El agricultor responsable: Comentario del libro “La Tierra es generosa” de José María Arias Rodríguez. Serie Agricultura y Ambiente. Editorial Universidad Estatal a Distancia. San José, Costa Rica 2007. 162 pp.

Comenzamos el comentario de este libro escrito ya hace años en Costa Rica y del que tanto tenemos que aprender hoy en Europa con una frase de su contraportada que dice así:

Es impostergable tomar las medidas heroicas que detengan el fuerte deterioro, el cual está arruinando nuestro potencial agronómico y sus colaterales recursos ecológicos, en las últimas décadas.

Su autor, José María Arias, falleció en 1986. Nacido en 1898 en Tibás (San José de Costa Rica), durante su larga y fructífera vida entre otras cosas fue graduado en Farmacia, padre de diez hijos, profesor de Agricultura en la Escuela Normal de Heredia y en la Escuela de Agricultura y, sobretodo, agricultor ejemplar a juzgar por la lectura de su obra y el reconocimiento público de la misma. En 1968 la Cámara Nacional de Costa Rica le otorgó el Diploma al Mérito Agrícola. En 1976, el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA) declaró su libro “Cultivando la Tierra. Treinta años con plantas y libros ” (1957) como el mejor libro científico sobre agricultura de Centroamérica.

“La tierra es generosa” contiene una versión personal de lo que supuso para su autor la dedicación agrícola a lo largo de una vida que vino a coincidir prácticamente con el siglo XX. En su reciente edición de la Universidad Estatal a Distancia el texto viene precedido de una presentación a cargo de Jaime E. García acertadamente titulada “José María Arias Rodríguez: Un conservacionista visionario que predicó con el ejemplo” y de un prólogo de Marco Tulio Salazar no menos acertadamente titulado “Un hombre en su parcela”. El texto consta de una introducción y once breves capítulos precedidos todos ellos de una breve sinopsis de sus contenidos. Se lee muy bien como corresponde a lo escrito con dedicación y entrega y por la sencilla razón de su necesidad. Cada página lleva la impronta del autor, persona responsable y honesta con una doble vocación de agricultor y maestro. Alguien que ha pasado dificultades para su propia realización personal y, en consecuencia se ve obligado a relatar su experiencia a sus semejantes (Enseñar es un deber, pero enseñar con el ejemplo, edifica, deja escrito al comenzar el prólogo). El autor es, pues, rara avis en sus agitados tiempos del siglo XX, especie casi extinguida en la actualidad.

Especie exótica. Híbrido atípico de agricultor e intelectual, mucho más dificil y extraño en la fauna humana de estas latitudes de la vieja Europa que en América. Además honesto, responsable y comprometido, en una suma de cualidades difícil de encontrar en cualquiera de ambas de sus especies parentales, la del agricultor y la del intelectual.

Su lucha por la independencia fué constante a lo largo de su vida y queda manifiesta en su obra. Marca el norte de una trayectoria heroica sirviéndole para enfrentarse con la administración en varias ocasiones, a la cual critica abiertamente, por ejemplo:

Los que ya vamos al final de la jornada, hemos podido ver, oir y sentir en más de una docena de períodos administrativos toda una copiosa gama de utopías y de errores que representan tiempo precioso, irreparable, mucho dinero, y lo que es peor, el ultraje a la moral de los ciudadanos
. (p 14)

O bien:

Tampoco existía la tendencia hacia los funestos proyectos desorbitados en que nos han metido los técnicos de la “nueva ola” (p 42).

Pero tal crítica no es caprichosa o infundada sino que parte de los rigores de la experiencia y también del reconocimiento de la importancia de la ciencia:

Sin ningún interés de controversia y menos de sentar cátedra pensamos que se está atentando contra el futuro potencial y agronómico de nuestros terrenos agrícolas, a cambio de un relativo bajo costo que se obtiene del uso de herbicidas. En primer lugar, todavía no se conoce el resultado completo de sus efectos sobre la importante flora bacterial como sobre otros seres vivos que hacen del suelo agrícola un ente vivo, no confundible son lo que se creía una simple masa amorfa. En segundo lugar, con los años, la disminución de materia vegetal por falte de malas hierbas debe reponerse con el consiguiente gasto. (p 66)

Palabras dedicadas a los herbicidas que podrían dedicarse igualmente hoy a los transgénicos.Como también estas otras:

con el uso de prácticas y medios de efectos rápidos, aparentemente económicos, se invade y daña en forma el patrimonio agrícola nacional, esto es, se aniquilan sectores biológicos muy importantes, dificiles de restablecer, y por otra parte se rompen ciclos ecológicos vinculados a la agricultura, cuyos malos resultados sufrimos desde hace bastante tiempo…….el beneficio actual que atrae adeptos facilmente no compensa el serio deterioro que sufre el suelo agrícola y nuestras reservas biológicas en ambos reinos, animal y vegetal.

A lo largo del libro queda bien patente la necesidad de que agricultura y ciencia vayan de la mano, en un esfuerzo conjunto que hoy podría parecer “idealista”.

Llama poderosamente la atención que este modo de escribir honesto, relato de una acción responsable sostenida por décadas sea reconocido por el propio autor como extraño. Así, cuando en la página 81 se define como “exótico en un mundo asfixiante de materialismo”.

El estilo que marca el modo de actuar y que permaneció al escribir el libro queda bien patente al final del capítulo XI:

Pensamos que si lo primero fue un pedazo de tierra que mencionamos antes, lo segundo ha sido el modo de realizar nuestras actividades, al no permitir la supremacía de menudos intereses en una tarea que inspiraban la moral y la ciencia. (p 149).

Y también en medio del texto:

Uno de los aprendizajes más importantes en la vida es aprender a leer lo que no está escrito con los signos del abecedario. Las plantas nos ofrecen a diario un variado número de lecciones que sólo el que se ha interesado en estas disciplinas logra captar y entender. (p 63)



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Comentarios

soy unos de los nietos de don jose maria son recuerdos escasos pero maravillosos sua palabras a si el, me dan gran inspiracion, gracias a sus bellas palabras a si el por que se que era un gran hombre rechando grandes premios de costarica por que comfundir el amor por la agricultura com la politica,tengo algunas grabacios de radios donde dio varias entrevistas si en algo pueda servir dejo mi correo fernandoj96@hotmail.com

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