Archivo de abril 5th, 2013

Creencias alternativas a elegir en el párrafo ducentésimo septuagésimo sexto de El Origen de las Especies

 

El que crea en actos separados e innumerables de creación, ……….comienza este párrafo, para un poco más adelante presentar la misma alternativa que ya habíamos visto en ocasiones anteriores, por ejemplo en el párrafo 227:

 

………Quien crea en la lucha por la existencia y el principio de la selección natural,

 

Ustedes eligen: Creación o lucha. Cada uno es libre de creer en lo que prefiera. Ni creación ni lucha,  ninguna de las dos alternativas propuestas tienen nada que ver con la ciencia. Andaba equivocado quien hubiese pensado que el libro trataba de ciencia. Al contrario, se trata de posiciones ideológicas, dogmas de fe.

 

Continúa el autor con su perorata dirigida a quien crea en separados e innumerables actos de creación, pero no se trata de eso sino como él mismo había indicado en el párrafo anterior se trata de reconocer que en la naturaleza parece haber un diseño y no ser sus objetos el resultado de una fuerza ciega actuando sobre una variación que no sabemos de dónde procede y mucho menos como viene a indicar ahora:

 

que todo ser orgánico se está esforzando continuamente por aumentar en número de individuos, y que si un ser cualquiera varía, aunque sea muy poco, en costumbres o conformación, y obtiene de este modo ventaja sobre otros que habitan en el mismo país, se apropiará el puesto de estos habitantes, por diferente que éste pueda ser de su propio puesto.

 

Como buen creyente el autor argumenta de manera impecable en contra de su propia creencia:

 

Por consiguiente no le causará sorpresa que existan gansos y rabihorcados con patas con membranas interdigitales, que vivan en tierra seca o que rara vez se posen en el agua; que haya guiones de codornices con dedos largos que vivan en los prados, en lugar de vivir en lagunas; que haya pájaros carpinteros donde apenas existe un árbol; que haya tordos e himenópteros que buceen y petreles con costumbres de pingüinos.

 

Al contrario, decimos, si alguien cree en la selección natural y en la lucha por la supervivencia tiene que reconocer que es imposible que haya todas estas cosas fuera de su lugar. Todas ellas habrían sido exterminadas.

 

 

276

 

He who believes in separate and innumerable acts of creation may say, that in these cases it has pleased the Creator to cause a being of one type to take the place of one belonging to another type; but this seems to me only restating the fact in dignified language. He who believes in the struggle for existence and in the principle of natural selection, will acknowledge that every organic being is constantly endeavouring to increase in numbers; and that if any one being varies ever so little, either in habits or structure, and thus gains an advantage over some other inhabitant of the same country, it will seize on the place of that inhabitant, however different that may be from its own place. Hence it will cause him no surprise that there should be geese and frigate-birds with webbed feet, living on the dry land and rarely alighting on the water, that there should be long-toed corncrakes, living in meadows instead of in swamps; that there should be woodpeckers where hardly a tree grows; that there should be diving thrushes and diving Hymenoptera, and petrels with the habits of auks.

 

El que crea en actos separados e innumerables de creación, puede decir que en estos casos le ha placido al Creador hacer que un ser de un tipo ocupe el lugar de otro que pertenece a otro tipo; pero esto me parece tan sólo enunciar de nuevo el hecho con expresión más digna. Quien crea en la lucha por la existencia y el principio de la selección natural, sabrá que todo ser orgánico se está esforzando continuamente por aumentar en número de individuos, y que si un ser cualquiera varía, aunque sea muy poco, en costumbres o conformación, y obtiene de este modo ventaja sobre otros que habitan en el mismo país, se apropiará el puesto de estos habitantes, por diferente que éste pueda ser de su propio puesto. Por consiguiente no le causará sorpresa que existan gansos y rabihorcados con patas con membranas interdigitales, que vivan en tierra seca o que rara vez se posen en el agua; que haya guiones de codornices con dedos largos que vivan en los prados, en lugar de vivir en lagunas; que haya pájaros carpinteros donde apenas existe un árbol; que haya tordos e himenópteros que buceen y petreles con costumbres de pingüinos.

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