Archivo de octubre 17th, 2014

Dispersión durante el período glaciar: la explicación continúa (2) en el párrafo sexcentésimo cuadragésimo noveno del Origen de las Especies

Continúa la misma explicación sobre el avance y el retroceso glaciar y sus consecuencias, que recordemos procede de Agassiz…….

 

 

649

Thus we can understand the identity of many plants at points so immensely remote as the mountains of the United States and those of Europe. We can thus also understand the fact that the Alpine plants of each mountain-range are more especially related to the arctic forms living due north or nearly due north of them: for the first migration when the cold came on, and the re-migration on the returning warmth, would generally have been due south and north. The Alpine plants, for example, of Scotland, as remarked by Mr. H.C. Watson, and those of the Pyrenees, as remarked by Ramond, are more especially allied to the plants of northern Scandinavia; those of the United States to Labrador; those of the mountains of Siberia to the arctic regions of that country. These views, grounded as they are on the perfectly well-ascertained occurrence of a former Glacial period, seem to me to explain in so satisfactory a manner the present distribution of the Alpine and Arctic productions of Europe and America, that when in other regions we find the same species on distant mountain-summits, we may almost conclude, without other evidence, that a colder climate formerly permitted their migration across the intervening lowlands, now become too warm for their existence.

 

De este modo podemos comprender la identidad de muchas plantas en puntos tan sumamente distantes como las montañas de los Estados Unidos y las de Europa. Podemos así comprender el hecho de que las plantas alpinas de cada cordillera estén más particularmente relacionadas con las formas árticas que viven exactamente al norte, o casi exactamente al norte de ellas, pues la primera migración, cuando llegó el frío, y la migración en sentido inverso, a la vuelta del calor, tienen que haber sido, en general, exactamente de Norte a Sur. Las plantas alpinas, por ejemplo, de Escocia, como ha hecho observar míster H. C. Watson, y las de los Pirineos, como ha hecho observar Ramond, están especialmente relacionadas con las plantas del norte de Escandinavia; las de los Estados Unidos, con las del Labrador; las de las montañas de Siberia, con las de las regiones árticas de este país. Estas deducciones, basadas, como lo están, en la existencia perfectamente demostrada de un período glaciar anterior, me parece que explican de modo tan satisfactorio la distribución actual de las producciones alpinas y árticas de Europa y América, que cuando en otras regiones encontramos las mismas especies en cumbres distantes casi podemos deducir, sin otras pruebas, que un clima más frío permitió en otro tiempo su emigración, atravesando las tierras bajas interpuestas, que actualmente son ya demasiado cálidas para su existencia.

Lectura aconsejada:

Etiquetas: