Archivo de enero 7th, 2015

Fundadamente suponemos en el septingentésimo sexto párrafo de El Origen de las Especies

Cuando el autor utiliza expresiones de este tipo: fundadamente suponemos levanta una verdadera polvareda haciendo sospechar que sus suposiciones no tienen ningún fundamento.

 

El párrafo contiene una cita literal de un texto de Robert Brown pero ni tan siquiera se toma la molestia de indicar de dónde procede.

 

 

706.

 

That the mere physiological importance of an organ does not determine its classificatory value, is almost proved by the fact, that in allied groups, in which the same organ, as we have every reason to suppose, has nearly the same physiological value, its classificatory value is widely different. No naturalist can have worked at any group without being struck with this fact; and it has been fully acknowledged in the writings of almost every author. It will suffice to quote the highest authority, Robert Brown, who, in speaking of certain organs in the Proteaceae, says their generic importance, “like that of all their parts, not only in this, but, as I apprehend in every natural family, is very unequal, and in some cases seems to be entirely lost.” Again, in another work he says, the genera of the Connaraceae “differ in having one or more ovaria, in the existence or absence of albumen, in the imbricate or valvular aestivation. Any one of these characters singly is frequently of more than generic importance, though here even, when all taken together, they appear insufficient to separate Cnestis from Connarus.” To give an example among insects: in one great division of the Hymenoptera, the antennae, as Westwood has remarked, are most constant in structure; in another division they differ much, and the differences are of quite subordinate value in classification; yet no one will say that the antennae in these two divisions of the same order are of unequal physiological importance. Any number of instances could be given of the varying importance for classification of the same important organ within the same group of beings.

 

El que la importancia meramente fisiológica de un órgano no determina su valor para la clasificación está casi probado por el hecho de que en grupos afines, en los cuales el mismo órgano -según fundadamente suponemos- tiene casi el mismo valor fisiológico, es muy diferente en valor para la clasificación. Ningún naturalista puede haber trabajado mucho tiempo en un grupo sin haber sido impresionado por este hecho, reconocido plenamente en los escritos de casi todos los autores. Bastará citar una gran autoridad, Robert Brown, quien, al hablar de ciertos órganos en las proteáceas, dice que su importancia genérica, «como la de todas sus partes, es muy desigual, y en algunos casos parece que se ha perdido por completo, no sólo en esta familia, sino, como he notado, en todas las familias naturales». Además, en otra obra dice que los géneros de las connaráceas «difieren en que tienen uno o más ovarios, en la existencia o falta de albumen, en la estivación imbricada o valvar. Cualquiera de estos caracteres, separadamente, es, con frecuencia, de importancia más que genérica, a pesar de que, en este caso, aun cuando se tomen todos juntos, resultan insuficientes para separar los Cnestis de los Connarus». Para citar un ejemplo de insectos: en una de las grandes divisiones de los himenópteros, las antenas, como ha hecho observar Westwood, son de conformación sumamente constante; en otra división, difieren mucho y las diferencias son de valor completamente secundario para la clasificación; sin embargo, nadie dirá que las antenas, en estas dos divisiones del mismo orden, son de importancia fisiológica desigual. Podría citarse un número grandísimo de ejemplos de la importancia variable, para la clasificación, de un mismo órgano importante dentro del mismo grupo de seres.

Lectura aconsejada:

Etiquetas: