Negociar con el dolor ajeno: sonado fraude científico en Analgesia Multimodal

        



El Dr Scott S. Reuben, de Baystate Medical Center (Springfield, Mass., USA), era hasta hace poco un referente en el área de analgesia multimodal, especialidad médica que consiste en combinar distintas formas de analgesia para quitar el malestar post-operativo y promover una rápida recuperación después de un proceso de cirugía.


La imagen de abajo muestra una lista de algunas de sus publicaciones científicas tomada de Anesthesiology News:

   


Una lista más completa puede verse en PubMed.


Al parecer, durante un proceso de revisión en su Centro surgieron algunas dudas en relación con su trabajo y, como consecuencia, el dr Reuben ha sido acusado de haber cometido fraude en más de veinte artículos científicos publicados desde 1996 en las revistas Anesthesiology, Anesthesia and Analgesia, the Journal of Clinical Anestesia y otras de reconocido prestigio.

 

Su trabajo, realizado en  colaboración con (y, en buena parte, financiado por)  compañías farmacéuticas (Pfizer, Merck y otras), ha implicado el uso de celecoxib (Celebrex), un inhibidor selectivo del enzima ciclooxigenasa-2 y del agente antiepiléptico pregabalin (Lyrica), ambos productos comercializados por Pfizer, empresa que, a su vez, financiaba el estudio científico.


La noticia puede leerse en el New York Times, en Wall Street Journal y, en una versión un poco más alargada, en Anesthesiology news. También en español en diversos blogs, como este, pero, al parecer no ha recibido mucho eco en la prensa en este idioma.

 


El caso no ha sido el único de fraude científico en los últimos tiempos y cabe que surjan más en el futuro. Para evitar su proliferación, habrá que analizar los casos presentes con todo detenimiento, intentando ver cuáles son sus causas que, probablemente han de residir en mecanismos habituales de operación de la Ciencia. Para empezar, del examen superficial de éste surgen  algunas preguntas. Indicaré dos o tres con la intención de abrir camino para una discusión más profunda. Por ejemplo:

 

1. ¿Cómo es posible que los coautores de las publicaciones queden plenamente libres de toda culpa? No solamente esto, sino que un coautor viene a quejarse y a lamentar su participación, acusando a Reuben de haber puesto su nombre de modo fraudulento:

 

Evan Ekman, MD, an orthopedic surgeon in Columbia, S.C., said his name appeared as a co-author on at least two of the retracted papers, despite his having had no hand in the manuscripts. “My names were forgeries on the documents,” Dr. Ekman told Anesthesiology News.

 

¿Acaso un científico no tiene manera de evitar que su nombre aparezca en una publicación en la cual no ha participado?, ¿Hemos de entender que sólo el primer autor o el autor encargado de la correspondencia son los responsables del contenido de un artículo científico?

 

La respuesta de otro coautor parece indicar que, efectivamente, es natural firmar un artículo científico sin saber lo que ocurre en su elaboración:

 

Jeffrey Kroin, who co-wrote four papers with Dr. Reuben, said he was dumbfounded to receive a letter earlier this year from Baystate, retracting the studies.


2. ¿Cómo es posible que uno de sus colegas se sorprenda de que Reuben no tuviese nunca un estudio negativo? ¿Cómo puede un científico expresarse de esta manera?:

 

“Interestingly, when you look at Scott’s output over the last 15 years, he never had a negative study,” said one colleague, who spoke on the condition of anonymity. “In fact, they were all very robust results—where others had failed to show much difference. I just don’t understand why anyone would do this or how anyone could pull this off for so long.”

 

¿Acaso no sabe este científico anónimo que los estudios negativos, por lo general no se publican?

 

Finalmente, hay que estar de acuerdo con lo que dice al final este comentarista anónimo:

 

I just don’t understand why anyone would do this or how anyone could pull this off for so long.

