![]()
La matemática precisión de los eclipses
Un eclipse ocurre cuando un astro se coloca delante del otro, que es lo que ocurrirá mañana cuando la Luna nos oculte (en este caso, totalmente) el Sol. Si los eclipses fueron en la antigüedad motivo de angustia y malos augurios, estos no son más que las consecuencias de las leyes matemáticas que rigen el cosmos.
En la Grecia antigua, los matemáticos se preocuparon por discernir los movimientos de los astros. Esto ya lo habían hecho con mucha precisión los babilonios (y los mayas en el otro lado del Atlántico y bastante más tarde). Los complicados epiciclos inventados por Apolonio de Perga (el padre de las cónicas) a finales del siglo III a. C., usado un siglo después por Hiparco de Nicea, y más tarde la base del sistema ptolemaico ideado por Claudio Ptolomeo se vieron superados por su complejidad. Fue Copérnico quien cambió la perspectiva al colocar al Sol en el centro del Sistema Solar y no a la Tierra.
Los grandes avances de la astronomía se deben a Johannes Kepler, con sus tres famosas leyes, y a Galileo Galilei, quien formuló las leyes del movimiento y dio un enorme impulso al desarrollo del telescopio.

Kepler se basó en las observaciones (muchas debidas al genio de Tycho Brahe) para elaborar sus leyes (¡esas cónicas de Apolonio de Perga!), pero faltaba la genialidad de Isaac Newton con sus leyes de la gravitación y la invención (compartida con Gottfried Wilhelm Leibniz) del cálculo diferencial. Desde entonces, los progresos fueron continuos y hoy en día, esas leyes matemáticas son las que usamos para enviar una sonda espacial o calcular cuando se producen los eclipses. No es magia, son matemáticas. Y ayudadas ahora con la potencia de la computación, para poder calcular las órbitas de planetas, lunas, asteroides, naves espaciales, con la mayor precisión.

Mañana es un día de gozo, porque podemos observar un fenómeno que no volverá a ocurrir en muchos años (quizás para muchos será nuestra última ocasión). Pero también para maravillarnos de como las matemáticas han sido capaces de progresar hasta poder calcular estos fenómenos con nuestras ecuaciones en un papel, y no basándose en observaciones precedentes, tal y como se hacía en la antigüedad.
¡Disfrutemos del eclipse!
_________________
Manuel de León (CSIC, Fundador del ICMAT, Real Academia de Ciencias, Real Academia Canaria de Ciencias, Real Academia Galega de Ciencias, Presidente del ICM2006 Madrid y miembro del Comité Ejecutivo de IMU (2007-2024) y del Comité Ejecutivo del ISC (2014-2018). Web: https://www.manueldeleon.es/
