Resumen de una tautología en el párrafo octogésimo quinto de El Origen de las Especies

 

El capítulo tercero de  OSMNS comprende los párrafos octogésimo quinto a ciento undécimo y lleva el curioso título de Struggle for existence, lucha por la existencia,…Pero ¿Acaso alguien o algo debe su existencia a algún tipo de lucha? Puede, ……pero en todo caso parece visión más poética (o política), que científica.

¿Es el de lucha un concepto nuevo? No. Ya Heráclito hablaba del Polemos, como principio de la vida, una idea que por un lado pronto encuentra oposición pero eso es lo de menos. La cuestión estriba en que el planteamiento no es científico.

Antes de leer el párrafo conviene volver a leer lo que decía el autor en la introducción a su obra:

 

This abstract, which I now publish, must necessarily be imperfect. I cannot here give references and authorities for my several statements; and I must trust to the reader reposing some confidence in my accuracy. No doubt errors may have crept in, though I hope I have always been cautious in trusting to good authorities alone. I can here give only the general conclusions at which I have arrived, with a few facts in illustration, but which, I hope, in most cases will suffice. No one can feel more sensible than I do of the necessity of hereafter publishing in detail all the facts, with references, on which my conclusions have been grounded; and I hope in a future work to do this. For I am well aware that scarcely a single point is discussed in this volume on which facts cannot be adduced, often apparently leading to conclusions directly opposite to those at which I have arrived. A fair result can be obtained only by fully stating and balancing the facts and arguments on both sides of each question; and this is here impossible.

(Este resumen, que ahora (Yo) publico, debe ser necesariamente imperfecto. Yo no puedo dar aquí las referencias y las autoridades de mis varias declaraciones, y Yo tengo que confiar en que el lector depositará un poco de confianza en mi exactitud. No cabe duda de que puede haber errores, aunque Yo espero haber sido (Yo) prudente al confiar sólo en las buenas autoridades. Yo aquí sólo puedo dar las conclusiones generales a las que (Yo) he llegado, con unos pocos hechos para su ilustración, pero que, Yo espero, en la mayoría de los casos será suficiente. Nadie puede sentirse más sensato que Yo de la necesidad de publicar a continuación en detalle todos los hechos, con referencias, en que mis conclusiones se han basado, y Yo espero hacerlo en un futuro trabajo. Porque Yo soy muy consciente de que apenas un solo punto se trata en este volumen en el que no se puedan aducir hechos, a menudo que lleven aparentemente a conclusiones directamente opuestas a aquellas a las que Yo he llegado. Un resultado justo sólo puede obtenerse mediante el pleno establecimiento y equilibrio de los hechos y argumentos en ambos lados de cada cuestión, y esto es aquí imposible.)

Y en particular fijémonos en la afirmación:

 

No one can feel more sensible than I do of the necessity of hereafter publishing in detail all the facts, with references, on which my conclusions have been grounded; and I hope in a future work to do this.

Nadie puede sentirse más sensato que yo de la necesidad de publicar a continuación en detalle todos los hechos, con referencias, en que mis conclusiones se han basado, y yo espero hacerlo en un futuro trabajo.

 

Porque: ¿Qué hechos con referencias apoyan la idea de la lucha en la naturaleza? Pocos. ¿Cuáles relacionados con la formación de una especie?  ninguno. El autor basa su escrito en la teoría del clérigo Malthus y no en observación de hecho alguno de la naturaleza.

 

Presenciamos a partir de ahora un cambio de tono porque si los dos primeros capítulos estaban escritos en un tono pacífico propio del discurso de un aficionado a las  granjas o un naturalista aficionado, en este tercer capítulo cambia súbitamente  y del tono sosegado pasamos al autoritario, más propio del discurso tonitronante de  un clérigo desde el púlpito o de una harenga  militar que de un científico:

Before entering on the subject of this chapter I must make a few preliminary remarks to show how the struggle for existence bears on natural selection. It has been seen in the last chapter that among organic beings in a state of nature there is some individual variability: indeed I am not aware that this has ever been disputed. It is immaterial for us whether a multitude of doubtful forms be called species or sub-species or varieties; what rank, for instance, the two or three hundred doubtful forms of British plants are entitled to hold, if the existence of any well-marked varieties be admitted. But the mere existence of individual variability and of some few well-marked varieties, though necessary as the foundation for the work, helps us but little in understanding how species arise in nature.