 

Porque es muy sorprendente cómo puede semejante fraude durar veinte años teniendo en cuenta que ocurre en un campo aplicado y sometido al menos al riguroso control del dolor de los pacientes. Siendo esto así, …¿durante cuánto tiempo podría mantenerse un caso de fraude en un terreno de menor aplicación o menos rigurosamente controlado?………

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Comentarios

Estimado Emilio,

Enhorabuena por tu excelente entrada que trata un tema que por lo que se ve lleva camino de no tener la publicidad que se merece por su repercusión científica y efectos en la salud de los miles de pacientes tratados a partir de los “hallazgos” de este bandolero. Hasta hoy, solamente El Mundo da cuenta de las andanzas de este sujeto. Resulta llamativo el contraste entre la profusión de detalles respecto al caso del niño sevillano supuestamente curado de su anemia por las células de su hermano engendrado para ese menester y el atronador silencio, salvo el de El Mundo, en torno a este hecho gravísimo. Pero se conoce que a la mayoría de los medios de difusión no le interesa los trapos sucios de la Ciencia como elemento de divulgación científica: viven en el mejor de los mundos detallándonos sólo las supuestas curaciones y las terapias milagrosas, siempre “a punto de conseguirse”.

Sería bueno desde luego evitar casos como éste pero el mero silencio informativo nos indica, creo que claramente, que las cosas no van por ahí. Porque resulta que un desaprensivo puede estar inventándose descubrimientos durante más de diez años sin que nadie caiga en la cuenta. Me parece indiscutible que los mecanismos de supuesto control científico, singularmente la revisión por pares, no dan abasto para atajar esta lacra pues no es capaz de detectar la mentira, a poco bien escondida que esté, y parte de un supuesto que los hechos tozudamente niegan: que el científico es honrado y sólo da a la publicidad hechos que ha probado y que pueden estar equivocados, pero nunca deliberadamente falsificados. La implantación del perverso “publicar o perecer”, quiero recordar que aceptado de plano y de pleno por la comunidad científica, es una invitación a la comisión de estas tropelías. Y creo con sinceridad que ello no sería posible si sólo una minoría de corruptos estuviera practicándola. El que pueda mantenerse el fraude durante tanto tiempo a pesar de los presuntos “mecanismos de control” me sugiere que hay muchísima más complicidad activa o pasiva de la que estamos dispuestos a aceptar. Tampoco le extrañó en su día a nadie que Jan Hendrik Schön (el físico tramposo de la Bell Labs) publicara un artículo CADA OCHO DÍAS durante su etapa más “productiva” científicamente hablando. Naturalmente ninguno de sus compañeros de firma sospecharon tampoco nada hasta el punto de que todos quedaron exonerados de culpa alguna. Si a Schön le hubieran dado el Nobel (al que por lo visto era muy firme candidato), ¿sus inocentes compañeros hubieran compartido el premio con él o habrían honradamente renunciado al mismo por ser su aportación lo suficientemente irrelevante como para no compartir culpas?

Sin una connivencia dolosa me resulta imposible entender que hechos como éste ocurran. El que alguien te incluya en un artículo sin tú saberlo (¿y Pub Med?) o admitiendo que, cuando lo saben, es frecuente que haya gente que firme un artículo en el que no haya aportado nada y se queden tan inocentemente tranquilos, deja patente que la mala praxis está mucho más extendida de lo que creemos. Que ante casos como éste no ocurra nada creo que revalida mi sospecha de que los tramposos son muchos más que unas pocas manzanas podridas. Quizá por ello hay tanto silencio y tanta inercia a no tocar nada del sistema de producción y evaluación científica.

Sigue con salud.

ARC

Muy buen post Miguel. Dos comentarios a sendas cuestiones que tu planteas.

En 1998 sufrí una operación quirurjica para extirpar un pequeño tumor (aparentemente benigno y así fue) en la mandíbula. Durante la operación dañaron la rama del trigémino de mi mandíbula izda inferior. Me recomendaron un "antiepileptico para quitar el dolor". Lo hizo y también me quita casi la vida ya que comenzó algo así como….. preguntarle a mi hermana (blog salud píblica y algo más). Se llamaba algo asi como Togretol. Si mi hermana me hubiera dado la dosis entera recomendada por el médico no estaba aquí escribiendo.

Sobre la posibilidad de aparecer en papers (incluso ser quitado a última hora sin saberlo) puedo contarte cuatro casos personales de los que me enteré a posteriori.

Unos chinos estuvieron aquí para aprender unas tecnicas matemáticas que yo aplicaba. Se las enseñé. Poco despues me enviaron un borrador para su posible publicación. Les comenté que no procedía, ya que no aportaba nada nuevo. "Más de dos años despues" vi mi nombre como coautor en dos publicaciones de esos autores. Uno está en chino y en una revista de esa nacionalidad y el otro en las actas de un congreso en inglés.

