabajos, no son ningún problema si se compara al esfuerzo que ha de hacerse para cubrir todos los requisitos formales requeridos para cubrir los estándares de calidad exigidos para constituir una publicación de referencia. Nos encontramos ya en nuestro cuarto número, que es en realidad el quinto si contamos el número cero (confeccionado para la obtención del ISSN), lo cual significa que hemos cumplido el primer requisito exigible a toda publicación seria, su existencia. Ninguna revista entra en índices de impacto con el número uno, ha de existir y probar su capacidad de supervivencia y de aparición periódica durante al menos dos años. Los hemos cumplido y gracias a ello podemos entrar ya en los baremos de las publicaciones científicas reconocidas en índices de impacto. En esto estamos trabajando ahora y para cumplir muchos de los requisitos formales exigidos hemos cambiado nuestro formato introduciendo modificaciones en lo externo y también en lo sustancial. Tenemos la satisfacción de poder informar a nuestros lectores que la revista se encuentra en los repositorios internacionales ROAR (Registry of Open Access Repositories) y OpenDOAR (The Directory of Open Access Repositories). Así mismo, estamos ya incluidos en DOAJ (Directory of Open Access Journals) y nos hemos registrado en Latindex, además, pronto figuraremos en otros repositorios y bases de datos nacionales e internacionales. En este sentido, la presencia en el Repositorio Institucional de la Universidad Autónoma de Madrid (Biblios-e Archivo), garantiza que sus trabajos sean recuperados tanto en el Proyecto e-Ciencia de la Comunidad de Madrid, como en RECOLECTA y en su homólogo europeo, DRIVER. Así comenzamos con nuevos bríos una etapa cuyo objetivo es situarnos entre las principales revistas de referencia en Humanidades, sin prisas y sin triunfalismos. Como los atajos suelen acabar en precipicios, éste será un proceso lento y laborioso, como hemos hecho hasta ahora, simplemente nos proponemos llegar cada día un poco más lejos. Este camino lo hemos recorrido gracias a nuestros colaboradores y a nuestros lectores, los índices nos animan a continuar trabajando para mejorar nuestra revista y hacerla cada día más de todos y para todos.
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Nueva Publicación: “La Corte en Europa: Política y Religión (Siglos XVI-XVIII)”
Las distintas confesiones surgidas en el siglo XVI (catolicismo, luteranismo, calvinismo) se han estudiado como formaciones ideológicas y religiosas uniformes que resultan útiles para explicar el proceso de confesionalización de las Monarquías europeas. No obstante, una investigación minuciosa demuestra que existieron diferentes corrientes espirituales dentro de la ortodoxia de cada confesión, apoyadas por partidos o grupos políticos que, a su vez, justificaban la práctica política de sus respectivas Monarquías; los ejemplos son numerosos: las facciones “albista” y “ebolista” en la Monarquía hispana, defendían un modo de organización política y estaban apoyadas en sendas prácticas religiosas; el “partido español” en la Corte de Luis XIII, conectaba con tendencias espirituales místicas y se oponía a los valores políticos y religiosos de Richelieu; en la Curia de Roma, los cardenales formaban partidos o tendencias que defendían diferentes modos de entender la espiritualidad. Lo mismo sucedía entre luteranos y calvinistas: la pugna entre “arminianos” y “gomaristas” en los Países Bajos, o las tendencias puritana y presbiteriana en Inglaterra, etc. Asimismo, las Órdenes religiosas se identificaron con las distintas tendencias y tuvieron sus valedores, no solo en la Corte de cada Monarquía, sino también en Roma. Las vías a través de las que podemos estudiar tales influencias y relaciones son variadas: en primer lugar, la Capilla Real (estructuras, oficiales o sermones que en ella se pronunciaban, así como la evolución del estilo y contenido de la música); y también a través de las corrientes espirituales y Órdenes religiosas que había en la Corte; con frecuencia, sus miembros escribían los libros que definían las teorías políticas que debían justificar la actuación de las Monarquías, al tiempo que eran apoyadas y sostenidas por las faccionescortesanas. Todos estos aspectos se estudian en esta obra (Leer más).
MARTÍNEZ MILLÁN, J., RIVERO RODRÍGUEZ, M. y VERSTEEGEN, G., La Corte en Europa: Política y Religión (Siglos XVI-XVIII), 3 vols., Colección Temas. Madrid: Editorial Polifemo, 2012.
