El paraíso de lo inútil

Vamos a dedicar esta entrada y alguna más en los próximos días a uno de los paraísos de la investigación básica, y muy especialmente de los matemáticos, el Instituto de Estudios Avanzados (Institute for Advanced Study, IAS) de Princeton.

Campus actual del IAS

El IAS es una iniciativa privada. Surge de una donación en 1930 de los hermanos Louis y Caroline Bamberger, millonarios que deciden dedicar 5 millones de dólares de la época para fundar una institución dedicada a la investigación básica, siguiendo la visión del que fue el director fundador, Abraham Flexner.

Anuncio de los fundadores

Para conocer el pensamiento de Flexner es crucial leer su ensayo “La utilidad de los conocimientos inútiles”, publicado en Harper’s Magazine en octubre de 1939. Recientemente, se ha traducido en el librito de Nuccio Ordine “La utilidad de lo inútil”, publicado en Acantilado y reseñado en este mismo blog.

En otoño de 1932, Flexner anunció la creación de la primera de las escuelas del IAS, la Escuela de Matemáticas, con sus primeros investigadores permanentes, Oswald Veblen y Albert Einstein. El “paraíso de los investigadores”, según el propio Flexner, estaba en marcha.

Abraham Flexner

El IAS sacó mucho provecho de la huida de científicos brillantes de la Alemania nazi. Por ejemplo, en 1933, se unió Hermann Weyl, el sucesor de David Hilbert en Gotinga. Y después vino John von Neumann, entonces un joven matemático que surgía como una estrella. Así, ni más ni menos, en el curso académico 1933-34 el elenco estaba consitutido por: James Alexander, Einstein, von Neumann, Veblen y Weyl, a los que se unían otros 20 visitantes. En 1934 y 1935, llegaron Paul Dirac y Wolfgang Pauli. Además, contaban con dos mujeres extraordinarias: Emmy Noether y Anna Stafford. El esfuerzo por la incorporación de mujeres fue notable, porque no se las aceptaba como estudiantes en la mayoría de escuelas de doctorado.

Recordemos que desde el principio, hubo dos tipos de investigadores trabajando en el IAS: los “Faculty”, es decir, los investigadores permanentes, y los visitantes por un período de tiempo, los “Members”.

A mediados de los 1930, el instituto ya había organizado tres Escuelas; además de la de Matemáticas, las de Economía y Política, y la de Estudios Humanísticos. Hoy en día, son cuatro las Escuelas que conforman el IAS: Historical Studies, Mathematics, Natural Sciences y Social Sciences.

En su fundación, el IAS no tenía ningún edificio, los investigadores se alojaban en las casas de los alrededores y trabajaban en algún despacho de la propia universidad. Con el tiempo, la situación mejoró mucho.

El IAS se mantiene aún fiel a los ideales de Flexner, como una institución interdisciplinar, atrayendo a científicos de gran calidad y cuya única motivación es la curiosidad, y conservando un tamaño pequeño y con reglas muy flexibles.

Respecto a la flexibilidad de las normas, ¿se imaginan ustedes a Albert Einstein rellenando el 14A y el 14B o solicitanto un viaje y un hotel por la plataforma de Viajes Halcón? ¿O escribiendo una memoria para justificar que había tomado un taxi en el aeropuerto de Newark para llegar a su casa en Princeton? No tenemos Einsteins o Gódels en nuestros centros, pero nunca los tendremos como sigamos en las manos de burócratas hacedores de normas cuyo único fin parece justificar sus puestos de trabajo.

NOTA: Las fotografías que acompañan esta entrada están recogidas de la propia página web del IAS, así como muchos de los datos.

______

Manuel de León (CSIC, Fundador del ICMAT, Real Academia de Ciencias, Real Academia Canaria de Ciencias, ICSU) y Cristina Sardón (ICMAT-CSIC).

 

Guardar

Guardar

Etiquetas: , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Me parece estupendo que sea una iniciativa privada, y la ciencia no tenga que estar siempre guiada por el estado.
Los recursos privados se gestionan mejor.
Saludos

HOLA! En la medida en que los Docentes lleven estos artículos a sus Aulas de Clase, tendremos más niños y jóvenes interesados, curiosos, osados; necesarios para poder salir del atraso en que nos encontramos los Países Latinoamericanos. Gracias.

[...] Completo: El paraíso de lo inútil | Matemáticas y sus fronteras Compártelo:FacebookGoogleTwitterLinkedInRedditSkypeTumblrWhatsAppTelegramCorreo [...]

[...] el nacimiento del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, obra de Abraham Flexner, quién publicó un ensayo titulado La utilidad de los conocimientos inútiles, en Harper’s [...]

(requerido)

(requerido)


*