En otra ocasión envié un artículo a la revista española "Edafología". Ellos decían que no se recibía bien (por mail), que se había perdido, etc. En consecuencia pasé de ellos y lo publiqué en un capitulo de libro sin importancia. Años después en esa revista edafología y sin galeradas ni preaviso aparecía el artículo. Por tanto se me podría acusar de plagiio para más cojones. Y podría seguir con mi desaparición de otros que firmaba y de los que me borraron sin previa consulta.

Reitero que el plagio, el fraude y la mala praxis son cánceres que hay que extirpar y que unos políticos y colegas timoratos niegan como si en ello se les fuera la vida ¿porque será?……

Saludod cordiales (escfribo rápido perdón por las faltas)

Juanjo Ibáñez

Libro: "Por qué creemos en cosas raras, Pseudociencia, superstición y otras confusiones de nuestro tiempo"

Autor: Michael Shermer

Prólogo: Stephen Jay Gould

Alba Editorial

Michael Shermer entre otras cosas es colaborador y editor asociado de la revista Scientific American y fundador de la Skeptics Society.

De entre los diversos capítulos que dedica a desenmascarar las tonterias de las pseudociencias tales como abducciones de ovnis, videntes, o quiromantes, dedica un capítulo entero a analizar los veinticinco argumentos de los creacionistas y las veinticinco respuestas que les dan los evolucionistas (léase los darwinistas).

Uno de los argumentos de los creacionistas es, y cito textualmente del libro:

" La historia de la teoría evolutiva en particular y de la ciencia en general está llena de teorías fallidas y de ideas desechadas. El hombre de Nebraska, el hombre de Piltdown, el hombre de Calaveras y el hesperopiteco no son más que algunos de los fallos que los científicos han cometido. Resulta evidente que no se puede confiar en la ciencia y que las teorías modernas no son mejores que las antiguas".

Respuesta: " Una vez más resulta paradójico que los creacionistas recurran simultáneamente a la autoridad de la ciencia y ataquen sus presupuestos básicos. Además, este argumento revela una profunda incomprensión de la naturaleza de la ciencia. La ciencia no sólo cambia constantemente, sino que se construye, constantemente, a partir de las ideas del pasado y es acumulativa hacia el futuro. Los científicos cometen muchos errores. En realidad, es así como progresa la ciencia. La posibilidad de autocorrección es una de la características más hermosas del método científico. Los engaños como el hombre de Piltdown y los errores honrados como el del hesperopiteco salen a la luz con el tiempo. Tras caer en ellos, la ciencia se levanta, se sacude el polvo y sigue adelante. " (página 234, 235)

Otro de los veinticinco argumentos que citan los creacionistas desde hace años y que destaca Shermer es…. (seguro que os suena ;-) :

" La teoría de la selección natural es tautológia. Quienes sobreviven son los que mejor se adaptan. ¿Quiénes son los que mejor se adaptan? Quienes sobreviven. Asimismo, se emplean piedras para datar fósiles y fósiles para datar piedras. Las tautologías no son científicas"

Respuesta de Shermer:

" A veces constituyen el punto de partida, pero las tautologías nunca son la meta de una ciencia. La ley de la gravedad es tautológica, pero lo que infiere se justifica por la forma en que esta teoría permite a los científicos predecir con precisión efectos y fenómenos físicos. Asimismo, la validez de la selección natural y de la teoría de la evolución se puede comprobar a la luz de su poder predictivo. Por ejemplo, la genética de la población demuestra y predice con toda claridad, y con precisión matemática, el momento en que, en el seno de una población, se produce una selección natural. Los científicos pueden efectuar predicciones basadas en la teoría de la selección natural y luego comprobar su validez como hace el genetista en el ejemplo que acabo de poner o el paleontólogo al intrepretar los fósiles. Hallar fósiles de homímidos y trilobites en el mismo estrato geológico, por ejemplo, seria una prueba en contra de la teoría. La datación de fósiles con rocas y viceversa, sólo puede hacerse despues de que se haya establecido la columna geológica. La columna geologica no existe en ninguna parte en su integridad, porque los estratos son discontinuos, a veces su posición se halla tectónicamente alterada, y, por diversas razones, siempre están incompletos. El orden de los estratos no depende, y de ello no hay la menor duda, del azar, y su orden cronológico se puede establecer con precisión por medio de diversas técnicas. Los fósiles sólo son un recurso más". (página 219 y 220)

Lo más patético de estos dos ejemplos es que nos demuestra que ni siquiera los creacionistas españoles tienen capacidad para inventar argumentos contra el Darwinismo, simplemente van recitando los que los integristas norteamericanos hace años que van vomitando a través de sus diversos disfraces de diseños inteligentes pseudo-científicos. En el libro están el resto de 23 argumentos creacionistas y sus correspondientes respuestas evolucionistas.

