Archivo de septiembre, 2013

Defendiéndose de las sabias objeciones de Mivart en el párrafo tricentésimo sexagésimo octavo de El origen de las Especies

 

 

Habiendo ya topado con la evolución, todo tiene explicación. El desarrollo de las glándulas mamarias no iba a ser excepción: Una vez el pequeñuelo empieza a mamar, hete aquí que la glándula mamaria viene a formarse a continuación. Cuestión de fe que no de otra cosa…..

 

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The development of the mammary glands would have been of no service, and could not have been affected through natural selection, unless the young at the same time were able to partake of the secretion. There is no greater difficulty in understanding how young mammals have instinctively learned to suck the breast, than in understanding how unhatched chickens have learned to break the egg-shell by tapping against it with their specially adapted beaks; or how a few hours after leaving the shell they have learned to pick up grains of food. In such cases the most probable solution seems to be, that the habit was at first acquired by practice at a more advanced age, and afterwards transmitted to the offspring at an earlier age. But the young kangaroo is said not to suck, only to cling to the nipple of its mother, who has the power of injecting milk into the mouth of her helpless, half-formed offspring. On this head Mr. Mivart remarks: “Did no special provision exist, the young one must infallibly be choked by the intrusion of the milk into the wind-pipe. But there IS a special provision. The larynx is so elongated that it rises up into the posterior end of the nasal passage, and is thus enabled to give free entrance to the air for the lungs, while the milk passes harmlessly on each side of this elongated larynx, and so safely attains the gullet behind it.” Mr. Mivart then asks how did natural selection remove in the adult kangaroo (and in most other mammals, on the assumption that they are descended from a marsupial form), “this at least perfectly innocent and harmless structure?” It may be suggested in answer that the voice, which is certainly of high importance to many animals, could hardly have been used with full force as long as the larynx entered the nasal passage; and Professor Flower has suggested to me that this structure would have greatly interfered with an animal swallowing solid food.

 

El desarrollo de las glándulas mamarias hubiera sido inútil, y no se hubiera podido efectuar por selección natural sin que el pequeñuelo, al mismo tiempo, hubiese sido capaz de participar de la secreción. No hay mayor dificultad en comprender de qué modo los mamíferos pequeños han aprendido instintivamente a chupar la mama que en comprender cómo los polluelos antes de salir del huevo han aprendido a romper la cáscara, golpeando en ella con su pico especialmente adaptado, o cómo a las pocas horas de abandonar el cascarón han aprendido a coger granos de comida. En tales casos, la solución más probable es que la costumbre fue al principio adquirida por la práctica a una edad más avanzada, y transmitida después a la descendencia en una edad más temprana. Pero se dice que el canguro recién nacido no chupa, sino que solamente se adhiere al pezón de su madre, que tiene la facultad de inyectar leche en la boca de su pequeñuelo medio formado y desvalido. Sobre este punto, míster Mivart hace observar: «Si no existiese una disposición especial, el pequeñuelo tendría infaliblemente que ser ahogado por la introducción de leche en la tráquea. Pero existe una disposición especial. La laringe es tan prolongada, que sube hasta el extremo posterior del conducto nasal, y de este modo es capaz de dar entrada libre al aire para los pulmones mientras la leche pasa, sin perjuicio, por los lados de esta laringe prolongada, y llega así con seguridad al esófago, que está detrás de ella». Míster Mivart pregunta entonces de qué modo la selección natural destruyó en el canguro adulto -y en la mayor parte de los otros mamíferos, admitiendo que desciendan de una forma marsupial- esta conformación, por lo menos, completamente inocente e inofensiva». Puede indicarse, como respuesta, que la voz, que es seguramente de gran importancia para muchos mamíferos, difícilmente pudo haber sido utilizada con plena fuerza, mientras la laringe penetró en el conducto nasal, y el profesor Flower me ha indicado que esta conformación hubiera presentado grandes obstáculos en un animal que tragase alimento sólido.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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