Antes de entrar en el asunto de este capítulo debo hacer algunas observaciones preliminares para mostrar cómo la lucha por la existencia se relaciona con la selección natural. Se vio en el capítulo pasado que entre los seres orgánicos en estado natural existe alguna variabilidad individual, y, en verdad, no tengo noticia de que esto haya sido nunca discutido. Y si se admite la existencia de variedades bien marcadas, no tiene importancia para nosotros el que una multitud de formas dudosas sean llamadas especies, subespecies o variedades, ni qué categoría, por ejemplo, tengan derecho a ocupar las doscientas o trescientas formas dudosas de plantas británicas. Pero la simple existencia de variabilidad individual y de unas pocas variedades bien marcadas, aunque necesaria como fundamento para esta obra, nos ayuda poco a comprender cómo aparecen las especies en la naturaleza.

 

El discurso se vuelve así más sonoro y decidido.  Sólo desde  la autoridad emanará  la respuesta a una pregunta tan importante:

How have all those exquisite adaptations of one part of the organisation to another part, and to the conditions of life and of one organic being to another being, been perfected?

¿Cómo se han perfeccionado todas esas exquisitas adaptaciones de una parte de la organización a otra o a las condiciones de vida, o de un ser orgánico a otro ser orgánico?

Ya veremos pronto cuál es la respuesta, de dónde proceden todas las maravillosas adaptaciones que pasmaron al propio Aristóteles……

 

 

 

85. Before entering on the subject of this chapter I must make a few preliminary remarks to show how the struggle for existence bears on natural selection. It has been seen in the last chapter that among organic beings in a state of nature there is some individual variability: indeed I am not aware that this has ever been disputed. It is immaterial for us whether a multitude of doubtful forms be called species or sub-species or varieties; what rank, for instance, the two or three hundred doubtful forms of British plants are entitled to hold, if the existence of any well-marked varieties be admitted. But the mere existence of individual variability and of some few well-marked varieties, though necessary as the foundation for the work, helps us but little in understanding how species arise in nature. How have all those exquisite adaptations of one part of the organisation to another part, and to the conditions of life and of one organic being to another being, been perfected? We see these beautiful co-adaptations most plainly in the woodpecker and the mistletoe; and only a little less plainly in the humblest parasite which clings to the hairs of a quadruped or feathers of a bird; in the structure of the beetle which dives through the water; in the plumed seed which is wafted by the gentlest breeze; in short, we see beautiful adaptations everywhere and in every part of the organic world.

 

85. Antes de entrar en el asunto de este capítulo debo hacer algunas observaciones preliminares para mostrar cómo la lucha por la existencia se relaciona con la selección natural. Se vio en el capítulo pasado que entre los seres orgánicos en estado natural existe alguna variabilidad individual, y, en verdad, no tengo noticia de que esto haya sido nunca discutido. Y si se admite la existencia de variedades bien marcadas, no tiene importancia para nosotros el que una multitud de formas dudosas sean llamadas especies, subespecies o variedades, ni qué categoría, por ejemplo, tengan derecho a ocupar las doscientas o trescientas formas dudosas de plantas británicas. Pero la simple existencia de variabilidad individual y de unas pocas variedades bien marcadas, aunque necesaria como fundamento para esta obra, nos ayuda poco a comprender cómo aparecen las especies en la naturaleza. ¿Cómo se han perfeccionado todas esas exquisitas adaptaciones de una parte de la organización a otra o a las condiciones de vida, o de un ser orgánico a otro ser orgánico? Vemos estas hermosas adaptaciones mutuas del modo más evidente en el pájaro carpintero y en el muérdago, y sólo un poco menos claramente en el más humilde parásito que se adhiere a los pelos de un cuadrúpedo o a las plumas de un ave; en la estructura del coleóptero que bucea en el agua, en la simiente plumosa, a la que transporta la más suave brisa; en una palabra, vemos hermosas adaptaciones dondequiera y en cada una de las partes del mundo orgánico.

 

 

Imagen: The Struggle for Survival, 2011, brush pen & ink on paper, 16.5″ x 14″, de William T Ayton Blog.

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