Realmente me cuesta entender la simplicidad de un argumento tan burdo; como se ha descubierto un fraude médico y relativo a publicación de estudios entonces eso ya nos da pie para argumentar que el darwinismo también lo es. ( Ancha es Castilla ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡)

Ya puestos a hablar de fraudes que se perpetuan durante muchos años, me viene a la memoria uno que el pasado 25 de Diciembre cumplió 2009 años. 2009 años manteniendo una mentira sin la más mínima evidencia ¡¡¡¡¡ cagate lorito ¡¡¡¡¡

Por cierto, y para terminar, al autor de este blog se le "olvidó" comentar hace unos cuantos posts que la imagen que escaneó y publicó de Franciso J. Ayala y que tituló : "Darwinismo metafísico: frase en caida libre" y que dice que salio en "los domingos de ABC, de anteayer, 1 de Marzo", corresponde a la fotografía del número de enero de Investigación y Ciencia, (osea la versión española de Scientific American), que sale en la página 36 del monográfico dedicado al Darwinismo. En concreto en la sección "Perfiles". Esta era la fuente original, otra cosa es que cualquier periódico la reproduzca.

También acaba diciendo el autor de este blog: ".¿proporcionó dicha teoría lo que debía haber proporcionado, es decir una explicación de la especiación? Diríase que no." Diriase que el dia que explicaron en el cole, entre otras, por ejemplo, la teoría de la especiación alopátrica de Ernst Mayr, el autor de este blog tenia la gripe y no asistió a clase. Se discute la importancia de los cambios, su rapidez y qué otras fuerzas de la naturaleza actúan en conjunción con la selección natural o se oponen a ella, pero nadie, que trabaje en este terreno discute si la selección natural es la fuerza que impulsa la evolución.

En su comentario, supongo que acerca de la entrada “Negociar con el dolor ajeno: sonado fraude científico en Analgesia Multimodal”, aunque tengo serias dudas luego de leer lo que escribe, dice “Anís del Mono”: “Realmente me cuesta entender la simplicidad de un argumento tan burdo; como se ha descubierto un fraude médico y relativo a publicación de estudios entonces eso ya nos da pie para argumentar que el darwinismo también lo es. ( Ancha es Castilla ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡)”.

Me asombra comprobar cómo se puede faltar tan cumplidamente a la verdad. He leído con detenimiento de nuevo la entrada misma y los dos comentarios hechos hasta aquí, aparte del mío, y en ninguno de ellos hay la menor referencia a la relación entre fraude científico y darwinismo. Emilio Cervantes, cuyas opiniones en esa controversia son bien conocidas, refiere la noticia del fraude recientemente descubierto y hace una serie de reflexiones al respecto, pero nada dice, ni lejanamente, en relación a la discusión en torno al darwinismo.

Claro está que “Anís del Mono” puede comentar con entera libertad lo que crea oportuno pero me permito sugerirle que se ciña al objeto materia del comentario específico sin excursiones por los cerros de Úbeda.

Saludos.

ARC

Muchas gracias ARC,

Estoy plenamente de acuerdo contigo. El tema que se trata en esta entrada es lo suficientemente importante como para evitar que se nos distraiga de su correcta discusión.

El comentario del señor Anis del Mono es bastante inoportuno. La entrada no tiene nada que ver con la evolución ni con el darwinismo.

Por favor, señor del Mono si vuelve usted por aquí, intente que sus comentarios se ciñan al tema tratado en cada entrada.

Hace tiempo intervine en este blog e intercambié opiniones con su autor y con ARC. Discutimos acerca de religion,biologia evolutiva y creacionismo, dejando claro mi postura acerca de lo absurdo de las creencias religiosas y de mi posicionamiento a favor de la selección natural darwinista. No obstante como conocedor que soy del tema quede totalmente decepcionado de las respuestas recibidas:

"Supongamos que aceptamos tres elementos de su discurso (Harry Potter, Dawkins y la religión). Dígame por favor dos de ellos que se relacionan entre sí mucho más que cualquiera de ellos con el tercero". re: Un año con el principito

12/12/2008 8:32 por Emilio Cervantes

Es decir la estrategia de tirar balones que he visto sobradamente repetida en este blog y en otros donde ha participado su autor y donde repetidamente utiliza la técnica del despiste para no entrar en el fondo de la cuestión.

