Estirando la goma: Traducción al español de la Recensión de On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life, de Charles Darwin, por Brad Haugaard

Traduzco aquí al español la recensión de “On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life”, de Charles Darwin, por Brad Haugaardal (La versión original inglesa se encuentra al final de la traducción).

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En su obra clásica, El Origen de las Especies, Charles Darwin muestra en un trabajo admirablemente documentado que las plantas y los animales pueden cambiar. Lo hace con absoluto detalle, examinándolo todo, desde el ganado a las palomas, y demostrando más allá de la capacidad de nadie para dudar, que los cambios en la vida vegetal y animal pueden ser provocados no sólo por la mejora dirigida por el hombre, sino también por lo que podríamos llamar la mejora natural, o ” la selección natural “, como Darwin lo llama. Su testimonio es simplemente abrumador.

Pero lo que demuestra es lo que nadie duda. Piensen en todas las variedades de perros, desde Chihuahuas a San Bernardos, o en todas las clases de gente que hay. ¡Por supuesto que las especies varían! Como el propio Darwin dice: “Entre los seres orgánicos en un estado de la naturaleza hay cierta variabilidad individual, de hecho yo no soy consciente de que esto haya sido discutido.”

Sin embargo, siendo este examen de la variabilidad sólo la Prueba A, sería un comienzo de gran alcance, al menos si la Prueba B fuese igualmente convincente. Pero no lo es. De hecho, sería difícil decir que la Prueba B existe. El siguiente paso lógico hubiera sido demostrar que la selección natural en realidad ha dado lugar a cambios completos en las especies. Él podría haber hecho esto documentando los fósiles para algunas de las miles de transiciones que según predijo serían necesarias para el tránsito entre especies, o mostrando que la mejora genética ha dado lugar a alguna especie nueva.

Pero esto no lo hace. De hecho por no ser capaz de hacer esto, es por lo que con razón llamó a su propuesta una “teoría”. Lo que hace en cambio, es proporcionar varios capítulos en los que explica por qué no puede proporcionar la evidencia. Afirma que el registro geológico es incompleto, porque faltan los fósiles que vendrían a probar su caso; dice que la evolución avanza demasiado despacio para ver, por lo que presumiblemente, también es lenta para ponerla a prueba mediante la cría, y que pone en duda lo que constituye exactamente una especie.

No es que ignore por completo los ejemplos, sino que lo mejor que hace es especular. Sugiere, por ejemplo, que el tapir puede haber evolucionado a caballo, que algo como un lemur puede haberse convertido en un murciélago, y, extrañamente, que los osos (o algo así como los osos), nadando a través del agua con la boca abierta, pueden haber sido los ancestros de las ballenas.

Aunque Darwin hizo la mejor defensa posible de la evolución, acabamos pensando que las pruebas que presentó no responden a la pregunta principal: ¿Puede la vida evolucionar a partir de una sola célula dando los árboles y los elefantes y los canguros y la gente, o puede simplemente evolucionar para dar Chihuahuas y San Bernardos?

Quizás una buena analogía es una banda de goma. Darwin demostró claramente que la vida es flexible, como una  goma. Pero,…¿se puede estirar una banda elástica para siempre? Creo que no demostró que se pueda.

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In his classic work, The Origin of Species, Charles Darwin does an admirable job of documenting that plants and animals can change. He does this in excruciating detail, examining everything from cattle to pigeons, and proving beyond anybody’s ability to doubt that changes to plant and animal life can be brought about not only by human breeding, but also by what you might call natural breeding, or “natural selection,” as Darwin calls it. His evidence was simply overwhelming.

But what he proves is what nobody ever doubted. Think of all the varieties of dogs, from Chihuahuas to St. Bernards, or think of all the kinds of people there are. Of course species vary! As Darwin himself says, “Amongst organic beings in a state of nature there is some individual variability; indeed I am not aware that this has ever been disputed.”

Nevertheless, if this examination of variability is just Exhibit A, it is a powerful start, at least if Exhibit B is equally persuasive. But it isn’t. In fact, it would be difficult to say that Exhibit B exists. The next logical step would have been to demonstrate that natural selection has actually resulted in complete changes of species. He could have done this by documenting a few of the myriad of step-by-step fossils that he predicted would be necessary to bridge the species, or by showing that human breeding efforts had resulted in a species-to-species change.

He doesn’t do this. In fact, he wasn’t able to do this, which is why he quite properly called his proposal a “theory.” What he does instead is provide several chapters in which he explains why he can’t provide the evidence. He contends that the geological record is incomplete, so the fossils that would prove his case are missing; he says that evolution proceeds too slowly to see, so presumably, it is too slow to test by breeding; and he calls into question what exactly constitutes a species.

He doesn’t completely ignore examples, but the best he can do is to speculate. He suggests, for example, that the tapir may have evolved into the horse, that something like a lemur may have become a bat, and, rather oddly, that bears (or something like bears) which swam through the water with their mouths open, may have been the ancestors of whales.

While Darwin made the best case for evolution that he could, I ended up thinking that the evidence he presented did not answer the main question: Can life evolve from a single cell into trees and elephants and kangaroos and people, or can it just evolve from Chihuahuas into St. Bernards?

Maybe a good analogy is a rubber band. Darwin clearly showed that life is flexible, like a rubber band. But can you stretch a rubber band forever? I don’t think he proved that you can.

Imagen tomada de Fotolog

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