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¿Por qué hay algo en vez de nada?

Manuel de León reseña el libro “Un universo de la nada”, del cosmólogo norteamericano Lawrence M. Krauss, recientemente publicado por Ediciones PASADO Y PRESENTE, 2013. En este libro, el autor muestra la evolución de la ciencia en la comprensión del desarrollo del universo, para concluir que “a la luz de nuestros conocimientos actuales, el universo puede haber surgido… sí, de la nada”.

El libro “Un universo de la nada”, del cosmólogo norteamericano Lawrence M. Krauss, con el interesante postfacio de Richard Dawkins, es realmente impactante. El libro tiene el subtítulo, “¿Por qué hay algo en vez de nada?”, que sintetiza en gran medida el discurso de Krauss a lo largo de poco más de 200 páginas: el universo, es decir, el todo, pudo surgir de la nada.

El autor introduce los hitos más importantes de la historia del descubrimiento de nuestro universo. Uno de los puntos es la Teoría de la Relatividad Generalizada, desarrollada por Albert Einstein en los 15 primeros años del siglo XX. Las ecuaciones de Einstein y su introducción de la constante cosmológica para evitar la inconsistencia de un universo estático (y que después declaró como su mayor error), han tomado todavía mas importancia en los tiempos recientes. De hecho, resulta sorprendente la vigencia del científico alemán.

La observación del universo por parte de la injustamente olvidada Henrietta S. Leavitt sobre la relación entre la luminosidad de las cefeidas y su período de variación, permitió calcular distancias a estrellas remotas; este trabajo y el de Edwin Hubble permitieron entender que había otras galaxias además de la nuestra, ampliando así nuestro universo de una manera insospechada.

También aprendimos de la dinámica de estas galaxias: cuanto más lejos están, se alejan cada vez con más rapidez. Esto nos lleva a pensar en un universo en expansión surgido (como sugirió Georges Lemaître) de un átomo primigenio. Así nace la teoría del Big Bang.

Desde entonces nuestro conocimiento ha ido aumentando, pero también nuestro desconcierto. Sabemos calcular la edad del universo hasta cuatro cifras significativas (13.720 millones de años); y hemos podido descubrir y medir la radiación de fondo cósmico de microondas.

La dificultad de decidir sobre la geometría del universo -cerrado, abierto o plano-, ha quedado zanjada de una manera sorprendente. Los resultados parecen indicar que vivimos en un universo plano, que está en expansión acelerada, y que tuvo una superinflación en sus comienzos, de manera que en un futuro lejano, nuestra galaxia se quedará aislada de las demás. Pero, por una parte, el peso de los cúmulos de galaxias no llega para explicar esa situación, es decir, falta materia, lo que han solucionado con la llamada “materia oscura”. Y falta energía, que se ha dado en llamar “energía oscura” y que es otra manera de hablar de la constante cosmológica, o si se quiere, de la energía del vacío. ¿Cómo se explica que la nada tenga energía? Aquí tenemos que echar mano de la mecánica cuántica, y los fenómenos de creación/aniquilación.

Todavía no entendemos muy bien como compaginar la mecánica cuántica con la relatividad (ni la supersimetría, ni la teoría de cuerdas y su prolongación, la llamada teoría M no lo han conseguido tampoco), y quedan por lo tanto numerosas incógnitas.

En cualquier caso, Krauss prueba que, a la luz de nuestros conocimientos actuales, el universo puede haber surgido… sí, de la nada.

Lo más sorprendente es que si imaginamos una infinidad de universos (los que permite la mecánica cuántica) y su colección (que se ha dado en llamar el multiverso) parecería que en el nuestro estamos viviendo en una época en la que los científicos somos capaces de averiguar estas cosas sobre el mismo, la época en la que la energía de la materia es equiparable a la energía del vacío, y que en otras épocas más tempranas o tardías de nuestro universo, no hubiéramos gozado de esta posibilidad. Interesante, ¿verdad?

La conclusión de la lectura de este libro es muy clara: solo la ciencia nos da respuestas, que nos gustan más o menos, pero que nos dan certezas. Intentar escaparse de esta realidad con primeras causas, dioses o entidades eternas, no nos va a evitar tener que enfrentarnos con eso tan maravilloso que es nuestro universo.

El autor

Lawrence M. Krauss, nacido en 1954, es un conocido cosmólogo que estudió física y matemáticas en la Universidad de Carleton, e hizo su doctorado en el Massachusetts Institute of Technology. Ha sido profesor en la Universidad de Yale y actualmente lo es en la de Arizona. Aparte de su impresionante trayectoria científica, ha impartido numerosas conferencias para el gran público y ha escrito varios libros de divulgación con gran éxito, como “La Física de Star Trek”, “Historia de un átomo”, o “Descubrir a Richard Feynmann”, además del que aquí reseñamos. Por esta tarea divulgativa ha recibido varios premios.

Datos del libro

UN UNIVERSO DE LA NADA

LAWRENCE M. KRAUSS

Ediciones PASADO Y PRESENTE, 2013

ISBN 9788494100826

Manuel de León (CSIC, Real Academia de Ciencias y Academia Canaria de Ciencias) es Director del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) y vocal del Comité Ejecutivo de IMU.

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Comentarios

HOLA
Aunque no soy matemática, siento interés por estos temas y me parece un libro de fácil acceso para los no expertos.

No conozco el libro pero lo leeré. Aunque sobre este tema dudo que aporte algo basado en la experimentación y en la medida. La ausencia de pruebas no es la prueba de la ausencia. Como dijo en su momento Carl Sagan. Y vale para Tirios como para Troyanos.

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