Digo esto a colación del último comentario del tal "Anis del Mono" que me parece totalmente oportuno en cuanto a su relación con el Post de referencia.

El autor del blog explica primero un fraude científico gravísimo (como gravísimas son tantas cosas que pasan en el mundo constantemente como que mueran miles de niños de hambre) para finalmente acabar concluyendo : " durante cuánto tiempo podría mantenerse un caso de fraude en un terreno de menor aplicación o menos rigurosamente controlado?………"

¿Está pensando el autor en algún "supuesto" fraude en concreto? A tenor de la declaración de blog antidarwinista no creo que haya que hacer muchas cábalas para suponer que toda la explicación previa sea sólo una estrategia para aplicar finalmente el ridículo principio de los creacionistas de aprovechar un fraude científico para extenderlo también al Darwinismo.

Con lo cual establecer un paralelismo con el fraude del Hombre de Piltdown que utilizan machaconamente los creacionistas para criticar el darwinismo me parece totalmente oportuno y ceñido al tema del post. De hecho para que sino se habla de un fraude cientifico sobre un proceso de analgesisa multimodal en un blog antidarwinista? eso si es distraer a los lectores con temas que no vienen a cuento.

Por otra parte muchas de las aportaciones de Anis del Mono son un soplo de aire fresco en un blog de este tipo. Yo que me considero bastante experto en sectas y grupos de manipulación mental desconocía que en el mismísimo año 2009 El Opus Dei, vía Rouco Varela, iniciaba procesos de canonización de catedráticos de Ciencias Naturales del CSIC (tiemblo de pensar que tipo de docencia impartía dicho señor y que trabajo llevaba a cabo para que el Opus lo intente hacer santo).

En otros post ARC se preguntaba que cuantos años tendría que pagar el CSIC su "error" fundacional, ahí tiene la respuesta, ad infinitum. También declaraba abiertamente que el Opus es una secta. ¿El autor de este blog piensa lo mismo? y ¿de la religión en general que opina? quizás esos si son los temas relevantes para clarificar posturas.

Por otro lado he verificado que el resto de datos son ciertos, lo de utilizar la foto y el texto de un monográfico sobre Darwin de la revista Investigación y Ciencia para utilizarlo en este blog no deja de tener guasa.

Quiza el problema de tanta confusión venga por la falta de una declaración de principios clara para evitar las confusiones, los balones fuera, y los marea perdices. Hoy en dia hay miles de blogs sobre abduciones de ovnis, hechadores de cartas, y creacionistas, pero al menos la mayoria lo declaran abiertamente y a quien le interese el tema entra a leerlos y a quien no se busca otros afines a sus intereses.

El problema de este blog es usar constantemente como argumentos los que forman parte del decálogo del buen creacionista (tautologia, utilización de la teoría evolutiva de forma ideológica, ausencia de fósiles de especies de transición etc etc, que están sobradamente ya contestados hace años por evolucionistas) pero al mismo tiempo inventarse eso de la tercera vía: no soy darwinista pero tampoco creacionista, pero abriré los ojos al mundo como el niño del cuento de sastre del emperador, lo cual a los que conocemos el tema nos suena, no a otro traje, sino a otro disfraz más.

Estimado SJEB,

Celebro que Vd. o cualquier otro participante en el foro deje clara su postura ante el tema que se discuta, aunque discrepo de la obligatoriedad de declarar si al referirnos a fraude se está implícitamente acusando a los evolucionistas; me parece que está meridianamente claro que en la entrada que nos ocupa no se acusa a nadie de eso. Y no dando su opinión acerca del asunto específico (“Negociar con el dolor ajeno:…”), y no otro, da la impresión de que quien tira balones fuera no somos precisamente ni el Dr. Cervantes ni yo. La pregunta retórica que hace (“¿Está pensando el autor en algún "supuesto" fraude en concreto?”) me resulta desconcertante porque creo que está claro de qué fraude concreto se trata: el del anestesiólogo norteamericano Scott C. Reuben.