Congreso Internacional “Los Jesuitas. Religión, Política y Educación (siglos XVI-XVIII)
Por David Martín López
En los últimos años se vienen desarrollando diversas actividades que han tenido a la Compañia de Jesús como objetivo de análisis, estudio y debate. En esta línea se encuentra el Congreso del que se hace reseña en estas páginas, el cual pone de manifiesto que el estudio de los jesuitas es un tema que en la actualidad se encuentra en alza. Un crecimiento que esperamos se mantenga en los próximos años con la conmemoración del II Centenario de la Compañía Restaurada (1814-2014).
El Congreso Internacional titulado “Los Jesuitas. Religión, Política y Educación (siglos XVI-XVIII)” fue organizado por la Universidad Pontificia Comillas (UPCO), la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y su Instituto Universitario “La Corte en Europa” (IULCE) y la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Tuvo lugar en las aulas del ICADE de la ya mencionada U.P. Comillas durante los días 20 al 22 de junio de 2011.
El principal objetivo que se persiguió en estas jornadas fue, en palabras de los organizadores, “estudiar la labor e influencia que la Compañía de Jesús ha tenido en la sociedad a través de tres facetas claves de su actividad (religión, política y educación) desde su fundación hasta su expulsión en el siglo XVIII”, el cual se desarrolló a través de siete secciones: “Los jesuitas en las cortes europeas”, “Literatura y teatro jesuita”, “Los jesuitas, entre la obediencia y la discrepancia”, “Difusión del modelo religioso en América y Asia”, “El modelo de educación y comportamiento de los jesuitas”, “La expulsión de la Compañía (siglo XVIII)”, “Razón y Teología: la ideología religiosa de la Compañía”. Estas secciones se desenvolvieron de manera simultánea en dos foros por la gran cantidad de especialistas que participaron, procedentes de centros de investigación y universidades de diversas nacionalidades: las ya mencionadas U.P. Comillas, UAM y URJC, a las que se unen las también españolas universidades de Santiago de Compostela, Granada, Complutense, País Vasco, Extremadura, Castilla-La Mancha, Autónoma de Barcelona, Pompeu Fabra, Córdoba, Valladolid, Zaragoza, Deusto, Salamanca, Alicante, Huelva y La Rioja; las italianas de La Sapienza, Gregoriana, Roma Tre, Milán, Turín, Padua, Bérgamo, Udine, el Consiglio Nazionale delle Richerche (CNR) y el Instituto Universitario Europeo de Florencia; del resto de Europa, las universidades y centros de investigación Michel de Montaigne-Burdeos 3 y l’École des Hautes Études en Sciences Sociales (Francia), Lovaina (Bélgica), Silesia (Polonia), Passau (Alemania), Minho y Oporto (Portugal); de América, las universidades de Loyola y De Paul (ambas en Chicago, EE.UU.), Academia Nacional de la Historia (Venezuela), Salta y Buenos Aires (Argentina), Iberoamericana (México), Toronto (Canadá); por último, la Universidad de Sophia (Japón).
Leer más en Archivum Historicum Societatis Iesu, vol. LXXX, fasc. 160 (2011).
La Corte de los Borbones
LA CORTE DE LOS BORBONES. La crisis del modelo cortesano
Madrid, 14-16 diciembre 2011
Durante el siglo XVIII, el término de “civilización” estuvo estrechamente unido al de progreso. Esta noble y optimista doctrina arranca del Renacimiento y llega hasta la Revolución francesa e incluso la traspasa hasta nuestros días. Ambos términos (“progreso” y “civilización”) reflejaban la conciencia de un cometido particular de Europa en la evolución de la humanidad, cometido al que habría llegado gracias a los adelantos del comercio, la industria, la imprenta y, en definitiva, al avance de las ciencias y de las artes. Este progreso aún se pensaba dentro de un modelo cortesano de Monarquía en el que la filosofía práctica clásica aún tenía clara influencia. La organización política de las Monarquías europeas seguía siendo el despotismo o absolutismo ilustrado. En la Enciclopedia, Diderot aún defendía que el orden político tiende “al mayor bien del cuerpo social”. El honnête homme, que había sustituido al cortesano italiano como modelo, aún vivía en un mundo cortesano. Paul Hazard afirma que este personaje, modelo del tiempo de la Ilustración: “Enseñaba la cortesía, virtud difícil, que consiste en agradar a los demás para agradarse a sí mismo; decía que había que evitar los excesos, incluso en el bien, y no blasonar de nada, salvo del honor. Se formaba por una continua disciplina, por una voluntad vigilante; es una empresa difícil impedir al Yo que se desborde, obligarlo a n valer más que como componente de un valor común- tal obligación requiere un heroísmo discreto; el honnête homme sólo parece todo gracia porque regula su fuerza interior y la gasta en armonías”.
