Errores y trivialidades en el párrafo ducentésimo quincuagésimo octavo de El Origen de las Especies

 

El párrafo contiene frases de gran longitud en las que se mezclan perogrulladas con sentencias de contenido obvio y  otras de una complejidad imposible. En algunos casos la traducción española presenta alternativas y abundantes errores (por ejemplo faltas de concordancia). Así por ejemplo resulta curioso el análisis de la siguiente sentencia interminable:

 

Pero cuando tenemos presente que casi todas las especies, incluso en sus regiones primitivas, aumentarían inmensamente en número de individuos si no fuese por otras especies que están en competencia con ellas; que casi todas las especies hacen presa de otras o les sirven de presa; en una palabra, que cada ser orgánico está directa o indirectamente relacionado del modo más importante con otros seres orgánicos, vemos que la superficie ocupada por los individuos de una especie en un país cualquiera no depende en modo alguno exclusivamente del cambio gradual de las condiciones físicas, sino que depende, en gran parte, de la presencia de otras especies de las que vive aquélla, o por las cuales es destruida, o con las que entra en competencia; y como estas especies son ya entidades definidas que no pasan de una a otra por gradaciones insensibles, la extensión ocupada por una especie, dependiendo como depende de la extensión ocupada por las otras, tenderá a ser rigurosamente limitada. Es más: toda especie, en los confines de la extensión que ocupa, donde existe en número más reducido, estará muy expuesta a completo exterminio, al variar el número de sus enemigos o de sus presas o la naturaleza del clima y, de este modo, su distribución geográfica llegará a estar todavía más definidamente limitada.

 

Que contiene:

 

  1. Errores: No es correcto decir que casi todas las especies hacen presa de otras o les sirven de presa. Entre los vegetales es falso lo primero. Cabe que exitan multitud de especies para las que sea falso lo segundo.
  2. Trivialidades o perogrulladas: cada ser orgánico está directa o indirectamente relacionado del modo más importante con otros seres orgánicos. La extensión ocupada por una especie, dependiendo como depende de la extensión ocupada por las otras, tenderá a ser rigurosamente limitada.
  3. Suposiciones infundadas. Como en la siguiente frase:

 

Pero cuando tenemos presente que casi todas las especies, incluso en sus regiones primitivas, aumentarían inmensamente en número de individuos si no fuese por otras especies que están en competencia con ellas

 

Que se ve a veces también de esta manera:

 

Pero cuando tenemos presente que casi todas las especies, incluso en sus regiones primitivas, aumentarían inmensamente en el número de individuos si no fuese por la competencia  de otras especies

 

258

In looking at species as they are now distributed over a wide area, we generally find them tolerably numerous over a large territory, then becoming somewhat abruptly rarer and rarer on the confines, and finally disappearing. Hence the neutral territory between two representative species is generally narrow in comparison with the territory proper to each. We see the same fact in ascending mountains, and sometimes it is quite remarkable how abruptly, as Alph. De Candolle has observed, a common alpine species disappears. The same fact has been noticed by E. Forbes in sounding the depths of the sea with the dredge. To those who look at climate and the physical conditions of life as the all-important elements of distribution, these facts ought to cause surprise, as climate and height or depth graduate away insensibly. But when we bear in mind that almost every species, even in its metropolis, would increase immensely in numbers, were it not for other competing species; that nearly all either prey on or serve as prey for others; in short, that each organic being is either directly or indirectly related in the most important manner to other organic beings—we see that the range of the inhabitants of any country by no means exclusively depends on insensibly changing physical conditions, but in large part on the presence of other species, on which it lives, or by which it is destroyed, or with which it comes into competition; and as these species are already defined objects, not blending one into another by insensible gradations, the range of any one species, depending as it does on the range of others, will tend to be sharply defined. Moreover, each species on the confines of its range, where it exists in lessened numbers, will, during fluctuations in the number of its enemies or of its prey, or in the nature of the seasons, be extremely liable to utter extermination; and thus its geographical range will come to be still more sharply defined.

Considerando las especies según están distribuidas en una vasta región, las encontramos por lo general bastante numerosas en un gran territorio, haciéndose luego, casi de repente, más y más raras en los límites, y desapareciendo por último. De aquí que el territorio neutral entre dos especies representativas es generalmente pequeño, en comparación con el territorio propio de cada una. Vemos el mismo hecho subiendo a las montañas, y a veces es muy notable lo súbitamente que desaparece una especie alpina común, como ha hecho observar Alph. de Candolle. El mismo hecho ha sido observado por E. Forbes al explorar con la draga las profundidades del mar. A los que consideran el clima y las condiciones físicas de vida como elementos importantísimos de distribución de los seres orgánicos, estos hechos debieran causarles sorpresa, pues el clima y la altura y la profundidad varían gradual e insensiblemente. Pero cuando tenemos presente que casi todas las especies, incluso en sus regiones primitivas, aumentarían inmensamente en número de individuos si no fuese por otras especies que están en competencia con ellas; que casi todas las especies hacen presa de otras o les sirven de presa; en una palabra, que cada ser orgánico está directa o indirectamente relacionado del modo más importante con otros seres orgánicos, vemos que la superficie ocupada por los individuos de una especie en un país cualquiera no depende en modo alguno exclusivamente del cambio gradual de las condiciones físicas, sino que depende, en gran parte, de la presencia de otras especies de las que vive aquélla, o por las cuales es destruida, o con las que entra en competencia; y como estas especies son ya entidades definidas que no pasan de una a otra por gradaciones insensibles, la extensión ocupada por una especie, dependiendo como depende de la extensión ocupada por las otras, tenderá a ser rigurosamente limitada. Es más: toda especie, en los confines de la extensión que ocupa, donde existe en número más reducido, estará muy expuesta a completo exterminio, al variar el número de sus enemigos o de sus presas o la naturaleza del clima y, de este modo, su distribución geográfica llegará a estar todavía más definidamente limitada.

 

 

 

 

Related posts:

  1. Más errores, juegos de palabras vanos y confusión de fenómenos con hipótesis en el párrafo centésimo décimo octavo de El Origen de las Especies
  2. Imperfección anticipada, otra vez Procrusto o la Anti-ciencia en el párrafo ducentésimo quincuagésimo quinto de El Origen de las Especies
  3. La selección natural lucha con la tendencia a la reversión y la variabilidad y otras falacias en el párrafo ducentésimo vigésimo octavo de El Origen de las Especies
  4. Extraños razonamientos y relaciones de familia en el párrafo ducentésimo quincuagésimo cuarto de El Origen de las Especies
  5. Se repiten las perogrulladas del capítulo tercero: Abundante competición y lucha hasta una peste mortal en el párrafo centésimo quincuagésimo octavo de El Origen de las Especies
Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

(requerido)

(requerido)


*