Este blog lo ha denominado Emilio Cervantes “Biología y pensamiento” y aunque la mayoría de entradas tienen como tema de debate la evolución, ése ni es el ÚNICO debate ni sería bueno que lo fuese, a menos que se declare que el Dr. Cervantes no tiene derecho a discutir nada fuera de esa temática. En el que nos ocupa, se trata de aportar argumentos y debatir otros, si es el caso, en torno al fraude referido. No deja de llamarme la atención que el asunto haya pasado inadvertido para casi todos los medios de comunicación españoles; hasta donde sé sólo El Mundo da cuenta de él ¿Qué opinión le merece ese tratamiento con sordina de un asunto de tanta gravedad? ¿Cree que los medios, tan diligentes en mostrarnos todos los supuestos avances científicos, hacen lo correcto no mencionando este escándalo? Estas dos preguntas sí vienen a cuento en relación a la entrada.

Dice Vd. que el autor habla de un tema gravísimo para inmediatamente echar mano del argumento recurrente de lo muy graves que son también multitud de casos “como que mueran miles de niños de hambre”. A riesgo de equivocarme, creo que viene a disculpar que los científicos cometan fraudes como cualquier otro colectivo, porque ocurre que el trabajo de éstos sólo tiene sentido si está fuera de toda duda que se hace con total honradez ya que, a diferencia de otras actividades (políticas, financieras, etc.) que pueden ser fiscalizadas por órganos competentes, la ciencia no tiene ese elemento de supervisión: son los propios científicos quienes deberían hacerlo (son jueces y parte) y suelen oponerse sañudamente a cualquier iniciativa externa que vaya en esa dirección. El caso Baltimore y la acusación del senador John Dingell ilustra muy bien qué controversia puede surgir en esta materia. Ingenuamente esperaba que los medios de comunicación desempeñarían esa actividad escrutadora pero está claro, y el tratamiento informativo inexistente que este “affaire” ha evidenciado, que sólo dan en hablar de los “éxitos”, más que discutibles la mayoría de las veces, que de los asuntos turbios del mundo científico, mucho más abundantes de lo que el común cree. Quizá porque he sufrido personalmente dos y tenido referencias de bastantes más casos sé muy bien de lo que hablo.

Se dirige Vd. específicamente a mí respecto a cuándo se saldaría el, por lo visto, imperdonable error fundacional del CSIC y da un veredicto inapelable: nunca. Déjeme decirle que entre los miles de miembros de esa institución hay de todo: católicos, agnósticos, ateos, homosexuales, heterosexuales, seguidores de un equipo de fútbol y de su eterno rival, etc., mosaico de sobra variopinto como para que la institución sea tenida por sectaria, a diferencia del Opus Dei que sí me parece una secta. Se equivoca mucho si cree que el actual CSIC está en manos de elementos de esa prelatura personal. Me parece disparatado e injusto que a sus ojos el CSIC sea en la actualidad condenable colectivamente por la presencia, cierta, de individuos poco recomendables en su dirección al término de nuestra desgraciada guerra civil, exactamente igual que cualquier otra institución o entidad en ese tiempo, desde grandes compañías hasta universidades todavía existentes. La Universidad Complutense por decir una, ¿arrastra el mismo estigma que el CSIC según Vd. por haber tenido en su seno elementos tanto o más siniestros? Conforme a su parecer, ¿una culpa todavía mayor es extensible al conjunto del pueblo alemán por haber permitido el ascenso de Hitler al poder en 1933? En caso afirmativo, ¿se niega a tener trato con cualquier ciudadano alemán? No sabe cuánto le agradecería una respuesta a cada una de estas preguntas.

Dice Vd. que no hay terceras vías posibles: o se es creacionista o darwinista; espero que no tenga la misma certeza con los colores y nada más admita el blanco y el negro. Es el mismo recurso que usan los nacionalistas, de qué nacionalismo hablemos da igual: si no eres catalanista, por ejemplo, NECESARIAMENTE eres españolista (y en consecuencia anticatalán). Aunque pueda parecerle mentira, semejante sofisma pasa por materia de fe incluso entre personas demostradamente inteligentes. Como vivo en Cataluña he visto tantas veces apelar a esa clase de argumentos que las dicotomías de esa naturaleza me repelen casi físicamente.

Concluyo. Es posible que por ser científico profesional sí que creo que lo más adecuado es eso que Vd. critica: abrir los ojos al mundo y tratar de discernir por uno mismo. Con sinceridad creo no otra cosa es la que le cumple a un verdadero científico.

Saludos.

ARC

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