En su Discour sur les sciencies et les arts, Rousseau afirmó que existe relación entre la vida moral del hombre y el desarrollo de la cultura. Esta inversión de los valores naturales en la sociedad ha provocado la sustitución de la realidad por la apariencia. Al hombre moderno no le importa lo que es, sino lo que parece ser. La apariencia no nos muestra lo que el hombre es, sino encubre su naturaleza original. El hombre se ha alienado de su propio ser y ha adquirido un ser artificial. El hombre moderno vive fuera de sí y basa su vida en la opinión más que en la naturaleza. Las artes y las ciencias necesitan para florecer una atmósfera de lujo y de ocio; surgen, en realidad, de vicios del alma. La sociedad dominada por las artes y ciencias está llena de desigualdad.
De esta manera, el lenguaje también dejó de ser un medio válido de comunicación para convertirse únicamente en instrumento de jerga social carente de sentido. La polémica podría ser superficial mientras la retórica fuese el arma decisiva, pero el objetivo de Rousseau era distinto: “Había visto que todo depende radicalmente de la política y que como quiera que se tome, ningún pueblo será jamás otra cosa que lo que su gobierno quiera ser”. Esto es, el problema de la moral llevaba al problema de la política: “Mientras que el gobierno y las leyes persiguen la seguridad y el bienestar de los hombres reunidos, las ciencias, las letras y las artes, menos despóticas y quizás más poderosas, extienden guirnaldas de flores sobre las cadenas de hierro con que aquellos hombres están cargados, ahogan en ellos el sentimiento de esa libertad originaria para la que parecían haber nacido, les hacen amar la esclavitud y forman lo que se llama pueblos civilizados”. Rousseau ponía en crítica el modelo político en el que vivía, que no era otro que el sistema de “corte”: el modelo (paradigma) cortesano de Monarquía en el que la filosofía práctica clásica aún tenía clara influencia. No se debe olvidar que la organización política de las Monarquías europeas seguía siendo el absolutismo ilustrado.
Para Rousseau, el hombre natural sería el verdadero hombre una vez que se le despoja de los adornos de la cultura sirviendo de norma ideal para juzgar las organizaciones de la vida humana. El filósofo ginebrino sabía muy bien que la sociedad era un hecho irreversible, pero lo que pretendía era hallar una organización social que potenciase la naturaleza humana. Por consiguiente, la organización política era el objetivo de su escrito. La civilización era la culpable por encubrir la fuente de los males sociales. Por consiguiente, lo que ponía en crítica Rousseau en su discurso era la imagen antropológica que era comúnmente aceptada por la Ilustración. Esta imagen correspondía con la del cortesano del siglo XVIII. En la contestación que el filósofo ginebrino escribió al memorial crítico que Charles Bordes dedicó al Discour sur les sciencies et les arts, aparece con claridad esta crítica al mundo cortesano, organización política de la época: “Cuanto más se corrompe el interior, más se compone el exterior; es así como el cultivo de las letras engendra insensiblemente el civismo. El gusto también nace de la misma fuente. Siendo la aprobación pública el primer premio de los trabajos literarios, es natural que los que se ocupan de ellos reflexionen sobre los medios de agradar; son reflexiones que a la larga forman el estilo, depuran el gusto y extienden por todas partes el gusto de la urbanidad. Todas las cosas serán, si se quiere, el suplemento de la virtud, pero nunca se podrá decir que sean la virtud y rara vez se asociarán a ella. Siempre habrá esta diferencia: el que se vuelve útil trabaja por los demás, pero el que solo piensa en volverse agradable solo trabaja para sí”. Esta aguda reflexión era rematada con el siguiente epitafio que, a nuestro juicio, descalifica el modelo cortesano que Rousseau contemplaba: “El adulador, por ejemplo, no ahorra ningún trabajo para agradar y, sin embargo, solo hace daño”.
MEMORIA FOTOGRÁFICA DEL CONGRESO.

